Lo que puede el oír misa — Jornada II

JORNADA SEGUNDA


Salen el INFANTE y BLANCA
INFANTE: Blanca, que al sol oscureces,995
venciéndole en resplandor,
eternidades de amor
y de adoración mereces.
¡Pero cómo agradeces
un ardiente padecer!1000
Dirás que debo querer
esa luz a quién me atrevo,
y haciendo lo que debo,
no tienes que agradecer.
Bien dirás más, Blanca mía.1005
En nuestra mortal esfera
hay hombre que no venera
la luz hermosa del día
que rayos y gloria envía,
y pudiera mi locura1010
no adorar esa hermosura,
como el ciego o malhechor
que defama el resplandor
y aborrece la luz pura.
Pudiera no amar, y así1015
algún agradecimiento
merecerá mi tormento,
porque si libre me vi,
y con gusto me rendí,
a esa beldad que obedezco,1020
…………… [ -ezco]
por el gusto con que yo
padezco por ti si no
por lo mucho que padezco.
Y si fuera atrevimiento1025
pedirte, Blanca, un favor,
en virtud de tanto amor
o en virtud de tal tormento,
sin ser agradecimiento
puede ser lástima en ti;1030
y será el favor así
piedad debida a los hombres,
que con mudarles los nombres
es lo mismo para mí.
BLANCA: Dicen que la voluntad1035
en lo que ama se transforma,
dando su vida y su forma
a lo amado.
INFANTE: Así es verdad.
Una secreta deidad
hace en dos almas unión1040
a fuerza de la afición.
BLANCA: En vos, señor, no la ha hecho,
pues no sentís en mi pecho
lastimado el corazón.
INFANTE: Cuando sabes que te adoro,1045
comunica lo que sientes,
como el mar que da a las fuentes
cristales y arenas de oro.
Disculpado estoy si ignoro
tu sentimiento infïel,1050
porque tu pecho crüel
nunca me ha dado lugar
para que yo pueda entrar
a saber lo que hay en él.
BLANCA: Las injurias de mi hermano1055
quedan en él, sin que yo
deba sentir.
INFANTE: Blanca, no,
aunque un pecho soberano
no está sujeto al humano
sentimiento.1060
BLANCA: De esa suerte
será amor el que no acierte
a mi venganza y dolor.
INFANTE: Bien has dicho. Venza amor,
den a don Sancho la muerte.
Es bien quisto, y nos conviene1065
disimular los enojos,
porque no digan los ojos
lo que oculto el alma tiene.
Él morirá.
BLANCA: Causa tiene,
sin las injurias que siento,1070
porque tuvo atrevimiento,
y fue su soberbia tanta
que objeto hizo a la infanta
de su loco pensamiento.
Sale FORTÚN
INFANTE: Tu enojo sólo es conmigo,1075
Blanca, el delito mayor;
así lo dice el amor
que tengo. ¡Oh, Fortún amigo!
Ya a don Sancho tu enemigo
trazando estamos la muerte.1080
FORTÚN: Tu esclavo soy.
INFANTE: De esta suerte
la amistad en el que es sabio,
propio ha de hacer el agravio
del amigo, pero advierte
que paces habéis de hacer1085
y amistad disimulando.
¡Hola!
Sale MENDO
MENDO: ¿Señor?
INFANTE: Di que mando
salir a Osorio. El poder
muchas veces [ha] de ser
industria y arte, y conviene1090
por los amigos que tiene
no causar alteraciones.
FORTÚN: En tantas obligaciones
a esclavitud nueva viene
el alma. Vivas mil años.1095
INFANTE: Disculpe amor inmortal
que haya en la sangre real
estas traiciones y engaños,
si, para excusar los daños
que amor causa al alma mía,1100
se visten de tiranía
el ánimo y la grandeza.
Salen SANCHO y MIRABEL
SANCHO: Déme la mano, tu alteza.
INFANTE: Dala a Fortún.
Danse las manos
SANCHO: No podía
hacerme merced mayor.1105
Fortún, tu amigo seré.
FORTÚN: Y yo tuyo.
INFANTE: (Poca fe Aparte
guarda a veces el amor).
SANCHO: Un caos en mi pecho está
porque amor fabrica en él1110
una confusa Babel.
Vanse los tres
MIRABEL: Habla las lenguas que allá
hablaban, y endemoniado
parecerás…………….
……………………1115
……………….. [ -ado]
………………
SANCHO: Una dama
me mira con atención,
y lenguas sus ojos son
con que está diciendo que ama.1120
Otras veces cuando quiero
examinar esta fe,
conozco que me engañé
y de su amor desespero,
porque se burla de mí1125
en las razones que dice,
y confuso, si infelice,
engañado vivo así.
MIRABEL: ¿Ya sé quién es?
