Nardo Antonio, bandolero — Jornada II

JORNADA SEGUNDA


Salen el CONDE, GERARDO, BATISTELA, y gente de acompañamiento
CONDE: ¿Qué eso pasa, Gerardo?
GERARDO: De esta forma destruye las aldeas,
y aún se llama señor de algunos pueblos
después de aquel suceso
donde murió Ricardo.1050
De ti, señor, aguardo
que se ha de castigar tan grande exceso.
La noche desdichada
que perdí de Leonarda las estrellas,
de cuyas luces bellas1055
tengo el alma abrasada,
ya, señor, has sabido
que el escuadrón de amigos dividido
en defensa salió de Nardo Antonio.
Digo mal, de un demonio1060
para tantas injurias desatado
cuyo valor osado
dio bien aquella noche testimonio
del ardor más terrible
que él crüel, invencible,1065
sustenta, de mis daños instrumento,
que confusión y llanto
por las calles, señor, escucharías;
pero auméntanse más las penas mías.
Ya tú has sabido cuanto1070
aquella noche hizo
el atrevido mozo
si bien amigos suyos
las esquinas guardaban,
que el paso detuvieron1075
de los amigos míos
que quisieron mostrar ardientes bríos,
pero con armas dobles los vencieron.
Yo a su rigor opuesto
con todos mis crïados1080
estorbar procuré mi fin funesto,
murió Ricardo, Arnesto,
Leonardo, Julio y Floro,
robando aquel tesoro
de Nápoles más bello,1085
asiendo la Ocasión por el cabello,
suceso prevenido
de aquel amor fingido.
Salgo a la calle su valor temiendo,
y apenas en saliendo1090
pude mover los pasos
cuando a matarme llegan,
pero escapéme de sus fieras manos.
Al fin, este bandido
que a toda la nobleza1095
persigue, de sus lenguas afrentado,
quinientos forajidos ha juntado,
éstos sin los doscientos
amigos que de Nápoles sacaron
dobles armas, que hallaron1100
que como ejercitaban la milicia,
sacarlas previnieron
para el trance crüel que consiguieron.
Yo, señor, retirado
en una casería1105
cerca de un pueblo corto,
estaba de mis penas consolado,
que allí me divertía
viendo pacer el alba mi ganado,
cuando la tropa llega1110
de aquestos enemigos
y roban lo mejor del corto pueblo.
Yo mi casa despueblo
con toda mi familia,
temiendo sus rigores.1115
Dejan mis labradores
desierto el campo, y a contar me vienen
como quedan perdidas
las tierras más floridas
y que nuevos rigores nos previenen.1120
Los pueblos convecinos
dejan los más vecinos despoblados,
matan, destruyen, roban,
sin poder defenderse.
Unos dejan la hacienda en los collados1125
donde tienen labranza,
que más quieren perdella que perderse
quien su rigor alcanza.
Si es noble, muere, si es humilde deja
lo que lleva escondido,1130
pero si es español, premiado parte;
que aqueste nuevo Marte
amigable a españoles ha nacido.
De esta suerte parecen.
Remedie vueselencia aquestos daños1135
que cada día sin estorbo crecen,
pues tiene desengaños
en Marco Jara, de este reino asombro,
pues sin los muchos, que admirado nombro,
mayores los previene1140
porque si agora tiene
juntas en pocos días
sin alma tan valientes compañías.
Si el castigo dilatas,
llegará a ser señor de tantos hombres1145
que al conquistalle, su poder asombres.
CONDE: ¡Qué quiso Nardo Antonio,
perdiendo mi amistad, dar testimonio
de infames pensamientos!
Pero, ¿por qué dilato1150
castigo que merece infame trato?
Gerardo, estad seguro
que vengaros procuro.
De Nápoles saldrán quinientos hombres
de tan valientes nombres que defiendan1155
los daños que pretendan
hacer los forajidos,
infame gente de hombre vil regidos.
Presto sus mal nacidos pensamientos
publicarán, a mi castigo atentos,1160
de la muerte homicida
el fin que les aguarda.
En Nápoles publiquen este bando:
“Diez mil ducados mando
a aquél que me trujere1165
la cabeza de Antonio
y perdón del delito que tuviere”
Y para testimonio
de mayor diligencia, partan luego
y en todas las aldeas1170
de tan noble comarca,
publiquen mi rigor a sangre y fuego.
