JORNADA TERCERA
Salen el PRÍNCIPE, TREBACIO, y ARIADENO, como de noche
PRÍNCIPE: Andando voy, y temo que me duermo.
En sueños me parece que veo el río1515
que baña las riberas de este yermo.
Aún de mis propios ojos no me fío
según recelo de perder la gloria
que aguarda, y no lo cree, el pecho mío.
La promesa que clara fue y notoria1520
temía, si lo soñé, si verdad era;
que ya se les pasó de la memoria.
TREBACIO: ¿Qué haces, señor, de congojarte? Espera,
o duerme tú; que yo estaré velando
mientras que sale el alba placentera.1525
ARIADENO: Esto de andar un hombre trasnochando
es lo peor que tienen los amores.
De ordinario despierto, mas soñando
sin género de duda; son errores
sus obras, pues se cubren, por vergüenza1530
de esta capa común de pecadores.
PRÍNCIPE: Ya me parece que a salir comienza
el día.
ARIADENO: De aquí a el que yo dormiese,
no temeré que el sueño más me venza.
Aún es temprano. Si mi voto fuese,1535
ese poco de noche dormirías;
que has de dormir después cuando te pese.
Aquí nos quedaremos por espías.
Seguro puedes entregarte al sueño.
PRÍNCIPE: No están para dormir memorias mías.1540
TREBACIO: ¿Quién había de poder?
ARIADENO: Mi fe te empeño
que yo agora a dormir desafïara
en todo aqueste monte cualquier daño.
PRÍNCIPE: Pisadas oigo.
TREBACIO: Espérate y repara.
ARIADENO: La guarda es.1545
PRÍNCIPE: ¿Hay fantasma más molesta?
Sin verle no hay aquí volver la cara.
TREBACIO: No duerme cuidadosa guarda. Espera.
ARIADENO: ¡Y enfadosa de todos! Yo aseguro
que es a quien más la pesadumbre cuesta.
PRÍNCIPE: ¿Por qué?1550
ARIADENO: Porque no duerme, ni seguro
está jamás de noche ni de día.
TREBACIO: Aquí nos recojamos a este escuro.
Sale FLORENCIO, de guarda con arcabuz
FLORENCIO: (¡Cansada y enojosa vida mía! Aparte
Si tantas veces cada hora muero,
¿cómo me sigue siempre tu porfía?)1555
TREBACIO: Escondámonos de él.
PRÍNCIPE: Que no; yo quiero
saber de este español lo que ha buscado.
ARIADENO: Eso es ponerse a hablar con un madero.
Durmiendo pienso se quedó arrimado
al arcabuz.1560
PRÍNCIPE: He de saber su intento
y con cuál intención ha madrugado.
FLORENCIO: (¡Que tengo de mirarte, pensamiento, Aparte
contra mí armado siempre! ¿Qué me quieres?
O son tus miedos o pisadas siento.)
¿Qué gente?1565
PRÍNCIPE: Amiga.
FLORENCIO: ¡Oh, señor! ¿Tú
eres?
¿Tanto madrugas?
PRÍNCIPE: Di tú, ¿a qué saliste
tan temprano? ¿Qué buscas o qué esperas?
FLORENCIO: ¿Tan fuera de mis órdenes me viste
que eso preguntas? Este monte guardo.1570
PRÍNCIPE: Ocasión nueva de salir tuviste.
No es hora aquesta de guardar.
FLORENCIO: No guardo
ni busco cosa alguna más que el día
que hoy se levanta perezoso y tardo.
En mi cabaña estrecha, tal me veía1575
de pesares que en esto solamente
parece rica la fortuna mía;
que el sueño, que anda siempre tan ausente,
no quiso a mi cansancio dar reposo.
Ni le espera mi vida eternamente.1580
Congojado salí al aire espacioso
para que no acabase de ahogarme.
Cuidados me traen cual toro en coso;
mas si te enojo, volveré a encerrarme
y a morir ahogado con mi aliento,1585
pues hasta el aire tiene de faltarme.
PRÍNCIPE: ¿Que no saliste a más?
FLORENCIO: Lo que te cuento
es la verdad, ansí a mi tierra vuelva.
ARIADENO: Bien lo puedes creer.
PRÍNCIPE: Yo estoy contento.
ARIADENO: Nadie hay que pensamientos no revuelva1590
y, aunque pobre, no tenga su cuidado.
TREBACIO: Y más un hombre solo en esta selva.
PRÍNCIPE: Sin duda que venía descuidado.
TREBACIO: Si Nisea aguardara, él lo dijera.
ARIADENO: Que no hay que recelarte del cuitado.1595
PRÍNCIPE: Pues mi sospecha te diré cuál era.
Yo tuve anoche aviso que si al valle,
al verter de la última ladera,
andaba un jabalí. Salí a tiralle
y, viéndote me vino una malicia1600
de que debías de ir a desvïalle.
FLORENCIO: ¿Desvïalle, señor? Mas, ¿qué
codicia
mi alma sino que este monte tenga
caza que mates?1605
PRÍNCIPE: Yerro fue y codicia.
Y tanto que no aguardo se prevenga;
pero mi monterío tirar quiero.
Huya después y venga lo que venga;
aunque, pues te encontramos ya primero,
puedes reconocer aquella parte;1610
que en la que te parezca a ti te espero.
FLORENCIO: Razón es que no te vayas a cansarte
hasta que sepas a qué vas de cierto;
mas de mí solo no querrás fïarte.
PRÍNCIPE: Ya tu buena intención he descubierto.1615
FLORENCIO: Mira; que lejos es. A pie no vayas.
PRÍNCIPE: Pienso que me aconsejas lo más cierto.
En tanto que respuesta y orden trayas,
suspenderemos todo.
FLORENCIO: ¿Dónde esperas?
PRÍNCIPE: En la ribera de las muchas ayas.1620
Agora a la posada voy.
ARIADENO: (Bueno eras Aparte
para ganar la vida con enredos.)
TREBACIO: (Puedes hacer creer cuanto tú quieras) Aparte
PRÍNCIPE: Por aquí nos apartemos por veredos
en tanto que se va. Voy a esperarte.1625
FLORENCIO: El monte te traeré medido a dedos.
Vanse el PRÍNCIPE y TREBACIO
ARIADENO: No te canses; que no hace por echarte
de aquí mientras él habla con Nisea
a quien espera. No sé aconsejarte.
FLORENCIO: ¡Válgame Dios! ¿Que tal posible sea?1630
¿Nisea hablar [a] un hombre a tales horas?
¡No es tanto ser como que yo lo crea!
¿Cómo no sales y conmigo lloras
tardío sol? Si quieres, llama poca
la crueldad de aquel laurel que adoras.1635
Ella viene. En las quiebras de esta roca
me esconderé y, mordiéndolas de rabia,
a sus paredes pegaré la boca.
¡Cielos, justicia en quien la fe agravia!
Salen NISEA, ARSINDA y ROBERTO
NISEA: ¡Qué hermoso que sale el sol!1640
ROBERTO: Buena madrugada fue.
NISEA: Roberto, adelantaté
y llámame al español.
ROBERTO: Mejor sé yo el monte que él.
NISEA: Gusto de que vaya aquí.1645
ROBERTO: ¿Aquí no me esperas?
NISEA: Sí.
ROBERTO: Al punto vuelvo con él.
Vase [ROBERTO]
ARSINDA: (Mas, ¿si tampoco viniese Aparte
a tiempo el príncipe agora?
NISEA: Vena acá, Arsinda.1650
ARSINDA: Señora.
NISEA: Gracioso suceso es ése.
¿Que Florencio te espantó?
ARSINDA: Aqueso estaba lo cierto
si le tenía por muerto,
y le vi y le hablé, y me habló.1655
Muy pesada burla fue
encubrirme a mí el secreto.
NISEA: Hícelo para ese efeto.
ARSINDA: Pues vengada estoy.
NISEA: ¿En qué?
ARSINDA: Llegó quejoso, y yo dije1660
que tú la culpa tenías;
que tú allá con é lo habrías.
NISEA: Ya yo sé lo que le aflige.
Con el rüido que hiciste
con Roberto, quise entrar,1665
y húbele así de dejar
muy desesperado y triste.
ARSINDA: Sospecho que más le abrasa
otro mal.
NISEA: No lo sé yo.