SANCHO: No sabrás,
que, oculto en el pecho mío,1130
a los labios no lo fío
ni ellos lo sabrán jamás.
MIRABEL: ¿Qué hay que saber, si eso fue
antojo de tus deseos?
Tan lascivos desvaneos1135
dicen al ciego que ve
cuando duerme, y él despierta
contento y alborozado,
pero viendo que es soñado,
le aflige más. Cosa es cierta;1140
que son sueños esos favores.
Despierta, que estás dormido.
SANCHO: Parece que has entendido
mis dudas y mis errores.
MIRABEL: ¿Yo? ¡Cómo los entiendo!1145
(¡Mal me haga Dios si lo sé!) Aparte
SANCHO: Pues, silencio.
MIRABEL: Callaré
como aquél que está durmiendo,
y así no podré decillo,
pero lo podré roncar.1150
Alcaide soy de fïar.
Tu secreto es mi castillo.
Vase MIRABEL. Sale el CONDE
CONDE: ¡Don Sancho Osorio!
SANCHO: ¿Señor?
CONDE: Hoy quiero tratar contigo
un cuidado que en el alma1155
crece, aunque está reprimido.
No di crédito jamás
a astrólogos ni a adivinos,
que el sabio vence a los astros,
y son en ciertos jüicios1160
los de esta ciencia en costumbres
y en sucesos no venidos,
que a accidentes se sujetan.
Un astrólogo me ha dicho
que será Garci Fernández1165
un infelice marido
en su primer matrimonio,
y juzgando que mi hijo
es fácil de condición,
mudable y antojadizo,1170
–quizá con la juventud–
recelo que está a peligro
de hacer cierta esta desdicha;
mayormente, que he entendido
que ama a Blanca y, como sabes,1175
su linaje es muy indigno
de mi sangre, y no quisiera
que, obedeciente a su apetito
más que a mí, un error hiciese
tan culpable y conocido.1180
Por esto, Sancho, deseo
que encamine mis designios
la industria, y este retrato
que de León me ha traído
de la Infanta doña Elvira1185
le divierta los sentidos
de los cuidados de Blanca.
El infante no le ha visto,
y has de mostrársele tú,
llamando al pincel divino1190
que se atrevió a tal belleza,
porque el retórico estilo
le infunda amor y deseos.
SANCHO: Ya te entiendo.
CONDE: Sancho, amigo,
Blanca y Elvira le den1195
una amores y otra olvido.
Vase el CONDE y déjale el retrato
SANCHO: Retrato, aunque sois hermoso,
¿cómo podré persuadirlo,
si el infante adora a Blanca,
y está enojada conmigo?1200
La encarecida elocuencia
de los griegos y latinos
fuera nada cuando están
mal afectos los oídos.
Sale el INFANTE
INFANTE: ¿Qué es esto que estás mirando1205
tan atento y divertido?
Sale VIOLANTE al paño
SANCHO: Contemplo la valentía
de un pincel tan peregrino
que imitó a naturaleza
con soberano artificio,1210
trasladando en sus colores
la hermosura que previno
el cielo para admirar
las naciones de estos siglos.
INFANTE: ¡Qué bravo encarecimiento!1215
SANCHO: Verás que verdad he dicho,
cuando mires unos ojos
tan vivamente dormidos,
que despiertan al amor
como soles que dan giros1220
en líneas negras y hermosas
por su cielo cristalino.
INFANTE: Enamorado la alabas;
debes de estar muy perdido.
VIOLANTE: (Y yo celosa, que abraso Aparte1225
el retrato si lo miro).
SANCHO: Desprecios padece el sol
con el oro de estos rizos,
que son rayos marañosos
en hermosos laberintos.1230
Envidia la primavera
esos colores tan finos,
que quisiera trasladarlos
al acanto y al narciso.
La risa de aquesta boca,1235
alba entre cándidos lirios,
pasar quisieran las fuentes
a su cristal fugitivo.
Mira el aire y el aspecto
que, ostentándonos un brío1240
inimitable, nos dice
con labios mudos y rizos
de púrpura celestial–
“Quien amor no ha conocido,
llegue y míreme.”1245
INFANTE: Don Sancho,
con eso tu lengua ha dicho
que adoras al dueño.
VIOLANTE: (¡Ay, celos! Aparte
Si estando en vuestros principios
sois tan terribles, ¿qué hacéis
cuando el amor ha crecido?)1250
INFANTE: ¿Quién es ésta?
SANCHO: Es doña Elvira,
hija del grande Ramiro,
rey de León.
VIOLANTE: (Más dichosa Aparte
en querer a quien la quiso).
INFANTE: Guardad, don Sancho, el retrato,1255
que ni el pincel atrevido
ni vuestra lengua le han dado
hermosura en mi jüicio.
