JORNADA TERCERA
Salen LEONOR, poníéndose el manto, y CELIA
LEONOR: ¿Que Belisa está celosa1895
de don Enrique por mí?
CELIA: De sus razones así
lo colijo.
LEONOR: ¡Extraña cosa!
Di, Celia, ¿qué puedo hacer
con que viva satisfecha?1900
CELIA: Será aumentar su sospecha
quererla satisfacer,
y así es lo mejor hacello
sin darte por entendida.
LEONOR: ¿Pues cómo?1905
CELIA: El ser tú querida
del marqués fue causa de ello,
pues dio ocasión a su engaño.
Si delante de ella das
favor al marqués, harás
más cierto su desengano;1910
que así verá, si contigo
Enrique procura hablar,
que es sólo para terciar
por su pariente y amigo.
LEONOR: Bien dices; que siempre ha dado1915
más segura información
aquella satisfacción
que no se da con cuidado.
CELIA: Ella sale ya.
Sale BELISA, con manto
LEONOR: Belisa,
¿Iremos?1920
BELISA: Aunque me siento
no bien dispuesta, me aliento
por ir a San Diego a misa.
LEONOR: De tu salud la esperanza
pon en el santo.
BELISA: (Mis celos Aparte
la ponen, falsa, en los cielos1925
de alcanzar de ti venganza.)
Vanse LEONOR y BELISA
CELIA: Mi intención he conseguido.
Al marqués quiero avisar,
para que vaya a gozar
de aqueste favor fingido.1930
Los prometidos doblones
me ofrezca, y salga después
de su engaño; que esto es
gozar de las ocasiones.
Dama hermosa y de valor1935
pretendida y festejada,
enriquece a una crïada,
si sabe usar del favor.
A dos manos he de hacer,
¡y al Amor ciego pluguiera1940
dos mil galanes hubiera
que pescar y entretener!
Que es muy breve la fortuna
que se funda en la belleza,
y si la vejez empieza1945
me he de quedar a la luna.
Vase CELIA. Salen TELLO y TRISTÁN
TELLO: ¿Cómo le va de la herida?
TRISTÁN: Don Enrique, mi señor,
se siente mucho mejor.
TELLO: El cielo guarde su vida.1950
Díle que mire por sí,
del negocio descuidado;
que la justicia no ha hallado
indicio alguno hasta aquí,
y no hace ya diligencia.1955
TRISTÁN: ¡Gran ventura!
TEZLO: Grande ha sido.
TRISTÁN: Uno muerto y otro herido,
sepultarse la pendencia,
pocas veces sucedió.
TELLO: Valor en eso ha mostrado1960
Marcelo.
TRISTÁN: ¿Cómo?
TELLO: Ha negado
conocer a quien le hirió.
TRISTÁN: Negarálo de corrido.
¿Quédaste en San Diego?
TELLO: Sí;
que tengo un negocio aquí.1965
TRISTÁN: Habrás sin duda venido
con ofrendas a obligallo,
y pedirle que te guarde
de los toros esta tarde;
que has de salir a caballo,1970
según dicen.
TELLO: Y ha de ser
forzoso, por gustar de ello
el duque.
TRISTÁN: Dios quiera, Tello,
no nos des en qué entender,
y envuelto en polvo y en miedo1975
no vengas rodando a dar
tanta risa a este lugar
como el gracioso de Olmedo
a toda la corte, cuando
en el entremés entró1980
a dar lanzada, y salió
sin calzas y cojeando.
Vase TRISTÁN
TELLO: ¿También Tristán se conjura
a agüerarme mal suceso?
¡Plega a Dios, Tello, que en eso1985
no descontéis la ventura!
Salen LEONOR, BELISA y CELIA, con mantos y el MARQUÉS
TELLO: (Ya ha llegado mi Leonor, Aparte
y el Marqués con ella. ¡Cielos!
¡No tanto incendio de celos!
¡Basta abrasarme de amor!1990
Mas sin ser visto pretendo,
por satisfacerme, oílla.
La reja de la capilla
favorece lo que emprendo.)
Éntrase en una capilla a escuchar
MARQUÉS: En mil años no escucharas1995
de mi boca mi afición,
si tu gusto o tu opinion
por oírme aventuraras.
