JORNADA TERCERA
Sale don BERNARDO
BERNARDO: Deja el agua el mar profundo
y por venas diferentes1970
echa rayos y echa fuentes.
riega los campos del mundo;
y al primero y al segundo
de los años que camina
torna el agua peregrina1975
al mar de donde salió,
porque este centro le dio
la mano de Dios divina.
Va, porque en el agua nace,
con los rayos del sol sube,1980
y en forma de parda nube
sombras en los aires hace;
el mismo sol la deshace
y en agua torna su esfera.
Tras de su edad placentera1985
muere el hombre y se resuelve
y a ser ceniza se vuelve
que es su materia primera.
No de otra suerte mi suerte
en el mundo me ha traído.1990
Nací pobre, rico he sido
por valor y pecho fuerte;
mas caminando a la muerte
a mi pobreza he tornado,
que el sol que me ha levantado1995
ya me ha dejado caer
porque es forzoso volver
cualquiera cosa a su estado.
Tal estoy, que de hambre muero;
si éste es mi planeta, corra;2000
al Rey de Navarra quiero
escribir que me socorra.
Aquí hay papel y tintero.
Siéntase a escribir y salen dos CONTADORES
CONTADOR 1: ¡Qué pobre casa ha elegido!
CONTADOR 2: Cosas son del mundo vario.2005
CONTADOR 1: Nadie en ella ha parecido.
No hay yermo más solitario
que la casa de un caído.
¿Cómo están estas paredes
pobres, tristes y desnudas?2010
¡Ah, Fortuna! Mucho puedes.
Todo lo truecas y mudas.
Fueron humanas mercedes.
Allí está escribiendo un hombre,
pregúntale por Cabrera.2015
CONTADOR 2: ¡Hola, buen hombre! ¡Buen hombre!
BERNARDO: Si yo tan malo no fuera,
respondiérate a ese nombre.
CONTADOR 1: Don Bernardo, ¿dónde está?
BERNARDO: (Tal es la mudanza mía, Aparte2020
que no me conocen ya
estos hombres que algún día
me sirvieron).
CONTADOR 2: Razón da
de esto que te preguntamos.
BERNARDO: ¿Así ponderas mi suerte?2025
Todos trocados estamos.
CONTADOR 2: No es mucho no conocerte
si tan flaco te miramos.
¡Válgame Dios, qué mudanza!
Señor, perdona, y no sientas2030
tus desdichas. [… -anza
BERNARDO: …………] ¿Hay más cuentas?
¿En qué, señores, me alcanza
el Rey, mi señor?
CONTADOR 1: En nada;
antes es nuestra embajada2035
que doscientos mil ducados
que te han hallado sobrados
de tu renta secrestada
digas de qué han resultado.
BERNARDO: De mil ducados que a alguno2040
habré de limosna dado,
y como Dios da por uno
vida eterna y cien doblado
doscientos mil sobrarán.
CONTADOR 1: Esta respuesta daremos.2045
BERNARDO: ¡Qué aprisa mis cosas van,
llegadas a sus extremos!
¡Qué rigurosas que están
mis desdichas!
Salen don LOPE y ROBERTO, con un escritorillo
LOPE: Muy culpado
fuera yo en haber tardado2050
tanto en veros, mi señor,
si no fuera nuestro amor
el no haberos visitado.
¿Cómo estáis?
BERNARDO: Solo, inocente,
desdichado, pobre y triste.2055
Dame guerra el mal presente,
mi paciencia la resiste,
y así estoy perpetuamente.
¿Qué dicen allá de mí?
¿Qué sospechan? ¿Qué es la culpa2060
que contra el Rey cometí?
LOPE: Ninguno, señor, os culpa.
Vario es el vulgo, y así
[….. -osa]
éste sospecha una cosa,2065
aquél otra; pero todos
os honran de muchos modos.
Vuestra fama es la dichosa.
No ha caído, y yo confío
que vuestra adversa fortuna2070
tendrá fin.
BERNARDO: Y será el mío.
Sale el hombre de la cuna
como de la fuente el río;
va creciendo y caminando
hasta que en el mar se pierde.2075
Cuál vez se va dilatando
por un valle ameno y verde,
y cuál se va despeñando.
Así en nuestra humana vida,
ya próspera, ya afligida,2080
ya se rinde, ya está fuerte,
hasta que llega la muerte,
donde sus males olvida,
y así tendrán fin mis males.
LOPE: Risa pienso ver el llanto2085
nuestro.
BERNARDO: Penas son iguales
a quien de silencio santo
violó los sacros umbrales.
Si en virtud de mi inocencia
el Rey me diera licencia2090
para volver a mi casa,
fuera mi dicha no escasa
y pródiga mi paciencia.
LOPE: Para vivir en su casa
le dará su majestad,2095
y si en la vuestra se pasa,
amigo, la necesidad,
esto os da mi mano escasa.
Aquellos seis mil ducados
que me disteis, ¿quién dijera2100
que habían de ser prestados
Nunca la Fortuna hiciera
balanza en nuestros estados.
Hoy, a quien tantas mudanzas
nos pesa, como crüel,2105
alcancen mis esperanzas
a ver, derecho en el fiel,
igual nuestras balanzas.
Lo que es vuestro os vengo a dar,
paga la podéis llamar,2110
y yo soy, queriéndoos bien,
el primero hombre de bien
que le pesa de pagar.
BERNARDO: Ya, amigo, será locura
que del mundo nos quejemos,2115
porque dirán, si esto dura,
que entre nosotros tenemos
a medias nuestra ventura.
Con ella el uno ha ganado
para que el otro reciba2120
su parte; pero el cuidado
sólo se lleva el que priva
y descansa el desdichado.
Tratado es de compañía;
que nuestra dicha parece2125
sol, que en un polo es de día
cuando en el otro anochece.
Vuestra es la luz, ya no es mía.
¡Plegue a Dios que en noche oscura
tenga mi ventura Dios!2130
Si en no ser acerba y dura
consiste en faltar en vos
la luz de vuestra ventura.
LOPE: Bien lo habéis encarecido.
BERNARDO: Estoy muy agradecido2135
en ver en vos tanta fe,
cuando a Lázaro envïé
a que vendiese un vestido
que acaso me había quedado.