Llega VIOLANTE a quitarle el retrato
VIOLANTE: Y vos, ¡bárbaro ignorante!,
¿con qué imprudente designio1260
enseñáis estos retratos
a mi hermano? ¿Divertirlo
queréis de su inclinación,
sin recato y sin aviso?
Yo os entiendo, cauteloso.1265
No ignoro vuestros motivos.
El infante sabe amar
y tiene libre albedrío.
INFANTE: (Como quiero a doña Blanca Aparte
tanto, Violante ha creído1270
que podré olvidarla y riñe.
¡Qué discreción!) Poco sirvo
a vuestra alteza el cuidado
de mi defensa si digo
que es hermoso ese retrato.1275
Otro tiene el pecho mío,
como en lámina más firme,
más gallardo y más divino.
Vase [el INFANTE] y sale MIRABEL
SANCHO: (Su hermana quiere, sin duda,
que ame a Blanca).1280
VIOLANTE: Yo me admiro
que alabe tanto a su dama
un hombre bien entendido.
Pero no lo sois, don Sancho,
pues que con vano artificio
enamorar pretendéis1285
a mi hermano, y certifico
que si otra vez os sucede…
(¡Ay de mí! ¡Qué celos pido, Aparte
disimulando el veneno!)
SANCHO: Yo, señora…1290
VIOLANTE: No hay conmigo
satisfacciones, don Sancho.
¡Vive el cielo!, que si os miro
enseñándole retratos,
que he de vengar en vos mismo,
como hermana del infante,1295
el enojo que recibo,
y adviértoos también, de paso,
que me dicen que habéis dicho
que yo os miro algunas veces
con atención, dando indicios1300
que me dais cuidado, y otras
os dejo desvanecidos
estos pensamientos.
SANCHO: ¿Yo?
Aparte a MIRABEL
(¡Ah, traidor! ¡Ah, fementido!
¿Esto salió de tu boca?)1305
MIRABEL: (¿Con ojos de basilisco
me miras? ¿Qué culpa tengo?)
VIOLANTE: Dícenme que presumido
recibisteis por favor
palabras llanas que os dijo1310
mi lengua al descuidado.
SANCHO: ¿Yo?
Aparte a MIRABEL
(¡Ah, falso! ¿De ti me fío?)
MIRABEL: (Un cartujo soy callando.)
VIOLANTE: Y que a mí se me ha caído
una banda y no la quise,1315
de que, soberbio y altivo,
os juzgáis, como ignorante,
ser de mí favorecido.
SANCHO: ¿Yo, señora? (¡Es bueno aquesto!) Aparte
MIRABEL: (¡Vive Dios, que no lo he dicho!)1320
VIOLANTE: De aquí adelante he de ser
contra vos, por el peligro
de que entendáis neciamente
mi intención.
SANCHO: Yo te suplico
que me escuches.1325
VIOLANTE: No hay lugar
Andando VIOLANTE a la puerta
de disculpas.
SANCHO: Si te obligo
con mi humildad.
VIOLANTE: ¿Qué humildad?
¡Faetón de vuelo atrevido!
SANCHO: ¿Tanto rigor?
VIOLANTE: (¿Tantos celos?) Aparte
SANCHO: ¿Tanta crueldad?1330
VIOLANTE: (¿Tanto olvido?) Aparte
SANCHO: ¿No me escuchas?
VIOLANTE: ¿No me entiendes?
Harto claro te lo he dicho.
Vase VIOLANTE
SANCHO: Acabé de confirmar
que me aborreces. ¿Fue digno
mi amor de aquesta traición,1335
villano, desconocido
a la obligación que tienes?
Cuando de ti me confío,
¿me vendes?
MIRABEL: ¿Qué estás diciendo?
¡Voto a Dios que no he sabido1340
hasta agora con qué dama
andabas antojadizo.
SANCHO: Tú me dijiste que sí.
MIRABEL: Si lo dije, yo he mentido
con mis labios sucios.1345
Pone la mano a la daga SANCHO
SANCHO: ¿Quién
lo que te dije yo mismo
pudo decir? ¡Vive Dios!
MIRABEL: Cien años ha que te sirvo,
y siempre esperé este pago.
SANCHO: Un desengaño es martirio1350
del ánimo más constante.
MIRABEL: ¡Y quieres tener contigo
un hermano compañero!
¡Plega a Dios, don Sancho mío,
que tenga yo la cabeza1355
como este rostro lampiño!
¡Plega a Dios, que este gesto,
entre pardo y amarillo,
no tenga quien bien le quiera,
y que me maten a silbos,1360
que es una muerte civil
que ha inventado nuestro siglo!
¡Plega a Dios, que si me caso,
suegras, cuñados y tíos
sobre mí lluevan! ¡Y plega…1365
SANCHO: Callen ya tus desatinos.
MIRABEL: Llámaslos como quisieres,
con tal que el acero limpio
vuelva a su vaina.
