JORNADA TERCERA
Sale LAURA sola
LAURA: ¿Qué pecado he cometido
para tan gran penitencia?
¿Por qué acabas mi paciencia,1800
celos, verdugo atrevido?
1801 verdugo: azote
Dime, ¿qué es esto, Cupido,
qué gente metiste en casa
que en fiera llama me abrasa?
1804 fiera: salvaje;
abrasa: quema
abrasa: quema
Bástame, amor, la tuya;
no sé qué diga ni arguya
1806 arguya: discuta
de tu condición escasa.
1807 escasa: insuficiente
Recibíte en mi posada
1808 posada: mesón, casa de huéspedes
por verte niño y desnudo;
ya mi libertad la mudo1810
con ser de mí tan amada.
Dite la casa colgada
1812 Dite: Te di
de muy rica colgadura,
dite cama de ternura
y colchones de afición
y mandéle a la ocasión
que de ti tuviese cura.
Ha dos días que aquí entraste,
sin mirar que huésped eras
y de mi afición las veras.1820
Con ausencia te casaste,
toda la casa ocupaste
con sus penas y tormentos
que son de ausencia allegados,
1824 allegados: acercados
hijos, parientes, criados
que jamás están contentos.
¡Celos! ¿Qué tienes conmigo?
¿Por qué me tratas tan mal?
Bástete verme mortal,
déjame, fiero enemigo.1830
¿Qué rigor es, qué castigo
es este en que estoy metida?
¿Para qué contra mí espadas
en tu rigor afiladas,
con que me quitas la vida?
Sale FÉLIX
FÉLIX: ¿No sabes lo que pasa?
LAURA: ¡Ay, Félix mío!
El corazón y el alma me has turbado,
que en tu cara te veo que las nuevas
que me vienes a dar no son de gusto.
FÉLIX: Se ha casado con Fenisa.1840
LAURA: ¡Ay de mí desdichada! ¡Ay de mí triste!
Esta sopecha misma es la que siempre
me atormentaba el alma.
FÉLIX: Desmayóse.
¡Ah, Laura! ¡Ah, mi señora! Celia, Claudia,
llamad a Marcia presto, que se muere
la desdichada Laura.
Sale BELISA
BELISA: ¿Qué es esto, Félix? Laura, Laura mía.
LAURA: ¡Ay, Belisa!
BELISA: ¿Qué tienes?
LAURA: Muerte, rabia,
cuidados, ansias y tormentos, celos,
cuyo dolor por sólo que se acabe1850
será pasarme el pecho el más piadoso
remedio. ¡Ay, mi Belisa! ¡Ay, que se acaba
la mal lograda vida que poseo!
BELISA: ¿Qué tiene Laura, Félix?
FÉLIX: ¿Ya no dice
que tiene celos, cuyo mal rabioso
causa esas bascas, como al fin veneno?
BELISA: ¿Celos? Acaba, dímelo.
FÉLIX: Ha sabido
que Fenisa y Liseo anoche fueron
a tomarse las manos a la audiencia
del vicario.
BELISA: ¡Jesús, y qué mentira!1860
Eso no puede ser. ¿No sabes, Laura,
lo que pasó a Fenisa con Liseo
y don Juan? No lo creas. Calla, amiga.
LAURA: ¡Ay, Belisa del alma! ¡Ay, que me acabo!
BELISA: No llores, no maltrates esos ojos,
guárdalos para ver a tu Liseo
en tus brazos, pues ha de ser tu esposo.
Sale GERARDO
GERARDO: ¿Está mi Marcia aquí?
BELISA: Señor Gerardo,
seáis muy bien venido. Vamos, Laura,
y llamaré a mi prima.
LAURA: ¡Ay, santos cielos,1870
qué rabioso mal es el de celos!
Vanse LAURA y BELISA, y sale MARCIA
GERARDO: Dueña del alma mía,
a darme gloria bien venida seas;
de mi gusto alegría,
1874 hermoseas: embelleces
prenda del corazón que ya hermoseas,
hermosísimos ojos
más bellos que los rayos del sol rojos,
goce yo de tus brazos
ceñir mi cuello tan dichosos lazos.
1879 ceñir: apretar
MARCIA: Dulce Gerardo amado,1880
del alma gusto y de mi gusto empleo,
pues tan dichosa he estado
gozo teniendo en ti todo el deseo.
Con mis brazos recibo
el cuerpo amado en quien por alma vivo,
y tan eternos sean
como las almas de los dos desean.
GERARDO: Este bien que poseo
teme perderle mi contraria suerte,
y así, mi bien, deseo1890
que estando como estoy venga la muerte,
pues muriera dichoso
entre mis brazos este cuerpo hermoso.
¡Ay, divina señora!
Tus pasados rigores temo agora.
MARCIA: Si por haberte sido
en los tiempos pasados rigurosa,
te temes de mi olvido,
no señor, ya mi bien es otra cosa.
Ya conozco que gano1900
en darte como esposa aquesta mano;
no temas más enojos.
GERARDO: Alza a mirarme aquesos dulces ojos;
haga eterno los cielos,
esposa amada, este dichoso lazo,
no le adelgace celos
ni le rompa el mortal y duro plazo.
MARCIA: Yo la que gano he sido.
GERARDO: Yo, mi bien, en ser de ti querido.
MARCIA: Venturosos amores.1910
GERARDO: Yo lo soy en gozar estos favores.
Si mil almas tuviera,
todas, dulce señora, en ti empleara;
si Rey del mundo fuera,
el cetro y la corona te entregara;
si fuera justa cosa,
mi diosa fuera mi querida esposa.