ARSINDA: Pienso que al [príncipe] vio1670
llegarte a rondar la casa.
NISEA: El príncipe, ¿no se fue?
ARSINDA: Yo imaginaría que sí;
mas cuando después salí
y te entraste, allí le hallé.1675
NISEA: Pues, ¿por qué me lo has callado?
ARSINDA: Porque enojo no tuvieras
y a holgarte agora salieras
como habías determinado.
NISEA: ¿Sábele Roberto?1680
ARSINDA: Sí.
NISEA: Y también me lo ha calado.
¿Quién duda que no ha pensado
que yo esa traza le di?
Y también creerá que agora
le salgo a ver. Mal lo has hecho.1685
¿Secretos a mí tu pecho?
ARSINDA: Bien lo conoces, señora.
NISEA: Al príncipe esperarán;
que a llamar iba el crïado.
Volvámonos, que he errado1690
una cosa.
FLORENCIO: Ya se van.
¿Si me han visto?
ARSINDA: Mi intención
ha sido de no enojarte.
NISEA: No tienes ya que cansarte
en darme satisfación.1695
FLORENCIO: Reventaré si más callo.
No es posible corregirme.
[Sale FLORENCIO]
Tiempo te queda de huirme.
Óyeme esta vez que te hallo.
Pues que te queda, señora,1700
la vida se alarga en ti.
¿Para qué huyes de mí?
Espérame un poco agora.
NISEA: Florencio, seas bien venido;
que bien me paga la suerte1705
con el contento de verte
la pena de haberte oído.
Tu enojo en aqueste extremo
no hará que me escandalices;
que engañado me lo dices1710
y segura no lo temo.
¿Quieres oírme, y después
cuando quieras me dirás?
FLORENCIO: Ni tú tan despacio estás
ni en mí necesario es.1715
ARSINDA: ¿Una palabra siquiera
a mi señora no oirás?
FLORENCIO: Oyérala si una más
en la paciencia cupiera.
NISEA: Ya yo propuse callar.1720
A nada responderé.
FLORENCIO: Así lo haz. Dejame
aquesta vez descansar.
A España, señora, fuiste
con tu padre, un año habrá.1725
Poco más de un año ha
que ciento en mi vida hiciste.
No te aflijas si me ves
comenzarlo tan de atrás.
Tiempo de holgarte tendrás;1730
que bien de mañana es.
NISEA: ¿Aun no me basta callar
oyéndote lo que escucho?
FLORENCIO: Veo que te canso mucho,
y cánsome de cansar.1735
Fuiste a España, y en Valencia,
donde tu padre llevó
sus negocios, vivía yo;
que de allí fue me ascendencia.
Mirando, y entretenido1740
en las galas y alborozo,
procedía como mozo
con hacienda y bien nacido.
De amor hablaba y oía,
y le trataba en confuso,1745
mucho más porque era uso
que porque yo le sentía.
Vióte un día pasear
junto al mar mi alma exenta
–Fortuna que fue tormenta1750
como todas las del mar.–
Allí luego amar te supo
lo posible el pecho mío;
que como estaba vacío,
todo en él de una vez cupo.1755
Díjete mi voluntad
y acogístela piadosa;
que a todo esto es poderosa
la fuerza de una verdad.
Lleguéme muy presto a ver1760
en gracia tuya bien puesto;
que un desdichado muy presto
sube, si es para caer.
Seis meses que allí estuviste
te serví y, si fue mi trato1765
de cortesía y recato,
tú sola testigo fuiste.
Llegó el día de volverte,
y ésta pensé yo que fuera
la desventura postrera1770
que me ordenaba la muerte.
Sentí el ver que te perdía
y el mirar que te pesaba
de manera que lloraba
ambas penas, tuya y mía.1775
Sentílo; pero en mis males
procuré guardar la vida,
sólo a la esperanza asida,
tabla de tormentos tales.
Consoléme con que al fin1780
acá te vendría a buscar;
mas era malo de hallar
el medio para este fin.
Hasta que tomé, en efeto,
por ocasión de mi ausencia1785
una afligida pensencia
que dije pasó en secreto.
Contésela a un deudo mío,
no le diciendo con quién.
Al fin, que lo tracé bien.1790
No hay traza en un desvarío.
Mi hacienda le encomendé
y, con solo este crïado
corrí, hasta que desmayado
a tu posada llegué.1795
Hasta aquí te he referido
por despertar tu memoria;
que, como pasada historia,
la tendrás en el olvido.
Lo que ha pasado después1800
por mi vergüenza lo callo
y, porque no hay que olvidallo,
tiempo que tan nuevo es.
NISEA: ¿Quieres que yo te lo cuente,
que podré bien relatarlo?1805
Y si te miento en contarlo,
huye de mí eternamente.
FLORENCIO: Déjate de ese cuidado;
que se halla mi sentido,
si dices verdad, corrido,1810
y si mentira, agraviado.
Lo que piden solamente
estas mal dichas razones
es al fin que me perdones
esta venida imprudente.1815
NISEA: Mi paciencia impertinente
no puede más esperar.
Déjame, Florencio, hablar
si no quieres que reviente.
FLORENCIO: Antes a tu autoridad1820
sirvo; que al honor, de ayuda,
quien no escucha al que va en duda,
dé faltar a la verdad.
NISEA: ¿Por puedes recelarte
de que te engaño? Si fuera1825
verdad si no te quisiera,
¿para qué había de engañarte?
Florencio, ¿no consideras
que, a no quererte yo bien,
nada me estaba tan bien1830
como que de aquí te fueras?
FLORENCIO: Esa voluntad te deba,
que dices, señora, creo
y, pues yo no la pleiteo,
no la recibas a prueba;1835
que los simples labradores,
los crïados de tu casa,
dicen lo que en ella pasa
y presumen tus amores.
Tan dichosa en ellos [seas]1840
que cumplan tu pensamiento
y, para en su casamiento
de que dulces nietos veas
–que sí hará que es dichoso–
y tú a no menos aspiras;1845
que yo sé que si le miras
que le miras como a esposo.
Y porque el bien que alcanzó
en hora dichosa crezca,
en quererteme parezca,1850
pero en el perderte no.
Él viene; quédate a Dios.
NISEA: Ya que creerme no quieres,
aguarda y cree lo que vieres
en un día solo y dos.1855
Espera, pára, y siquiera…
FLORENCIO: Suelta; que burlas de mí.
NISEA: Arsinda, ayúdame aquí.
ARSINDA: Vuelve en ti, Florencio, espera.
FLORENCIO: Enemiga, ¿qué me quieres?1860
NISEA: ¿Yo enemiga tuya soy?
FLORENCIO: Suéltame; que a morir voy
si es que por matarme mueres.
Él viene con tu crïado.
Mira si le fue a llamar.1865
NISEA: De él te puedes informar.
FLORENCIO: Ya reviento de informado.
Salen el PRÍNCIPE y TREBACIO, ARIADENO y ROBERTO
TREBACIO: ¿Qué es esto, español?
PRÍNCIPE: Detente.
ARSINDA: Quiere hacer un disparate.
ARIADENO: Suéltale.1870
ARSINDA: ¿Quieres que mate
una intención inocente?
PRÍNCIPE: ¿Con quién lo ha, Arsinda?
ARSINDA: Con quien
no le ha enojado jamás.
NISEA: Y le quiere bien, que es más.
ROBERTO: Español, reposo ten.1875
FLORENCIO: ¿En qué más tenerle puedo?
¿Muevo la lengua o los pies?
PRÍNCIPE: ¿No sabríamos lo que es?
NISEA: No se vaya.
ARSINDA: No hayas miedo.
PRÍNCIPE: ¿Adónde ha de ir?1880
ARSINDA: A buscar
la muerte suya y ajena.
PRÍNCIPE: ¿Qué ha sido?
FLORENCIO: No te dé pena;
que a nadie intento enojar;
que de agradarte y servir
es mi intención.1885
PRÍNCIPE: No lo entiendo.
ARIADENO: Alguno quiere ir siguiendo
que a caza debió venir,
y dice que sirve en ello
y podría echar de ver
que es mejor obedecer1890
y no hacer más caso de ello.
PRÍNCIPE: ¿Es esto?
FLORENCIO: Pues, ¿que otra cosa
puede ser?
ROBERTO: No le impida
hacer su oficio.
