JORNADA SEGUNDA
Salen don JUAN y MOSQUITO
MOSQUITO: Vuelvo a decirte que hay medio
para curar tu dolor.
JUAN: Mosquito, en tanto rigor,
¿cuál puede ser el remedio?
Don Tello ha determinado1040
el dar a Inés a don Diego,
y ha despreciado su ruego
y su palabra ha empeñado;
no hay medio en tanta aflicción.
MOSQUITO: Dígote que le ha de haber.1045
JUAN: Necio, ¿cómo puede ser?
MOSQUITO: ¿Hay tal desesperación?
Ese hombre ¿no es un rocín?
Luego tu duda es crüel.
JUAN: Pues ¿qué medio hay para él?1050
MOSQUITO: El medio de un celemín.
JUAN: ¿Búrlaste de mi dolor?
MOSQUITO: Pues si no me quieres creer,
¿qué tengo de responder?
No desesperes, señor,1055
que en esto hay medio y remedio
y tataramedio y todo.
JUAN: Pues viviré de ese modo.
MOSQUITO: Y ha de ser pared en medio.
Pero para aqueste efeto,1060
tu licencia me has de dar
de lo que yo he de trazar.
JUAN: Ésa yo te la prometo.
MOSQUITO: Pues, señor, yo, conocida
la liviandad de don Diego,1065
deseando tu sosiego,
hallé el medio por su herida.
Alabéle con intento
a tu prima la condesa,
que ya de viuda profesa1070
se le anda el casamiento.
Abrió tanto ojo a la mía,
y muy fïado de sí,
dijo, “Si ella me ve a mí,
yo me veré señoría.”1075
Yo le prometí llevar
donde ella verle pudiera,
y él dijo, “De esa manera,
condesa, de par en par.”
Si trazamos que en él cuaje1080
esta esperanza, después
despreciará a doña Inés
y al viejo y a su linaje.
Conque tú puedes tratar
de tu boda a tu placer1085
porque él, por encondecer,
no ha de querer emprimar.
JUAN: Sí; mas no halla mi desvelo
modo de verlo logrado.
MOSQUITO: Pues veslo aquí ejecutado1090
como el huevo de Juanelo.
Tú con tu prima has de hacer
que un favor no le recate.
JUAN: ¡Jesús! ¡Qué gran disparate!
¿Yo me había de atrever1095
con mi prima a esa indecencia?
Demás de que ausente está
en Guadalupe, aunque acá
no se sabe de su ausencia;
pues su casa está asistida1100
como si ella aquí estuviera.
MOSQUITO: Pues mejor de esa manera
la industria está conseguida.
JUAN: ¿De qué modo?
MOSQUITO: Con mi maña.
Yo tengo aquí una mujer1105
que fingirá, sin caer,
la Princesa de Bretaña;
tan sabia que por su cholla
dijo aquel refrán feliz,
“De las hembras, la Beatriz,1110
y de las aves, la olla. “
Ella, que mi industria anima,
por finísima embustera,
es tan delgada tercera
que se sabrá fingir prima.1115
Sin costarte más trabajo
que permitirme la empresa,
le haré tragar la condesa
envuelta en el estropajo.
JUAN: ¿No es fuerza que eso se ajuste1120
con las crïadas?
MOSQUITO: Mejor.
Pues ¿qué crïadas, señor,
se niegan para un embuste?
JUAN: Si de ese modo ha de ser,
yo permitirlo no puedo.1125
MOSQUITO: Si ha de saberse el enredo,
ella, ¿qué puede perder?
Y si éste te escarba aún,
¿hay más de hacer yo el papel
in solidum, sin que en él
entres tú de mancomún?1130
JUAN: Sin que me des por autor,
hazlo tú.
MOSQUITO: Pues, caballero,
¿soy yo tan pobre embustero
que he menester fïador?
JUAN: Si lo logras de esa suerte1135
le darás vida a mi amor.
MOSQUITO: Pues vete luego, señor,
que conmigo no han de verte
y vienen aquí los dos
con mi señor.1140
JUAN: Mi sosiego
fío de ti.
MOSQUITO: Vete luego.
JUAN: Pues adiós.
Vase don JUAN: Salen don TELLO, don MENDO y don DIEGO
MOSQUITO: (¡Válgame Dios! Aparte
¿Sin importarme, esto noto?
¿Quién en tal bulla me mete?
Mas esto es que un alcahuete1145
siente mucho ahorcar el voto).
TELLO: Sobrino, esto es atención.
DIEGO: Tío, eso es mucho apretar;
yo me tengo de alabar
en cuanto fuere razón.1150
TELLO: No puede serlo alabaros
neciamente de galán;
y donde damas están
no es luciros sino ajaros.
DIEGO: ¿Ésa, señor, se usa aquí?1155
TELLO: Y en todo el mundo.
DIEGO: Eso no,
que sería mentir yo
si dijera mal de mí.
TELLO: Tampoco os digo eso yo.
DIEGO: Pues si yo tengo buen talle,1160
¿tengo de echar en la calle
la gala que Dios me dio?
TELLO: ¿Perderéis vos lo galán
por no alabaros, modesto?
No os desairéis vos en esto,1165
que otros os alabarán.
DIEGO: Peor es eso que esotro.
TELLO: ¿No es mejor que aplauso os den?
DIEGO: Pues lo que a mí me está bien
¿para qué lo ha de hacer otro?1170
TELLO: En otro os está mejor.
DIEGO: Y si callan en mi mengua,
¿para qué tengo yo lengua?
MOSQUITO: Para ir a Roma, señor.
DIEGO: ¿Yo a Roma? ¿Por qué accidente?1175
MOSQUITO: A absolveros.
DIEGO: Bien, por Dios.
¿Maté yo alguien?