Quisiera ser Homero
1918 Homero: gran poeta épico de la Grecia antigua, autor de la Odisea y la Ilíada
para cantar que por amarte muero.
MARCIA: Para sólo mirarte,1920
quisiera de Argos los volantes ojos.
GERARDO: Yo para regalarte
y darte de riqueza mil despojos,
ya que tal bien poseo,
que el oro fuera igual a mi deseo.
MARCIA: Pues yo ser sol quisiera
para darte los rayos de mi esfera;
de todo ser señora,
para hacerte de todo rico dueño;
por recrearte, aurora.1930
1930 aurora: el amanecer
GERARDO: Yo para darte gusto mi fe empeño,
dulce amor, que quisiera
ser la fértil y hermosa primavera,
tierra para tenerte,
y cielo, para siempre poseerte.
Sale Fé1ix
FÉLIX: A llamarte me envía,
divina Laura, Marcia mi señora,
porque hablarte quería,
que de venir Liseo es ya la hora.
MARCIA: Vamos, Gerardo amado,1940
remediemos a Laura su cuidado.
FÉLIX: Fortuna, estate queda
y no des vuelta a tu inconstante rueda.
Vanse, y sale LISEO
LISEO: Vengativo eres, amor,
no hay quien contra ti se atreva,
desdichado del que prueba
de tu venganza y furor.
Dejé a Laura que me amaba,
traté a Marcia con engaño
y todo sale en mi daño,1950
pues ya mi fingir se acaba,
pues Fenisa, más ingrata
que Medusa y más cruel,
aprieta tanto el cordel
con tal rigor me mata.
¡Oh, Laura! Tus maldiciones
me alcancen, pues sin razón
traté tan mal tu afición,
olvidando obligaciones.
¡Ay, Fenisa fementida,1960
1960 fementida: falsa
mas taimada y embustera!
1961 taimada: astuta; embustera: mentirosa
¡Oh, si Marcia lo supiera,
te castigara, atrevida!
¡Con qué gusto me engañaba!
¿Hay más extraño fingir?
Casi me mueve a reír
ver el engaño en que estaba.
Si Laura no hubiera dado
santo fin a su afición,
cumpliera mi obligación1970
a su firmeza obligado.
Ya, pues Laura se acabó,
será Marcia mi mujer,
cuyo entendimiento y ser
con extremo me agradó;
el reloj da; doce son.
En cuidado me ha metido
viendo cómo no ha salido
a esta hora a su balcón;
mas, ¿si sabe alguna cosa?1980
Que ya me ha dicho Fenisa
que don Juan ama a Belisa,
de mi Marcia prima hermosa;
mas ya veo en el balcón
que mi sol hermoso sale.
Alma, adelántate y dale
nuevamente el corazón.
Salen a la ventana MARCIA y LAURA, y MARCIA finge ser BELISA
MARCIA: Ten ánimo, prima amada,
deja esos cansados celos,
que antes de mucho los cielos1990
te harán de todo vengada.
LAURA: ¡Ay, Marcia!
MARCIA: Jesús, ¿qué dices?
LAURA: Belisa me has de llamar;
estoy tan triste que hablar
no puedo.
MARCIA: Mucho desdices
de quien eres. ¿Qué es aquesto?
LISEO: Marcia mía, ¿cómo estás?
Habla, mi bien, que jamás
en tal confusión me has puesto.
¿Qué es esto? ¿Callando quieres2000
aumentar más mi cuidado?
MARCIA: Lisonjas has estudiado;
bien lo dices, lindo eres.
A Marcia habemos tenido
por saber cierto cuidado
tuyo, que lástima ha dado
verla una hora sin sentido.
LISEO: ¿Cuidado mío, Belisa,
cuándo el alma vive en ti?
¡Ay Dios! Si sabe, ¡ay de mí!2010
la voluntad de Fenisa;
matarme será favor
en desdichas semejantes.
MARCIA: Nunca matan los amantes,
que es padre piadoso amor.
LISEO: Marcia mía, ¿qué pretende
tu crueldad? Dime tu pena,
que mi voluntad y espada
sabrán vengarte.
BELISA: No enfada,
que es padre que al hijo ofende.2020
LAURA: Cansada barca mía,
pues ya a seguirte la tormenta empieza
y tan sin alegría
surcando vas por mares de tristeza,
2024 surcar: atravesar, cruzar
despídete del puerto
en quien pensaste descansar muy cierto
y dile “adiós, ingrato”
que no puedo sufrir tu falso trato;
de tus falsos engaños
me alejo, desleal, no quiero verte,2030
2030 alejar: separar, apartar
y en la flor de mis años
quiero rendirme a la temprana muerte.
Sigue tras tus antojos
por quien son ríos de llorar mis ojos,
que yo pienso dejarte
y recogerme a más segura parte.
Tirano, no son celos,
aunque pudiera dármelos Fenisa;
no quiero mas desvelos.
2039 desvelos: preocupaciones
Vamos, prima, de aquí. Vamos, Belisa.2040
LISEO: Marcia divina, escucha.
LAURA: No puedo, falso, que mi pena es mucha.
LISEO: Así tus años goces
que no te aflijas, llores, ni des voces.
LAURA: Cierra esa infame boca
que no es quimera, no, traidor, mi queja.
MARCIA: Está de pena loca.
Prima querida, esas razones deja,;
basta, por vida mía.
LAURA: Déjame, prima; aparte te desvía.2050
LISEO: Ea, mi cielo, acaba,
que miente quien te ha dicho que la amaba.