Quiero que presto veas
cómo corta la Parca
con su valiente filo1175
aquel de estambre hilo,
que inmortal se imagina.
¡Batistela!
BATISTELA: ¿Señor?
CONDE: Luego camina.
Darás clara noticia
a cuantos ejercitan mi justicia,1180
diles que luego a mi presencia vengan,
ni un punto se detengan;
que he de darles el modo
para prender a Nardo
que presume gallardo,1185
aniquilarlo y deshacerlo todo.
BATISTELA: (Antonio va perdido, Aparte
y aunque juré ayudarle,
ocasión de verle he pretendido.
Diez mil ducados pierdo1190
si de la fe que prometí me acuerdo.)
Señor, vuestra excelencia
mande quedarse solo, que le importa
a cierta diligencia.
CONDE: Bien puedes tú, Gerardo,1195
partir a tu descanso sin recelo.
GERARDO: De ti mi honor aguardo.
Guarde mil años tu persona el cielo.
Vase
CONDE: ¿Qué quiere, Batistela?
BATISTELA: Darte, señor, a Nardo Antonio preso.1200
CONDE: ¿Cómo?
BATISTELA: Cierta cautela
intento, en tu promesa confïado.
¿Diez mil ducados mandas
a quien lo prenda?
CONDE: Sí, darélos luego.
BATISTELA: Yo sé muy bien la tierra1205
donde reside Antonio.
Con cincuenta soldados
le prenderé si tu palabra cumples.
CONDE: Los más ejercitados
en los trances de guerra.1210
Te daré, Batistela,
si le prendes, diez mil ducados. Parte
mientras que yo publico
en Nápoles el bando.
Y libertad a quien le prenda mando.1215
BATISTELA: Señor, esta cautela
importa disponer.
CONDE: Serás testigo
del premio si me prendes mi enemigo.
BATISTELA: (Avisaréle a Antonio Aparte
que el virrey le amenaza,1220
diez mil ducados dando a quien le prenda,
no porque intento que mi amor entienda,
sino porque se guarde
de algún traidor cobarde
que le prenda primero1225
y me quite el dinero;
que yo por su persona solicito.
No han de llamar servir al rey delito.)
CONDE: Dispondrás, Batistela,
de esta prisión el modo.1230
BATISTELA: Tú verás que te sirvo
con el mayor cuidado.
Yo quedaré premiado
con ventajas mayores.
Los que sirven al rey no son traidores.1235
Vanse. Dentro ruido de guerra. Salen muchos villanos huyendo de NARDO, acuchillándolos, y ellos se van
BELTRÁN: ¡Huye, Pascual, que es demonio!
NARDO: ¿La cara volvéis, villanos?
PASCUAL: Razón es, pues que tus manos
dan de un diablo testimonio.
NARDO: Déjalos, pues van huyendo,1240
el lugar queda asolado.
BELTRÁN: Echa, Martín, por el prado,
que van del bosque saliendo
mil enemigos soldados.
Guarda, Pascual, tu pollino1245
que está en el prado.
PASCUAL: Imagino
que nos dejan desollados.
Vanse los villanos
NARDO: Vida trabajosa es ésta,
mas si extiendo mi poder,
Nápoles mío ha de ser,1250
pues que ya mi honor me cuesta.
Yo tengo ochocientos hombres
que se han juntado bandidos,
que gozan por atrevidos
de los más valientes nombres.1255
Todos dejarán las vida[s],
pues me tienen afrentado,
aunque no menos vengado
quedo de haciendas perdidas.
Solamente por los soles1260
donde me siento abrasar,
honrados han de pasar
los que fueren españoles.
De esa nación al valor
siempre aficionado he sido,1265
y si yo hubiera nacido
español, ¿qué más honor?
Son declarados leones
al son de la trompa y caja,
y al fin llevan la ventaja1270
a todas las más naciones.
Yo dilato mi poder
con rigurosas hazañas,
por estas nobles campañas,
después que las llego a ver.1275
Toda esta tierra disfruto
y llevados con amor,
me pagan como a señor
seis lugarejos tributo.
Sale LEONARDA muy bizarra, de corto vestido, y MORÓN, y sacan presos a MARTÍN, PASCUAL, y BELTRÁN, labradores
MORÓN: Anden, pues, ¡cuerpo de Dios!1280
MARTÍN: ¡Su merced tenga clemencia!