MOSQUITO: (No, que vos Aparte
de todo estáis inocente.)
MENDO: Señor, tu atención se apura
y es en vano refrenarle.1180
TELLO: Y ignorancia en mí irritarle
por tan ligera locura.
¿Qué importa que él se alabe
de galán para que Inés
desprecie el noble interés1185
que por su sangre le cabe?
Resístanlo o no sus pechos,
pues conviene a sus recatos,
he de hacer que los contratos
esta noche queden hechos.1190
Hijos, yo voy a sacar
vuestros despachos. Adiós,
que aquesta noche los dos
os habéis de desposar
porque estiméis a mi amor1195
lo mismo que él os estima.
DIEGO: Eso estímelo mi prima,
que es a quien le está mejor.
TELLO: Tú, Mosquito, ten cuidado
de acompañarlos.1200
Vase don TELLO
MOSQUITO: Sí haré;
yo los acompañaré,
como canten ajustado.
DIEGO: Muy cansado está mi tío.
MENDO: Por viejo está impertinente.
MOSQUITO: (Aquí entro yo bravamente). Aparte1205
¿No hay más hablar, señor mío?
DIEGO: Mosquito, ¿qué hay?
MOSQUITO: Que he informado
a la condesa de suerte
que a instantes espera verte.
DIEGO: ¿Qué dices?1210
MOSQUITO: Que te he alabado
de modo que me ha pedido
que yo te lleve a su casa.
Pero tú de lo que pasa
no te has de dar por sabido
sino fingir un intento1215
con que irla a visitar,
que en viéndote, no hay dudar
que se cuaje el casamiento.
DIEGO: Pues caerá.
MOSQUITO: (Eso para nobis).
DIEGO: ¡Sólo de oírlo se incita!1220
Pues ¿qué hará la condesita
en viéndome el coramvobis?
MOSQUITO: Pues, si tomas mi consejo,
ve luego.
DIEGO: Eso quiero hacer.
Mas antes he de volver1225
a repasarme al espejo.
Espérame aquí.
MENDO: Mirad
que están mis primas aquí.
DIEGO: ¿Me han visto?
MENDO: Pienso que sí.
DIEGO: No importa, con brevedad1230
de ellas me despediré.
Espérame tú allá fuera.
MOSQUITO: Pues dispónlo de manera
que vamos luego.
DIEGO: Sí haré.
MOSQUITO: (Voy a avisar a Beatriz Aparte1235
por que se ponga en adobo,
que ha de tragar este bobo
la condesa fregatriz).
Vase MOSQUITO. Salen doña LEONOR y doña INÉS
LEONOR: Aquí está don Diego, hermana.
INÉS: Pues yo me quiero volver,1240
que ansí le doy a entender
lo que ha de saber mañana.
Vase doña INÉS
MENDO: Nunca el sol tarde salió
a quien con su luz da vida.
LEONOR: A vuestra fe agradecida,1245
por mí antes saliera yo.
MENDO: Con vuestra gracia mi amor,
de méritos tan desnudo,
sólo mereceros pudo
tan venturoso favor.1250
LEONOR: Supuesto, don Mendo, el trato
de mi padre, a vuestro amor
debe mi agrado el favor
que permite mi recato.
DIEGO: Si eso a vos, señora, os mueve,1255
¿mi prima quiere enojarme?
¿Por qué no viene a pagarme los
favores que me debe?
LEONOR: Está indispuesta.
DIEGO: ¿De qué?
LEONOR: Saliendo aquí, de repente1260
le dio agora un accidente.
DIEGO: ¡Miren si lo adiviné!
Dila por el corazón;
y es preciso que esto sea,
y de otra vez que me vea1265
ha de pedir confesión.
MENDO: ¿Y de eso no te lastimas?
DIEGO: Pues ¿tengo la culpa yo?
MENDO: Pues ¿quién lo hace, si vos no?
DIEGO: Mi talle, que es mata-primas.1270
MENDO: (¡Que en este error tan cerrada Aparte
esté su imaginación!)
DIEGO: Digo, ¿el mal de corazón
la dejó muy apretada?
LEONOR: No ha tenido ella ese mal.1275
DIEGO: Pues ¿qué mal ha padecido?
LEONOR: No estar buena.
DIEGO: ¿Y eso ha sido
causa de retiro tal?
LEONOR: Pues ¿no es bastante el tener
alguna indisposición?1280
DIEGO: ¿Cómo es eso? Con la unción
había de venirme a ver.
LEONOR: A tan necia grosería
y delirio tan extraño
castigará el desengaño1285
que recataros quería;
y agora os haré saber
que mi hermana está muy buena,
y por no darse esa pena
no os quiere salir a ver.1290
Y aquí, para entre los dos,
dejad empresa tan vana,
porque es cierto que mi hermana
no se ha de casar con vos.
DIEGO: (¡Miren el diablo, la gana Aparte1295
por donde brota el humor!)
MENDO: ¿Qué dices?
DIEGO: Que la Leonor
tiene celos de su hermana.
Y aqueso de “entre los dos”
¿es cierto?1300
LEONOR: Esperadlo a ver.
DIEGO: Digo, y ¿es eso querer
tratar de pescarme vos?
LEONOR: El que de necio la pierde
no ofende la estimación.
DIEGO: ¿No lo escucháis? Celos son,1305
con su puntica de verde.
MENDO: Si hacéis favor del desdén,
bien descansado vivís.
DIEGO: Pues si vos lo consentís,
yo lo consiento también.1310
LEONOR: Señor don Diego, si fuera
sin mi padre vuestro intento,
por risa y divertimiento
la ignorancia os permitiera;
porque no puede haber cosa1315
que más pueda deleitar
que veros disparatar
en vanidad tan graciosa.