LAURA: Aquesa ingrata veas
hacer favores a quien más te ofende;
de ella olvidado seas.
LISEO: Hermosa Marcia, mi disculpa entiende.
LAURA: Y cuando más te quiera,
muerte cruel entre tus brazos muera,
y si es aborrecida
en tu poder alcance larga vida.2060
Vase
LISEO: Tenla, hermosa Belisa.
MARCIA: No la puedo tener, que va furiosa.
LISEO: ¡Oh, mal hayas, Fenisa,
que así estorbes mi suerte venturosa!
MARCIA: Bien dijo quien decía
mal haya la mujer que en hombres fía.
LISEO: Belisa, mortal quedo.
MARCIA: ¿En qué vendrá a parar tan loco enredo?
Una mujer celosa
es peor que la víbora irritada,2070
pero haz una cosa
si quieres que yo pueda confiada
tratar aquestas paces
y decirla el favor que tú la haces;
promete ser su esposo
y amansarás su rostro desdeñoso,
en un papel firmado
en que diga: prometo yo, Liseo,
por dejar confirmado
con mi amor y firmeza mi deseo2080
ser, señora, tu esposo,
pena de que me llamen alevoso;
2082 alevoso: traicionero
con que podré segura
hacer por ti lo que mi amor procura.
2084 procura: obtiene
LISEO: Sí hiciera, ¿más ahora
cómo podré escribir eso que pides?
Da una traza, señora,
pues tu favor con mis deseos mides.
MARCIA: Allégate a la puerta,
que por servirte al punto será abierta;2090
enviaréte un criado
mientras veo si Marcia se enternece,
y te dará recado
para que escribas, pues tu suerte ofrece
que dichoso poseas
en matrimonio la que más deseas.
LISEO: Ves, señora, al momento,
que no me da mi pena sufrimiento.
Vase MARCIA y sale LEÓN
LEÓN: ¡Gracias a Dios que te hallo!
Por Dios, que vengo molido.2100
¿Hay quien me socorra acaso
con algún trago de vino?
Sudando estoy, ¿no me ves?
Tienta, que por Jesucristo
2104 tienta: tócame
que no he parado esta tarde,
buscándote, señor mío.
¡Válgame Dios lo que anduve!
No he dejado ¡por Dios vivo!
tabernas ni bodegones
donde no entrase mohíno.2110
2110 mohíno: airado
Preguntaba en las despensas:
2111 despensas: lugares donde se almacenaba comida
¿señores, acaso han visto
entre los cueros honrados
2113 cueros: odres de vino
un amo que yo he tenido?
2114 amo: patrón
Llegué a casa de Fenisa
y halléla con tanto hocico,
2116 con tanto hocico: quejándose con malas palabras
tanto, que en sólo mirarla
dos muelas se me han caído,
que estas solas me quedaron
de cuando que estás mohíno.2120
Parece que no te agrado
con estas cosas que digo.
No me habló y llegué a Lucía,
antiguo cuidado mío,
y miróme carituerta
2125 carituerta: falta de un ojo
y con el rostro torcido.
Al cabo de mil preguntas
muy enojada me dijo
que don Juan a su señora…
¿Has el suceso sabido?2130
También estás enojado;
si quieres al atrevido
que entre los dos le paguemos
el merecido castigo.
Vamos, que yo le daré,
pues hizo tal desatino,
lo que merece; ¿hay tal cosa?
Miren qué ceño maldito.
¿Acábase el mundo, acaso
es venido el Anticristo?2140
2140 Anticristo: en la Biblia, el enemigo más grande de Jesucristo y el Cristianismo
Que vive Dios que pareces
hoy al miércoles corvillo.
¡Jesús mil veces! ¿Hay tal?
¿Has el juicio perdido?
¿Qué tienes?
LISEO: ¡Ay, mi León!
LEÓN: ¡Ay, Jesús, y qué suspiro!
Dios me ha hecho mil mercedes
de estar en la calle!
LISEO: Amigo,
¿por qué causa? Que la casa
con él se hubiera caído.2150
LEÓN: ¿Qué tienes? ¿Has hecho acaso
algún terrible delito?
¿Búscate algún alguacil?
¿Viene el Día del Juicio?
LISEO: ¡Ay, León! ¡Ay, fiel criado!
Muerto soy, yo soy perdido.
LEÓN: ¡Ay, señor de mis entrañas!
Que me has quitado el sentido,
perdídonos. Que estás
muerto; yo te veo vivo.2160
Yo no sé lo que te tienes.
¿Dónde está tu regocijo?
LISEO: Ya, León, ya se acabó,
ya soy con todos malquisto.
LEÓN: Si acaso has dicho verdades,
no me espanto, que este siglo
la aborrece en todo extremo.
LISEO: Marcia, León, ha sabido
la gran traición de Fenisa
y mi altanero sentido,2170
y más brava que leona
dos mil injurias me ha dicho,
2172 injurias: insultos
y sin oír mi disculpa
de aquí furiosa se ha ido.
LEÓN: ¿Eso es no más? Lleve el diablo
tus terribles desatinos.
¡Vive Cristo! Que en las calzas
he criado palominos.
Miren qué traición al rey,
¡por Dios santo!, que me río.2180
Calla, que eres mentecato.
2181 mentecato: tonto
Dime ¿dónde está tu brío?
Hay mil mozas en la corte,
entre quince y veinte y cinco,
que sólo porque las quieras
te traerán siempre en palmitos.
2186 traer en palmitos: tratar muy bien
LISEO: A esta sola, León,
es la que quiero y estimo.