MORÓN: Hoy te traigo a tu presencia
villanos de dos en dos.
NARDO: Huélgome que los traigáis,
que estoy un poco enfadado.1285
PASCUAL: ¿Enojado? ¡Mal pecado!
Hoy la vida nos quitáis.
NARDO: ¿Haste cansado, Leonarda?
LEONARDA: No, mi bien, nunca me canso.
Contigo siempre descanso.1290
NARDO: ¡Por Dios, que vienes gallarda!
MORÓN: Esténse quedos aquí,
que están hablando los dos.
Ya acabarán, y ¡por Dios!,
que se han de acordar de mí.1295
LEONARDA: Como tu amor no consiente
que en traje de hombre me vista,
y es fuerza en esta conquista
acompañar a tu gente,
en hábito corto vengo.1300
MORÓN: Así pareces mejor.
Mujer te quiere Amor.
LEONARDA: A tu gusto me prevengo.
NARDO: Cánsanme a mí las mujeres
que hábito de hombre se visten.1305
En el de mujer consisten
sus más bizarros placeres.
Lo honesto admite corona
en su mismo traje puesto,
y jamás lo deshonesto1310
en otro traje aficiona.
No hay sainete para mí
como unos bajos airosos.
Por descubiertos medrosos
siempre este gusto sentí.1315
Ahora, bien cansada estás.
Cerca está el alojamiento.
Vete a descansar.
LEONARDA: Si siento,
es el no verte jamás.
No luce el sol a mis ojos1320
si no te tengo presente.
Causan las flores, ausentes,
más que deleites, enojos.
Y en vez de dulces sabores,
cuando en tu ausencia me veo,1325
pasa amor en mi deseo
desabrimientos mayores.
No hay risa en arrojo o fuente
que divierta mi sentido.
Antes se juzga corrido1330
de su apacible corriente.
NARDO: Parte, mi bien, no remuevas
la llaga de amor que es tal
que a su remedio inmortal
mayores finezas debe.1335
Vive amor en quien adoro,
que en acciones semejantes
que son siglos los instantes
que ausente padezco y lloro.
Tú aumentas más mi poder,1340
pues cuando ausente me veo,
con mayor valor peleo,
sólo por volverte a ver.
Al ejército camina,
que yo no te traigo aquí1345
para pelear por mí
sino por deidad divina;
y aunque te parezca loco,
cuando te miro en la tierra
en cualquier trance de guerra,1350
como a mi deidad te invoco.
Que tanto te desigualas
a las mujeres del suelo
que te imagino del cielo,
valor de las diosa Palas.1355
Ya pensamientos sutiles
cuando te miran no más,
licencia de amarte das
con presunciones gentiles.
LEONARDA: Siento mucho que aventures,1360
teniendo gente, tu vida.
NARDO: No la juzgues tan perdida
ni su deshonor procures.
Cien villanos en cuadrillas,
cuando con ellos me enojo,1365
hasta el cielo los arrojo
hechos menudas astillas.
Vete, pues.
LEONARDA: Dame los brazos.
NARDO: Toma el alma. Llega al pecho.
¡Oh, lazo de amor estrecho,1370
finge eterno muchos lazos!
LEONARDA: Como tú, Antonio, me des
la cabeza de Gerardo,
con muchos lazos te aguardo.
NARDO: Yo te la pondré a tus pies.1375
LEONARDA: Con eso parto contenta.
Vase
NARDO: El alma llevas tras ti.
MORÓN: No se me aparten de aquí
hasta que les pidan cuenta.
NARDO: ¡Ahora bien! ¿Quién son aquéstos?1380
MORÓN: Los más ricos del lugar.
MARTÍN: Su mercé mos quiere honrar.
MORÓN: Solamente pueden éstos
sustentar toda tu gente.
NARDO: ¿Tú, quién eres?1385
MARTÍN: El alcalde.
NARDO: ¿El alcalde? Desatalde.
MARTÍN: El cielo tu vida [a]umente.
NARDO: ¿Y tú?
PASCUAL: Yo soy regidor.
NARDO: ¡Lucida gente son todos!
¿Y vos, quién sois?1390
BELTRÁN: De mil modos
soy en el lugar doctor.