PRÍNCIPE: En mi vida
vi guarda tan cuidadosa.1895
Con vigilancia tan fiel,
¿cuándo duermes?
FLORENCIO: ¿Eso lloras?
Y quien me ve a todas horas,
¿cuándo puede dormir él?
ARIADENO: Como agora es nuevo en esto,1900
en su cuidado no cesa;
mas cuando se da más priesa,
se vendrá a cansar más presto.
¿De qué sirve que él se arroje
a servir bien y guardar1905
si a los que vienen a hurtar
hay acá quien los acoge?
ARSINDA: ¿Quién hace tal?
ARIADENO: Díganlo ellos.
PRÍNCIPE: ¿Es esto verdad, señora?
ARIADENO: ¿Ella no le tuvo agora1910
porque no fuese tras ellos?
PRÍNCIPE: Ello está muy bien reñido.
ROBERTO: Tú, español, ¿en esto aquí
y yo buscándote allí?
NISEA: Mira si a buscar te ha ido.1915
FLORENCIO: Sería para saber
dónde estaba para oírme.
NISEA: ¿Eso llegas a decirme?
PRÍNCIPE: ¿Fuiste a lo que dije? A ver.
FLORENCIO: No he podido; ya lo ves.1920
Agora voy.
NISEA: No harás tal.
FLORENCIO: Fía que a nadie haré mal
sino gusto.
PRÍNCIPE: Anda, vé pues.
NISEA: Déjenos aquí, señor.
Eh, español, vente conmigo.1925
PRÍNCIPE: Todos iremos contigo.
NISEA: Dejarme será mejor.
Y pues tengo sufrimiento
para hacer callado ansí,
viéndote a tal hora aquí1930
estorbando mi contento,
no apures más mi paciencia,
sino déjame volver
a mi casa por no ver
tu enojosa impertinencia.1935
PRÍNCIPE: Señora, ¿de qué te ofendes?
¿En qué te enojé jamás?
¿Aquese galardón das?
Haz lo que de mi alma entiendes.
¿Eso mi voluntad labra?1940
¿Con aquese premio acierto
por dormir en un desierto
para hablarte una palabra?
¿Que con tanta crueldad luches?
¿Que tras tanto madrugar1945
no pueda en la vida hallar
un momento que me escuches?
Escucha un poco mis quejas
que poca ofensa te harán,
pues al fin se quedarán1950
en el aire, a quien las dejas.
No es mucho que un rato ofrezcas
a penas que tantas son.
Quizá te harán compasión
ya que no las agradezcas.1955
NISEA: Hasme puesto en tanto aprieto
que no poder más reviento
y, pues perdí el sufrimiento,
también perderé el respeto.
Príncipe, yo soy honrada1960
y el ser hija de mi padre
basta para que me cuadre
cualquiera prenda estimada.
Tanto cuidado recibo
de mi fama y de mi honor1965
que por guïarle mejor
en aqueste monte vivo.
Ni de mis obras podrás
esperarla, en mí has podido,
pues nunca se ha conocido1970
de ella un pesnamiento loco.
Y esto tú lo di y lo jura.
Públicamente di aquí.
¿Cuándo esperanza te di,
en que fundes tu locura?1975
¿Cuándo te envié a llamar?
¿Cuándo supe tu venida?
¿Cuándo estuve agradecida
a tu placer o pesar?
¿Qué orden viste de mí1980
para que aquí te quedaras?
Y para que madrugaras,
¿qué aviso, qué señal di?
¿Súpelo yo por ventura?
Pues, ¿es cortés proceder1985
inquietar [a] una mujer
tan descuidada y segura?
Pues tan ruin galardón das
a mi cortesía mucha
esto que escuchas escucha1990
y más si porfías más.
PRÍNCIPE: Justo es que el furor remates;
que no es bien que mi paciencia
te anime a que en la presencia
de tantos tan mal me trates.1995
NISEA: A mí me ha estado mejor
hablar con publicidad
porque sepan mi verdad
los que dudan de mi honor.
Entiéndalo el mundo entero2000
porque yo mi opinión cobre;
hasta este español pobre.
Éste lo sepa el primero.
Que llame infame recelo,
pues, de haber venido a casa,2005
viendo lo que en ella pasa,
creerá que lo trae de suelo.
Sale SILENO
SILENO: A no hallarte en presencia de quien te hallo,
alevoso español, tu vida infame
el mísero fin viera entre mis manos.2010
Con sangre pagarás la alevosía
de sacarme a mi hija de mi casa
de noche, con cautela y en mi ausencia.
FLORENCIO: ¿Qué turbión de desdiochas en mí llueve?
NISEA: ¿Qué es aquesto, español?2015
FLORENCIO: El cielo entero
que se cae sobre mí.
ARIADENO: Mal informado
vienes, Sileno. Lo que dices mira;
que es honrada tu hija. No la afrentes.
PRÍNCIPE: ¿Es verdad esto?
FLORENCIO: Anoche en ese monte,
después que en él te vi, hallé a la hija2020
de ese hombre escondida entre unas ramas,
huyendo, según dijo, de la fuerza
que quisieron hacerle tus crïados.
Recogíla y llevésela a [su] casa
con el cuidado que él tener debía2025
si supiera de honor, y agora viene
a pagarme el trabajo de esta suerte;
que soy en galardones desgraciado.
PRÍNCIPE: ¿Cuál de vosotros tuvo culpa en esto?
TREBACIO: ¿Tal puede sospecharse de nosotros?2030
ARIADENO: Todo es burla, señor; que la muchacha
se alborotó sin causa. Aquí Trebacio
le dijo en burla alguna niñerías.
Tomólo tan de veras que han parado
en lo que ves.2035
TREBACIO: Y yo.
ARIADENO: Pues, ¿qué va en ello?
Yo digo que burlando ha sido todo.
PRÍNCIPE: Luego, ¿aqueste español verdad ha dicho
y está sin culpa?
ARIADENO: Como estás sin ella.
SILENO: Yo sé que no se fuera la zagala.
PRÍNCIPE: Basta, déjalo estar. La culpa es mía;2040
por lo que debo gracias no dés quejas.
NISEA: Mientras que se averigua lo que ha sido,
estará preso el español.
PRÍNCIPE: ¿No escuchas?
¿Si está sin culpa? Tu crueldad me espanta.
[FLORENCIO y NISEA hablan aparte]
FLORENCIO: (¿Tú, Nisea, contra mí? ¿Tú fiscal mío?)2045
NISEA: (Temo que te me vayas.)
ARSINDA: Mal lo miras.
Está sin culpa y ¿préndesle?
NISEA: No quiero
que se nos vaya.
SILENO: Lo seguro ordenas;
más va en que el gusto suyo se ejecute.
¡Vaya preso!2050
NISEA: Traédmele a la torre.
PRÍNCIPE: Todos le llevaremos.
NISEA: No, tampoco;
que no es tanto el delito que requiera
tantas guardas. Roberto y [Sileno].
SILENO: No se me irá a fe.
PRÍNCIPE: Yo me atreve
a replicarte.2055
NISEA: Ven.
ROBERTO: Si irás, yo fío
FLORENCIO: (La prisión mía, y tuyos los delitos.)Aparte
Vanse NISEA, FLORENCIO, ROBERTO y SILENO
PRÍNCIPE: Bien gastada noche es ésta.
Bien la ocasión he gozado.
TREBACIO: A todos nos ha tocado
buena parte de la fiesta.2060
Pues ha querido Ariadeno
acusarme sin razón.
ARIADENO: Nadie tan sin ocasión
culpara mi deseo bueno.
Verdad y amistad profeso2065
y en lo que dije, volví
por la verdad y por ti.
PRÍNCIPE: ¿El tiempo gastáis en eso?
Parece que no habéis visto
lo que aquí por mí pasó.2070
ARIADENO: Sí vi, y cólera me dio
tal que apenas la resisto.
¿Cómo tuviste paciencia
para tantas libertades?
PRÍNCIPE: Sufrílas por ser verdades2075
a quien se debe obediencia.
ARIADENO: ¿Verdades pudieran ser
todas las que dijo aquí?
PRÍNCIPE: Y todas pasan por mí,
y bien echadas de ver;2080
que nunca en este cuidado
tratado mejor he sido,
ni mejor correspondido.
No diré que fui engañado.
ARIADENO: Yo entendí que esto fingías2085
por disimular conmigo
favores de antes.