¡Tal necesidad tenía!2140
LOPE: Mucho me habéis lastimado.
Sale LÁZARO con el vestido a cuestas
LÁZARO: Nuevo está, ¡por vida mía!
El vestido es extremado.
¿Quién da más por el vestido?
Tres blancas me dan por él2145
y cincuenta escudos pido.
La ropilla fue de Abel
y las calzas de Cupido.
Las calzas sean atacadas
Sacarnos podrán de mengua
y tienen más cuchilladas2150
que un rufián da con la lengua.
Digo que son extremadas
[…… -engua].
¿Quién las compra? Que su dueño
con hambre las vende hoy.2155
LOPE: Calle, necio.
LÁZARO: No pequeño.
[…… -oy]
[…..]
LOPE: Yo te empeño
mi palabra que está loco.
LÁZARO: Hanme dado por él poco,2160
y en pregones le ha traído
por si pujan […-ido]
[….. .]
BERNARDO: Ya yo toco
en toda suerte de afrenta
y desdicha.2165
LOPE: Alza, necio,
este escritorio, y ten cuenta
que hay en él joyas de precio.
LÁZARO: ¡A fe que tiene pimienta!
Muy bien pesa.
LOPE: Ven después.
Daráte un vestido a ti2170
Roberto.
LÁZARO: ¿Quién?
ROBERTO: ¿No me ves?
Yo mismo.
LÁZARO: No es para mí
[….. -és].
si por tu mano ha de ser.
¡Vive Dios!, que me ha de hacer2175
el ver aqueste bellaco
tan dichoso, que esté flaco
y que deje de beber.
LOPE: Amigo, el Rey se va a caza
y he de prevenirle gente;2180
dame licencia y abraza
esta alma, que eternamente
será tuya.
BERNARDO: Si se enlaza
con mis brazos ese pecho;
que irá sin duda sospecho.2185
LOPE: Adiós.
BERNARDO Él vaya contigo
y no te olvides, amigo,
de aqueste barro deshecho.
Vanse don LOPE y ROBERTO y sale un villano
VILLANO: ¡Pardiez!, que no lo creyera2190
si no estuviera mirando
esta casa desdichada
en que vive don Bernardo.
Más arreada es la mía
aunque de pobre villano,2195
sin paramentos de seda,
sin toldo, sin mayorazgo.
¡Esta es ya lástima grande!
¡Ah, señor, señor!
BERNARDO: Hermano,
¿qué mandáis?2200
VILLANO: ¿No me conoce?
¿No se acuerda que ha dos años
que al Rey le pedí mercedes
por dos hijos que finaron
en la guerra, y una bolsa
me dio para el entretanto?2205
BERNARDO: De haberos visto me acuerdo,
mas no de eso que os he dado.
VILLANO: Olvidan luego los nobles
lo que dan, y no olvidan
lo que reciben; yo, al menos,2210
en aquesto he sido hidalgo.
A pagaros vengo, a fe,
lo que vos me habéis honrado,
no en dinero, en otra cosa
que os ha de hacer más al caso;2215
de negocios importantes
vengo a avisaros del campo.
Hablaré si estamos solos.
BERNARDO: Hablad, que solos estamos.
VILLANO: Al Rey quieren dar la muerte.2220
BERNARDO: ¡Válganme los cielos santos!
VILLANO: Oíd pues; que anoche estaban
tres soldados de don Carlos,
el Infante de Aragón,
recostado en un prado,2225
media legua de mi aldea,
donde estaba descansando.
Ellos, con la noche oscura,
no me vieron, y trataron
de matar al Rey en caza2230
esta noche, disfrazados,
junto al arroyo del monte,
entre unos lentiscos altos
que están cerca de la fuente.
En hábito de villano2235
se han de poner; y después
los tres vestidos compraron
en mi aldea a un labrador,
y así he venido a buscaros
que si dais al Rey la vida,2240
os volverá a su palacio,
donde os veréis como un tiempo,
favorecido y honrado.
BERNARDO: Mereciera tal lealtad
una estatua de alabastro.2245
Goces en paz largos días
el fruto de tus ganados.
Preso estoy en esta casa
y, aunque obediente vasallo,
por dar la vida a mi Rey2250
he de romper su mandado.
Yo, amigo, me voy contigo,
que para esos tres bastamos.
Yo, la verdad y justicia,
y algunos de mis crïados2255
en traje de labradores
será bien que nos pongamos
donde al Rey, mi señor, demos
la vida que deseamos.
VILLANO: Ya el Rey a caza partía2260
cuando entraba yo.
BERNARDO: Pues vamos,
no peligre el Rey don Pedro
que guarde Dios muchos años.
Vanse y salen don LOPE y la Infanta
LOPE: Si se halla la piedad
donde nace la nobleza,2265
mal puede haber en tu alteza
rigor, enojo y crueldad.
Remedia desdichas tales,
si no por pedirlo yo,
por el tiempo que adoró2270
esos ojos celestiales.
Si don Bernardo ha caído
por desdicha o desamor
del cielo de tu favor
al infierno de tu olvido,2275
ten, señora Infanta, de él
piedad y lástima tierna.
No ha de ser su caída eterna
como fue la de Luzbel;
que arrepentimiento cabe2280
en tu pecho y humildad,
aplaca a su majestad
con medio blando y süave.
Así tu hermosura viva
una edad, un siglo entero,2285
sin que del tiempo ligero
algún agravio reciba.
VIOLANTE: ¿Cómo me ruegas así
y ajenas obras disculpas,
habiendo en ti propio culpas2290
no perdonadas por mí?
¿Ya, don Lope, has olvidado
la subida a mi aposento?
LOPE: De tan grave atrevimiento
el Amor me ha disculpado.2295
VIOLANTE: ¿Cómo te disculpa Amor?
LOPE: Como de él ha procedido
el engaño que he tenido
de tanto precio y valor.
Sale DOROTEA
DOROTEA: (Don Lope está con la Infanta, Aparte2300
y aunque ha días que no puedo
hablarle, no pierdo el miedo
y los recelos de amanta.
De amor tratan, no quisiera
que la Infanta le estimase.2305
Porque adelante no pase,
hablaré de esta manera.
Tose DOROTEA
Él hace que no me ve,
en vano son mis desvelos.
Él disimula y mis celos2310
van creciendo con mi fe).
