Entremés famoso de la Perendeca — Texto completo

ENTREMÉS FAMOSO DE LA PERENDECA

Agustín Moreto

Texto basado en el del Entremés famosa de la Perendeca tal como fue publicado en El teatro menor en la España del siglo XVII:La contribución de Agustín Moreto, University Press of the South 1998, por Ruth Sánchez Imizcoz. Fue preparado en forma electrónica por ella y presentado a la presente colección en 1999. Este trabajo fue trasladado luego al formato de HTML por Vern G. Williamsen.


Personas que hablan en él:

  • PERENDECA
  • CALDERERO
  • Su amo, el VEJETE
  • ESPORTILLERO
  • MARÍA
  • BARBERO
  • CONVIDADO

Sale huyendo ESPORTILLERO y CALDERERO tirándole del brazo
ESPORTILLERO: No le tengo de oír, ¿qué me porfía?
CALDERERO: Pues tanto hará de oírme todo un día.
ESPORTILLERO: ¿Un día? ¡Barrabás que fuera oyente!
CALDERERO: Pues oígame seis horas solamente.
ESPORTILLERO: Tal tentación de hablar, yo no la he visto.5
CALDERERO: Una hora me ha de oír, ¡jurado a Cristo!
ESPORTILLERO: Suelte.
CALDERERO: No hay orden.
ESPORTILLERO: Hablador notable.
CALDERERO: Déjeme despedir.
ESPORTILLERO: Ni aun eso me hable.
Suéltase, y vase
CALDERERO: Pues esportillerito calvatrueno,
vete con Bercebú a llevar lo ajeno,10
que para hablar una semana entera,
bástame por oyente mi montera.
Echa la montera y siéntase junto a ella
Yo soy un hombre, hermano monterilla,
el mayor hablador que hay en Castilla;
y aprendí a calderero15
por hablar con las manos y el caldero,
cuando voy, sin que nadie me replique,
haciendo por la calle el triquetrique.
Estoy enamorado, estoy perdido,
más bien correspondido,20
que mi moza que en nada se entremete
no habla más de con otros seis o siete;
yo soy el uno, el otro es un barbero,
el otro este corito esportillero,
que por ella se endiabla;25
uno sirve, otro tañe, otro habla,
ninguno la regala,
y a todos nos envía noramala.
Ella sirve a un vejete engerto en zorra,
entre sombrero y gorra;30
sombrero en los bateos, que hay confites
para aparar, y gorra en los convites.
Yo he hablado sin que nadie me lo vede,
vuesasté no replique, que no puede;
vamos que ésta es mi historia verdadera,35
para el paso en que estoy, que es de montera.
Salen cantando en tono de jácara MARÍA y PERENDECA con sus mantellinas. El ESPORTILLERO con la ropa acuestas y el BARBERO también con ella rebozado. Canta
MARÍA: Mal haya la vida mía, si te envidio, Perendeca, cuando veo que a tu miel tantas moscas se le pegan, porque son como barquillos los mocitos sin hacienda, que entretienen y no hartan y al primer toque se quiebran.
Al BARBERO
PERENDECA: ¿Qué me quieres, Barberito
que todas somos barberas?
Pues de la vena del arca40
sangramos por excelencia.
En no dejándoles sangre,
pedimos aprisa venda,
venda, venda, y si no vende,
picamos en otra vena.45
De los galancetes ninfos,
que con nosotras se afeitan,
sus bolsas son las bacías,
las navajas nuestras lenguas.
Al ESPORTILLERO
Tú sabes también que tengo50
un poco de esportillera,
pues llevo un recado ajeno
por dos cuartos hasta Armenia.
Al CALDERERO
Quédate, Caldererillo,
que es decirme que te quiera55
machacar en hierro frío.
Y tú, Marica, te queda,