Pero, no pudiendo hacer
por él desprecio de vos,1320
por mi hermana o por las dos,
pues nos llegáis a ofender,
os advierto que en secreto
desistáis la pretensión
o llegaréis a ocasión1325
de ajaros más el respeto.
DIEGO: ¿Pensáis doblarme? Pues no,
que eso, por lo que sentís,
vos sola me lo decís.
Sale doña INÉS
INÉS: No lo digo sino yo.1330
DIEGO: Oigan el demonio, estotra
lo ha estado oyendo, a la cuenta,
y sale también celosa.
Si se arañan es gran fiesta.
INÉS: Señor don Diego, si el lustre1335
de la sangre que os alienta
a su misma obligación
se sabe pagar la deuda,
ninguna puede ser más
que la que agora os empeña,1340
pues una mujer se vale
de vuestro amparo en su pena.
La dificultad está,
para que más os suspenda,
en que, siendo contra vos,1345
os pido a vos la defensa.
Mas cuanto puedo deberos
os pago en querer atenta
que, si habéis de ser vencido,
vuestro el vencimiento sea.1350
Mi padre, señor don Diego,
a cuya voz tan sujeta
vivo, que por voluntad
tiene el alma mi obediencia,
trató la unión de los dos1355
tan sin darme parte de ella
que de vos y del intento
al veros tuve dos nuevas.
Casarme sin mí es injusto;
mas dejo aparte esta queja1360
porque al blasón de obediente
tiene algún viso de opuesta.
La aversión o simpatía
con que se apartan o acercan
las almas pende en el cielo1365
de influjo de sus estrellas.
Ésta es más o menos grave,
según es más la violencia
de los astros que la influyen
o la sangre en que se engendra;1370
de donde la inclinación
no puede ser acción nuestra,
pues sin albedrío un alma
o se inclina o se desdeña.
Siendo ansí, cuando yo os diga1375
que mi inclinación no es vuestra,
no os ofendo en la razón
aunque en el gusto os ofenda.
Esto supuesto, señor,
no sólo eso el alma os niega,1380
mas a mi pecho y mis ojos
hace horror vuestra presencia.
Desde el instante que os vi
discurrió un hielo en mis venas,
a que no halla el alma amparo1385
más que el que de vos intenta.
Y advertid que ya os declaro
mi aversión con tal llaneza
porque antes he prevenido
que la inclinación no es nuestra;1390
y estoy a vuestro decoro
y a vuestro amor tan atenta
que os di primero el escudo
por no ofender con la flecha.
Casarme con vos, don Diego,1395
si queréis, ha de ser fuerza;
pero sabed que mi mano,
si os la doy, ha de ser muerta.
De caballero y de amante
faltáis, don Diego, a la deuda1400
si, sabiendo mi despecho,
vuestra mano me atropella.
De caballero, porque,
por gusto o por conveniencia,
no hacéis precio de la vida1405
de una mujer sin defensa;
de amante, porque en tal caso
corre el cariño perezas,
y aquí sin mi voluntad
queda agraviada la vuestra.1410
Vencer mi aborrecimiento
o mi desdén, si lo fuera,
con porfías y festejos,
fuera garbosa fineza;
pero valeros de un medio1415
donde no está la violencia
de parte de vuestro amor
sino de quien me sujeta,
y arrastrarme sin vencerme,
es acción tan descompuesta1420
que aja la galantería,
el amor y la nobleza.
Luego en dejarme, aunque agora
mi sentimiento os lo ruega,
más garbo en vos que en mi alivio1425
vuestro decoro interesa.
Pero aunque de estas razones
pudiera bastar cualquiera,
no quiero yo que esta acción
hagáis por ninguna de estas1430
sino porque yo os lo pido,
que pues la acción es la mesma,
no os quiero yo malograr
el mejor fin que hay en ella.
Vos, don Diego, habéis de hacer1435
a mi padre resistencia,
y escoged vos en la causa
la razón que más convenga.
Aborrecedme, injuriadme,
que yo os doy toda licencia1440
para tratar mi hermosura
desde desgraciada a necia.
Despreciadme vos a mí,
que yo os doy palabra cierta
de tenéroslo por bien,1445
aunque sepa que es de veras.
Esto os pido, y el secreto
que requiere acción como ésta;
pues por último remedio
a vos mi dolor apela.1450
Haced cuenta que una dama
a vencer otro os empeña,
que es lance que no le puede
excusar vuestra nobleza.
Teneos vos, para venceros,1455
por otro en la competencia,
y lograd, de vos mandado
a vos vencido, la empresa.
Que si por el gran contrario
más la vitoria se precia,1460
vos no podéis escoger
enemigo de más prendas.
Sabed, don Diego, una acción
que es por entrambos bien hecha.
Por mí, porque yo os lo pido;1465
por vos, porque en vos es deuda.
Y advertid que yo a mi padre,
por la ley de mi obediencia,
para cualquiera precepto
el “sí” ha de ser mi respuesta.1470
Si vos no lo repugnéis,
yo no he de hacer resistencia,
y si deseáis mi mano,
desde luego será vuestra;
pero mirad que os casáis1475
con quien, cuando la violentan,
sólo se casa con vos
por no tener resistencia.
Y agora vuestra hidalguía
o el capricho o la fineza,1480
corte por donde quisiere,
que, cuando pare en violencia,
muriendo yo, acaba todo
pero no vuestra indecencia,
pues donde acaba mi vida1485
vuestro desdoro comienza.
DIEGO: (¿Pudo el diablo haber pensado Aparte
más graciosísima arenga
para disfrazar los celos,
y está de ellos que revienta?)1490
Señora, todo ese enojo
nace, con vuestra licencia,
de celos que os da Leonor.