SANCHO: ¡Ay, amor!
¡Ícaro desvanecido,1370
de cera fueron tus alas!
Llegó el sol y las deshizo.
Vanse don SANCHO y MIRABEL. Salen el INFANTE, BLANCA, y un ALCALDE
INFANTE: Escucha, Blanca, y verás
que trato del cumplimiento
de mi palabra.1375
BLANCA: No intento
dudar de tu fe jamás.
INFANTE: Alcalde.
ALCAIDE: ¿Qué mandas?
INFANTE: Cuando
a ese castillo eminente
que en la espaciosa corriente
de Arlanza se está mirando,1380
os envíe yo un soldado,
sin dudar ni discurrir,
como él os vaya a decir
que hagáis lo que os he mandado,
dadle muerte, que conviene1385
y no es tirana violencia.
ALCALDE: Homenaje y obediencia
debo. En efeto, ¿si viene
un soldado de tu parte
a decirme que haga yo1390
lo que tu alteza mandó,
no tengo que replicarle,
sino darle muerte?
INFANTE: Sí,
con maña tan advertida
que no escape con la vida.1395
ALCALDE: Mal podrá, si no es neblí
que trepe esferas del viento.
Vase el ALCALDE
INFANTE: Con esto, Blanca, daré
a mi palabra y mi fe
amoroso cumplimiento.1400
Así tú de algún favor
me hicieses digno.
BLANCA: Bien creo
que ése es un fácil deseo,
que no llega a ser amor.
Muchas veces los antojos1405
de una ligera afición
no llegan al corazón
y se queda en los ojos.
Sale FORTÚN
FORTÚN: Con el conde queda agora
la francesa bizarría,1410
que pienso que desafía
los jazmines de la aurora.
Peregrina a Santïago
va una condesa de Francia,
haciendo con arrogancia1415
en las almas tal estrago
que sin libertad las deja.
Cartas del rey ha traído,
con que su crédito ha sido
como su hermosura.1420
BLANCA: (Queja Aparte
puedo tener de mi hermano,
que alabe así otra mujer,
sabiendo que aspiro a ser
del infante. ¡Oh, cruel tirano!)
Hácele señas que calle
INFANTE: Mucho alabas la francesa.1425
FORTÚN: Es en todo peregrina.
BLANCA: (¡Calla, bárbaro!) Aparte
FORTÚN: Divina
es su gracia.
BLANCA habla aparte a su hermano FORTÚN
BLANCA: (¡Con qué priesa
descompones mis intentos,
y despierta sus antojos!)1430
FORTÚN: (Ya podrán decir tus ojos
si son encarecimientos).
BLANCA: (¡Necio, loco, inadvertido!
Cuando empieza a ser mi amante
la condición del Infante1435
que mudable siempre ha sido,
¿alabas mujer tan bella?)
FORTÚN: (No reparé en lo que hice).
Salen el CONDE con una carta, ARGENTINA de peregrina, y su PADRE, viejo, y VIOLANTE y SANCHO
CONDE: Castilla será felice
en que tú pases por ella.1440
¡Bien haya la devoción
que te mueve a tal viaje,
peregrina en rostro y traje!
PADRE: Favores muy vuestros son,
señor conde de Castilla.1445
CONDE: Vuestra hija, conde, es tal
que a la esfera celestial
como a mí me maravilla.
PADRE: Besa, Argentina, las manos
al conde por tal favor.1450
ARGENTINA: Como extranjera, señor,
me hacéis merced.
INFANTE: Soberanos
son sus ojos.
CONDE: El rey manda
por ésta, que en tal viaje
os haga yo buen pasaje,1455
y sobrado el francés anda
en dar recomendación
a los que la traen consigo.
PADRE: Soy tu esclavo.
CONDE: Sois mi amigo.
BLANCA: (¡Ay de mí! ¡Con qué atención Aparte1460
Garci Fernández la mira!
Él es fácil, ella hermosa.
Yo en amor no soy dichosa.
¡Todo va perdido!)
INFANTE: (Admira Aparte
su garbo. No sé qué tiene1465
la beldad, si es extranjera,
que mueve de otra manera.
Debe de ser porque viene
al gusto más singular
y más raro.)1470
VIOLANTE: (He reparado Aparte
en que Sancho no ha mirado
la francesa. ¿Si es guardar
a su recato el decoro?
Triste está. Memorias son,
que con celosa pasión.1475
él las siente y yo las lloro).
CONDE: Habla, Violante, a Argentina,
honor de Francia y de España.
VIOLANTE: Vuestra alteza no se engaña
en dar nombre de divina1480
a esta beldad.
ARGENTINA: Tal merced
no es favor, lisonja sí.