que ésta es mi posada, y temo
que si a venir mi amo acierta,
como a ratones con queso,60
a todos nos coja en ella.
BARBERO: Yo no me tengo de ir
hasta que me favorezcas,
que basta que por tu causa
ha un mes que no veo mi tienda.65
ESPORTILLERO: ¡Hase de ir que sólo yo
me quedo con Perendeca!
CALDERERO: ¿Qué es eso, pícaro? Él es
el primero que ha de ir fuera.
PERENDECA: Hombres que me destruís,70
idos, antes que anochezca,
que vendrá mi viejo.
Dentro
VEJETE: ¡Hola!
PERENDECA: Con todo dimos en tierra.
Él me mata si te ve,
porque tengo orden expresa75
que no me junte contigo.
CALDERERO: Bueno, y acá somos bestias.
VEJETE: ¡Abre aquí, diablo!
PERENDECA: Ahora bien;
póngase aquesta caldera,
y con estos tres martillos80
vuestastedes den en ella
como en el real de enemigo.
BARBERO: ¡Linda invención!
CALDERERO: Sí, es tan buena;
póngase vuested aquí.
Pónese de rodillas CALDERERO con la caldera metida en la cabeza, y BARBERO, ESPORTILLERO y MARÍA con los martillos alzados, los brazos de figuras, y sale el VEJETE
BARBERO: Guarda la gamba.85
CALDERERO: Aquí entra
justicia, y no por mi casa.
VEJETE: ¿Dónde estabas, mala hembra?
PERENDECA: Con este rüido no oía.
VEJETE: Pues, ¿qué figuras son éstas?
PERENDECA: Como ha dos días no más,90
que parió la calderera;
por el rüido, el obrador
ha enviado acá estas mesmas,
en levantando este muelle…
CALDERERO: ¡Molidas las carnes tengas!95
PERENDECA: …trabajan como personas.
CALDERERO: ¡Mal trabajo por ti venga!
VEJETE: Veámoslo.
PERENDECA: Da un pellizco
debajo de la caldera.
Dale un pellizco el VEJETE a CALDERERO, vase a levantar y dale con la caldera en la cara
CALDERERO: ¡Ay, mi brazo!100
VEJETE: ¡Ay, mis narices!
PERENDECA: Si tú te llegas tan cerca…
Dan todos tres sobre la caldera al son que hacen los herreros
VEJETE: ¡Hay tal rüido! Hazlos callar;
y tú, ponte a asar la cena,
que hay un convidado, y este
quebradero de cabeza105
al herrero que echa chispas.
Presto que ya doy la vuelta.
Vase el VEJETE
CALDERERO: ¡Es muy mal hecho pegar
como si fuera de veras!
Riñen por encima de la cabeza de CALDERERO, que aún ha de tener puesta la caldera, y ellos los martillos con que dan en ella
BARBERO: Mas mal hecho es engerirse110
donde le quieran por fuerza.
ESPORTILLERO: Y el mondanísperos, diga:
¿quién le quiere, o quién le ruega?
BARBERO: Pues tú a mí, don Esportilla.
ESPORTILLERO: Pues tú a mí, doña Lanceta.115
CALDERERO: ¡Riñan allá, valga el diablo,
los vulcanos de la lengua!
MARÍA: Yo me voy, amiga.
Llama el VEJETE
VEJETE: ¡Moza!
PERENDECA: Ya vuelve. ¡Hémosla hecho buena!
Que sin querer yo a ninguno120
en estos rüidos me metan.
VEJETE: ¡Abre aquí, picaronaza!
PERENDECA: Entre, y véalos.
TODOS: ¡Clemencia,
ten lástima de nosotros!
PERENDECA: Ahora bien, pónganse apriesa125
todos a gatas; y el uno,
zámpese por la cabeza
aquesta media tinaja.
Pónense BARBERO y ESPORTILLERO a gatas, una tabla atravesada encima, y en ella sentado CALDERERO, con media tinaja dentro la cabeza, y un barreño de ceniza a los pies
CALDERERO: Pues,…¿qué he de ser?
PERENDECA: Chimenea.
VEJETE: Diablo, ¿dónde estás?130
PERENDECA: Ya voy.
CALDERERO: ¡Alto! De esta vez, me queman.
VEJETE: ¿Hay tal esperar? ¿Qué hacías?