Si teméis que yo os ofenda,
os engañáis ¡juro a Dios!,1495
que ¡por vida de mi abuela!
y ansí Dios me deje ver
con fruto unas viñas nuevas,
que plantó mi padre en Burgos,
que es lo mejor de mi hacienda,1500
como yo nunca la he dicho
de amor palabra, ni media,
que ella es la que a mí me quiere,
y si no, dígalo ella.
MENDO: (Tener no puedo la risa Aparte1505
de tan graciosa respuesta.
LEONOR: Hermana, este hombre no tiene
sentido y en vano intentas
que se reduzga a razón.
INÉS: Sean celos o no sean,1510
señor don Diego, yo os pido,
porque una dama os lo ruega,
que aquí me deis la palabra
de hacer por mí esta fineza.
DIEGO: (No haré yo tal hasta ver Aparte1515
cómo pinta la condesa).
Señora, eso es una cosa
que es para dormir sobre ella.
Yo me veré bien en ello
para daros la respuesta,1520
que aquí tengo yo un agente
que es quien mejor me aconseja.
INÉS: Pues ¿qué hay que pensar
en esto para que nadie os advierta?
DIEGO: Pues ¿no queréis que me informe1525
si puedo hacerlo en conciencia?
LEONOR: ¡Hay más raro desatino!
DIEGO: Eso es porque vos quisierais
que respondiera que sí
para verme libre de ella1530
y echarme luego la garra.
INÉS: Ya vuestra locura necia
pasa el término de loca,
y a mí que hacer no me queda
más que volver a advertiros1535
que cuanto os he dicho atenta
os lo repito ofendida;
y si tras esta advertencia
os queréis casar conmigo,
aunque mi sangre os alienta,1540
sois hombre indigno de honor.
Pensad o no la respuesta.
Vase doña INÉS
DIEGO: ¿Qué llama indigno? Escuchad.
LEONOR: Eso, don Diego, es perderla
de muchas veces. Haced1545
lo que Inés os aconseja,
o en mayor desaire vuestro
parará su resistencia.
Vase doña LEONOR
DIEGO: ¿Desaire?
MENDO: Tened, don Diego;
un hombre noble ¿qué espera1550
oyendo este desengaño?
DIEGO: Hombre, ¿no ves que te quemas,
y Leonor, porque me adora,
es quien causa esta revuelta?
MENDO: (¡Vive Dios, que es imposible Aparte1555
sacarle de la cabeza
esta aprensión!) Pues, don Diego,
¿en qué conocéis que tenga
fundamento ese cariño?
DIEGO: ¿Hay más graciosa simpleza?1560
Bueno sois para marido
si no entendéis esta lengua.
Pues ¿no veis que hablan los ojos
y la Leonor está muerta?
Si no es que vos, por casaros,1565
no miráis delicadezas.
MENDO: ¡Vive Dios!, que a no saber
que habla la ignorancia vuestra
más que la malicia en vos,
de esta sala no salierais1570
sin ser el último aliento
necedad tan desatenta.
Pero, pues es incurable
vuestra locura, ella mesma
de tanta desatención1575
la que os dé el castigo sea.
Vase don MENDO
DIEGO: ¿Hay tonto como mi primo?
Pero a mí, allá se lo avenga.
Yo me voy a ver si puedo
derribar esta condesa,1580
y si no saliera cosa,
fijas las dos primas quedan.
Yo escogeré entre las dos
y, cuando todas me quieran,
a más moros, más ganancia,1585
que el turco tiene trescientas.
Vase don DIEGO. Salen BEATRIZ, de condesa viuda, MOSQUITO y una CRIADA
BEATRIZ: ¿Qué me dices, Mosquito? ¿Vengo buena?
MOSQUITO: Beatricilla, estás hecha una azucena.
BEATRIZ: De condesa viuda tengo aseo.
MOSQUITO: Puedes ser la viuda de Siqueo.1590
CRIADA: Y no tema que en nadie duda deje.
MOSQUITO: ¿Qué llama duda? La creerá un hereje.
CRIADA: Eso importa ocultarlo a los crïados
y sólo los que estamos avisados
lo habemos de saber.1595
MOSQUITO: Claro está eso.
Beatricilla, caerá como con queso.
BEATRIZ: Y ¿dónde está?
MOSQUITO: A la puerta le he dejado
y, fingiendo yo entrar con el recado,
subí a ver si ya estabas prevenida
y me ha admirado el verte ya vestida,1600
que apenas ha un instante
que desde casa te envié delante.
BEATRIZ: Rabio yo por lograr tan buenos ratos.
MOSQUITO: Seis veces se ha limpiado los zapatos.
BEATRIZ: Llámale, pues, que muero por hablarlo.1605
MOSQUITO: Mira, Beatriz, si quieres acertarlo,
cuanto hablares sea escuro y confuso;
habla crítico agora, aunque no es uso,
porque si tú el lenguaje le revesas,
pensará que es estilo de condesas;1610
que los tontos que traen imaginado
un gran sujeto, en viéndole ajustado
a hablar claro, aunque sea con conceto,
al instante le pierden el respeto;
y en viendo que habla voces desusadas,1615
cosas ocultas, trazas intrincadas,
para dar a entender que lo comprenden,
le dicen que es gran cosa y no la entienden.
Conque si le hablas culto, prevenida,
te tendrá por condesa, y entendida.1620
BEATRIZ: Pero si él me pregunta algo corriente,
forzoso es responderle vulgarmente.
MOSQUITO: De ningún modo, que ese no es su paso.
BEATRIZ: Y si él pregunta, “¿Cómo estáis?”, acaso,
¿qué le he de responder?1625
MOSQUITO: En garatusa.
“Libidinosa, crédula y obtusa.”
BEATRIZ: Pues ¿qué ha de entender él, si eso no es nada?
MOSQUITO: Acaso entenderá que estás preñada.