LEÓN: Y si te doy un remedio
¿qué me darás?
LISEO: Cuanto estimo,2190
cuanto yo tengo y poseo
y el naranjada vestido.
LEÓN: Pues sabe que una mujer,
de aquestas que chupan niños,
me dio para cierto caso
una receta de hechizos.
No sirvió, porque mi moza,
muy arrepentida, vino
a rogarme una mañana
con dos lonjas de tocino.2200
Guardéla con gran cuidado
aquí en este bolsillo.
Sal acá.
LISEO: ¿No pareció?
LEÓN: Sí; los cielos sean benditos.
¿Quieres oiría?
LISEO: ¡Ay, León,
si aprovechara te digo!
LEÓN: Claro está, que yo la di
en cierto caso a un amigo
que su mujer padecía
mal de madre, y ella hizo2210
y vio milagros con ella.
LISEO: ¿Hay tan cruel desatino?
Pues si es para enamorar,
¿cómo sanarla ha podido?
LEÓN: Eso es ello; que es tan fuerte,
que aunque le costó infinito
al fin sanó la mujer,
porque el ensalmo es divino.
LISEO: Dila, aunque me cueste un mundo.
LEÓN: Pues está atento un poquito.2220
¡Ay Dios, si te aprovechase
porque me des el vestido!
Un corazón de araña al sol secado
y sacado en creciente de la luna,
tres vueltas de la rueda de fortuna
cuando tenga a un dichoso levantado.
Esto ha de ser con gran primor mojado
2227 primor: cosa exquisita
en el licor de aquella gran laguna
donde por ser Salmazis importuna,
2229 Salmazis: ninfa mitológica que se enamoró de Hermafrodito, el hijo de Hermes y Afrodite; ella y él fueron unidos en una fontana para crear la fusión del hombre y de la mujer
fue Eco en hermafrodito trocado2230
2230 Eco: en la mitología clásica, una de las ninfas mas conocidas que no podía entablar una conversación sino que solamente podía repetir lo que otros decían; 2230 trocado: convertido
en sangre de Anteón, muy bien cocido,
2231 Anteón: en la mitologiá clásica, el cazador mortal que accidentalmente vio a Artemisa desnuda; ella lo convirtió en ciervo y sus propios perros se lo comieron
revuelto en quejas de los ruiseñores,
2232 ruiseñores: pájaros con bello canto
y entre pelos de rana conservado.
Cuando fueres tratado con olvido,
sahúma con aquello a tus amores
2235 sahumar: dar humo aromático
y serás de tus penas remediado.
LISEO: Vive Dios, que estoy por darte
cien coces. Cuando mohíno
me ves, me cuentas alegre
tan terribles desatinos;2240
cuando estoy desesperado, dices…
LEÓN: Vive Dios, que he sido
en todas las ocasiones
muy desgraciado contigo.
Entreténgote y te pesa;
¿no sabes que los hechizos
tienen la misma virtud
que en esta memoria has visto?
Cuando es uno desdichado
en todo tiene prodigios.2250
Verá el diablo por qué tanto
me veo ya despedido
de vestirme como Judas
2253 Judas: personaje en la Biblia que traicionó a Jesucristo porque lo vendió por cuarenta monedas
de aquel vestido amarillo.
Sale BELISA a la puerta
BELISA: Cé, Liseo.
LISEO: ¡Norte mío!
BELISA: Que lo soy, cierto confío.
Entra y escribe.
LISEO: Ya voy.
Mira que tu esclavo soy.
LEÓN: No entiendo tu desvarío.
Éntrate, pues yo me voy,2260
que con calentura estoy
2261 calentura:calor, fiebre
después que entro en una ermita,
2262 ermita : lugar donde alguien vive solo; santuario
ya que esta pasión se quita
con dormir.
LISEO: De Marcia soy.
Di, Belisa, ¿qué hace ahora?
BELISA: ¿Quién?
LISEO: Mi Marcia.
BELISA: Gime y llora
tu engañoso proceder.
LISEO: En ella mi alma adora.
BELISA: Laura será tu mujer
a quien es tu fe deudora.2270
que si engañando has vivido
y de ti engañada ha sido,
hoy tu engaño pagarás,
y por engaño serás
a tu pesar, su marido.
Vase BELISA, y salen FENISA y Lucia
LUCÍA: Como te cuento, he sabido
este caso.
FENISA: Al fin don Juan
es de Belisa galán
y por ella le he perdido.
LUCÍA: Días y noches está.2280
entretenido en su casa,
señal que su amor le abrasa
y que olvidándote va.
FENISA: Cuando anteanoche le vi
tan vengativo y furioso,
lío le culpé por celoso,
y porque la causa fui.
Mas viendo que no ha tornado,
conozco que fue venganza,
y más era su mudanza.2290
que su grande desenfado.
Belisa lo mandaría
y por eso se atrevió.
LUCÍA: Eso no lo dudo yo.
FENISA: No hay que dudar, mi Lucía,
ya parece que Cupido
ofendido de mí está,
y a todos mandando va
que me traten con olvido.
Tres días ha que Liseo2300
ni me visita, ni escribe,
don Juan con Belisa vive,
y sola males poseo;
don Juan con Belisa amigo,
habiendo por mí olvidado
su amistad.
LUCÍA: Caso pesado
de tu condición castigo,
pues del amor te burlabas,
tu servicio admitías,
a todos cuantos querías,2310
puesto que a ninguno amabas.
FENISA: ¿A ninguno? Por los cíelos,
que a todos quiero, Lucía,
a todos juntos quería;
si no, míralo en mis celos.