PERENDECA: Quería aliñar la cena…
VEJETE: ¿Qué aún no la tienes asada?
¿Acá estáis vos, buena pieza?135
MARÍA: Con licencia de vuested.
VEJETE: Vos os tomáis la licencia,
dad acá; yo lo asaré
mientras vais por vino. ¡Apriesa!
y tú, sopla.
MARÍA: Que me place.
Pónese a asar el VEJETE e hinca el asador en las tripas de CALDERERO. MARÍA sopla, y llena las caras de ceniza a los tres
CALDERERO: ¿Soy cecina, que me humean?140
Canta
MARÍA: Los morillos, ¿Qué dicen de aqueste soplo?
ESPORTILLERO: ¡Que Miércoles de Ceniza se ha vuelto el Corpus
Saca la cabeza por la tinaja muy tiznada
MARÍA: ¿Qué dijera, si hablara la chimenea?
CALDERERO: ¡Qué está buena su madre y humazos la echan!
VEJETE: ¡Valga el diablo la pared145
que un agujero no tenga
en que entrar el asador!
Pues yo se le haré por fuerza.
Oigan; ¡qué rebelde está!
CALDERERO: ¡Dios mío, que me barrenan150
pensando que yo soy capón!
Quiero espantarle con tierra.
Échale tierra
VEJETE: ¡Jesús, qué se cae la casa!
MARÍA: Es la chimenea vieja,
y cayóse algún terrón.155
VEJETE: Míralo; toma esa vela.
Entra PERENDECA con un jarro de vino al tiempo que prende unas estopas que han de estar en la boca de la tinaja
PERENDECA: Aquí está el vino, señor.
MARÍA: ¡Ay, Dios!
VEJETE: ¡Fuego, que se queman
la chimenea y la casa!
PERENDECA: ¡Agua!160
MARÍA: ¡Fuego!
VEJETE: ¡Agua, y apriesa!
PERENDECA: Echa por este cañón.
Echan jarros de agua por la boca de la tinaja
CALDERERO: ¡Que me mojan!
ESPORTILLERO: ¡Que me tuestan!
BARBERO: ¡Que me cuecen!
CALDERERO: ¡Que me asan!
ESPORTILLERO: ¡Que soy sopa!
BARBERO: ¡Que soy yesca!
VEJETE: Aplacóse todo. ¿Es algo?165
CALDERERO: Más de lo que yo quisiera.
PERENDECA: Que no fue nada, señor.
CALDERERO: ¡Mientes como mala hembra!
PERENDECA: ¡Plega a Dios que venga ya
el convidado!170
CALDERERO: De piedra,
para alegrarte los cascos.
VEJETE: Oyes, ten puesta la mesa
mientras le voy a llamar.
Vase
PERENDECA: De muy buena gana.
VEJETE: Cierra.
CALDERERO: Esto ha sido gran traición.175
BARBERO: Esto ha sido grande afrenta.
ESPORTILLERO: Esto ha sido gran dolor.
PERENDECA: Díjeles yo que me vieran,
miren cuál están los pobres.
Ríese
CALDERERO: ¿De qué te ríes, esenta?180
PERENDECA: Ahora bien; váyanse al punto,
no aguarden a la tercera.
CALDERERO: ¡Bercebú que tal aguarde!
ESPORTILLERO: ¡Judas, que en tal se pusiera!
BARBERO: ¡Caifás, que tal intentara!185
TODOS: Vamos.
Hacen que se van y llama el viejo
VEJETE: Abre, Perendeca.
CALDERERO: ¡Válgate el diablo por viejo,
y qué listo que andas!
PERENDECA: Tengan,
que ya he empezado y por libres
los tengo de dar.190
CALDERERO: ¡Carena!
Hacen todo lo que van diciendo. Al BARBERO y ESPORTILLERO
PERENDECA: Pónganse ellos dos de bancos.
A MARÍA y al CALDERERO
Ponles tú estas dos carpetas,
yo le pondré estos manteles
a él, que ha de ser la mesa.
VEJETE: ¡Muchacha que hace sereno,195
ábreme!
CALDERERO: Por medio sea.
BARBERO y
ESPORTILLERO: Señora mesa, ¡chitón!
CALDERERO: Señores bancos, ¡Paciencia!
Sale el VEJETE y el CONVIDADO, que es otro vejete
VEJETE: Si no fuera por el huésped,200
¡relamida yo os hiciera!
PERENDECA: ¿Piensa vuested que podemos
acudir con tal presteza