BEATRIZ: Déjame a mí, que yo sabré hablar culto
cuando importe, que no ha de ser a bulto.1630
MOSQUITO: Pues él viene hacia acá, voy a sacarle,
que aquí don Juan también ha de escucharle.
Sale don DIEGO
DIEGO: Mosquito, ¿está aquí?
MOSQUITO: ¿No ves
que es la que está en esta pieza?
DIEGO: ¿Es ésta? ¡Rara belleza1635
descubre por el envés!
BEATRIZ: ¿Quién anda en los corredores?
Míralo, Isabel.
DIEGO: Ya ha hablado.
Hasta el tono es delicado;
en fin, manjar de señores.1640
CRIADA: ¿Quién es?
DIEGO: Respóndele apriesa.
MOSQUITO: Diga usted cómo don Diego,
mi señor, quisiera luego
ver a mi sá la condesa.
CRIADA: Ya la tenéis avisada.1645
Entre.
DIEGO: El norte lo asegura.
CRIADA: ¡Jesús, qué extraña
figura!
DIEGO: Ya ha caído la crïada,
Mosquito, ¿ves lo que pasa?1650
Todo caerá.
MOSQUITO: Aqueso es llano;
mas, señor, vete a la mano,
no caiga también la casa.
DIEGO: El cielo guarde esa aurora.
BEATRIZ: La vuestra sea bien venida.1655
DIEGO: (No he visto en toda mi vida Aparte
mejor bulto de señora.)
BEATRIZ: ¿Qué intento os lleva neutral
a mis coturnos cortés?
DIEGO: (¡Jesús, cuál habla! Esto es Aparte1660
estilo de sangre real.)
Señora, bueno he venido.
MOSQUITO: (Qué quieres te preguntó). Aparte
DIEGO: Estar bueno quiero yo;
luego bien he respondido.1665
BEATRIZ: (De risa me estoy cayendo Aparte
y disimular no sé).
DIEGO: (También me parece que Aparte
va la condesa cayendo).
BEATRIZ: En fin ¿venís rutilante1670
a mi esplendor fugitivo,
para ver si yo os esquivo
a mi consorcio anhelante?
DIEGO: ¿No ves, Mosquito, al hablarme,
con qué gracia me enamora?1675
MOSQUITO: Pues ¿qué es lo que dijo agora?
DIEGO: Todo aquesto es alabarme.
Si yo aquí os he parecido
como vos significáis,
cierto que no lo arriesgáis1680
porque soy agradecido.
BEATRIZ: Explicaos de una vez.
DIEGO: Hablaros de espacio intento.
BEATRIZ: Pues apropincuad asiento.
DIEGO: Mosquito, ya pica el pez.1685
MOSQUITO: Ya yo le he visto tragar.
DIEGO: Yo soy cebo de mujeres.
MOSQUITO: (Ahora digo que tú eres Aparte
linda caña de pescar).
DIEGO: Hablarla importa con frases1690
de un estilo levantado.
MOSQUITO: (Sí, que el estilo acostado Aparte
es para cuando te cases.)
DIEGO: Vuestra fama sonorosa,
con curso, no de estudiante,1695
sino de trompa volante…
(¡Bravo pedazo de prosa!) Aparte
MOSQUITO: (Bueno va; adelante pasa). Aparte
DIEGO: …desde Burgos me ha traído
a daros en mí un marido1700
que sea honor de vuestra casa.
BEATRIZ: Súbito, no meditado,
vuestro pretexto colijo.
Hablan aparte MOSQUITO y don DIEGO
MOSQUITO: ¿Qué es lo que agora te dijo?
DIEGO: Que lo aceta de contado.1705
De ella desde hoy no me aparto.
MOSQUITO: Pues ¿no te lo dije yo?
DIEGO: Luego vi que el pez picó.
MOSQUITO: ¿Qué hará en viendo que es lagarto?
BEATRIZ: Algo de bobería en vos1710
presumo en cándido pecho.
DIEGO: (¡Jesús, qué favor me ha hecho! Aparte
Buena pascua te dé Dios).
MOSQUITO: (De risa el tonto me apura. Aparte
Prosigue, que ya está tierna).1715
DIEGO: (Ahora me alabó la pierna.) Aparte
Pues si vierais mi cintura
por dentro, os admirara
su medida tamañita,
porque a mí el sastre me quita1720
dos dedos de media vara.
MOSQUITO: En eso no hay que dudar.
DIEGO: Y aun me la achica después.
MOSQUITO: Mas la media vara es
de vara de torear.1725
DIEGO: Eso, en torear, no hay hombre
como yo. Con un jüez
en Burgos salí una vez,
y tembló el toro mi nombre.
Yo me, anduve por allí1730
en la plaza hecho un Medoro
y no osó llegarse el toro
a treinta pasos de mí.
MOSQUITO: ¡Bravas suertes!
DIEGO: Y hasta el fin
ningún rocín me mató.1735
MOSQUITO: Pues si a ti no te alcanzó,
seguro estaba el rocín.
DIEGO: Paréceme que un poquito
vos estáis de mí pagada.
BEATRIZ: Adusta, si no implicada.1740
DIEGO: Toma si escampa, Mosquito.
MOSQUITO: (¡Jesús! A Beatriz aprisa Aparte
señas le haré por detrás,
porque si esto dura más
he de reventar de risa).1745
BEATRIZ: Remito, por lo que expreso,
la locución otro día.
Levántase
DIEGO: ¿En efeto seréis mía?
BEATRIZ: Cogitación habrá en eso.
DIEGO: Ése sí al alma regala.1750
BEATRIZ: Pensáislo con juicio agreste.
DIEGO: (¡Mira qué favor aqueste! Aparte
¡Ah, bien haya aquesta gala!)