LUCÍA: Pues no te osaba decir
cómo ya Marcia y Liseo
se gozan.
FENISA: ¡Ay de mí! Creo
que estoy cerca de morir.
¡Marcia y Liseo! ¿Hay tal cosa?2320
Y Belisa con don Juan
bien concertados están.
Llora
LUCÍA: Ella es historia donosa;
no llores.
FENISA: Yo he de vengarme
Lucía, no hay que tratar;
yo los tengo de matar.
No tienes que aconsejarme.
LUCÍA: ¿A todos?
FENISA: A todos, pues.
LUCÍA: ¡Jesús!
FENISA: No te escandalices.
Lucía:.
Mira, por Dios, lo que dices.2330
Fenisa:.
Calla, y lo verás después.
Dame mi manto, Lucía,
y toma el tuyo, que quiero
ver a Liseo la cara.
LUCÍA: Míralo mejor primero,
y no te arrojes, por Dios,
que el daño después de hecho,
aunque quieras remediarle,
no tiene ningún remedio.
FENISA: Trae los mantos, esto pido,2340
que no te pido consejos,
porque tal estoy, Lucía,
que ya no son de provecho.
LUCÍA: Con todo quiero pedirte
que escojas uno de aquestos
y no traigas tantos hombres
danzando tras tu deseo.
FENISA: Es imposible, Lucía,
proseguir, que es desvarío
quererme quitar a mí.2350
que no tenga muchos dueños.
Estimo a don Juan, adoro
a mi querido Liseo,
gusto de escuchar a Lauro
y por los demás me pierdo.
Y si apartase de mí
cualquiera destos sujetos,
quedaría despoblado
de gente y gusto mi pecho.
Acaba. ¿No traes el manto?2360
Que estoy rabiando de celos.
Vase
LUCÍA: Ya voy.
FENISA: Camina, que amor
venganza me está pidiendo.
Si mi amor, un alma porque tiene
sufrimiento en sus penas y tormentos,
yo, amor, que amando a muchos mucho, siento;
no es razón que tu audiencia me condene;
razón más justa, amor, será que pene
la que tiene tan corto pensamiento
que no caben en él amantes ciento2370
y amando a todos juntos se entretiene;
si quien sólo uno ama premio espera,
con más razón mi alma le merece,
pues tengo los amantes a docenas.
Dámele, ciego Dios, y considera
si con uno tan sólo se padece,
yo padezco con tantos muchas penas.
Sale LUCÍA
LUCÍA: Lauro te quiere hablar si gustas dello;
a la puerta abriré que están llamando.
FENISA: Jesús, Lucía, ¿pues a Laura niegas.2380
la entrada, pues la tiene ya en mi alma?
LUCÍA: Como estás disgustada, yo creyera
que te faltara gusto y desenfados
para engañar a todos, como sueles.
FENISA: ¿Qué cosa es engañar? Ya yo te he dicho
que a todos quiero y a ninguno engaño.
LUCÍA: ¿Pues como puede ser que a todos quieras?
FENISA: No más de como es. Ve y abre a Lauro,
no quieras saber, pues eres necia,
de qué manera a todos los estimo.2390
a todos cuantos quiero yo me inclino,
los quiero, los estimo y los adoro;
a los feos, hermosos, mozos, viejos,
ricos y pobres, sólo por ser hombres.
Tengo la condición del mismo cielo,
que como él tiene asiento para todos
a todos doy lugar dentro en mí pecho.
LUCÍA: También en el infierno hay muchas sillas
y las ocupan más que no en el cielo.
Según esto serás de amor infierno,2400
que si allá van los hombres por delitos,
también vienen a ti estos pecadores
por los que ellos cometen cada día.
LAURA: Deja quimeras, llama a Lauro, necia,
que yo soy blanco del rapaz Cupido.
LUCÍA: Entrad, Lauro; ya viene. Al cielo ruego
que no te quedes, como pienso, en blanco.
Entra LAURO
LAURO: ¿Cómo tan sola, Fenisa de hermosura?
Más será por decir que sola eres
del mundo asombro y de belleza reina.2410
FENISA: Basta, Lauro, lisonjas. No me quieres,
pues conmigo las gastas sin pedirlas.
LAURO: Pluguiera a Dios, Fenisa, no quisiera
como quiero, pues es tan sin remedio.
FENISA: ¿Pues cómo sin remedio, Lauro mío?
LAURO: ¿Tuyo, Fenisa? Pues si yo tuyo fuera,
no viniera a decirte lo que vengo.
FENISA: ¿Díceslo por Liseo? ¿No te he dicho
que pidas a Liseo que me deje?
Mas di, Lauro, a qué vienes, y perdona2420
que no me siento, porque estoy de paso,
que voy a ver a Marcia.
LAURO: No hay conmigo
cumplimientos, señora; acá me envía
Liseo, a que te diga que te cansas
con recados, mensajes y papeles,
gastando el tiempo en cosas sin remedio.
Dice que aquella noche que en el Prado
contigo estuvo, apenas te apartaste
cuando llegando a San Felipe, llega
don Juan, un caballero que conoces,2430
y le pidió le oyese dos palabras,
en las cuales le dijo que tú eras
por cuyo amor dejó a Belisa, prima
de la gallarda Marcia, amiga tuya;
que de la misma suerte salteaste
a su amor, como el suyo desta dama.
También le dijo cómo aquella noche
en el Prado, a tu causa, perder quiso
con Liseo la vida y aun la honra.