PRÍNCIPE: No, amigo,
no los he visto.
ARIADENO: ¿Y porfías?
Vanse el PRÍNCIPE, [ARIADENO] y TREBACIO. Salen ARSINDA [y ARIADENO]
ARSINDA: Ariadeno, no se vio
tal dicha.2090
ARIADENO: Puedo creella;
que es la mayor señal de ella
el estar alegre yo.
¿Qué ha sido?
ARSINDA: Florencio es
ya de todos conocido.
ARIADENO: Siempre lo tuve creído;2095
que no hay secreto entre tres.
¿Quién lo conoció?
ARSINDA: Florela,
la hija de este villano
que anoche le oyó.
ARIADENO: Temprano
esperó nuestra cautela.2100
No tienes ya qué decirme;
que ya sé cómo sería.
Escondido le oiría.
ARSINDA: Mayor mal tienes de oírme;
que ya también sabe que está2105
Florencio ansí porque quiere
a Nisea.
ARIADENO: Un loco espere
lo que más sucederá.
Si me conocen a mí
y que al príncipe he engañado,2110
entrando por su crïado,
pago lo que no comí.
Y aquesa labradorcilla,
¿a quién lo dijo?
ARSINDA: A Nisea,
como que otra su igual sea.2115
ARIADENO: ¿En qué ocasión?
ARSINDA: En reñilla
porque la reprendió
haber de casa salido.
ARIADENO: ¿Halo Florencio sabido?
ARSINDA: Nisea se lo riñó2120
como que lo hubiera él
parlado.
ARIADENO: Eso no es locura.
ARSINDA: Ya está de lo que es segura,
mas el suceso es crüel.
ARIADENO: ¿Y halo dicho a otra persona2125
la muchacha?
ARSINDA: No se sabe;
mas en tal pecho, ¿qué cabe?
ARIADENO: Hoy a todos lo pregona.
ARSINDA: Nisea quedaba agora
con su padre, dando traza2130
de hacerle una amenaza
porque calle.
ARIADENO: Ansí lo dora.
Persuadirla es destrüirlo;
que un discurso y razón corta,
cuando más vea que importa,2135
menos estará en decirlo.
ARSINDA: Voyme; que el príncipe viene
y de él con venganza estoy;
que por lo que pasó hoy
queja de mí también tiene.2140
Vase [ARSINDA]. Salen el PRÍNCIPE y TREBACIO
PRÍNCIPE: ¿Esto ha de sufrir un hombre,
no sólo de mi jaez
sino el más bajo y soez
que el mundho le vio sin nombre?
Si esto venganza no pide,2145
venganzas, ¿para qué son?
ARIADENO: (Ciertos mis temores son.) Aparte
TREBACIO: Con tu presencia lo mide.
El mejor remedio es,
y la venganza mayor,2150
olvidar[la].
PRÍNCIPE: A mi furor
consejos ya no me des.
Heme de vengar si entiendo
aventurar mi opinión.
ARIADENO: Terrible resolución2155
para quien lo está aquí oyendo.
PRÍNCIPE: Ariadeno.
ARIADENO: (¡Aquesto es hecho!) Aparte
PRÍNCIPE: ¿Dónde ibas?
ARIADENO: Como vi
que hablabas allá, entendí
que no era para mi pecho.2160
PRÍNCIPE: No el tuyo solo, el de todos
entenderá lo que trato.
Hoy la paciencia remato.
No hay ya de engañarme modos.
ARIADENO: Pues, ¿quién te ha engañado?2165
PRÍNCIPE: Yo;
que me fié más de antojos
que de lo que veían mis ojos.
El deseo me engañó.
Pero yo le pondré freno
porque no me engañe más.2170
ARIADENO: ¿Puedo saber lo que has?
PRÍNCIPE: Sé que está de saber nuevo;
parte mucha has visto y ves.
¿Qué más claro he de decirlo?
Mejor será prevenirlo2175
y derribarme a sus pies.
¡Si me hubieras visto, Ariadeno,
cuál me ha tratado Nisea!
ARIADENO: ¿Y eso es?
PRÍNCIPE: ¿Qué quieres que sea
mi mal sino ese veneno?2180
ARIADENO: (Mas que revientes con él. Aparte
En gentil yerro había dado
si me hubiera anticipado
a pedirle perdón de él.)
PRÍNCIPE: Agora de aquí salía2185
y yo, que acerté a encontrarla,
volví para acompañarla
con muy justa cortesía,
y, sin hablar más que un muerto,
de manera me trató2190
que o es loca o lo soy yo,
o entrambos, que es lo más cierto.
¡Y heme de vengar!
ARIADENO: Di, cómo.
PRÍNCIPE: No por armas, bien lo sé;
pero camino hallaré2195
según a pechos lo tomo.
¿Qué burla le haría yo
como no fuese pesada?
ARIADENO: Esa venganza me agrada.
TREBACIO: Vengóse quien olvidó.2200
¿Qué mejor burla que hacer
cuenta que jamás la viste?
PRÍNCIPE: Es esa burla muy triste.
Quiérala más de placer.
ARIADENO: ¿Qué más de placer la quieres2205
que huirte mucho de ella?
Que ésta es siempre la centella
que abrasa más las mujeres.
PRÍNCIPE: Hemos de burlarla. Hallemos
para ello alguna traza.2210
O pongámosla una maza
o una matraca le demos.
ARIADENO: No sé yo qué buena sea
ni con cuáles te acomodas.
TREBACIO: ¿Quieres la mejor de todas?2215
Pues, llámala, señor, fea.
PRÍNCIPE: ¿Sabéis lo que yo quisiera?
Verla querida de un hombre
de vil raza y de un vil nombre,
y entonces yo me riera.2220
Quisiera ver lo que hacía
viéndose tratada ansí
la que me desdeña a mí.
TREBACIO: Pues si ella no le quería,
¿qué venganza fuera ésa?2225
PRÍNCIPE: No fuera venganza poca
porque se volviera loca,
pues de esto agora le pesa.
ARIADENO: ¿Qué traza? ¡Cuerpo de tal!
TREBACIO: Y aun quizá le quería.2230
ARIADENO: Aguarda.
Encargémoslo a esta guarda
que no ha de hacerlo muy mal.
Tiene industria y, si tú quieres,
yo haré que amores la diga
y que la burla prosiga2235
hasta el tiempo que quisieres.
PRÍNCIPE: Pues, ¿osara?
ARIADENO: Arrojaráse
entre millanzas por mí,
y más si sabe que a ti
te sirve.2240
PRÍNCIPE: Pues de hoy no pase
sin que la traza esté urdida.
Luego que a entender se asome
no habrá leño que no tome
de sus espaldas medida.
ARIADENO: Del otro no son, ¿qué importa?2245
TREBACIO: Despídenle el primer día
y queda la burla fría.
ARIADENO: Pues no la hagamos tan corta.
Digamos que es caballero
y que está de España hüido.2250
Disfrazado y escondido
esté en hábito grosero
porque a un hombre principal
dio la muerte en desafío.
PRÍNCIPE: Ya de la burla me río.2255
El mundo no la vio tal.
ARIADENO: Dirás tú que le conoces
y alabarásle en extremo.
TREBACIO: Que es pesada burla temo.
PRÍNCIPE: Daré en su alabanza voces.2260
¿Él sabrá fingir?
ARIADENO: Muy bien.
Es la pieza más extraña
que en esto ha tenido España.
PRÍNCIPE: A que le busquemos ven.
ARIADENO: El amo con quien yo vine2265
diremos que es, y que huía
porque una muerte hecho había.
PRÍNCIPE: ¿Y el nombre?
TREBACIO: (El diablo lo atine.) Aparte
ARIADENO: Florencio, y fue de Valencia.
¿Ya no te conté su historia?2270
PRÍNCIPE: Sí; ya vuelvo a la memoria
todo el suceso y pendencia;
pero saben ya que es muerto.
ARIADENO: ¿Cuál de ellos muerto le vio?
Diremos que lo fingió2275
por estar ansí encubierto.
No hay más en qué reparar.
Busquémosle luego al punto;
he aquí que está todo junto
y, al fin, ¿en qué ha de parar?2280
PRÍNCIPE: ¡Qué buen día en él espero!
¡Qué rato que la he de dar!