Don Lope, el Príncipe llama.
LOPE: Dame, señora, licencia.
Vase Don LOPE y le dice al pasar DOROTEA
DOROTEA: Nunca pruebes la paciencia
de tu amigo ni tu dama;2315
que es locura.
VIOLANTE: ¿Qué decías
de paciencia y dama?
DOROTEA: ¿Yo?
Ninguna cosa.
VIOLANTE: Eso no;
algo a don Lope reñías.
Dime, dime lo que pasa.2320
DOROTEA: Si va a decir la verdad,
él me tiene voluntad
y así conmigo se casa,
queriendo el Rey, mi señor.
VIOLANTE: (Digo, Amor, que eres injusto. Aparte2325
¡Oh, Amor! ¿De tan mal gusto
me ibas inclinando amor?
Porque ocupase el lugar
que en el casto pecho mío
dejó Cabrera vacío2330
le ha ayudado a levantar.
Hoy, don Lope, mis intentos
es razón que se corrijan
y que sujeto no elijan
de tan bajos pensamientos).2335
En efecto, ¿te ha servido?
DOROTEA: Estimó las prendas mías
aunque ya han pasado días
que hablarle no he podido.
VIOLANTE: Tu tercera pienso ser.2340
El vuelve y te dejo a solas.
(Las mujeres españolas Aparte
son amigas de saber.
Aquí tengo de escuchar).
Vuelve don LOPE y quédase escondida la Infanta
LOPE: El Príncipe no me llama.2345
DOROTEA: Quien ha perdido la dama,
¿para qué vuelve a jugar?
Traidor, la Infanta se fue;
bien pienso que a su hermosura
te ha inclinado tu locura2350
faltando a mi amor y fe.
¿Cómo te vas descuidando
de no verme a la ventana,
donde la fresca mañana
me suele hallar esperando?2355
¿Cómo tus dulces papeles
son ya rudos para mí?
Sola soy yo la que fui.
¿No amas ya como amar sueles?
LOPE: Mucho estimas, Dorotea,2360
poder reñir tus engaños
si agora ha trescientos años
eras linda o eras fea.
Si tu gravedad anciana
viste tocas y usa antojos,2365
¿por qué pusiste los ojos
en mi juventud lozana?
¿Por qué a mi amor engañaste
y ser la Infanta fingiste
los días que me escribiste2370
y las noches que me hablaste?
Y ya que me has engañado
a traición de esta manera,
¿por qué quieres que te quiera
cuando estoy desengañado?2375
Las veces que me engañabas
la Infanta moraba en mí;
tú eras su imagen y así
su gloria representabas.
En ti mi amor no paraba,2380
porque mi fe no quería
el sujeto que tenía,
sino aquél que imaginaba.
Porque de mí te has burlado
te maldicen mis razones,2385
y te doy más maldiciones
porque me has desengañado.
Nunca, ¡oh, falsa!, me engañaras
en nombre de nuestro dueño,
o ya que me vi en tal sueño2390
nunca de él me despertaras.
Que así estaba mi fortuna
dichosa, y a tiempo vengo,
que aquel mismo amor me tengo
sin esperanza ninguna.2395
Por desengañarte así
de que no estaba engañado,
entré una noche turbado
y en su cámara me vi.
Yo cometí tal error2400
por tu causa, si escarmientas,
trueca en ayunos y cuentas
esos efectos de amor.
DOROTEA: Escucha, espera.
LOPE: Un trabuco
quisiera esperar primero.2405
DOROTEA: Has andado muy grosero.
LOPE: Y tu seso muy caduco.
Vase don LOPE
DOROTEA: Que en desprecio y desdén para
el amor que en éste vi.
Sale la Infanta
VIOLANTE: Si fue la fiesta por mí,2410
pocas gracias a tu cara.
¡De manera que en mi nombre
has amado! ¡Amor discreto,
a no haber sido secreto,
recatado y sabio el hombre!2415
¡Qué bueno andaba mi honor!
¿Hete dado yo poder
para en mi nombre querer
a ninguno? ¿Es pleito amor?
DOROTEA: Pleito ha sido para mí,2420
y con debida paciencia
esperaré la sentencia,
pues ya condenada fui.
VIOLANTE: Caballero a quien yo he dado
los brazos y me ha querido2425
creyendo que suya he sido,
nació bien afortunado.
Señales son que desea
Amor casarle conmigo,
sólo te doy en castigo2430
que le digas que me vea
después y a su voluntad
con el semblante propicio.
DOROTEA: En eso me das oficio
no de mucha autoridad.2435
Vanse DOROTEA y la Infanta y salen tres SOLDADOS
SOLDADO 1: Cuando sale a cazar el Rey don Pedro
a aqueste monte, casi viene solo,
y de noche se va, y así podemos
con ánimo seguro y atrevido
tirarle alguna lanza o [algún] dardo;2440
que el conocer la tierra, estos vestidos
y el ser la noche oscura facilita
el poder escapar nuestras personas.
SOLDADO 2: Heroica cosa será y agradecida
del Infante, alzaráse con el reino2445
y en premio nos dará títulos grandes.
SOLDADO 1: El puesto que tenemos elegido
entre aquesos lentiscos de ese arroyo
me parece que está más a propósito
porque descansa el Rey algunas veces2450
a los márgenes verdes de las fuentes
que cerca de ellos nacen.
SOLDADO 3: Yo no siento
en aquesta ocasión salud ni fuerza
para poder huír. O lo dejemos
para otro día o lo podéis vosotros2455
emprender.
SOLDADO 1: Una vez determinados,
no perdamos la ocasión si es buena.
SOLDADO 3: Que yo podré esperar en esa aldea.
El suceso seguid de vuestra empresa.
SOLDADO 2: El secreto, Fabricio, encomendamos.2460
SOLDADO 3: Agravio es ése de mi noble pecho.
(Del intento que tuve me arrepiento. Aparte
Al Rey avisaré, porque se guarde
del temerario caso que se emprende).
Vase el SOLDADO 3
SOLDADO 2: En efecto, los dos intentaremos2465
esta muerte del Rey.
SOLDADO 1: Agora temo
el no querer Fabricio hallarse en ella.
SOLDADO 2: No sea cosa de que avise al Rey.