BEATRIZ: Adiós.
DIEGO: Hasta nuestras bodas.
CRIADA: (¡Bravo tonto!) Aparte1755
BEATRIZ: Ya os entiendo.
Vanse BEATRIZ y la CRIADA
DIEGO: La mujer se va cayendo,
pero lo mismo hacen todas.
MOSQUITO: (Lográronse mis cuidados). Aparte
¿Qué dices de aquesta empresa?
DIEGO: Que la mujer es condesa1760
de todos cuatro costados.
MOSQUITO: (Ahora entra aquí don Juan Aparte
para acreditar el caso).
Señor, si esto va a este paso,
tus dos primas ¿qué dirán?1765
DIEGO: Volaverunt.
MOSQUITO: Yo querría
que lo sepas recatar.
DIEGO: Ya bien puedes empezar
a llamarme señoría.
JUAN: ¡Hola! ¿Mateo? ¿Benito? Dentro1770
¿No hay algún crïado aquí?
¿Qué modo es éste?
MOSQUITO: ¡Ay de mí!
DIEGO: ¿Qué es esto?
MOSQUITO: ¡Cristo bendito!
¡Don Juan! Eso que no es nada,
primo de aquesta señora,1775
y celoso.
DIEGO: ¿Eso hay agora?
Pues requeriré la espada.
MOSQUITO: Y ¿qué hemos de hacer con eso?
DIEGO: ¡Voto a Dios si me habla en nada,
que a la primer cuchillada1780
le rebane como queso!
MOSQUITO: ¿Qué, eres valiente?
DIEGO: Los chinos
son enanos para mí.
MOSQUITO: ¡Ay, Madre de Dios, que aquí
se matan como cochinos!1785
Sale don JUAN
JUAN: Siempre en casa ha de haber priesa
Pero, don Diego, ¿aquí estáis?
Pues ¿qué en la casa buscáis
de mi prima la condesa?
DIEGO: ¿Yo?1790
JUAN: Sí.
DIEGO: No lo puedo creer.
¿A mí?…
JUAN: ¿No habéis escuchado?
DIEGO: (¡Vive Dios, que me he turbado Aparte
y no sé qué responder!)
JUAN: ¿No habláis?
MOSQUITO: Yo, señor, de un tiro
con mi señor iba al Prado,1795
y aquí nos hemos topado
por la plaza del Retiro.
Hablan aparte don DIEGO y MOSQUITO
DIEGO: ¿Qué haces?
MOSQUITO: El diablo lo fragua.
¡De quien me parió reniego!
JUAN: ¿Por qué no me habláis, don Diego?1800
MOSQUITO: Tiene la boca con agua.
JUAN: ¿Qué dices?
MOSQUITO: Que él iba aprisa,
y se entró aquí.
JUAN: ¿A qué se entró?
MOSQUITO: Yo…cuando…sí…¿qué sé yo?
Los dos íbamos a misa.1805
JUAN: ¡Villano! ¿Es eso burlar
de mí?
DIEGO: (Ya yo me cobré, Aparte
y ansí lo remediaré.)
Don Juan, yo os vengo a buscar.
JUAN: ¿Vos a mí?1810
DIEGO: A solas os quiero.
JUAN: Pues por mí, yo solo estoy.
DIEGO: Pues vete tú.
MOSQUITO: Ya me voy.
(Clavóse este majadero). Aparte
Vase MOSQUITO
JUAN: Ya estamos solos.
DIEGO: Don Juan,
yo me caso con mi prima,1815
que, aunque ella no me merezca,
en efeto, ha de ser mía.
Yo, en efeto, como digo,
vengo aquí, porque en mi vida…
(¡Por Dios, que he perdido Aparte1820
el hilo de lo que decir quería!)
JUAN: Proseguid.
DIEGO: Ya voy al caso;
la memoria es quebradiza.
Desde Burgos a Madrid
hay cuarenta leguas chicas…1825
Pienso que hay más…No, no hay tantas.
JUAN: Pues eso ¿a qué se encamina?
DIEGO: Las leguas ¿no son del caso?
JUAN: Pues el camino ¿a qué tira?
DIEGO: ¿Tan poco importa el camino?1830
JUAN: Pues ¿qué importa?
DIEGO: ¿Esto no estriba
en resolución? Pues ¡alto!
Señor mío, yo quería
saber de vos a qué intento
entráis en cas de mi prima.1835
JUAN: Pues ¿por qué lo preguntáis?
DIEGO: ¿Por qué? ¡La duda es muy linda!
Porque he de ser su marido.
JUAN: (¡Vive Dios, que la salida Aparte
que ha buscado, aunque el engaño1840
que yo deseo acredita,
pues lo hace por deslumbrarme,
a un grave empeño me obliga,
que aunque es necio es caballero!)
DIEGO: ¿No habláis? ¿Me dais con la misma?1845
Pues yo esto vengo a saber.
JUAN: La pregunta es tan indigna
que no merece respuesta,
pero si ha de ser precisa,
yo os la daré.1850
DIEGO: No, tened,
que yo tengo en esta villa
más de cuatrocientas damas
que a mi casamiento aspiran.
Yo os lo digo por si acaso
vuestro amor a Inés se inclina,1855
que yo alzaré mano de ella,
porque vuestra bizarría
me ha enamorado y no quiero
que os dé mi boda un mal día.
JUAN: Yo os digo que no os respondo.1860
DIEGO: Según eso, ¿vuestra mira
no debe ser a Inés,
sino a Leonor?
JUAN: Ésa misma
es la pregunta pasada,
que ya tenéis respondida.1865
DIEGO: ¡Ah, cómo os di yo en el alma!
En los ojos se averigua:
Leonor es la que os abrasa.