ARIADENO: Ya comienzo a publicar
que la guarda es caballero.
TREBACIO: Y, ¿si él no quiere después?2285
ARIADENO: Eso quede por mi cuenta.
PRÍNCIPE: Lo trazado me contenta.
………………… [-és].
ARIADENO: Voy a traértelo aquí
dándole la traza y medio.2290
PRÍNCIPE: Ve.
ARIADENO: (No ha sido mal remedio Aparte
éste de lo que temí.)
Vase ARIADENO. Sale LEUCATO
LEUCATO: ¿No es hora ya de salir
a holgarte?2295
PRÍNCIPE: Nueva holgura
me ha trazado mi ventura.
LEUCATO: Merézcatelo yo oír?
PRÍNCIPE: El hombre que he deseado
más ver en aquesta vida
[halla] en tu casa acogida;2300
que mis gustos han hallado.
LEUCATO: Mil veces dichosa ella
si a servirte acierta en algo.
PRÍNCIPE: Ninguna vez a ella salgo
que no lleve un placer de ella.2305
LEUCATO: Y agora en ella, ¿qué hallaste?
PRÍNCIPE: Un amigo deseado.
LEUCATO: Si amigo en ella has hallado,
con ocasión me la honraste.
¿Dónde está, para que yo2310
le sirva?
PRÍNCIPE: En el monte está.
Digámoslo claro ya
pues el disfraz se acabó.
Leucato, aqueste español,
que guarda el monte en vil traje,2315
en las obras y linaje
envidia su luz el sol.
Es un valenciano noble,
de aquel reino gloria ilustre,
rico en casa, en sangre ilustre,2320
y en valor y obras al doble.
Por una extraña desgracia,
–que dicha fue para mí–
huyendo se vino aquí
a valerse de mi gracia.2325
Mató a un hombre principal
cuya venganza tocaba
a otro, que le buscaba
con enemistad mortal,
y porque no le matara2330
con traiciones, le he tenido
de esa manera escondido
sin que aun de ti me fïara.
Nueva acaba de tener
de que el contrario murió2335
y ya el perdón alcanzó.
¡Nueva de mucho placer!
TREBACIO: (¿Hase visto tal locura Aparte
como ésta en que da mi amo?)
LEUCATO: Dichoso otra vez me llamo2340
con esta nueva ventura;
que un hombre cual dicho has,
en sangre, hacienda y valor,
y a quien haces tú favor,
que en él para mí es lo más,2345
le esconda esa escasa sombra
siendo tan pequeña ella;
mas como vienes a ella,
pudo esconderse a tu sombra.
Aunque me puedes creer2350
que mil veces he querido
decir que era bien nacido.
PRÍNCIPE: Echábase en él de ver.
[El PRÍNCIPE habla aparte a TREBACIO]
(No se va poniendo mal
nuestra traza.)2355
TREBACIO: (Bien se guía.)
PRÍNCIPE: (No es bueno decir que había
visto que era principal.)
LEUCATO: ¿Qué ésta ha sido la ocasión
que tanto aquí te traía?
PRÍNCIPE: Acertarla no podía.2360
Téngole mucha afición.
LEUCATO: Pues agora, ¿dónde es ido?
PRÍNCIPE: Ariadeno fue por él.
LEUCATO: ¿Que aún no has hablado con él
después que eso seha sabido?2365
PRÍNCIPE: No le he visto.
LEUCATO: De placer
le son las nuevas que sabes.
Sale FLORELA
FLORELA: Aunque de matarme acabes,
el mundo lo ha de saber,
Leucato, a la guarda infiel2370
de ese monte voluntad
más que no necesidad
le traen velando en él.
Advertirte de ello quiero
aunque la vida me cueste.2375
No es pobre aqueste soldado
sino rico caballero.
Florencio es su nombre. Advierte
a su intención mal sencilla;
que español y que se humilla2380
ninguna honra quiere hacerte.
Vase FLORELA
LEUCATO: Espera, rapaza, espera.
TREBACIO: Huyendo va como el viento.
PRÍNCIPE: En villano pensamiento
nunca hay sencillez entera.2385
¿Hay malicia semejante?
A no conocerle yo,
buen testigo en ésta halló.
LEUCATO: ¡Discursos de una ignorante!
Pero pésame que corra2390
esta opinión, aunque falsa;
que este decir mal es salsa
que a muchos de pan ahorra;
pues al sabor de ella, alguno
ajenas honras se come.2395
PRÍNCIPE: No habrá quien a mal lo tome
pues no lo ignora ninguno.
[Habla TREBACIO aparte al PRÍNCIPE]
TREBACIO: (Pues aquésta, ¿adónde estuvo
que vino a saber aquesto?)
PRÍNCIPE: (¿No te ríes de cuán presto2400
tanto la mentira anduvo?
Que a bocas de niños llega;
pero a todos, malo o bueno,
se lo contara Ariadeno.)
TREBACIO: (¡Qué presto un error se pega!)2405
PRÍNCIPE: (A no saber yo el concierto,
según lo dijo con traza
y de veras la rapza,
tuviéralo yo por cierto.)
TREBACIO: (Del concierto fui también2410
y por creérselo he estado.)
PRÍNCIPE: (¿Cómo se había publicado
que a Nisea quiere bien?)
TREBACIO: (Ariadeno lo dirá.)
PRÍNCIPE: (Pues, en publicarlo erró;2415
que así la burla atajó.)
TREBACIO: (Alguna ocasión tendrá.)
Salen FLORENCIO y ARIADENO
PRÍNCIPE: Florencio mío, ¿es posible
que con voz entera puedo
decir tu nombre sin miedo?2420
FLORENCIO: ¿Qué hay a tu fuerza imposible?
Cuando tienes más testigos,
tu voz me asegura más
pues las que en mi favor das
ausentan mis enemigos.2425
Dame la mano, señor,
adonde mi amparo vive.
PRÍNCIPE: El pecho, amigo, recibe,
adonde vive tu amor.
Sea muy enhorabuena2430
el fin de este tu destierro
aunque me parece yerro
dar parabién de mi pena;
que al fin, por la lbiertad
me querrás dejar a mí.2435
FLORENCIO: ¿Cómo, si ella vive en ti,
y en mi pecho la lealtad?
Temer yerro de mí puedes;
que a ser fugitivo baste
el esclavo que compraste2440
con tan insignes mercedes.
PRÍNCIPE: Ya te habrá dicho Ariadeno
la nueva que hemos tenido.
FLORENCIO: Todo me lo ha referido.
PRÍNCIPE: Suceso ha sido muy bueno.2445
FLORENCIO: Como guïado por ti.
PRÍNCIPE: Tu vida un siglo posea,
y para servirte sea
cuanto me cupiere a mí;
que en este oficio deseo2450
mil, veces aventuralla.
TREBACIO: Bien finge el bellaco.
PRÍNCIPE: Calla;
que lo escucho y no lo creo.
FLORENCIO: Deja que las manos bese
a quien mi remedio ha sido,2455
y cuyo pan he comido.
PRÍNCIPE: Debido respeto es ése.
FLORENCIO: Pues da el príncipe licencia,
dame, como a tu crïado,
la mano.2460
LEUCATO: Ya te ha bastado
mirar que tengo paciencia
para que afrenta tan grande
a mi casa se haya hecho.
Como que en ella tal pecho
tan mal ocupado ande,2465
basta que no he conocido
en esa humildad estés
sin proseguirla después
que tu valor he sabido.
FLORENCIO: Si el nombre de tu crïado2470
has de quitarme, no quiero
que se crea el mensajero
que nuevas de mí te ha dado.
Tu monte quiero guardar
en el traje que me estoy.2475
LEUCATO: Servir sabes desde hoy,
sabe desde hoy mandar;
que como supe mandarte,
sabré servirte también.
El PRÍNCIPE habla aparte con ARIADENO
PRÍNCIPE: (El hombre lo hace bien.)2480
ARIADENO: (Ya comienzas a espantarte.
Adelante; si vivimos,
quiero, señor, que lo veas,
cuando por ti misma creas
que es verdad lo que fingimos.)2485
PRÍNCIPE: (Casi por creerlo estoy.
Mas dime…¿cómo tan presto
se ha publicado ya esto?)
ARIADENO: (Porque quien lo guía soy.
¿A quién lo has oído aquí?)2490
PRÍNCIPE: Vino agora una rapaza
y, como si nuestra traza
te oyera, cómo la di.