INFANTE: (¡Vive Dios, que me rendí! Aparte
¡Amor, Amor! Suspended
el arco y flechas fatales,1485
que las alabanzas son
saetas que al corazón
traen heridas inmortales.
¡Qué grande facilidad!
¡A un mismo tiempo ha nacido1490
en mi pecho amor y olvido!)
¡Sancho!
SANCHO: ¿Señor?
INFANTE: ¿Qué beldad
de las presentes inclina
mejor, a tu parecer?
¿Cuál es más bella mujer,1495
doña Blanca o Argentina?
SANCHO: La francesa es más hermosa,
no admite comparación,
aunque las dos sombras son
de la beldad generosa1500
de Elvira. (En esto pretendo
dar gusto al conde).
INFANTE: ¿Qué mucho,
si esa diferencia escucho,
que se está helando y ardiendo
el alma a un tiempo? Cortés,1505
y no fácil, es el pecho
que aprisa lugar ha hecho
a este prodigio francés.
BLANCA: (Ya el infante se ha llevado Aparte
de otros antojos. ¡Ah, cielos!1510
Envidias son; no son celos
éstos que me dan cuidado.)
CONDE: Venid, señores, que en tanto
que sobre el mar español
sepulta rayos el sol1515
y la tarde tiende el manto
de sombras, a reposar
a mi tienda.
PADRE: Tuya es
mi voluntad.
Vanse el PADRE, el CONDE y ARGENTINA
INFANTE: (Sol francés, Aparte
tú eres fénix singular,1520
y yo me abraso y renuevo;
tu calidad está en mí,
tuyo soy y de Blanca fui.
¡A nuevo ser, amor nuevo!)
Vase el INFANTE
BLANCA: (Mi esperanza va perdida). Aparte1525
Vase doña BLANCA
FORTÚN: Apela, Blanca, a su ausencia.
Vase FORTÚN
VIOLANTE: (Celos, si me dais licencia, Aparte
seré otra vez atrevida;
muchas entiendo que soy
querida de Sancho, y luego1530
hielos hallo en aquel fuego,
y desengañada estoy.
Esta vez lo he de apurar
a costa de mi recato).
¿No os da licencia el retrato,1535
don Sancho, para mirar
una francesa hermosura?
¡Gran lealtad y gran fineza!
SANCHO: Cuando saca su belleza
la rosa cándida y pura1540
de aquella verde camisa
con puntos y deshilados,
y los labios encarnados
despliega llenos de risa
en hojas de nieve y grana1545
que son de Venus tesoro,
y coronan grana de oro,
como a reina soberana
de las otras flores, ¿quién
mira al lirio ni violeta?1550
Cuando al hermosa planeta
en el cuarto cielo ven
los hombres desmarañando
las trenzas de sus cabellos,
que son caracteres bellos1555
y líneas que están formando
letras con tanta belleza
que inmortal y eterna vive,
porque son ellos escribe
su poder naturaleza,1560
¿qué hombre cuerdo ha de advertir,
quién ha de estar atendiendo,
los astros que van huyendo
por los campos de zafir?
Cuando los reinos undosos,1565
que abismos de arenas cubren,
en los mares se descubren,
o mansos o procelosos,
y en sus piélagos profundos,
de las auras ondeados,1570
damascos tornasoleados,
entapizan nuevos mundos,
o las ondas, que eran bellas,
………………….. [ -eve]
y ya el huracán las mueve,1575
quieren borrar las estrellas,
¿quién habrá que reparando
esté en las fuentes y ríos,
que sin caudal y sin bríos
entran en el mar temblando?1580
Delante los resplandores
de la rosa, sol y mar,
¿qué hombre sabio ha de mirar
fuentes, estrellas ni flores?
Dale VIOLANTE a SANCHO un retrato
VIOLANTE: (Si lo dijera por mí Aparte1585
viviera alegre y felice,
por su retrato lo dice.
Dudosa estoy, pero así
haré el examen postrero).
Si al retrato que os quité1590
guardáis, don Sancho, tal fe
y amor, volvéroslo quiero.
Flor, estrella, fuente y río
no mire el alma quejosa.
Tomad el sol, mar y rosa.1595
(Retrato es aquéste mío; Aparte
no es el que yo le he quitado).
SANCHO: No mandéis que le reciba.
VIOLANTE: ¡Enojaréme, así viva!
SANCHO: Mucho me habéis obligado.1600
(Diómele el conde en secreto; Aparte
decirle no me conviene
el misterio que esto tiene).
VIOLANTE: No lo mira.
SANCHO: Yo prometo
que me da poco cuidado.1605
VIOLANTE: Mirad si tiene belleza.
SANCHO: (Hacer quiero una fineza Aparte
de leal enamorado;
la lámina volveré,
que no es razón que delante1610
de la divina Violante
mire retrato que fue
para el infante traído).
VIOLANTE: Miradle, Sancho.