de la cocina a la sala
y de la sala a la puerta?205
CONVIDADO: No haya más, por vida mía.
VEJETE: Traed la cena.
CALDERERO: La postrera.
Siéntanse en los bancos; ha de haber en la mesa unos panecillos y candelero con luz. A MARÍA
VEJETE: Y tú, pues aún no te has ido,
cántanos alguna letra.
BARBERO: ¡Cuerpo de Dios, cómo pisa!210
ESPORTILLERO: ¡Cuerpo de Dios, cómo pesa!
Canta
MARÍA: Sacóme de la prisión…
CALDERERO: A mí me ha metido en ella.
Canta
MARÍA: …el rey Almanzor un día. Sentarme a la su mesa, hízome gran cortesía.
ESPORTILLERO: Del mal, no tanto; comamos.215
Alza la mano ESPORTILLERO, y quítale el bocado de la boca al CONVIDADO
CONVIDADO: ¡Zape! ¡De la mano mesma
me le quitó!
VEJETE: ¿Qué?
CONVIDADO: El bocado.
VEJETE: ¿Quién?
CONVIDADO: El gato.
VEJETE: ¡Buena es esa;
no hay gato en toda la casa!
Echa vino, Perendeca;220
déjalo ahí.
CONVIDADO: Buen color,
¿de dónde es?
PERENDECA: De la taberna.
BARBERO: Adonde quiera que fueres
haz como vieres.
Echa vino, pónenlo en la mesa, alcánzalo BARBERO y bébeselo y vuelve a poner el vaso donde estaba
CALDERERO: ¡Qué sea
en todo tan desgraciado,225
que comer ni beber pueda!
Pero ¿éste no es el jarro?
Bébese el jarro el CALDERERO y lo vuelve a su sitio. Toma el jarro el VEJETE
VEJETE: Brindis, mas ¿qué es esto? ¡Espera!
¿Y el vino?
PERENDECA: Ya lo bebiste.
VEJETE: ¿Yo? ¿Qué dices?230
CONVIDADO: Treta vieja.
Echad otra, y acabemos.
VEJETE: No me acuerdo, pero echa.
Hace que echa vino
PERENDECA: No hay vino, señor.
CONVIDADO: ¿No?
VEJETE: Pues,
es ésta la vez primera
que bebemos, y ¿no hay vino?235
CALDERERO: Habrá seis horas que cenan.
ESPORTILLERO: ¿Es cena de carpinteros?
BARBERO: ¿Es cena, y comida es ésta?
CONVIDADO: Compadre el duende es vinoso.
VEJETE: En nada que hacer aciertas,240
¿qué plato es éste?
Es un plato medio quebrado
PERENDECA: No hay otro.
CALDERERO: ¿Mas que me da en la cabeza
con él?
VEJETE: ¡Valga el diablo el plato!
Quiébrasele en la cabeza, y caen los cascos en el suelo
CALDERERO: ¡Ay, qué he salido profeta!
VEJETE: ¡Qué me sumo!245
CONVIDADO: ¡Qué me hundo!
CALDERERO: ¡Sumidos y hundidos mueran!
VEJETE: Oigan. ¿Esto tengo en casa?
¿Quién sois?
CALDERERO: Señor, una mesa
de garito, donde dan
golpes de todas maneras.250
CONVIDADO: Y vosotros, bergantones,
¿quién sois?
ESPORTILLERO: Dos bancos que quiebran.
BARBERO: Dos asientos sin fïanzas
VEJETE: Atad ése a su cabeza,
que yo ataré éste a los pies.255
Atan al CALDERERO por los pies, y con el mismo cordel al ESPORTILLERO por la cintura, y luego al CALDERERO por debajo de los brazos; y al BARBERO con el mismo cordel de la cintura, y en dando al ESPORTILLERO con un matapecados huye, y arrastra al CALDERERO, y lo mismo sucede el con BARBERO. Los que aporrean son los dos viejos
CALDERERO: ¿Soy cama, que me encordelan?
BARBERO: ¡A hüir, que anda la paliza!
ESPORTILLERO: ¡A hüir, que anda la azotea!
CALDERERO: ¡Ay, que no creí a mi madre260
que dijo, “arrastrado mueras!”
BARBERO: ¡Quedito, que me acribillan!
ESPORTILLERO: ¡Quedito, que me derriengan!
CALDERERO: Escarmentad, ojitiernos,
que arrastran por perendecas.265

FIN DEL ENTREMÉS

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