Ansí dijo que este hombre
es caballero, y también2495
que quiere a Nisea bien,
y no sé sé dijo el nombre.)
ARIADENO: (La culpa de esto es mía
pero de ella no te pese;
que el cierto camino es ése2500
por dó mi traza se guía.
Esa muchacha es el gusto
de Nisea, y quien la parla
cuanto hay, y quise informarla
de todo eso muy al justo2505
porque lo diga a Nisea
y comience la maraña.)
PRÍNCIPE: (Si el viejo se desengaña
de que a su hija desea,
no se recatará de él2510
y da la burla en el lodo.)
ARIADENO: (Antes por aquese modo
aprieta más el cordel.)
El PRÍNCIPE habla aparte con FLORENCIO
PRÍNCIPE: (¿Hate dicho mi intención
Ariadeno?)2515
FLORENCIO: (Ya la sé.
Sin cuidado, señor, ve
y déjame en la ocasión;
que o me quiera bien Nisea
o me aborreceré yo.)
PRÍNCIPE: (El principio te fió.)2520
FLORENCIO: (Pues deja que el fin se vea;
que a quien está más seguro
le ha de caber de mi engaño
la parte mayor del daño.)
PRÍNCIPE: (Pues esa fiesta procuro.)2525
FLORENCIO: (Sí verás, o podré poco.)
El PRÍNCIPE habla aparte con ARIADENO
ARIADENO: (¿Qué dices de mi ahijado?)
PRÍNCIPE: (Dígote que va extremado.)
ARIADENO: (Tiene de volverte loco.)
Sale NISEA
NISEA: ¡Qué inadvertida he salido!2530
¿Que se está aquí?
LEUCATO: Nisea, llega.
¿De qué huyes?
NISEA: Creí, ciega,
que el príncipe era ya ido.
PRÍNCIPE: Por mí no os arrepintáis
de entrar; que ya yo me voy2535
si de pesadumbre soy.
LEUCATO: Mal su intención acertáis.
No pesadumbre, respeto
es el que la hacía volver.
Ansí ha llegado a saber2540
el fin de nuestro secreto
y que en el monte ha guardado.
ARIADENO: Ya la avisé.
NISEA: Helo sabido.
Muy para bien hayan sido
la nuevas que hoy os han dado;2545
que a tenerlas esta casa
de vuestro valor y prendas,
debiera menos enmiendas
su demostración escasa.
FLORENCIO: Mi nueva, aunque de alegría,2550
un gran pesar me ha causado;
que es dejarme despojado
del oficio en que os servía;
que aunque en la casa es pequeño,
tengo por más honra y fiesta2555
ser guarda del monte en ésta
que ser en las otras dueño.
Mas fïad que eternos queden
mis servicios si es verdad
que los de la voluntad2560
servicios llamarse pueden
[ARIADENO habla aparte con TREBACIO, FLORENCIO y el PRÍNCIPE]
ARIADENO: (¿Qué te parece?)
TREBACIO: (Yo fío
que él salga con su intención)
PRÍNCIPE: (¿Hay tal disimulación?)
TREBACIO: (No sé cómo no me río.)2565
PRÍNCIPE: (Di más; que andas extremado.)
ARIADENO: (Eso prosigue.)
FLORENCIO: (Es muy presto.
Yo te diré tanto de esto
que te parezca sobrado.)
NISEA: Si os reís de habernos hecho2570
este engaño, creed de mí
que entre ese sayal os vi
siempre el brocado del pecho.
FLORENCIO: Dichoso yo si ansí es.
PRÍNCIPE: (Diz que ya le conocía.)2575
ARIADENO: (Calla, que harás que me ría.
La risa será después.)
LEUCATO: En fin, señor, ¿quieres irte?
PRÍNCIPE: Esme forzoso.
LEUCATO: Siquiera
por el huésped justo fuera2580
de esta posada servirte.
PRÍNCIPE: Pues no quedo, fïar puedes
que no es posible.
TREBACIO: ¿No adviertes
cómo comienza hacer suertes?
PRÍNCIPE: Con Florencio es bien te quedes,2585
Ariadeno.
ARIADENO: Harélo ansí.
PRÍNCIPE: Florencio, adiós.
FLORENCIO: ¿Que te vas?
PRÍNCIPE: Cierto de que no podrás
echarme menos a mí.
Mañana te irás allá.2590
LEUCATO: No nos le lleves tan presto.
PRÍNCIPE: Adiós, amigos. ¿Qué es esto?
No saldrás por tu fe acá.
PRÍNCIPE: Téngote de acompañar
hasta que del monte salgas.2595
Guarda soy.
PRÍNCIPE: Aunque te valgas;
de eso, no ha de aprovechar.
FLORENCIO: Si de eso te sirves, callo.
PRÍNCIPE: Nisea, adiós.
NISEA: Él te guarde.
PRÍNCIPE: ¿Qué hora será?2600
TREBACIO: No es tarde.
PRÍNCIPE: Do vas, pondréte a caballo.
Vanse el PRÍNCIPE, LEUCATO y TREBACIO
ARIADENO: ¿Qué os parece del socorro?
FLORENCIO: Como de tu ingenio ha sido;
mas mucho habemos perdido.
ARIADENO: Harta molestia os ahorro;2605
que si yo no os previniera
lo que parló la villana,
¿Dó estuviéramos mañana?
NISEA: Notable desgracia fuera.
FLORENCIO: Mucho pierdo en la ocasión2610
que aquí de verte tenía.
ARIADENO: De acabarse al fin había.
Tomemos resolución.
Leucato sabe quién eres.
El príncipe, aunque engañado,2615
te tiene tan abonado
que tendrás cuanto pidieres.
FLORENCIO: Pido a Nisea. ¿Qué hará
el príncipe si lo sabe?
NISEA: Como ello una vez se acaba,2620
poco estotro importará.
FLORENCIO: Si primero le da cuenta
tu padre, como está claro,
nos perdemos sin reparo.
ARIADENO: Pues algún camino intenta;2625
que aquesta nuestra primera
no puede mucho durar;
que si amas, no has de esperar
a que Nisea te quiera.
Ya se puede deshacer.2630
NISEA: ¡Que en el corazón de un [noble]
quepa un engaño tan doble!
ARIADENO: Él le habrá de conocer.
No me espanto que has andado
asperísima con él,2635
y ha sido yerro crüel.
NISEA: ¿Quién este yerro ha causado
sino Florencio, que aun hoy
no está de mí satisfecho?
FLORENCIO: La Fortuna es quien lo ha hecho,2640
de quien enemigo soy
si no es que crees todavía
que yo mi historia conté
a Florela.
NISEA: Déjame.
Creo que es desgracia mía.2645
Mi padre vuelve ya. Vete.
ARIADENO: Recato importa tener.
FLORENCIO: Paciencia.
Vanse FLORENCIO y ARIADENO. Salen LEUCATO y ROBERTO
LEUCATO: Debe de ser
el príncipe su alcahuete;
que, según muestra quererle2650
mas que eso haría por él.
ROBERTO: Queja puede tener de él
LEUCATO: Yo sabré ya conocerle.
ROBERTO: Bien sé yo que no venía
a caza el príncipe aquí2655
pero siempre presumí
que a Nisea bien quería.
Mas agora echo de ver
que venía a ser tercero
de otro.2660
LEUCATO: De enojo muero.
Roberto, ¿qué puedo hacer?
ROBERTO: Según lo que encarece
el príncipe, muy a cuento
te venía el casamiento.
LEUCATO: Sí, per no me lo ofrece.2665
Si eso fuera su intención,
¿el príncipe no pudiera
tratarlo de otra manera?
Sin duda aquesta es traición.
NISEA: (¿Qué puede ser el secreto Aparte2670
en que tan ciegos están
que mirando no me han?)
LEUCATO: Que he de vengarme prometo.
¿Y, que has oído decir
que ya Nisea sabía2675
quién era?
ROBERTO: Así se decía.
Nada te debo encubrir.
Y diz que por la ventana
de noche con él hablaba.
LEUCATO: La paciencia se me acaba.2680
¡Oiga, tan flaca y liviana!
ROBERTO: Lo que yo he considerado
es, que no la vi salir
a caza nunca sin ir
el español a su lado.2685
Bien puede ser presunción
ruín, mas la autoridad
tanto como la verdad
daña la falsa opinión.