Por sí o por no, esta vez no se ejecute
la atrevida intención de nuestros ánimos.2470
SOLDADO 1: Bien dices.
Salen don BERNARDO, el VILLANO y LÁZARO, vestidos de labradores
VILLANO: Hoy, famoso don Bernardo,
al Rey darás la vida y bueno fuera
que trajeras más gente.
BERNARDO: Vengo armado
debajo del sayal.
LÁZARO: Y yo aforrado
con dos azumbres, que de pelo fuerte2475
sirven contra la sed, que ésa es mi muerte.
VILLANO: Esos que hablando están no son villanos,
y sospecho que son los dos traidores
que el puesto reconocen.
BERNARDO: Los lentiscos
del arroyuelo, ¿cuáles son?2480
VILLANO: Aquéllos,
y allí se han de poner junto a la fuente
donde descansa el Rey algunas veces.
BERNARDO: Un poco más arriba he de esconderme,
que el Rey está cazando y anochece.
A tus canas y edad no se permite2485
ponerse en el peligro. Adiós te queda.
LÁZARO: Di, señor, ¿no es mejor que al Rey se avise
y que él se guarde?
BERNARDO: No, que así no puedo
obligarle tan bien como con esto,
y así conoceré si está en peligro2490
y a faltar el remedio avisaremos.
VILLANO: Suceda todo bien.
Vase el VILLANO
BERNARDO: Quiéralo el cielo.
SOLDADO 1: De Fabricio, en efecto, me recelo.
SOLDADO 2: Volvámonos agora, que otro día
mejor conoceremos nuestra empresa.2495
SOLDADO 1: Buenos hombres, ¿el Rey está ya cerca?
LÁZARO: Cazando está en la falda de este monte.
Vanse los dos SOLDADOS
BERNARDO: Sin duda que éstos son. Déme Fortuna
la mano esta vez. Lázaro, entremos
en los lentiscos.2500
LÁZARO: Caminar no puedo,
y a fe que es gran señal.
BERNARDO: ¿De qué?
LÁZARO: De miedo.
Vanse don BERNARDO y LÁZARO y salen el REY y el Conde de RIBAGORZA y ellos quédanse entre los ramos
RIBAGORZA: Honradamente derribaste al gamo.
REY: A hurto le tiré.
RIBAGORZA: Es sabroso tiro.
¿Piensa tu majestad pasar la noche
en la casa del monte?2505
REY: Sí, quisiera.
Lleguemos a la fuente que aprisiona
con lazos de cristal esos lentiscos,
a pesar de los tiempos, siempre verdes,
y allí esperar podremos los monteros.
Sale un MONTERO con una carta
MONTERO: A toda diligencia llegó un hombre2510
de Navarra con ésta.
REY: El Rey me escribe:
“En vuestro reino está quien daros quiere,
primo, la muerte. No salgáis a caza.
El Rey”.
RIBAGORZA: ¡Breves razones!
REY: ¡Y espantosas!
Sale el SOLDADO 3
SOLDADO 3: ¡Rey don Pedro, Rey don Pedro!2515
Que guarde Dios muchos días
el que llaman del Puñal,
Rey de Valencia y Sicilia.
No duermen tus enemigos
cuando estás en montería.2520
Si a la fuente llegas solo
en peligro está tu vida.
Entre esos verdes lentiscos
están dos que solicitan.
para el Infante don Carlos,2525
ser traidores y homicidas,
en hábito de villanos
que el traje al ánimo imita.
REY: ¿Quién eres, ángel u hombre?
¿Quién eres tú que me avisas?2530
SOLDADO 3: Rey, en aquesta ocasión
me importa que no lo diga.
Toma esta banda y después
lo sabrás cuando la pida.
REY: Haréte entonces mercedes.2535
Vase el SOLDADO 3 y salen los MONTEROS
CONDE: Señor, por tu causa mira,
que algún enemigo tienes
que sirve a Carlos de espía.
Los monteros han llegado,
manda que todos embistan2540
contra los dos que te aguardan.
REY: Los que matarme querían
están entre esos lentiscos;
buscadlos luego, aunque el día
se ausenta de todo punto.2545
TODOS: ¡Mueran!
RIBAGORZA: Tú has tenido dicha.
Acometen y salen don BERNARDO y LÁZARO
BERNARDO: Voces oigo y dicen “¡Mueran!”
Estos son y el Rey peligra.
Los cielos le favorezcan.
TODOS: ¡Mueran!2550
BERNARDO: Esta alevosía
ha de ser en vuestro daño.
No morirán si no quitan
del pecho el alma a Cabrera.
RIBAGORZA: ¡Dios me valga! ¿A quién no admira,
gran señor, este suceso?2555
¿No es aquélla la voz misma
de don Bernardo?
REY: ¿Es Cabrera?
BERNARDO: Sí, soy.
REY: ¡Quitadle la vida!
¡Muera el traidor que desea
mi muerte!2560
LÁZARO: (Nueva desdicha Aparte
pienso que ha de ser aquésta).
REY: ¡Prendedle o muera!
BERNARDO: Rendida
tienes, gran señor, mi espada;
pero advierte que quería…
REY: ¡Calla, loco! ¿Osas hablar?2565
No le prendáis si porfía
a resistirse. ¡Matadle!
BERNARDO: ¿Quién hay que a su Rey resista?
MONTERO: Con el villano vestido
armas encubre.2570
REY: Venía
prevenido el temerario.
BERNARDO: Por tu bien.
REY: ¡Calla! No digas
en mi presencia palabra.
Tu propia casa tenías
por cárcel, y esto merece2575
quien la pública te quita.
Preso le llevad.
BERNARDO: Señor,…
REY: ¿Es posible que replicas?
BERNARDO: Denme los cielos paciencia
en tan profundas desdichas.2580
Llévanle
REY: ¿Quién creyera tal suceso?
De suerte me maravilla
que la amistad de Cabrera
se me ha convertido en ira.
Cuando aquéste me matara2585
mi muerte era merecida,
pues que yo no se la di
cuando le escribió el traidor.
Los dos mi muerte querían.
Vencióme amor y callé.2590
Ya da voces la justicia
y si el Rey no castigara
al delincuente, anima
al poderoso. Tres Pedros
crüeles desde hoy se digan.2595
Vanse el REY y el Conde de RIBAGORZA
LÁZARO: Ya se han ido a lo que entiendo
pues que Lázaro respira.