NARDO: ¿De mil modos? ¿De qué suerte?
BELTRÁN: Soy boticario, barbero,
albéitar, doctor, y espero
ser comadre.1395
MORÓN: ¡Oficio fuerte!
BELTRÁN: Válenme poco las curas.
Por eso los mato presto.
MARTÍN: Y si no hay remedio en esto,
hará de aquestas locuras
dos mil; a mi suegra antaño1400
en dos días la mató.
NARDO: En esa cura acertó.
MARTÍN: Hízome notable daño,
porque todos me temían
sacando a mi suegra al lado,1405
y si decía enojado,
“¡Aquí de mi suegra!”, huían.
NARDO: ¿Qué dinero te valió
esta muerte?
BELTRÁN: Cuatro reales.
NARDO: ¿Cabales?1410
BELTRÁN: No eran cabales,
un cuarto menos me dio.
NARDO: Que mal te pagaron, digo.
MARTÍN: ¿Cómo, señor? Esto niego.
NARDO: Más merece. Dalde luego
cuatro fanegas de trigo.1415
BELTRÁN: Esa sentencia me alegra.
NARDO: Vos no debéis de pensar
lo que le importa a un lugar
que le maten una suegra.
¿Hay mucho trigo?1420
PASCUAL: Señor,
de aquestos años de atrás
poco cogido hallarás.
Este año ha sido mejor.
NARDO: Decid cuánto tiempo habrá
que matasteis esa suegra?1425
MARTÍN: Más de un año en hora negra.
y bien cumplido será.
NARDO: ¿Veislo si lo digo yo?
Todo el tiempo que vivía,
poco trigo se cogía,1430
pero así como murió
se han mejorado los años.
PASCUAL: ¡Pesia a tal! Tiene razón.
BELTRÁN: Era la suegra un Nerón.
Murió y cesaron los daños.1435
NARDO: ¿Tenéis alguna doncella
en vuestro lugar?
PASCUAL: Ninguna.
BELTRÁN: Martín, tiene sola una
que el barón Gerardo mella.
La moza cumpl[ió] San Juan1440
cuatro meses de preñada.
Si ésta, señor, os agrada,
luego al punto os la traerán.
NARDO: ¿Gerardo la tiene?
MARTÍN: Sí.
MORÓN: Sí, señor, de cuando en cuando.1445
NARDO: Déjalos.
MORÓN: ¿Estás hablando
con algún zamarro? Di.
NARDO: ¿Adónde tiene Gerardo
esa mujer?
MARTÍN: Señor mío,
él es un gentil jodío.1450
De ti mi remedio aguardo.
Aquí cerca de esta aldea,
vive en una casería
donde la deshonra mía
sólo acrecentar desea.1455
Dos años habrá, señor,
que la dio con más intento
palabra de casamiento
porque le diese mi honor.
Llevóse al fin la rapaza1460
y nunca se la cumplió,
y porque se la pidió
con su rigor la amenaza.
Tiénela en lugar de amiga
sin que se case con ella,1465
duélete de esta doncella
con huesos en la barriga.
Hazle, señor, que se case.
Así Dios te dé salud
que no es bien que la virtud1470
que tiene mi honor abrase.
Dice que porque es villana,
no ha de casarse con ella,
siendo, señor, la doncella
más hermosa que doña Ana,1475
la que es la mujer del sol
que no quiere su belleza
igualar con mi pobreza.
Él es de infamia crisol.
NARDO: ¡Ahora bien! Haced por mí1480
una cosa.
MARTÍN: Sí, haremos.
Nuestras palabras ponemos
de cumplirlo.
NARDO: ¿Haréislo?
TODOS: Sí.
NARDO: Pues esto que digo haced,
porque si no, he de quemar1485
de una vez este lugar.
MARTÍN: Dígalo, pues, su merced;
que lo harán de buena gana.
NARDO: Si me queréis por amigo,
veinte fanegas de trigo1490
cocidas cada semana
por tributo habéis de darme
para que mi gente coma.
BELTRÁN: Luego la palabra toma.
NARDO: Y para más obligarme,1495
treinta cántaras de vino
habéis de darme también.
MORÓN: ¡Miren que añejo los den!
MARTÍN: Que se cumpla determino.