JUAN: No hagáis vos respuesta mía
la que yo no os quiero dar,
y si el negarlo os irrita,1870
ya os digo…
DIEGO: No os enojéis,
que aquesto ¡por vida mía!
es querer ser vuestro amigo.
JUAN: Mi voluntad os lo estima;
mas no hablemos más en esto.1875
DIEGO: Mi duda está conclüida.
Quedad con Dios.
JUAN: Él os guarde.
DIEGO: Y entended que en mi caricia
tenéis el lugar de un primo.
JUAN: Deuda es de mí agradecida.1880
DIEGO: (No es nada el equivoquillo. Aparte
Mi ingenio es todo una chispa).
Quedaos, no paséis de aquí.
JUAN: No me excuséis que yo os sirva.
DIEGO: Yo os iré sirviendo a vos.1885
JUAN: Yo he de lograr esa dicha.
DIEGO: (¡Ah, qué bien que se la pego!) Aparte
JUAN: (Ya él me ha creído la prima). Aparte
Vanse don JUAN y don DIEGO. Salen MOSQUITO y BEATRIZ, de criada
MOSQUITO: Dame cuatro mil abrazos,
ingeniosa Beatricilla,1890
que has hecho el papel mejor
que pudiera Celestina.
BEATRIZ: ¿Parecía yo condesa?
MOSQUITO: ¿Qué es condesa? Parecías
fregona en patios mayores.1895
BEATRIZ: Y si él creyó la postiza,
¿en qué ha de parar el cuento?
MOSQUITO: Pues eso ¿no lo imaginas?
En que te cases con él.
BEATRIZ: ¿Yo? ¡Madre de Dios bendita!1900
Primero fuera beata
de aquestas arrobadizas.
MOSQUITO: Calla, boba, que don Juan,
que es a quien le va la vida,
lo ha de pagar por entero,1905
y de la paga la liga
tomarás tú y yo la media.
BEATRIZ: Eso de la media explica,
porque tiene muchos puntos.
MOSQUITO: Entremos en casa aprisa,1910
que aquí en el zaguán estamos
a riesgo de una avenida.
BEATRIZ: Vamos, no me vea el viejo.
MOSQUITO: ¿Y hemos de entrarnos a frías?
¿No me darás un abrazo?1915
BEATRIZ: Y quince.
MOSQUITO: ¿Con eso envidas?
Sale don DIEGO y cógelos abrazados
DIEGO: Grande empresa he conseguido,
y escaparme fue gran dicha.
Pero ¿qué miro?
BEATRIZ: ¡Ay, Dios mío!
Don Diego, y a letra vista,1920
nos ha cogido.
MOSQUITO: ¡Jesús!
DIEGO: (0 estoy loco o juraría Aparte
que es la condesa).
BEATRIZ dale a MOSQUITO
BEATRIZ: ¡Villano!
¿Tú a mí engañarme querías?
¡Viven los cielos, traidor,1925
que en ti he de vengar mis iras!
MOSQUITO: (¿Qué haces, mujer del demonio?) Aparte
BEATRIZ: ¡Traidor! ¿Tú a engañarme ibas?
¡A una mujer de mi estado
le finges alevosías!1930
DIEGO: (¡Viven los cielos, que es ella!) Aparte
Señora, pues, ¿qué os irrita
este pícaro, que os hallo
en una acción tan indigna
y en tan indecente traje?1935
BEATRIZ: Siendo vuestra la malicia,
¿lo dudáis, mal caballero,
que con aleves caricias
engañáis nobles mujeres?
¿Es bien robarme la vida1940
prometiendo ser mi esposo,
estando con vuestra prima
para desposaras hoy?
DIEGO: Señora, ¿quién tal mentira
os ha dicho? (¡Vive Dios, Aparte1945
que sabe ya la cartilla!)
MOSQUITO: (¡Remediólo bravamente!) Aparte
BEATRIZ: Yo lo sé de quien me avisa
de todos vuestros engaños,
y por ver vuestra malicia1950
con mis ojos, he venido,
llena de ansias y fatigas,
disfrazada y sin respeto,
donde he sabido que es fija
la boda para esta noche.1955
MOSQUITO: (¡Oh gran Beatriz, fondo en tía!) Aparte
DIEGO: (No es nada lo que obra el talle. Aparte
¡Tome, si purga, la niña!)
Señora, ¡viven los cielos!
que aunque está ya prevenida,1960
es sin mi consentimiento,
y porque quedéis vencida,
yo haré aquí un remedio breve.
BEATRIZ: ¿Cuál es?
DIEGO: Daros una firma
con tres testigos.1965
BEATRIZ: Pues yo,
¿qué he de hacer de ella, ofendida?
DIEGO: Sacarme por el vicario,
si este tío me da prisa.
MOSQUITO: Esto es peor, que en mentando
el ruin, es sentencia fija1970
que ha de cumplirse el refrán.
El viejo viene.
BEATRIZ: Sería
gran desdicha que me viera
en una acción tan indigna.
DIEGO: ¿Os conoce?1975
BEATRIZ: No, mas basta
que me vea.
DIEGO: Pues, aprisa,
escondeos.
BEATRIZ: ¿Dónde puedo?
DIEGO: Detrás de esa puerta misma.
BEATRIZ: Todo es decente en un riesgo.
Mirad que mi honor peligra1980
en que ninguno me vea.
Vase BEATRIZ
DIEGO: Si viniera Atabaliba
y Montezuma, no os viera
hasta costarme la vida.
Disimula tú, y finjamos1985
que bajábamos de arriba.
MOSQUITO: Pienso que el viejo lo ha visto,
que trae aceda la vista.
Sale don TELLO
TELLO: ¿Don Diego?
DIEGO: ¿Tío y señor?