No revuelve los humores
la purga de una botica
tan aprisa como un miedo.2600
¡En batalla andan mis tripas!
¡Plegue a Dios no esté cazado
como pájaro en la liga!
Yo me escapé lindamente,
pero escondíme en ortigas2605
y así me han disciplinado
cara y manos. ¿Qué desdichas
quedan ya que sucedernos?
Mil estrellas enemigas
tiene Cabrera; sin duda2610
que son las siete Cabrillas.
¡Bien ha librado mi amo!
A librar al Rey venía
y el Rey piensa que a matarle.
Paréceme que repican.2615
Guardar quiero mi pellejo,
no me lo pesquen e hinchan
de paja como a lagarto.
¡Más vale ser cuba viva!
Vase LÁZARO y salen don LOPE y DOROTEA
DOROTEA: La Infanta quiere hablarte2620
esta noche y me mandó
que te avisase.
LOPE: Pues yo,
crédito no quiero darte.
Bástame ya, Dorotea,
lo de las noches pasadas;2625
tras de burlas tan pesadas,
¿quién ha de haber que te crea?
¡La Infanta de noche a mí!
Bien sé que no puede ser.
DOROTEA: Mira que te quiere ver.2630
LOPE: ¿Díceslo de veras?
DOROTEA: Sí.
Considera que has vencido
el mucho amor de mi pecho,
pues que con celos deshecho
visita ajena te pido.2635
LOPE: Harás que te estime y quiera,
que en el arpa del Amor
a veces tienen valor
igual la prima y tercera.
Y así por hijo me ganas2640
pues pareciera muy mal
que yo, sin ser Anibal
entre en batalla de canas.
Que haré lo que mandas digo
pues obedecerla es ley.2645
DOROTEA: (Yo me vengaré, y al Rey Aparte
porque me case contigo,
le diré que eres mi amante.
Pues me has llamado tercera,
yo te ganaré a primera.2650
Y a fe que ha de ser pasante).
Vase DOROTEA
LOPE: Dame, Ocasión, tu copete
si así mi bien te desvelas.
¡Hola!
Sale ROBERTO
ROBERTO: ¿Señor?
LOPE: Poned velas
encima de aquel bufete.2655
Sáquelas y sale LEONORA
LEONORA: Don Lope, ilustre y gallardo,
que hoy eres a tu pesar
Almirante de la Mar
porque lo que don Bernardo,
movida a lástima estoy2660
de ver cómo el Rey le impuna,
de cuya adversa fortuna
sospecho que parte soy.
El Rey me casó con él
y después, arrepentido,2665
de modo le ha perseguido
que le llaman “el crüel”.
Yo en aquella inclinación
que le tuve persevero.
Fue señor, es ya escudero2670
y una es siempre mi afición.
Dile que si ha menester
mi hacienda, que me la pida,
que le ofrezco honor y vida.
LOPE: Eres varonil mujer.2675
Salen el REY, vestido de caza con una carta en las manos, el SECRETARIO, el Conde de RIBAGORZA, el Conde de TRASTAMARA y don RAMÓN
REY: Don Lope, un emperador,
cuando colérico estaba,
a un espejo se miraba
para templar su rigor.
Yo, que sin pasión alguna2680
con justa razón me aíro,
si a un espejo no me miro
quiero mirarme en tu luna.
El monte y la caza dejo,
la causa saberla puedes;2685
pero el hacerte mercedes
hoy me servirá de espejo.
De Alejandro se decía
que al tiempo que sentenciaba
a aquél que culpado estaba2690
a otro mercedes hacía.
Seguir quiero el orden suyo
en favor de tu fortuna;
Donde te hago de Luna,
tu solar te restituyo.2695
LOPE: Besaré tus reales pies
por esta merced; mas temo,
gran señor, que el otro extremo
también en mi daño es.
Las mercedes que me haces2700
grandes son; mas viene junto
mi mal, porque al mismo punto
a don Bernardo deshaces.
REY: Tu enemigo fue y calló
el autor de tus hazañas.2705
LOPE: Señor, si te desengañas,
sabrás que lo quise yo;
no le llames mi enemigo.
REY: Eslo mío, y con razón,
pues de su misma traición2710
yo mismo he sido testigo.
¡Ah, don Urgel!
SECRETARIO: ¿Señor?
REY: Hoy
notificas a Cabrera
sus cargos, y luego muera:
solas dos horas le doy.2715
Determino que no es bien,
viendo yo mismo sus culpas,
ver descargos ni disculpas.
Dale el papel
LOPE: Señor, el brazo detén
de tu rigor, considera2720
que estos contrarios extremos
son mi muerte, pues tenemos
sola un alma yo y Cabrera.
Trocarnos las manos puedes;
pues uno somos. Advierte2725
que puedes darme su muerte
y a él hacerle mil mercedes.
REY: (Haráse culpado). Aparte
Calla,
tal no pidas.
LEONORA: Rey famoso,
así vencedor dichoso2730
salgas de cualquier batalla,
que adviertas que me otorgaste
casarme con él, y puedo
pues que casi viuda quedo,
suplicarte ya que baste2735
tu rigor.
REY: Leonor, marido
tendrás de tal condición
que dé reyes a Aragón:
bien sabes si te he querido.
Daros un ejemplo quiero,2740
aunque me llamen por él
mis enemigos crüel,
mis amigos justiciero.
Haz eso que te he mandado.
LEONORA: ¡Gran señor!2745
LOPE: ¡Señor, no muera!
LEONORA: ¡Ah, desdichado Cabrera!
Vase doña LEONORA
LOPE: Di, don Lope desdichado.
Muera yo, que es más razón,
aunque ya mis ojos dan
tantas lágrimas que están2750
distilando el corazón.
Yo di la muerte a Leonido,
démela tu majestad.
REY: (La fuerza de la amistad Aparte
a decirlo le ha movido).2755
SECRETARIO: Ya su vivir es violento
y él mismo creo que viene
a su muerte, como tiene
por cárcel este aposento.
Sale don BERNARDO con una cadena al pie
BERNARDO: El que la prisión süave2760
de las religiones deja,
necio está cuando se queja
de cadena y cárcel grave.