LEUCATO: Pues pienso volver por mí.2690
Primero averiguaré
si culpada mi hija fue.
ROBERTO: Paso, señor, que está aquí.
NISEA: (Que no he podido entender Aparte
palabra aunque más he hecho.2695
Que ya me ha visto, sospecho.
No sé qué medio tener.
LEUCATO: ¿Nisea?
NISEA: Señor.
LEUCATO: Escucha.
Bien puedo yo de tu seso
aconsejarme.2700
NISEA: Confieso
que la prudencia no es mucha;
mas el buen deseo hará
que acierte.
LEUCATO: De él estoy cierto.
No te desvíes, Roberto
pues que lo más sabes ya.2705
El príncipe te me pide
para ese forastero
aunque confesarte quiero
que con mi intención se mide;
porque tras la relación2710
que el príncipe de él ha hecho,
estoy yo muy satisfecho
de sus prendas y opinión;
porque estando yo en su tierra,
oí esto mismo de él.2715
Sólo dudo de si es él.
Este temor me hace guerra;
que en Florencio, el de Valencia,
hay las partes que contó
el príncipe, sélo yo.2720
En eso no hay diferencia.
Mas, ¿qué sé yo si éste es
Florencio o algún perdido
que con su nombre ha venido
a la pretensión que ves?2725
De este solo me recelo;
que a estar esta verdad clara
esta noche te casar.
NISEA: Muy prudente es tu recelo,
y por no cansarte en él,2730
puedes no tratar más de ello.
LEUCATO: No es caso para tenello
en poco.
NISEA: Ríete de él.
¿Tanta priesa te doy yo
en casarme?2735
LEUCATO: No está en eso
sin en ser éste un suceso,
el mejor que se pensó.
Si, como digo, es verdad
que éste es Florencio.
NISEA: No puedo
yo asegurar a tu miedo;2740
que sería liviandad.
El recato nunca daña;
mas yo no puedo pensar
que te había de engañar
el príncipe.2745
LEUCATO: ¿Y si él le engaña?
NISEA: Afirma con evidencia
conocerle, y me parece
que la memoria me ofrece
que es el que yo vi en Valencia;
que allá bien le conocía2750
aunque en traje diferente,
y andar descuidadamente.
Olvidada me tenía.
LEUCATO: ¡Notable ventura fuera
conocerle tú!2755
NISEA: ¿Qué digo?
Que pudiera ser testigo
si a mal no se me tuviera;
mas no está a doncellas bien
abonar a quien las pide.
ROBERTO habla aparte con LEUCATO
ROBERTO: (Si uno con otro se mide,2760
por probado el hecho tengo.)
LEUCATO: (¿Qué mayor indicio quieres
de que es cómplice en el trato?
No sé cómo no la mato
pues yo ya de rabia muero.)2765
ROBERTO: (Mejor es disimular.
No alborotemos la [caza].)
NISEA: (Si esta dicha se me traza,
¿qué tengo que desear?)
LEUCATO: No hay de qué informarme más.2770
Con esto el proceso sello;
que, pues me va tanto en ello,
sé que no me engañarás.
Lo que conviene es que calles.
NISEA: ¿Había yo de hablar en esto?2775
LEUCATO: Vete adentro; que muy presto
haré que marido halles.
NISEA: Hija humilde tuya soy.
(Mi gusto ha echado de ver. Aparte
¡Qué mal se encubre en placer!)2780
Vase [NISEA]
LEUCATO: De todo informado estoy.
Ésta le conoce y trata.
Demasiada es la paciencia
que [he] tenido en su presencia.
Tal infame y, ¿no le mata?2785
ROBERTO: No se remedia con eso
tu pasión.
LEUCATO: Por eso espero,
en medio que intentar quiero
sea cuál fuere el suceso.
Florencio se ha de casar2790
luego o morir a mis manos.
ROBERTO: Mira los medios más sanos
que a eso puedes hallar.
Habla al príncipe primero.
LEUCATO: Ausentaráse el traidor2795
y padecerá mi honor
si a cumplimientos espero.
ROBERTO: ¿No ves que podrá quejarse
el príncipe?
LEUCATO: También yo,
pues es el que me engañó.2800
Mi honor tiene de cobrarse
venga después lo que venga.
ROBERTO: Míralo primero.
LEUCATO: El seso
me harás perder.
ROBERTO: El suceso
que yo te deseo venga.2805
Salen ARSINDA y FLORELA
FLORELA: Si ya mi desventura no es tan grande
que a la clemencia los caminos cierra;
si queda algún amparo más que ande
la flaca mocedad que una vez yerra;
tu pecho noble mi desdicha ablande2810
y si humana piedad en ti se encierra,
muéstralo agora en amparar mi vida
hasta del mismo padre perseguida.
Bien conozco que parte te ha tocado
no pequeña de aqueste yerro mío;2815
mas por esto será más estimado.
En el valor de tu clemencia fío.
ARSINDA: ¡Oh, loca, en cuántos miedos y cuidados
nos tiene tu pesado desvarío!
¡Cuántos seguros ánimos alteras!2820
FLORELA: A no ser esto, en perdonar, ¿qué hicieras?
Sale SILENO
SILENO: Oye, Arsinda, gran mal nos amenaza.
¿Aquí estás? ¡Fin amargo de mis años!
¿Cómo mi furia no te despedaza,
autora miserable de mis daños?2825
FLORELA: ¡Ampárame, señora! ¡A él te abraza!
SILENO: No tendrás lengua para más engaños.
ARSINDA: Tente, Sileno, y el furor reporta.
SILENO: ¡Mataréla!
ARSINDA: El daño hecho, ¿qué importa?
SILENO: Para que no haga más.2830
ARSINDA: Después de aquéste,
mas, ¿qué haga más?
SILENO: Saldrále aquéste caro.
No es bien que via semejante peste.
FLORELA: Mira, señora, que de ti me amparo.
ARSINDA: Paso, que no es lugar para eso este.
Dime, ¿qué ha habido?2835
SILENO: Ya te lo declaro.
En este sentimiento que en mí miras
hoy llueve el cielo en este monte iras.
ARSINDA: Acaba de decirlo.
SILENO: Sólo digo
que al español le tienen encerrado
y un clérigo allá dentro; yo testigo.2840
Mirad de esto que puedo haber pensado.
Ariadeno, que crïado le es y amigo,
partió, como es razón, alborotado
a dar cuenta al príncipe.
ARSINDA: ¡Mal triste!
……………………. [-iste].2845
Sale ROBERTO
ROBERTO: Siempre vi en la vida toda
de un daño nacer un bien.
¿No le das el parabién
a Nisea de su boda?
ARSINDA: Diferente nueva es ésta2850
si no lo dice al revés.
Dinos, Roberto, lo que es.
ROBERTO: Id a celebrar la fiesta
que está Nisea casada.
SILENO: Eso, ¿qué camino lleva?2855
ARSINDA: De la una a la otra nueva
no va a decir sino nada.
¿Búrlaste?
SILENO: Ya lo imagino.
ARSINDA: ¿Con quién es el casamiento?
ROBERTO: Con Florencio, más contento2860
que jamás vencedor vino.
ARSINDA: Dime de veras, ¿qué está
casada?
ROBERTO: Así lo estuvieras,
que tú la dichosa fueras.
FLORELA: Con esto estoy libre ya.2865
SILENO: Para eso debía de ser
el clérigo que vi entrar
y pensé que a confesar
le iba.
ROBERTO: Buen parecer.
Vamos a regocijar2870
la fiesta.
ARSINDA: Si no lo veo,
te digo que no lo creo.
ROBERTO: Pues vente a desengañar.
Salen el PRÍNCIPE, TREBACIO y ARIADENO
ARIADENO: A Dios ruego que no hayamos
tardado.2875
PRÍNCIPE: Más no he podido.
Con harta piesa he corrido.
TREBACIO: Roberto está aquí.
PRÍNCIPE: Veamos.
Roberto, ¿qué hay por acá?
ROBERTO: ¿Tanto ha que estás ausente
que me mandas que te cuente2880
novedades?
PRÍNCIPE: ¿Haylas ya?
TREBACIO: Ya lo debe de saber.
Los mejor es confesar.
PRÍNCIPE: Mucho dices en callar.