TELLO: Es deshecha esa alegría;1990
¿paréceos acción decente
que en casa de vuestra prima
habléis con una mujer
tapada la tarde misma
que con ella os desposáis?1995
DIEGO: ¿Yo mujer?
MOSQUITO: (¡Ay Beatricilla!, Aparte
que aquí dio fin el enredo).
TELLO: Negarlo es buena salida,
acabando yo de ver
que está en mi casa escondida.2000
DIEGO: Mirad, señor, que es engaño.
TELLO: ¡Vive Dios!, que si porfía
vuestro desacato, yo
la he de sacar.
DIEGO: Poca prisa;
porque esta casa es vedada,2005
y está la guarda a la mira.
TELLO. Pues ¿a mí me decís eso?
DIEGO: A vos y a vuestras dos hijas.
TELLO. ¿Yo no he de entrar en mi casa?
DIEGO: A eso, ni vos ni mi tía.2010
TELLO. Villano, ¡viven los cielos!,
que de tan grande osadía
tomaré satisfacción.
DIEGO: Aunque perdiera mil vidas,
no habéis de ver esta dama.2015
Empuñan las espadas
TELLO: Pues yo haré que lo permitas.
Sale doña INÉS por la puerta del medio y don JUAN por otra
INÉS: Padre y señor, ¿vos la espada?
JUAN: Don Tello, aquí está la mía.
TELLO. Para el castigo que intento
sobran armas a mis iras.2020
DIEGO: (¡Esto es peor, vive el cielo!, Aparte
que si don Juan ve a su prima,
no tiene salida el lance).
TELLO. Villano, a esa mujercilla
sacaré yo de este modo.2025
DIEGO: Detente, señor, y mira
que esta dama es de don Juan,
con mucho estrecho, y peligra
su honor y mi vida en esto.
TELLO: ¿Quién? ¿Esa dama?2030
DIEGO: Esta misma.
INÉS: (¡Ah, traidor! ¿Qué es lo que escucho? Aparte
¿Esto encubierto tenía?)
TELLO: (¡Buena la intentaba yo! Aparte
Turbado me ha la noticia.)
¡Cuerpo de Dios! ¡No dijerais2035
que aquesa mujer venía
a ampararse a vos de un riesgo!
Llamadla e idos aprisa,
que yo os guardaré la espalda.
Tapaos, señora; y seguidla.2040
DIEGO: Señora, venid tras mí.
A doña INÉS
Perdonad, señora prima;
que yo con quien vengo, vengo.
Vase con BEATRIZ tapada por delante de ellos
MOSQUITO: (Escapóse Beatricilla; Aparte
salto y brinco de contento.2045
Mas preciso es que la siga,
que librarla de este bobo
es acción no menos fina).
Vase MOSQUITO
TELLO: (Detener yo ahora a don Juan, Aparte
porque no pueda seguirla.2050
será lo más importante).
Don Juan, fuerza es que yo siga
a don Diego por si acaso
en este empeño peligra.
Quedaos vos aquí.2055
JUAN: Eso fuera
faltar yo a la deuda mía
sabiendo que va con riesgo.
TELLO: Es que para la acción misma
os he menester yo aquí.
JUAN: Siendo así, aquí está mi vida2060
para arriesgarla por vos.
TELLO: Mi amistad de vos lo fía.
Hasta que él esté seguro
le guardaré yo esta esquina.
Vase don TELLO
JUAN: Inés, señora, a este lance2065
queda mi fe agradecida,
por hablarte con seguro.
INÉS: Si eso a engañarme camina,
ya no lo podrás, ingrato;
pues tu traición conocida,2070
por no dudarla, me ha puesto
el desengaño a la vista.
JUAN: ¿Qué es lo que decís, señora?
¿Yo traición? ¿En qué imaginas
que la tenga una fineza2075
que no hay luz que la compita?
INÉS: Pero hay luz que la descubra,
y a bien poca se averigua;
pues es tal tu desenfado,
que tienes dama tan fina2080
que, ofendiendo tu decoro,
a un hombre que no ha tres días
que está en Madrid, tus finezas
y su liviandad publica.
JUAN: Señora, ¡viven los cielos!2085
que, ajeno de esas malicias,
no puedo entender tu queja
ni sé de qué se origina.
INÉS: Pues yo no ajena, don Juan,
de tu traición fementida2090
y ya más desesperada
negándomelo a la vista,
te lo diré, aunque al decirlo
mayor empeño se siga,
piérdase lo que se pierda,2095
donde se pierde mi vida.
Esa dama que a su amparo
aquí a don Diego le obliga,
tú eres de quien la recata,
y ella de ti se retira;2100
y pues sabe un forastero
que es tan tuya que peligra
hallándola tú con otro,
mira si es tu alevosía
tan recatada que al verla2105
de mucha luz necesita.
Y sabiendo que la he visto,
sabrás que más en tu vida
no has de ponerte a mis ojos,
que yo, pues la culpa es mía2110
en dar el alma a un traidor,
pues mi suerte me castiga,
obedeciendo a mi padre,
me vengaré de mí misma.
JUAN: Oye, señora…2115
INÉS: Es en vano.
JUAN: Tente, por Dios.
INÉS: Más me irritas.
JUAN: Pues ¿no me oirás?
INÉS: ¿Qué he de oírte?
JUAN: Que ha sido ilusión.
INÉS: Mi dicha.
JUAN: ¿Quién te ha dicho esos engaños?
INÉS: Don Diego, que lo publica,2120
y yo que lo vi.
JUAN: ¿No sabes
su locura?
INÉS: Si porfías,
harás, don Juan, que en mi ofensa,
pase a despecho la ira.
Vase doña INÉS
JUAN: ¡Vive el cielo que este necio2125
ha de costarme la vida!
Iré a buscarle y a ver
de dónde nace este enigma.