SECRETARIO: ¡Ah, mi señor don Bernardo!
BERNARDO: ¿Quién me llama?2765
SECRETARIO: Don Urgel.
BERNARDO: Allí el Rey, vos con papel,
¡qué malas nuevas aguardo!
SECRETARIO: Yo, señor, en años largos
dichoso os quisiera ver.
BERNARDO: Presto venís a leer2770
mi sentencia.
SECRETARIO: Estos son cargos.
Cargos
Primeramente resulta estar culpado don
Bernardo de Cabrera en no haber agradecido
a su majestad el haberle hecho Conde de Val,
Almirante de la Mar, con los demás títulos,2775
ni el tenerle escogido para esposo de la
serenísima Infanta, hermana suya.
Item: se le hace cargo de la muerte de
Leonido, músico de la cámara.
Item: el no haber manifestado las hazañas de2780
don Lope de Luna para que su majestad las
premiase.
Item: su gravísima culpa en haberse carteado con
el Príncipe don Carlos, ofreciéndole haría
lo que mandase y el haber salido de la prisión2785
en que estaba a dar muerte al Rey, como de hecho lo
hiciera si su majestad no estuviera avisado.
Notifícasele que se le darán dos horas de
término para vivir y confesar.
BERNARDO: Juro al Rey más verdadero,2790
dador de divina ley
que muero sin culpa. Rey,
mira que sin culpa muero.
Ingrato jamás he sido,
Rey, ni a don Lope encubrí2795
hazañas, su amigo fui,
ni di la muerte a Leonido.
Vase el REY
Matarle fuera locura
pero muerto le hallé
y a la iglesia le llevé2800
para darle sepultura.
Al Infante sí escribí
pero escribí de manera
Vase el Conde de RIBAGROZA
que cuando mi Rey lo viera
no se quejara de mí.2805
De mi casa, estando preso,
salí porque me decían
que darte muerte querían
y la quebrantó por eso
mi conocida lealtad;2810
y así a este proceso largo
sólo esto doy por descargo.
Ampare Dios mi verdad.
Vanse todos y haya un retrato del Rey sobre un bufete y tómalo en la mano y diga lo siguiente
Solo y triste me han dejado;
mal me podré disculpar2815
que nadie quiere escuchar
las quejas de un desdichado.
Pero vos a tanto mal
estaréis atento un rato;
quejarme quiero al retrato,2820
pues huyó el original.
Señor, mi causa no oída,
no me deis la muerte vos
y pareceréis a Dios
que es el dador de la vida.2825
Acordaos de la batalla
en que a Génova vencí;
mas ya me decís que sí,
porque otorga aquel que calla.
Pues sois luz, Rey español,2830
ved mi inocencia con ella;
pero el Rey es luz de estrella,
sólo Dios es luz del sol.
Si poca luz podéis dar
en esta verdad oscura,2835
siendo sombra la pintura,
¿cómo la podrá alumbrar?
¡Plegue al cielo que tan alta
tengáis la dicha real
que este vasallo leal2840
nunca llegue a haceros falta!
No deshagáis los privados
porque hay culpas aparentes,
enemistad en las gentes
y desdicha en los privados.2845
Mirad si soy desdichado,
pues con el mal que hoy recibo,
para el cargo os hallo vivo,
para el descargo pintado.
Cerca está el fin, aunque ausente2850
de mis infelices casos,
porque las honras son pasos
que damos para la muerte.
Y siendo así, en mi jornada
pocos hay que darse puedan2855
pues solos dos pasos quedan
para entrar en la posada.
¡Yo, señor, vuestro homicida!
¡Yo traidor! ¿Cómo no veis
que sólo porque queréis2860
huelgo de daros mi vida?
Y si ya dueño no soy
de esta vida que quitáis,
las dos horas que me dais
para vivir, os las doy.2865
Corten luego mi cabeza,
ponedlas a vuestros días,
que en eternas monarquías
vivirá vuestra grandeza.
Sale don LOPE de negro
LOPE: ¡Oh, amigo!2870
BERNARDO: ¡Luz y alma buena
de este cuerpo y de esa Luna!
¿Quién duda que andas en pena
y que mi adversa fortuna
a ese eclipse te condena?
Ya, amigo, ha llegado el día2875
en que la desdicha mía
tiene fin, y porque sientas
como propias mis afrentas,
que muero inocente fía.
Hoy usa el Rey de Aragón2880
de leonero la invención,
que delante el león que ata
castiga un perro y le mata
para que tema el león.
Tú eres, don Lope de Luna,2885
león; yo, en miserias bajas,
perro soy sin duda alguna,
pues vivo de las migajas
de tu próspera fortuna.
En la lealtad perro fui;2890
siempre amé, siempre seguí
a mi dueño, y de esta suerte
me matan porque mi muerte
te sirva de ejemplo a ti.
Teme, amigo, la grandeza,2895
que son las honras violentas,
y en los hados no hay firmeza;
dichoso tú que escarmientas
en una ajena cabeza.
Sueño es la vida pasada;2900
la fortuna imaginada;
la presente no es segura
y así el morir es ventura
porque la vida no es nada.
Sombra fue desvanecida2905
mi ventura, y fue una flor
marchita un tiempo, y cogida
fue un relámpago, un vapor,
y aquesto mismo es la vida.
Mi padre y mi hijo, entiendo2910
que vienen ya, descuidados
del mal que estoy padeciendo.
Tenlos por encomendados
y a Dios el alma encomiendo.
LOPE: ¡Oh, amigo!2915
Abrázanse
BERNARDO: No digas más,
harto has dicho.
LOPE: ¿Que a la muerte
vas?
BERNARDO: Que sin mí estarás.
LOPE: ¿Que más no tengo de verte?
BERNARDO: Que te dejo.
Vase don BERNARDO
LOPE: ¿Que te vas?
Mis lágrimas al encuentro2920
saldrán de tanta pasión,
y si de sangre no son,
no salgan, quédense dentro.
Vida, si en esto que veis
el sentimiento no os mata,2925
diré que sois vida ingrata,
villana vida seréis.
Vos, corazón, si deshecho
no estáis, muriendo Cabrera,
diré que sois una fiera2930
y os sacaré de mi pecho.