NARDO: Todo lo demás me dan1500
los demás lugares míos.
MORÓN: Muéstrale al lugar tus bríos.
MARTÍN: Digo que lo cumplirán.
NARDO: Pues en premio, con Gerardo
esta noche casaré1505
a vuestra hija.
MARTÍN: Seré,
si tal hacéis, noble Nardo,
vuestro esclavo.
NARDO: Cuando el sol
recoja su luz al mar,
me podéis aquí aguardar.1510
MARTÍN: Pienso que sois español,
pues tal nobleza mostráis.
NARDO: Ese nombre envidio solo
más que las obras de Apolo.
MARTÍN: Pues que licencia nos dais,1515
a nuestro lugar volvamos.
NARDO: Mirad que otra vez os pido
que cumpláis lo prometido.
MARTÍN: Sí señor, sí cumpliremos;
pero mirad que os aguardo1520
en el puesto que sabéis.
NARDO: Yo lo haré.
MARTÍN: Pues si lo hacéis,
será mi yerno Gerardo.
Vase MARTÍN
NARDO: En efeto, tengo ya
que me amparen seis aldeas.1525
[MORÓN]: Que rey del mundo te veas
mi propio gusto será.
NARDO: Encarecimientos deja.
Tú eres español leal.
Dime si algún desleal1530
de mi condición se queja.
Ya sabes que te he mandado
que sirvas de doble espía,
que entre esta gente podría
algún altivo soldado1535
viéndome tan gran señor,
envidiar mi buena suerte
y procurarme la muerte
por acrecentar su honor.
MORÓN: Siempre en todos conocí1540
una condición leal,
mas, si no sospecho mal,
cierto mozuelo hay aquí
que se llama Pedro Talla,
que dejó en cierta ocasión1545
sospechoso el corazón.
En fin estos son canalla.
Empezóme a murmurar
del estado en que te vías,
dando a las sospechas mías1550
a más recelos lugar.
Procura, Antonio, saber
si ofenderte ha procurado.
NARDO: ¿Eso pasa?
MORÓN: Esto he pensado,
y aun lo he llegado a creer.1555
NARDO: ¿No es éste que viene?
MORÓN: Sí;
ten silencio.
NARDO: Si tendré,
que con engaño sabré
si quiso matarme a mí.
Sale PEDRO Talla
PEDRO: Aquesta carta ha llegado1560
del compadre Batistela.
Mira, si importa, leeréla.
NARDO: En fin es amigo [honrado].
Lee
PEDRO: “Diez mil ducados promete el virrey
a quien trajere tu cabeza, y perdón de1565
cualquier delito. Guárdate de Gerardo,
que es el mayor enemigo que tienes, pues
al virrey y a todos sus soldados incita
para que te prendan o te maten. Recibe
este aviso y avísame de tu salud.1570
Batistela”
[NARDO]: Gerardo rigor advierte.
Hoy nos veremos los dos,
y si porfía, ¡por Dios!
que ha de vengarme su muerte.
De mi campo bien sé yo1575
que ninguno ha de venderme.
PEDRO: (Si hallo ocasión de atreverme Aparte
el primero seré yo.
Premio de diez mil ducados
asientan más mi cautela.1580
Si de mí no se recela
daré fin a mis cuidados).
NARDO: (De este tengo de saber Aparte
si su traición es verdad).
PEDRO: (Valor y necesidad Aparte1585
poderosos han de ser).
NARDO: Descansen los nobles bríos
de mi escuadrón alentado,
pues mala noche ha pasado
en estos bosques sombríos.1590
Tú, Pedro Talla, podrás
aguardarme aquí; que espero
cierta ocasión donde quiero
que tú me ayudes, no más.
PEDRO: A servirte me prevengo.1595
NARDO: Ya conozco tu valor.
Cierta empresa de mi honor
esta misma noche tengo,
y he de llevarte conmigo
para vengar un desdén;1600
que a tales casos es bien
llevar tan valiente amigo.
Carga muy bien la pistola
porque ha de haber ocasión
y es buena la prevención.1605
PEDRO: Basta a vengarte ella sola.
NARDO: Aquí puedes descansar,
pues la noche no has dormido…
PEDRO: Confieso que estoy rendido.
NARDO: …que yo te vendré a avisar1610
al tiempo que el sol se muestre.