Vuelve el retrato
SANCHO: Señora,
ya le miro. (Pero agora Aparte1615
por las espaldas ha sido).
VIOLANTE: ¿Y qué os parece?
SANCHO: No bien.
Otro me da más cuidado.
VIOLANTE: ¿Pues no es hermoso?
SANCHO: Es pintado;
es imaginado, bien1620
que no llega a cumplimiento.
¡Cuánto más bello es aquel
que con flecha y no pincel,
dibuja en mi pensamiento
amor!1625
VIOLANTE: (Busqué desengaños Aparte
y hallé desprecios. Amor,
tu blandura es ya rigor.
¡No más fe, no más engaños!)
¿Cómo, necio, inadvertido,
rompéis en presencia mía1630
las leyes de cortesía
que entre bárbaros han sido
inviolables? ¿Con desprecios
pagáis favores, que son
áspides de mi opinión?1635
¡Qué pensamientos tan necios!
Quien fino en ausencia es,
mucho al grosero se iguala.
Si amáis, amad noramala,
pero no seáis descortés.1640
Vase VIOLANTE
SANCHO: Oye, señora, que dudo
los enojos que te he dado.
Amor me tiene turbado,
la razón me tiende mudo.
¿Yo descortés? ¿Yo grosero?1645
¿Yo la política ignoro,
cuando callo lo que adoro,
cuando encubro lo que quiero?
¡Válgate Dios por retrato!
¿Qué inconvenientes nacieron1650
de que mi voz suspendieron
el silencio y el retrato?
Mira el retrato
Mas, ¿qué es esto? ¡No es Elvira
la belleza que está en el!
Mas valiente es el pincel,1655
pues a ser soberbio aspira,
segunda naturaleza,
y aun ella puede copiar
en cielos, campos y mar
este abismo de belleza.1660
Imagen es de Violante.
Yo soy, con un bien dudoso,
el amante más dichoso
y el más desdichado amante.
Bien me debo comparar1665
al que, ya cuando se muere,
viene a alcanzar lo que quiere
y no lo puede gozar.
¿Quién podrá satisfacerla?
¿Quién podrá desenojarla?1670
¿Por qué aquí la verdad calla?
¿Por qué el amor atropella?
Mi razón, ¿por qué me culpa?
¡Animo! Pues no pidió
su retrato, me dejó1675
esperanza en la disculpa.
Sale MIRABEL
MIRABEL: Pensativo estás, señor.
¿Tenemos otra zorrera?
SANCHO: (¡Que la lámina volviera! Aparte
Yo mismo fui mi rigor).1680
MIRABEL: A pedirte una licencia
en vez del salario vengo.
SANCHO: (¿Cómo es posible que tenga Aparte
en mis descuidos paciencia?)
MIRABEL: Hanme mandado ser guía1685
de estos franceses que van.
SANCHO: (¿Mis labios desprecios dan Aparte
a la misma luz del día?)
MIRABEL: Que como yo sé el camino
de nuestro patrón Santiago…1690
SANCHO: (Ya, retrato, siento y pago Aparte
mi infelice desatino.)
MIRABEL: Soy gallego y sélo bien,
y he de guïar la francesa.
SANCHO: (De mi estimación me pesa Aparte1695
perdí el crédito también).
MIRABEL: Hacerme quiero romero,
ya que agora soy tabaco.
SANCHO: (Ni me consuelo ni aplaco Aparte
mi dolor, ni bien espero.)1700
MIRABEL: Mi esclavina y mi bordón
y mi calabaza llena…
SANCHO: ¡Vete, vete, airada pena!
MIRABEL: ¡Voyme, voyme, socarrón!
Por no dar para el camino,1705
me da licencia enojado.
Yo pienso volver cargado
de veneras y de vino.
Vase MIRABEL
SANCHO: Disculpar conviene luego
mis errores con Violante,1710
que los cuidados de amante
no dan tregua ni sosiego.
Salen el INFANTE y BLANCA
BLANCA: La mujer es vengativa.
Agraviada no reposa,
enojada no sosiega,1715
ofendida no perdona.
Vuestra alteza ha de cumplirme
su palabra, ya que adora,
como lo dicen sus ojos
esta peregrina hermosa,1720
y hace bien, porque es gallarda.
INFANTE: (¡Quién me dijera que sombra Aparte
fuera Blanca de su luz!)
Deseé verte celosa,
por ver si amabas, y vi1725
que eres nieve, que eres roca.
BLANCA: Señor, don Sancho está allí.
Tu palabra generosa
está en mi pecho esperando
que la cumplas o la rompas.1730
INFANTE: Don Sancho.
SANCHO: Señor, ¿qué mandas?
INFANTE: (¡Qué empresa tan rigurosa! Aparte
prometió un ardiente amor,
templáronse sus congojas.