Alma, si con mucha fe
no sentís aqueste mal,
no os llamaré racional,
alma de bruto os diré.2935
Ojos, que mirando estáis
penas que ablandan los riscos,
ojos sois de basiliscos
pues llorando no cegáis.
Aliento, yo sé deciros2940
que os llamaré de león
si en cada respiración
no dais perpetuos suspiros.
Y vos, seso, mucho o poco,
si en esta ocasión no os pierdo,2945
no podré llamaros cuerdo,
que es locura el no estar loco.
Sentid, pues, que vuestro oficio
ya es perpetua confusión,
alma, vida y corazón,2950
ojos aliento y jüicio.
Ya viene llorando el alba
esta muerte de Cabrera;
ya el sol, que el alba espera,
con rayos hace la salva.2955
Yo di la muerte a Leonido;
yo merezco, gran señor,
aquesta muerte mejor;
justicia de mí te pido.
Vase don LOPE y sale el VILLANO
VILLANO: Los rayos del sol venidos2960
dejan sus sueños süaves,
cumbres, peces, sierras, aves,
casa, cuevas, hojas, nidos.
Con las lágrimas doradas
del alba, en hierbas distintas,2965
ya parecen verdes cintas
del blanco aljófar bordadas.
Del sol, que a vivir ayuda,
los rayos se nos ofrecen
que entre las nubes parecen2970
madejas de seda cruda.
Bien he hecho en madrugar
por saber de qué manera
don Bernardo de Cabrera
su dueño pudo librar.2975
Salen don SANCHO, padre de don BERNARDO, y GARCÍA, su hijo
SANCHO: Esta que miras, García,
es Zaragoza la bella;
don Bernardo vive en ella,
padre tuyo y alma mía.
Días ha que me escribió2980
que te trujese a gozar
de la merced singular
que siempre en el Rey halló.
Yo hasta agora no he querido
con mi edad y tu niñez2985
ver la corte, que una vez
su confusión he hüido.
Pero ya que eres mayor
y a nuestro Rey servir puedes,
bien es que a tantas mercedes2990
te ofrezcas lleno de amor.
GARCÍA: Dígame, señor abuelo,
¿cómo ha días que no escribe
mi padre ni nos recibe
nadie en su nombre?2995
SANCHO: Recelo
que debe de sospechar
que caminamos a espacio.
GARCÍA: Vaya Ricardo a palacio.
SANCHO: Por fuerza habré de avisar.
GARCÍA: Voces oigo.3000
SANCHO: Y mucha gente
entre tantas voces llora.
¿Qué es esto?
VILLANO: Sabráse agora,
que vienen hacia la puente.
Salen el TAMBOR tocando y un VERDUGO trae en la mano una cabeza y en la otra mano un palo
TAMBOR: Este pago da la ley
a la soberbia cabeza3005
que por verse en mucha alteza
quiso matar a su Rey.
Ponerla de esta manera
manda el Rey, nuestro señor.
SANCHO: ¿Quién ha sido este traidor?3010
TAMBOR: Don Bernardo de Cabrera.
SANCHO: ¿Quién dices?
TAMBOR: El Almirante
que fue de la Mar.
SANCHO: ¿Qué vida
le queda a un alma afligida
en desdicha semejante?3015
¡Ay, infelice de mí!
Desmáyase don SANCHO en los brazos del VILLANO
VILLANO: El viejo se ha desmayado.
GARCÍA: ¡Padre, padre desdichado!
¿Cómo os vengo a ver así?
Nunca pude presumir3020
oyendo vuestra grandeza
que sola vuestra cabeza
nos saliera a recibir.
El mundo famoso os llama
y el cuerpo os ha dividido3025
para que estéis extendido
tanto como vuestra fama.
Con sangre dicen que vio
de enemigo suyo un ciego,
dichoso seré si ciego3030
con la de mi padre yo.
Dejas que llegue a mis ojos
la sangre que el ser me ha dado,
pues que yo no la he llorado
en tan funestos despojos.3035
SANCHO: ¿Por qué fáciles desmayos,
fuerte corazón, os vienen?
Pero las desdichas tienen
la calidad de los rayos.
En el corazón más fuerte3040
hace mayor impresión;
ánimo, pues, corazón,
que hay mayor mal que la muerte.
Dadme ese cuello no enjuto
pues soy tronco desdichado3045
de ese ramo desgajado
con el peso de su fruto.
Ese tronco es mi regalo;
tronco soy, viejo y deshecho,
clavádmele en este pecho,3050
yo estaré en lugar del palo.
Cabeza, llegad a mí,
que en mi sangre estáis teñida
y quizá os daré la vida
como otra vez os la di.3055
Hijo, viendo tu grandeza,
temí te habías de ver
donde pudieses caer
y quebrarte la cabeza.
Mi consejo principal3060
fue que no apetecieses
estado que si cayeses
no te hiciese mucho mal.
No le tomaste, subiste,
tu ventura se cansó,3065
y así he venido a ser yo
el centro donde volviste.
Viéndote aprisa ensalzar,
dijo un amigo que tuve,
“¿Veis la prisa con que sube?3070
Pues con más ha de bajar”.
Porque la privanza es coso,
toro la envidia, el privado
le corre, y le ha derribado
muchas veces, que es furioso.3075
¡Cuánto mejor te estuviera
contentarte con tu estado!
Caballero eras honrado;
sangre te di de Cabrera;
pretendiste tu locura3080
que fue subir y caer,
y ya voy a pretender
que el Rey te dé sepultura.
Vanse don SANCHO y GARCÍA
VILLANO: Su padre y su hijo son.
¡Qué espectáculo tan triste!3085
Ninguna culpa tuviste,
corona y pies de Aragón.
Voces al Rey pienso dar,
[….. -ente];
pues llora toda la gente.3090
¡Ojos, bien podéis llorar!
Vanse todos. Salen el REY, el conde de TRASTAMARA, la Infanta, doña LEONORA y el Conde de RIBAGORZA
RIBAGORZA: Prometo a tu majestad
que dicen [ya] tantas lástimas
los huérfanos en las calles
y las viudas en sus casas,3095
en hospital los enfermos
y los pobres en las plazas,
que a las entrañas más duras
mueven a piedad y ablandan.
Mucho, señor, se ha sentido3100
de don Bernardo la falta,
mucho su muerte se llora,
mucho tu justicia espanta.