Mas viendo que la culpa tú la tienes,2440
tomó como tú sabes la venganza,
y le contó lo que decir no quiero,
que bastan los colores de tu cara
sin que yo saque más; al fin, Liseo
dice que te entretengas en tus gustos,
pues son tan varios, y que de él no esperes
otra cosa jamás; yo, que te amaba,
no te aborrezco, mas al fin te dejo.
Yo voy, pues lo permiten tú y los cielos,
a llorar y sentir aquestos celos.2450
Vase
FENISA: Lauro, Lauro, escucha, espera.
¿Fuese?
LUCÍA: Sí, ¿mas qué pretendes
en tantos males hacer?
FENISA: Dame el manto y no me dejes
que ya no puedo, Lucía,
sufrir los males presentes;
yo me tengo de perder.
LUCÍA: Alto, las armas previene,
que yo me pondré a tu lado
haciendo lo que tú hicieres.2460
Buena te ponen los hombres,
pero no es mucho que penes,
que dar gusto a tantos hombres,
imposible me parece.
FENISA: Deja las burlas, Lucía.
LUCÍA: Ya veras llamarlas puedes
las que dan tanto pesar,
y si por burlas las tienes,
no hay sino tener amantes
y sufrir lo que viniere.2470
Burlas, yo las doy al diablo.
Señoras, las que entretienen,
tomen ejemplo en Fenisa;
huyan destos pisaverdes.
FENISA: Acábate de cubrir;
Lucía, pesada eres;
cuando reventando estoy
con gracias te desvaneces.
Vase
LUCÍA: Camina, señora mía.
Digan señoras, ¿no miente.2480
en decir que quiere a todos?
Cosa imposible parece;
mas no quiera una mujer
que vive mintiendo siempre
pedir verdad a los hombres.
Necias serán si lo creen.
Vase. Salen BELISA y LEÓN
LEÓN: ¡En casa, y sola!
BELISA: ¿Esto te ha espantado?
LEÓN: ¿No quieres que me espante de una dama
moza, gallarda y de tan nobles partes,
día de San Miguel, y sola en casa,2490
cuando aún las más bobillas toman vuelo
BELISA: Mira, León, cuando una mujer ama,
ni busca fiesta, ni visita plazas,
pasea calles, ni pretende fiestas.
LEÓN: Tienes razón; cuando una mujer ama;
mas tengo para mí que no hay ninguna,
y si la hay, es sola, como fénix.
BELISA: Pues esa fénix sola en mí la miras.
LEÓN: Está ya tal el mundo, que es milagro
poder en él vivir; está perdido,2500
porque ya las mujeres destos tiempos
tienen unos de gusto, otros de gasto,
y el marido que coja clavellinas
que cría medellín y el rastro cría.
BELISA: Esas tales León, no son mujeres;
sucias harpías son, confuso infierno
donde penan las almas destos tristes.
LEÓN: Grandes son los pecados destos tiempos
si aquesos son infiernos como dices,
pues no habiendo criado Dios más que uno, .2510
ahora vemos en el mundo tantos.
BELISA: ¿Tantos hay?
LEÓN: Infinitos.
BELISA: No te espantes
que como son los gastos sin medida
procuren las mujeres quien lo gaste,
si con la razón lo miras todo,
también los hombres tienen cien mujeres
sin querer a ninguna.
LEÓN: ¿Cien mujeres?
¿Y cuál es el ladrón que tal tuviera?
Vive Dios, que es bastante sola una
a volver viejo un hombre, y tú me dices2520
que hay ninguno que tenga tanta carga;
y si engañan, los hombres aprendieran
de los engaños que hay en las mujeres.
Cierto amigo me dijo que había dado
al desdichado mundo por arbitrio,
que pidiese en algunos memoriales
a los dioses remedien sus desdichas
y los gastos pesados que se usan.
BELISA: Dime aqueso, León.
LEÓN: Pues ¿no lo sabe?
Aguarda y lo diré, si estás atenta.2530
BELISA: Dame, León, de aquesas cosas cuenta.
LEÓN: Después que pasó
de la edad dorada
la santa inocencia
y la verdad santa,
cuando las encinas
la miel destilaban,
y daba el ganado
hilos de oro y plata,
ofrecían los prados2540
finas esmeraldas
y la gente entonces
sin malicia estaba,
en esta de hierro
tan pobre y tan falta
de amistad, pues vive
la traición malvada,
son 1os males tantos,
tantas las desgracias,
que se teme el mundo2550
de que ya se acaba.
En la sacra audiencia
con su larga barba
pidiendo justicia
entró una mañana;
el sacro auditorio
oyó su demanda
y le dio licencia
para relatarla.
Lo primero pide.2560
que justicia se haga
de los lisonjeros
2562 los lisonjeros: halagadores
que en la corte andan;
con esto que pide
muchos amenaza.
¡Ay de los que sirven!
Perderán la gracia
y que a la mentira
descubran la cara,
porque el nombre usurpa.2570
a la verdad santa;
que declare el uso
cómo y dónde halla
los diversos trajes
con que al mundo engaña;
a quien tras los cuellos
que bosques se llaman,
tanto en la espesura
2578 la espesura: bosque muy densa con muchos árboles
como en ser de caza,
guedejas y rizos.2580
2580 guedejas: pelo alrededor del cuello del léon, la cabellera
de las bellas damas,
puños azulados,
joyas, cintas, galas;
a los hombres dicen
que vistan botargas
como en otros tiempos
2586 botargas: tipo de calzón antiguo y muy ancho
los godos usaban;
que a las damas manden
que por galas traigan
las cofías de papos2590
de la infanta Urraca;
2591 la infanta Urraca: reina de Castilla y León durante los años 1109-1126; tuvo la fama de ser traicionera
que en la ropería
acorten las faldas
de aquestos jubones
2594 jubones: tipo de chaleco
ya medio sotanas,
2595 sotanas: vestiduras de los curas
y que de las tiendas
las busconas salgan
para que no pelen
los que en ellas andan;
que a los coches pongan.2600
corozas muy altas
2601 corozas: capotas, cubiertas
por encubridores
de bajezas tantas;
pide a ciertas brujas
que en nombre de santas
en la corte viven,
que de ella salgan,
porque sólo sirven
de vender muchachas
y chupar las bolsas.2610
con venturas falsas;.