¿Qué mucho que sea el alma1735
en la ejecución dudosa?)
[Aparte al INFANTE]
BLANCA: ¡Oh, señor! ¿Agora dudas?
¿Agora recelas? ¡Propia
señal de haber olvidado!
El desprecio es el que lloran1740
mis ojos con más razón
que el dolor de mi deshonra.
No siento, no, que dilates
tu palabra, aunque me toca
tanto en el alma.1745
INFANTE: ¿Qué sientes?
BLANCA: Que tengas en la memoria
otro cuidado.
INFANTE: Terribles
son las lágrimas o aljófar
que derrama una mujer,
compitiendo con la aurora.1750
A mucho obliga.
SANCHO: ¿Qué mandas?
INFANTE: (A tu daño me provocas. Aparte
No des priesa, desdichado,
a que yo te mande agora,
que están tu vida y tu muerte1755
en el aire de mi boca.
Blanca, fingiendo o amando,
derrama sobre las rosas
de sus mejillas las perlas
que trujeron cuidadosa1760
mi alma, y aunque es verdad
que fácil y afectüosa
estimé aquesta francesa,
en ausentándose tornan
mis cuidados. ¡Quién volviera1765
a ser y antigua forma!
Obligar a Blanca quiero;
pagar quiero las lisonjas
de sus lágrimas y celos.
La sentencia rigurosa1770
de aquesta vez se pronuncia).
Ve a ese castillo, que adorna
con sus almenas el viento
cuando se mira en las ondas
de ese río, y di a su alcalde1775
que en debido efecto ponga
lo que yo le mandé.
SANCHO: Voy.
BLANCA: (¡Qué alegre, qué dulce cosa Aparte
es la venganza!)
Aparte a doña BLANCA
INFANTE: Serena
los bellos soles que lloran1780
flechas de amor y fuego.
Tocan una campanilla
SANCHO: (Allí está Violante sola
y quisiera disculpar
mis ignorancias dichosas,
no perdiendo esta ocasión.1785
Mas pienso que a misa tocan,
y aunque el infante me envía
al castillo de esas rocas,
primero debo cumplir
en mi devoción piadosa,1790
porque no sé si después
habrá otra misa; y no importa
tanto agora este negocio
que esperar no puedo una hora.
Quédese pues, el mensaje1795
y Violante, porque sobra
siempre el tiempo, y nunca falta
a quien oye misa).
Vase SANCHO
INFANTE: Borras
mucho clavel y azucena,
Blanca mía, si te enojas.1800
Ya parte Sancho a su muerte.
Tiempo es ya que el velo corras
de tu tristeza, y descubras
la faz bella y luminosa.
BLANCA: Ensáyese vuestra alteza1805
para decir estas cosas
a Argentina.
INFANTE: Ya su ausencia
hará que sosiego pongas
a esos celos.
Vase el INFANTE
BLANCA: No son celos,
sino ambición generosa1810
de ser infanta de Castilla,
y vengarme.
Sale FORTÚN
FORTÚN: Mucho importa
que insistas, Blanca, en la muerte
de nuestro enemigo.
BLANCA: Loca
de placer y de alborozo1815
me hallas, Fortún. Ya corona
mis ojos el regocijo
de la venganza dichosa.
A ese castillo va Osorio,
donde al momento le corta1820
el alcalde la cabeza
con industria cautelosa.
No sabrá su muerte el conde,
que está avisado que ponga
tanto cuidado y silencio1825
que aun el sol le ignore.
FORTÚN: Toma
este diamante en albricias.
BLANCA: Favor es. ¡Cómo que me honras!
Vase doña BLANCA
FORTÚN: ¡Quién le viera revolcando
en su sangre, en las congojas1830
postrimeras de la vida!
¡Quién le viera entre las sombras,
que entre el morir y vivir
son crepúsculos que asoman
por la noche de los ojos,1835
y sus luces hermosas borran!
Quiero llegar paso a paso
hacia el castillo que Troya
será de este nuevo Aquiles.
Traiga su voz temerosa1840
y última el viento süave
a ser música sonora
de mis oídos; sus quejas
permitan los cielos que oiga,
pues mis agravios oí.1845
Fínjase el castillo en lo alto, y que se sube por escalera del monte
Si él fue, ésta es la hora
que en el umbral de la muerte
pone el pie, y las parcas cortan
aquel instrumento fácil
que con ansias envidiosas1850
quisiera ya ver deshecho.
Esto es paseándose, como que ve el castillo
Él no parece; pues sola
y cerrada está la puerta.
Dentro está ya, que las olas
de mis venganzas crüeles1855
me han traído presurosas,
Va subiendo
y me hallo en el castillo.
Quiero ver su fin, que dobla
el gusto de la venganza
ver que el enemigo llora1860
su desdicha. ¡Ah, del castillo!