REY: Yo mismo su muerte lloro.
Quísele como a mi alma;3105
fue el más famoso soldado
que vieron Grecia e Italia.
Del gran Trajano se dice
que tiernamente lloraba
cuando a alguno daba muerte,3110
¿qué mucho si esto me pasa?
Pero fue justicia hacerlo.
LEONORA: Y si crüel te llamaban,
ya, ¿qué dirán?
REY: Justiciero.
Sale el SECRETARIO con una carta
SECRETARIO: El Gobernador de Jaca3115
tiene preso al secretario
del Infante, que a Navarra
iba de aquí disfrazado,
y le ha quitado esta carta.
REY: ¡Si es la que le vi escribir3120
a don Bernardo! ¡Ella es! Basta
que no ha llegado a sus manos.
De su letra está firmada.
Léela
“De que me escribas así
tan corrido estoy que helada3125
está mi lengua de ver
que mi gran lealtad infamas.
Si sabes que bien reinó
el Rey, mi señor, y es causa
tan piadosa el perdonar3130
volver procura a su gracia
y entonces te serviré
con la vida y con la espada.
Hazlo, Infante, de esta suerte,
y a fe que mucho te valga.3135
Don Bernardo de Cabrera”.
¡Éstas fueron las palabras
que le oí! ¡Válgame Dios,
cuántos engaños se hallan
en el hombre!3140
Sale el SOLDADO 3
SOLDADO 3: Rey famoso,
a pedir vengo una banda
que anoche te di en el monte.
REY: ¿Eres tú el que me avisabas
que darme muerte querían?
SOLDADO 3: Sí, señor.3145
REY: ¿Quién procuraba,
amigo, darme la muerte?
SOLDADO 3: Dos soldados que envïaba
tu hermano.
REY: ¿No fue Cabrera?
SOLDADO 3: No, señor.3150
REY: ¡Qué gran desgracia!
SOLDADO 3: Yo confieso que a lo mismo
vine también de Navarra,
diciéndoles que a lo propio
por avisar a tu sacra
majestad.3155
REY: ¡Válgame el cielo!
¡Qué desdichas tan extrañas!
VIOLANTE: Pues, ¿cómo pudo Cabrera,
en el disfraz y las armas,
hallarse allí en aquel punto?
RIBAGORZA: ¡Qué confusión!3160
TRASTAMARA: ¡Qué mudanza!
Salen don SANCHO, GARCÍA y el VILLANO
SANCHO: Invicto Rey de Aragón,
a tus pies tienes postrada
del desdichado Almirante
la sucesión y la casa.
Padre e hijo somos suyos,3165
entre nosotros se halla
la vida que le quitaste;
ya murió, su honor ampara.
Un testigo te traemos
de su amor. Amigo, habla.3170
Di lo que anoche pasó.
VILLANO: Darte la muerte trazaban
en el prado del arroyo,
dos noches ha, tres que estaban
descuidados de que yo3175
los oía, y como amaba
a don Bernardo, avisélo
porque volviese a tu gracia.
Tres vestidos de villanos
le compraron a Menalca,3180
un labrador de mi aldea
y en efecto concertaban
que junto a la clara fuente,
cuando el Rey saliese a caza,
le matarían. Cabrera,3185
con mi sayo y con mis armas
se metió entre los lentiscos.
SOLDADO 3: Buenas señas da. Así pasa.
REY: ¡Mal haya el rey que a las culpas
crédito da sin mirarlas3190
con atención y cuidado
extraordinario! ¡Mal haya
el que deshace su hechura
fácilmente, pues se engañan
los ojos del rey a veces,3195
y hay informaciones falsas!
Miren los reyes primero
a quién favorecen y aman
y después tengan firmeza.
Sus hechuras no deshagan3200
sin mucha causa. ¡Ay de mí!
Llamen crüel a quien mata
sus amigos de este modo.
¡Oh, tragedia desdichada!
Saquen dos SOLDADOS a LÁZARO atado
SOLDADO 1: Este es aquél que huyó3205
cuando con Cabrera estaba
anoche, y preso le traen
los monteros de tu casa.
REY: Suéltale de esas prisiones
y las manos desenlaza,3210
que sirvieron aquel ángel
que lo ha sido de mi guarda.
Lleguen, don Sancho y García,
¿cómo, cómo no me abrazan?
Pero bien hacéis, hüid3215
de persona tan ingrata.
LÁZARO: Gran señor, ¿podréme ir?
REY: No, que quiero que en mi casa
viváis con honrado oficio.
LÁZARO: ¡Ea! Es burla.3220
REY: Bien te espantas
de ver piadoso a un crüel.
Don Sancho, mis reinos manda;
los oficios de tu hijo
te doy, hónrenme tus canas.
Con grande pompa se entierre3225
mi don Bernardo. Sean hachas
y lámparas las estrellas;
túmulo el cielo y basas
los montes, luto la noche,
llanto el mar con toda el agua.3230
A García sus estados
restituyo, y a la Fama
la honra del mejor hombre
que celebró con sus alas.
Sale don LOPE con un capuz de luto
LOPE: Gran señor, dame la muerte3235
[más] en mí las culpas se hallan
que en don Bernardo, mi amigo
Yo di muerte, aunque con causa,
a Leonido. Desmintióme.
Testigo de esto es la Infanta;3240
yo también, como atrevido,
subí una noche a su cuadra;
ella diga si merezco
esta muerte. Ya me cansa
la vida, muerto mi amigo.3245
REY: Tienes nobles las entrañas,
y si a Cabrera pensé
Dar por esposo a mi hermana,
a quien es otro Cabrera
se la he de dar. Bella Infanta,3250
con don Lope desposada,
te doy en dote y arras
a Segorbe.
VIOLANTE: Haré tu gusto.
LOPE: Que viva dos veces mandas.
REY: Yo con Leonor me desposo.3255
La casa de Trastamara
reyes dará a Aragón.
LEONORA: Con tanta merced honrada…
TRASTAMARA: Viva un siglo tu persona.
DOROTEA: Así se quedan burladas3260
las que quieren ser Raqueles
cuando son Lías y Saras.
REY: Ya la inocente tragedia
aquí, senado, se acaba
y así Lisardo suplica3265
perdonéis sus muchas faltas.