TREBACIO: Sin duda debe de ser.2885
ROBERTO: Leucato sabe, por cierto,
que el español ha tratado
mal su casa, y ha trazado
cómo cobrar su honor muerto.
Supo que quería huir2890
y, por no quedar perdido,
diólo a su hija por marido.
ARIADENO: ¡Aun eso es ya de sufrir!
PRÍNCIPE: ¿Qué dices?
ROBERTO: Que lo ha casado
con su hija.2895
PRÍNCIPE: ¿Con su hija [ya]?
ROBERTO: Hecho el desposorio está.
ARIADENO: Agora estás bien vengado.
TREBACIO: Demasiada burla es.
Nunca me agradó este enredo.
ARIADENO: A mayor mal tuve miedo.2900
De esto enojado no estés.
Que pues él se lo ha querido,
él se lo tenga por cuenta.
¿No te dio? Sufra la afrenta
de lo que le ha sucedido.2905
PRÍNCIPE: Pues, ¿cómo tú le dijiste
que le querían matar?
ARIADENO: Vile, señor, encerrar
y temí.
ROBERTO: Ocasión tuviste.
Todos salen acá fuera.2910
Mira si verdad te digo
y si ya lo traen consigo.
PRÍNCIPE: ¿Quién tal suceso entendiera?
Salen LEUCATO, FLORENCIO y NISEA
LEUCATO: Iré a la ciudad a dar
cuenta al príncipe de todo;2915
que, como le diga el modo,
no le tiene de pesar.
FLORENCIO: Vesle aquí.
LEUCATO: ¿En todas mis dichas
tienes de hallarte, señor?
PRÍNCIPE: Pero hoy dirás mejor2920
que me hallé en tus desdichas.
¿Qué disparate es aquéste?
LEUCATO: Como me des atención,
aprobarás mi razón.
PRÍNCIPE: ¿Es hecho de cuerdo éste?2925
¿A hombre no conocido
das tu hija?
LEUCATO: Sí lo es,
y muy abonado, pues,
por su fiador has salido.
PRÍNCIPE: ¿Díje te yo que le dieras2930
a tu hija?
LEUCATO: Aqueso no.
PRÍNCIPE: ¿Y es bien lo supiera yo?
LEUCATO: Bien fuera que lo supieras
si pudiera asegurarme
de ocasiones que temí2935
y, pues me culpas ansí,
razón será de escucharme.
Príncipe, yo sé por cierto
que no ha Florencio venido
por ocasión que haya habido2940
de delito u hombre muerto.
Mi hija vino a buscar
a quien miró desde España
y, príncipe, aquél que engaña
aquél se debe culpar.2945
Yo sé que la hablaba aquí
y que ella también le hablaba
y ausentarse [deseaba]
después que [lo] conocí.
Por asegurar mi honor,2950
como has visto, [la] casé.
La honra ya la cobré;
la vida, aquí está, señor.
PRÍNCIPE: ¿Y fuera justo pedirme
licencia?2955
LEUCATO: Muy justo fuera
si cuando no se me diera,
quedara mi opinión firme.
Si de dármla tenías,
agora la puedes dar;
y habíala de matar2960
si no me la concedías.
Si me la das, haré cuenta
que hecho con ella fue,
y si no, que la maté
en venganza de mi afrenta2965
y que castigar convino
mi delito de este modo.
¿Echarás de ver que todo
viene a salir a un camino?
PRÍNCIPE: ¿Qué castigo te he de dar2970
si ya tienes el mayor
que tuvo jamás error?
¿Honra deseas cobrar,
y tu hija a un hombre das
el más bajo y abatido2975
en la tierra [conocido]?
FLORENCIO: Honra a quien honra das.
Tiene tu engaño razón
y no me ofendo con eso.
PRÍNCIPE: Harásme perder el seso.2980
ARIADENO: (Cada uno tiene razón.) Aparte
PRÍNCIPE: Dime tú, español, ¿por qué
hiciste yerro tan grande?
FLORENCIO: ¿Qué hago que no me mande
vuestro gusto? Yo, ¿en qué erré?2985
Tú me hiciste comenzar
todo el suceso que ves,
bueno o malo. Acá después
por fuerza me haces casar.
¿Qué culpa tengo?2990
PRÍNCIPE: ¿No fuera
justo decir luego allí
quién eres?
FLORENCIO: Ya yo les di
de quién soy noticia entera.
PRÍNCIPE: ¿Y te casan con todo eso?
LEUCATO: Y pienso que le honro poco.2995
PRÍNCIPE: Dime, Leucato, ¿estás loco?
ARIADENO: (Acabe en bien el suceso.) Aparte
PRÍNCIPE: Di en mi presencia quién eres.
FLORENCIO: Florencio digo que soy.
PRÍNCIPE: De burlas cansado estoy.3000
¡Dilo, acaba!
FLORENCIO: ¿Qué más quieres?
Tú mismo dicho lo has.
Soy el mismo que dijiste.
PRÍNCIPE: Como quien eres hiciste;
pero tú lo pagarás.3005
Ariadeno, di aquí luego.
Aqueste hombre, ¿quién es?
ARIADENO: (Agora llega mi mes.) Aparte
PRÍNCIPE: Estáte con más sosiego.
ARIADENO: El marido de Nisea3010
le podemos ya llamar.
PRÍNCIPE: ¿Estoy muy para burlar?
ARIADENO: Pues, ¿quién quieres tú que sea?
PRÍNCIPE: Di lo que sabes.
ARIADENO: Yo sé
que es Florencio, un caballero3015
de más honra que dinero.
PRÍNCIPE: Mira que me enojaré.
Dilo.
ARIADENO: ¿Quieres que lo jure?
Jurarélo en un misal.
LEUCATO: Creo que no apura mal3020
lo que es razón que se apure.
Mi hija y Arsinda y [todo]
le conocen, y es ansí.
ARSINDA: Conózcole como a mí.
Todo pasa de ese modo.3025
PRÍNCIPE: Trebacio, dime, ¿estoy loco?
¿Qué es aquesto?
TREBACIO: Aquesto es
lo mismo, señor, que ves.
FLORENCIO: Aquí aparte escucha un poco.
Hablan aparte FLORENCIO y el PRÍNCIPE
(Yo soy Florencio, señor,3030
que a Nisea quiero bien;
si no, estas locuras den
testimonio de mi amor.
Por ella vine y he estado
en el traje que me ves,3035
y todo lo que ya es
ha por mi vida pasado.
Mandásteme que tomase
mi nombre mismo, y toméle.
Para conmigo calléle3040
porque el bien no me quitase.
Aquí Leucato me casa
por fuerza. ¿Qué hacer podía
si el bien que yo más quería
me meten por fuerza en casa?3045
Ésta es la verdad; si de ella
en ti queda alguno, empieza.
Aquí tengo mi cabeza
y acábese tu querella.)
PRÍNCIPE: (¿Sabe Nisea que yo3050
la trataba de burlar?)
FLORENCIO: (Ni aun de poderlo contar
lugar el tiempo me dio.)
PRÍNCIPE: Llama a Ariadeno.
FLORENCIO: ¡Ariadeno!
ARIADENO: (Yo lo habré de pagar todo.) Aparte3055
Ya yo, señor, me acomodo
con cualquier castigo bueno,
pero advierte que he pecado
en servicio de mi amo.
PRÍNCIPE: No para eso te llamo;3060
que soy solo yo el culpado.
¿Prometéisme de callar
mi yerro?
ARIADENO: Sí prometemos.
PRÍNCIPE: Pues en amistad quedemos;
que yo lo quiero enmendar.3065
Leucato, he querido darte
este susto en penitencia
de no pedirme licencia
y aquí tu yerro afrentarte;
pero, visto tu buen celo,3070
es bien que perdón recibas.
LEUCATO: ¡Venturosos años vivas!
FLORENCIO: ¡Mil siglos te guarde el cielo!
PRÍNCIPE: Muchos años os gocéis.
Señora, con la alegría3075
que os asegura este día
el autor de ella seréis.
NISEA: Porque por vos he venido
a los bienes que poseo,
tengáis los que yo deseo.3080
PRÍNCIPE: No es muy seguro el partido.
Gocen su vida dichosa.
LEUCATO: Tiempo tendán harto luego.
FLORENCIO: De este fin nace el sosiego
de la guarda cuidadosa.3085