Pide a mil maridos
que miren su casa
para ver si hay
varas encantadas
con que sus mujeres
oro y tela arrastran
dando a los botones
por honesta causa.
Pues de los poetas2620
mil cosas ensarta,
mas yo no me meto
en contarte nada;
doy al diablo gente
que al amigo mata
si toma la pluma
con no ser espada.
BELISA: Ya sabes, León,
que al león señalan
por rey de las fieras. ….. . ….. . ….. . ….. . .,,,2630
que en el campo andan,
y sabrás también
que le da cuartana
con que su fiereza
humilla y baja.
LEÓN: Pues ¿no he de saberlo
si a su semejanza
traigo la cabeza
siempre cuartanaria?
BELISA: Pues estando un día2640
su crueldad y rabia
al dolor rendida
del mal humillada,
entró a visitarle
con la vista airada
el soberbio lobo
de malas entrañas.
Éste con la zorra
trae guerra trabada,
y así por vengarse . ….. . ….. . ….. . ….. . ..,,,2650
este enredo traza.
Si tu majestad,
señor, quiere, traiga
la piel de la zorra
al cuerpo pegada.
Yendo a entrar la zorra
oyó estas palabras,
que fueron aviso
para su venganza.
Aguardó que el lobo2660
la dejase franca
la anchurosa cueva
del león morada.
Con el rostro humilde
entró, mas no osaba
llegarse al león
temerosa y cauta;
díjole el león:
¡Ay, amiga cara!
esa piel me han dicho2670
que conmigo traiga
y tendré salud.
La zorra humillada
le dice: Señor,
tu pena restaura
si en este remedio
tu mal se repara,
mas mi pellejuelo
aunque tenga gracias,
es tan pequeñito2680
que aun un pie no tapa.
Si fuera el del lobo,
tiene virtud tanta
que sólo en tocarle
la vida se alarga.
Dejóla el león
mas al lobo aguarda
y en llegando cerca
echóle la garra,
quitósele todo,2690
sólo le dejara
la cabeza al triste
y las cuatro patas.
Salió el lobo
con tan grandes ansias
que con el dolor
mil aullidos daba;
estaba la zorra
contenta y ufana
mirando el suceso . ….. . ….. . ….. . ….. . ..,,,,2700
de una peña alta,
y con voz risueña,
desenvuelta y clara
dijo: “Caballero,
vuelva acá la cara
el de los zapatos,
guantes y celada.
2707 celada: armadura antigua que protege la cabeza
Si os veis otra vez
con personas altas,
cortad vuestras cosas, . ….. . ….. . ….. . ….. ,,,2710
las demás dejaldas.
Sabed que no medra
2712 medra: aumenta de tamaño o estado
quien en corte habla.”
¿Entiendes, León?
Pues si entiendes, calla.
LEÓN: Muy bien le he entendido,
mas callarme mandas;
tengo el arca chica,
todo me embaraza.
¡Ay Dios, que reviento!.2720
Si callo, me matas.
¡Qué imposible cosa!
¡Oh qué ley sellada!
No hay torno de monjas
con andar cual anda,
como aquesta lengua
tan libre y tan larga.
No hubiera ignorantes
si todos callaran;
mas don Juan es éste.2730
BELISA: Pues si es don Juan, calla.
Sale don Juan
D. JUAN: Dulce Belisa, ¿aquí estás?
BELISA: Aquí estoy, amada prenda,
esperando a ver tus ojos.
D. JUAN: Pues ya vengo a que me veas
y me mandes como a esclavo.
BELISA: ¿Qúién es quien queda a la puerta?
D. JUAN: Gerardo, señora mía.
BELISA: Gerardo, ¿por qué no entras?
GERARDO: Por dar lugar a don Juan.2740
BELISA: No ofenderá a tus orejas
oír hablar dos amantes.
GERARDO: Antes oírlos me alegra.
BELISA: Espera, ¿qué ruido es éste?
LUCÍA: Camina, señora, allega,
don Juan está con Belisa.
Famosa ocasión es ésta.
FENISA: Traidor, ¿en aquesta casa
he de hallarte, cuando deja
mi voluntad ofendida,2750
mi rostro lleno de ofensas?
¡Vive Dios, que he de quitarte
con estas manos, con éstas,
esa infame y falsa vida!
BELISA: Paso, Fenisa, ésta queda,
que tiene en corte parientes
que por el contrato vuelven.
FENISA: Belisa, apártate a un lado;
no des lugar que te pierda
el respeto, y que te diga2760
que fue por tu gusto hecha
en mi persona venganza.
BELISA: Mientes, villana grosera.
FENISA: Ahora verás quien soy.
LEÓN: Igual está la pendencia,
una a una.
D. JUAN: ¿Hay caso tal?
Esta es mucha desvergüenza,
Fenisa.