PEDRO: Así podré sosegar,
pues me da el tiempo lugar
de que la pistola apreste.
De ti quedo agradecido,1615
pues sólo me has señalado
para llevarme a tu lado.
NARDO: Tu valor he conocido.
Quédate a Dios.
PEDRO: Él te guarde.
NARDO: Yo a llamarte volveré.1620
(Con esta industria sabré Aparte
si tienes valor cobarde).
Vase
PEDRO: No pudiera desear
más apretada ocasión.
Esta noche mi traición1625
gozará tiempo y lugar.
Diez mil ducados promete
el virrey por Nardo. Aquí
favorablemente así
la Ocasión por el copete.1630
Para agora es el valor;
quitarle tengo la vida
mal guardada y bien vendida
que asegura mi rigor
que tiempo y lugar me den.1635
Cuando un hombre, si le agrada,
emprende una cosa honrada,
todo le sucede bien.
Armada está la pistola,
mas porque mejor lo esté,1640
dos balas más echaré.
No lleve una bala sola.
Cuando del bosque salgamos
tendrá lugar mi traición,
que es famosa la ocasión1645
entre estos soberbios ramos.
Éste con soberbia loca
todo lo manda y deshace.
Bien es que su muerte trace
pues a venganzas provoca.1650
Pretendo descanso, el fin
que llegue ya deseando,
y después en despertando
repasaré el polvorín.
Échase a dormir, la pistola junto a sí, y sale NARDO
NARDO: (Ya Pedro Talla estará Aparte1655
entre estas flores dormido
donde apacible sonido
pulsando el céfiro está.
De estos enemigos míos
recelo alguna traición.1660
Yo quitaré la ocasión,
sirviendo al rey con mis bríos.
Al virrey escribiré
me deje a Flandes pasar
donde al rey podrá importar1665
la gente que llevaré.
Si capitán de caballos
me hiciere, le iré a servir.
Dejaré de conseguir
dar a mi valor vasallos.1670
¿Si estará dormido Pedro?
Ya lo está, pues no responde.
Pues que mi gente me esconde
este laurel y este cedro,
desarmaré su pistola.1675
Industria valiente es ésta.
No hallará Talla respuesta
en esta pistola sola.
Una, dos balas tenía,
¡crüel amigo, por Dios!1680
Si al valor de aquestos dos
matar a Nardo quería.
¡Por Dios, que hay segunda carga!
Otra bala ha prevenido.
………………… [ -ido].1685
Intento traidor descarga
mi brazo. Ahora bien tornemos
a cargarla con arena
si estaba de plomo llena.
Lleva también. Dejemos.1690
Si éste me quiere matar,
presto lo podré saber.
Si quiere, no ha de poder
y yo le he de castigar.
Ya queda muy bien cargada,1695
en su lugar la pondré,
y pues que el sol no se ve,
y la ocasión es llegada
de ir a buscar a Gerardo
que está quitando el honor1700
a aquel pobre labrador,
a quien dar remedio aguardo,
yo le llamo. ¡Talla, amigo!
Despierta [PEDRO] Talla
PEDRO: ¡Oh, capitán! ¿Es ya hora?
NARDO: Si, amigo. Vamos; que agora1705
he de hallar a mi enemigo.
¿La pistola está cargada?
PEDRO: ¡Pesia a tal! Famosamente.
El polvorín solamente
prevengo.1710
NARDO: ¡Buen camarada!
Aquese río pequeño
pasaremos por un palo
que sirve de puente.
PEDRO: Igualo
con la amistad que te enseño
la que recibí de ti.1715
(Dejaréle yo pasar Aparte
delante, y le he de matar).
NARDO: (Si aquéste es traidor, aquí
lo he de ver). He de ir delante.
PEDRO: Pasa, capitán.1720
NARDO: (Si tira, Aparte
adonde mi muerte mira,
se la daré en un instante).
Ven tras mí.
PEDRO: Ya yo te sigo.
Tira y no da fuego sino en el polvorín
NARDO: (Tiró). Aparte
La ocasión erraste.
Donde mi muerte pensaste,1725
hallas la tuya, enemigo.
Tira NARDO con otra pistola
PEDRO: ¡Ay, que me han muerto!
NARDO: ¡Cayó!
En el río le echaré.
Con buena industria maté
a quien matarme pensó.1730
Ya de éste traición no aguardo.