Salen el ALCALDE y gente
ALCALDE: ¿Quién es?
FORTÚN: Aquél que no ignora
los secretos del infante.
ALCALDE: Fortún, vengas en buena hora.
¿Qué mandáis?1865
FORTÚN: Dice su alteza,
señor alcalde, que importa
que hagáis lo que os ha mandado,
si no está hecho.
ALCALDE: Ya sobran
las señas; entrad. Verás
que aunque no está hecho, agora1870
se hace al momento.
FORTÚN: Aquí, Osorio,
tu muerte será mi gloria.
Vase FORTÚN [y dice dentro]
¡Ay de mí! [¿Por qué me matan?]
ALCALDE: Enterradle en esa fosa
cuando haya expirado. ¡Muera,1875
pues a su alteza le importa!
No pensé que Fortún fuera,
pero son maravillosas
las acciones de los reyes;
siempre el vulgo las ignora.1880
Sale SANCHO, metiendo el rosario en la faltriquera
SANCHO: (Recé el rosario, oí misa, Aparte
y con alma cuidadosa,
vengo a hacer lo que el infante
me mandó. Dar media hora
a Dios del día no es mucho,1885
si tantas después nos sobran
a las acciones humanas).
¡Señor alcalde!
ALCALDE: ¿Qué cosas
os traen, Sancho, a mi castillo?
SANCHO: Dice que pongáis por obra1890
lo que mandado ha su alteza.
ALCALDE: Ya está hecho, y porque informa
mejor quien ve que quien oye,
entrad a verlo.
SANCHO: En buen hora.
Antes de entrarse, ha salido por otra parte el INFANTE, y está mirando hacia los dos para no dividir la escena
INFANTE: Mirando estoy desde aquí1895
tus venganzas, Blanca hermosa.
Osorio entró en el castillo.
Sale doña BLANCA
BLANCA: Agradecidos se postran
a tus pies mis ojos.
INFANTE: Blanca,
¿de agradecida blasonas?1900
BLANCA: Sí, señor.
INFANTE: Pues ya la muerte,
que está absoluta señora
de las vidas, de la suya
posesión pálida toma.
Mucho me debes en esto,1905
pues borro de las historias
mi piedad, y las hazañas
de un varón cuya gloriosa
fama sentirá mi padre.
Sale VIOLANTE al paño
VIOLANTE: (Diligencias sospechosas Aparte1910
son las que en Blanca he notado;
no se ha apartado en dos horas
del infante, y con recato
hablan los dos).
BLANCA: Si injuriosas
palabras dijo a mi hermano,1915
¿por qué ofensas en la honra
no ha de pedirme venganza?
INFANTE: Ya la tienen, pues que cortan
la cabeza a Sancho Osorio.
VIOLANTE: ¡Válgame Dios! ¡Ah, traidora,1920
sin razón y sin piedad!
Amor, si el arco no aflojas,
muerta soy.
Sale SANCHO
SANCHO: Lo que mandaste,
con lengua tan rigurosa
que ha excedido la crueldad1925
de las tigres y leonas,
está hecho ya, tu alteza.
El antiguo nombre borra
de la piedad castellana.
Ya se mancha, ya se moja1930
en su misma sangre aquel
que llamabas tu alma propia.
Ya a Fortún mató el alcalde,
acción, señor, con que enojas
a tu padre y a los cielos.1935
INFANTE: ¿Qué dices, hombre?
BLANCA: ¿Qué doras
tu crueldad, tirano infante,
con la admiración que tomas?
Esto esperaba de ti.
¡Cielos, justicia!1940
INFANTE: Me asombran
estos sucesos. Espera,
Sancho, ¿qué has dicho?
SANCHO: Que agora
vi muerto a Fortún.
BLANCA: ¡Ay, conde!
¡Tirano infante, perdona,
que he de dar voces al cielo!1945
Vase doña BLANCA
INFANTE: Oye.
BLANCA: ¡Ah, conde!
INFANTE: ¿Qué persona,
mortal o angélica, tiene
tu vida en tanta custodia?
Admirado voy por Dios.1950
Vase el INFANTE. Sale doña VIOLANTE
VIOLANTE: ¿Vienes sano?
SANCHO: Sí, señora.
VIOLANTE: Ya por muerto te lloraba.
SANCHO: Fuera mi muerte dichosa.
VIOLANTE: Más vale, Sancho, que vivas,
aunque adores y ames otra.1955
SANCHO: Eso no, que tuyo soy.
VIOLANTE: ¡Qué palabra tan sabrosa,
si es verdad!
SANCHO: Aquel retrato
me dio el conde.
VIOLANTE: Aliento cobran
mis esperanzas con eso.1960
SANCHO: Y mi suerte se mejora.
Vanse los dos

FIN DE LA SEGUNDA JORNADA

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