LEÓN: Déjalas, calla,
diremos, viva quien venza,
si viniesen a las manos,2770
tú, Lucía, estáte queda,
¡oh, vive Dios! que los ojos
allá al cogote te meta
de una puñada.
LUCÍA: Está quedo.
Sale MARCIA
MARCIA: ¿Qué es esto, qué grita es ésta,
Fenisa, pues tú en mi casa
loca y atrevida llegas
y con mi prima te pones
en iguales competencias?
Vuelve en ti, que estás sin seso.2780
FENISA: Marcia, no puede mi ofensa
dejar la venganza.
MARCIA: Quita,
¿qué venganza? Si tuvieras
tu juicio, ante mis ojos
en tu vida parecieras.
Quita, prima, que es infamia
que con mujer tan resuelta
te pongas.
BELISA: Déjame, prima.
LEÓN: ¡Por Dios! que si no viniera,
ellas, con hermoso brío,2790
se asían de las melenas.
FENISA: Esa es discreta razón,
Marcia, que niegue tu lengua
la obligación a mi amor.
Marcia.
¿Hay desvergüenza como ésta?
¿Tu amistad, tu amor? No digas,
Fenisa, aquesa blasfemia,
sino dime a que has venido.
FENISA: A quejarme que consientas
que don Juan hable a tu prima2800
siendo mi esposo.
D. JUAN: Que mientas
en cosa que tanto importa,
¡por Dios, Fenisa, me pesa!
Sale LISEO
LISEO: Si quien viene arrepentido
tiene de hablarte licencia,
escúchame, bella Marcia.
GERARDO: ¿Qué es esto, mi Marcia bella?
MARCIA: Ten ánimo y no desmayes
aunque más sucesos veas,
Liseo, pues tras Fenisa2810
te vienes a mi presencia.
LISEO: ¿Yo tras Fenisa, señor?
Si tal vengo, con aquesta
espada a traición me maten.
FENISA: Ya que descubierto queda
todo el engaño, Liseo,
¿por qué tus ojos me niegas?
Vuelve a mirar a Fenisa.
LISEO: De Marcia soy, no pretendas
estorbar mi casamiento.2820
LAURA: Eso será cuando quiera
Laura la licencia darte.
LISEO: ¡Cielos! ¿Qué visión es ésta?
Laura, ¿no eras religiosa?
LAURA: No, Liseo, que fue treta
de Marcia, para engañarte
y dar remedio a mi pena.
No te enfades ni te enojes,
yo he sido la que en las rejas
te habló, fingiendo ser Marcia,2830
y porque mejor lo creas
¿esta firma es tuya?
LISEO: Sí,
porque aunque negarla quiera
es Belisa buen testigo,
pues ella me mandó hacerla.
MARCIA: Liseo, cosa imposible
es apartar lo que ordena
el cielo. Pues Laura es tuya,
por mí tu mano merezca.
FENISA: Liseo, pues eres mío,2840
lo que haces considera,
cumple con mi obligación.
MARCIA: ¿Qué ha de cumplir? Calla, necia,
que sólo por ser mujer
no te echo por la escalera.
¿Dudas, Liseo, qué es esto?
Pues para que ejemplo tengas,
mira cómo doy mi mano
a Gerardo, porque sea
premiada su voluntad.2850
GERARDO: De rodillas en la tierra
la recibo, Marcia mía;
al fin venció mi paciencia.
¡Bien empleados trabajos!
LAURA: No dirás sino la mía.
LISEO: Ésta es mi mano, y con ella
el alma, pues, será tuya.
FENISA: ¡Que aquesto mis ojos vean!
Dame la mano, don Juan,
pues quiere el cielo que sean2860
tuyas mis humildes partes.
D. JUAN: Di a Belisa que consienta
en ello.
FENISA: Sólo tu gusto,
Don Juan, puede hacerte fuerza.
Acaba, dame tu mano.
BELISA: Desvíate a un lado, necia,
que don Juan no ha de ser tuyo
mientras el cielo me tenga
viva, porque es ya mi esposo.
D. JUAN: Yo soy, Belisa discreta,2870
el que gano en tal partido.
LEÓN: Lucía, no te detengas,
dame de presto esa mano
que según Fenisa queda
pienso que ha de asir de mí,
y no quiero ser con ella
otro signo Capricornio,
pues soy león en fiereza.
LUCÍA: Tuya soy, León amado,
pero yo no tengo hacienda,2880
y si eres bravo, ¿qué haremos
si no comemos arena?
LEÓN: Remédialo tú si puedes.
LUCÍA: Yo tengo cierta receta
para hacer los bravos mansos.
LEÓN: ¿Y si lo soy habrá renta?
LUCÍA: Renta, coches y criados.
LEÓN: Pues alto, usaremos della,
que en la corte no se vive
si no es con trazas como éstas.2890
FENISA: Todos habéis sido ingratos
a mi favor y finezas.
Justicia, cielos, justicia
sobre aquesta casa venga.
MARCIA: Fenisa, tus maldiciones
que nos alcancen no creas,
pues de tu mal naide tiene
la culpa, sino tú mesma.
Las amigas desleales
y que hacen estas tretas,2900
pocos son estos castigos.
Consuélate y ten paciencia.
LISEO: Con esto, senado ilustre,
justo será que fin tenga
la traición en la amistad,
historia tan verdadera
que no ha un año que en la corte
sucedió como se cuenta.
LEÓN: Señores míos, Fenisa,
cual ven, sin amantes queda.2910
Si alguno la quiere, avise
para que su casa sepa.
FIN DE LA TRAICIÓN EN LA AMISTAD