Vengué su infamia muy bien.
Para matarle también
voy a buscar a Gerardo.
Vanse. Salen GERARDO y CELIA, villana, FLORO y LISENO
FLORO: Sea su merced, señor,1735
a su casa bien venido.
GERARDO: El cuidado me ha traído
de un bien encendido amor.
No hay gusto que me le dé
como verte, Celia hermosa.1740
Llamarte puedes dichosa
cuando conoces mi fe.
Muéstrame los ojos bellos
vertiendo de alegre risa
pues mi grande amor te avisa1745
que tengo mi gusto en ellos.
Ese velo peregrino
de dos cielos adornado,
cubierto me da cuidado.
Desdeñoso le imagino.1750
Vuelve, vuelve luz al valle
porque si adelante pasas,
con mayor rigor le abrasas,
alienta brío tu talle.
Porque juzgando rigores1755
en esos de amor desdenes,
el prado abrasar previenes,
marchitar quieres las flores.
Esa luz de ardores rica
abrasa el valle cubierta,1760
pero si está descubierta
mil favores pronostica.
Nuevo modo señorean,
a ser increíbles pasan,
pues que cubiertas abrasan,1765
descubiertas lisonjean.
CELIA: Esos requiebros, Gerardo,
con que tus valores sumas
son del viento leve plumas.
No finjas amor gallardo1770
quien despreciada me deja,
buscando ajena beldad,
quien dé gusto en la ciudad
dejando en el campo queja.
No acierta brasas en hielos1775
de otro amor aficionado,
cuando sabe que ha dejado
en Celia ocasión de celos.
El mayor fruto de amor
con engaños me llevaste,1780
pues si debiendo olvidaste,
¿para qué finges amor?
Deleite el tuyo se llame,
que quieres gozar en mí,
para que cobre por ti1785
eterno nombre de infame.
Mira si castiga el cielo
la palabra que me diste,
que porque no la cumpliste
pierdes tu mayor consuelo.1790
Vete, vete a la ciudad,
donde tu amor se confirme,
que yo en mis rigores firme
olvido mi voluntad.
GERARDO: Celia hermosa, yo confieso1795
que libre amor presumí,
pero ya vuelvo de ti
con mayores lazos preso.
No te parezca fingido
este pensamiento nuevo.1800
Ya sé que el alma te debo.
No puedo ser tu marido
pero palabra te doy
que sin mudar la fortuna,
no lo he de ser de ninguna1805
pues que tuyo no lo soy.
Más, mi Celia, estás honrada
cuando te adoro gallardo,
siendo amiga de Gerardo
que de un villano velada.1810
Iguala al sol mi nobleza,
blasón defiendo lucido
y quedará deslucido
si le igualo a tu belleza.
Desaten tus ojos bellos,1815
mezclando de amor ensayos,
para que me abrasen rayos
y para vivir en ellos.
CELIA: Ello es rigor de mi suerte,
como te adoro te creo.1820
La mitad de mi deseo
cumple amor con sólo verte.
Bien el cielo me castiga.
Soy desdichada y dichosa
y ya que no de tu esposa1825
doyte la mano de amiga.
GERARDO: Pastores, bajad al valle.
Haced de las bellas flores
corona a Celia, pastores,
corto premio de su talle.1830
Prended, cuando perlas llora
el alba las aves bellas
para que le canten ellas
como a más divina Aurora.
Siéntate, Celia, llegad1835
esas dos sillas aquí,
y pues su rigor vencí,
vengan, zagalas, bailad.
Floro, de esas caserías
llama las serranas bellas,1840
porque participen ellas
mis mayores alegrías.
CELIA: Será darme celos.
GERARDO: Pues,
alguna cosa contad.
¿No hay ninguna novedad1845
en este valle después
que a Nápoles me partí?
FLORO: La que hay es este demonio
que le llaman Nardo Antonio.
GERARDO: Pues, ¿qué ha pasado? Decí.1850
LISENO: ¡Hola, Floro, habla pasito,
que no sabemos si escucha.
FLORO: ¿No veis que hay distancia mucha
del suyo a aqueste distrito?
LISENO: ¡Qué mal, Floro, conocéis1855
a las paredes de hogaño.
FLORO: Ya sé, aunque os parezca extraño,
que es justo que os receléis.
LISENO: Este Nardo es adivino,
y si lo llega a saber,1860
en cruz no ha de poner.
FLORO: ¡Qué no hará!
LISENO: Sois peregrino.
Dentro
NARDO: Aguardadme aquí los dos.
GERARDO: ¡Hola, Floro! ¿Quién ha entrado?
FLORO: No está el postigo cerrado.1865
GERARDO: Andad, pues. Cerradle vos.
FLORO: ¡El dimuño que allá salga!
GERARDO: Floro, andad. ¿Qué os detenéis?
FLORO: Yo voy.
Sale NARDO Antonio
NARDO: ¡Tente!
LISENO: ¿No le veis?
FLORO: ¡Santo Toribio me valga!1870
GERARDO: ¿Quién eres?
NARDO: ¿No me conoces?
GERARDO: ¿Eres Nardo Antonio?
NARDO: Sí.
GERARDO: ¿Que aun no me dejen aquí
estos tus bríos feroces?
Siempre en mis mayores gustos1875
como tú en soberbia creces,
Nardo Antonio, te apareces
para causarme disgustos.
Querrás a Celia quitarme
como quitaste a Leonarda.1880
NARDO: Otra ocasión más gallarda
pudo, Gerardo, obligarme.
Vengo a casarte con ella.
Palabra y honor le debes
y hanme dicho que te atreves1885
a no cumplilla y rompella.
Que con ella te casases
su buen padre me rogó,
y Leonarda me pidió,
Gerardo, que te matase.1890
Por las leyes de mi amor
quedé a matarte obligado;
y a casarte lo he quedado
por las leyes de mi honor.
Palabra di de matarte,1895
y de casarte la di.
Esta vez las dos cumplí
solamente con casarte.
Mi verdad puede advertirse
con un lazo solamente,1900
pues ya dicen comunmente,
que es el casarse morirse.
Y no es fingido rigor
si llega forzado el gusto
porque el casarse a disgusto1905
es la desdicha mayor.
FLORO: Señor, de casar se trate.
NARDO: Callad, villanos vosotros.
LISENO: ¿Mas que nos casa a nosotros?
FLORO: Mejor será que nos mate.1910
GERARDO: Nardo, advierte mi nobleza.
NARDO: ¡Qué engañada presunción!
Ese guardado blasón
no le mancha la pobreza.
GERARDO: Y no me puedo casar.1915
NARDO: ¿No puedes?
GERARDO: No.
NARDO: ¡Vive Dios
que he de casar a los dos
o los tengo de matar!
Probar tienen mi rigor
si segunda vez me enojan.1920
Casarse o morir. Escojan
lo que les está mejor.
CELIA: Yo, Antonio, casarme quiero
porque me debe mi honor.
GERARDO: Suspende, Nardo, el rigor.1925
Mira que soy caballero.
NARDO: ¿Diste la palabra?
GERARDO: Sí.
NARDO: ¿Débesla su honor?
GERARDO: También.
NARDO: ¿Amas?
GERARDO: Y siento el desdén.
NARDO: Pues, ¿qué te acobarda? Di.1930
GERARDO: La mancha de mi nobleza.
NARDO: ¿Por qué, cuando la engañaste,
esa mancha no miraste?
GERARDO: Cegóme allí su belleza.
NARDO: ¿Dúrate de amor el fuego?1935
GERARDO: Para deleite me dura.
NARDO: Para deleite, procura
casarte con ella luego
o mataréte, ¡por Dios!
GERARDO: Mi deshonor considera.1940
NARDO: En esa sala os espera
quien os despose a los dos.
Mira que resuelto estoy.
Elige, Gerardo, el medio.
GERARDO: ¿No hay remedio?1945
NARDO: No hay remedio.
Entra a casarte.
GERARDO: Ya voy.
NARDO: Y advierte sin replicarme,
que me escribió cierto amigo
que busca como enemigo
ocasión para matarme.1950
Si es verdad, rigor tendré.
Detén en mi ofensa el paso
porque si agora te caso,
mañana te mataré.
GERARDO: Es verdad, pero en efeto,1955
de hoy más no quiero ofenderte.
NARDO: Que lo prometes advierte.
GERARDO: Sí, Antonio, yo lo prometo.

FIN DE LA SEGUNDA JORNADA

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