LEONOR: Después que de vuestro primo
vuestras penas escuché,2000
agradezco vuestra fe,
y vuestro recato estimo;
y a permitir más licencia
la obligación de mi estado,
en mi pecho hubiera hallado2005
vuestro amor correspondencia.
MARQUÉS: Por eso os beso los pies;
con ella premiado quedo.
LEONOR: De que tengo la que puedo,
vivid seguro, Marqués.2010
TELLO: (¿Qué infierno se enciende en mí?) Aparte
LEONOR: Con esto, señor, me haced,
si es que me estimáis, merced
de no dar más nota aquí.
MARQUÉS: Leonor, en sólo serviros2015
funda su gloria mi amor.
LEONOR: Adiós.
MARQUÉS: Con sólo un favor
descontastes mil suspiros.
Habla CELIA aparte con el MARQUÉS
CELIA: ¿Vas contento?
MARQUÉS: Celia mia,
por ti vivo, tuyo soy.2020
CELIA: Leonor va a los toros hoy.
MARQUÉS: Será de mis ojos dia.
Vase el MARQUÉS
LEONOR: ¿Qué te parece?
CELIA: Has tocado
el punto con gran primor.
BELISA: (Si no es cautela este amor, Aparte2025
mis celos me han engañado.)
Sale TELLO de la capilla
LEONOR: Tello, ¿aquí estás?
TELLO: Leonor, sí;
que, ¿dónde sino en San Diego
hallar pudo vista un ciego,
tan ciego, falsa, por ti?2030
¿Dónde pudo a la verdad
reducirse un engañado?
¿Dónde un loco aprisionado
cobrar seso y libertad?
LEONOR: ¿Qué dices?2035
TELLO: Finge inocencia
cuando he visto tus traiciones;
comiencen tus invenciones
cuando acaba mi paciencia.
LEONOR: Que te están oyendo advierte.
No nos eches a perder.2040
TELLO: ¿Qué tiene ya que temer
quien ha llegado a perderte?
No ponga freno a mis labios
quien no enfrena sus flaquezas;
sepa el mundo tus bajezas,2045
pues obligan tus agravios.
Sale el DUQUE que se queda escuchando
TELLO: Yo lo he visto y no lo creo.
¿En qué te obligó el Marqués,
para que tan presto des
esperanza a su deseo?2050
Si por señor, ¿eslo más
que el duque? Pues si su amor
no merece su favor,
¿por qué al Marqués se le das?
DUQUE: (Celos le pide por mí. Aparte2055
¡Qué fe y amor de crïado!)
LEONOR: Mira que te has engañado.
No te arrojes, vuelve en ti.
TELLO: ¡Vive Dios, si no temiera
el disgusto y el rigor2060
con que el duque mi señor
el castigo a entrambos diera,
que yo solo con mis manos
lo remediara de modo,
que sabiendo el mundo todo2065
tus pensamientos livianos,
en descuento y recompensa
del sentimiento que ves,
con la sangre del marqués
lavara tu injusta ofensa.2070
DUQUE: (¡Qué valor y qué lealtad!) Aparte
Bajo a TELLO
LEONOR: El duque nos oye.
(¡Cielos! Aparte
Él ha entendido mis celos.
¡Perdido soy!)
DUQUE: Escuchad,
Leonor. (Disimularé Aparte2075
lo que he oído.)
LEONOR: Vuecelencia
advierta con la indecencia
que en este lugar podré.
Para mejor ocasión
el escucharle remito.2080
Vase LEONOR
DUQUE: ¡Ah, falsa! ¡Cómo el delito
huye el rostro a la razón!
BELISA: Duque, adiós.
DUQUE: Belisa mía,
ya veis mis penas.
BELISA: Las dos
estamos, señor, por vos.2085
CELIA: Tuya soy, sigue y confía.
Vanse BELISA y CELIA
TELLO: (Aquí es mi muerte.) Aparte
DUQUE: A Leonor
quiero seguir. Ven conmigo,
y cuenta mientras la sigo
qué fue esto.2090
TELLO: Nada, señor.
(Todo lo ha oído.) Aparte
DUQUE: ¿No vienes?
TELLO: (Sin duda quiere sacarme Aparte
de la iglesia a castigarme.)
DUQUE: Acaba. ¿Qué te detienes?
TELLO: Dijéronme que ha tenido2095
la justicia indicios hoy
de mi delito, y estoy,
señor, aquí retraído
hasta asegurarme.
DUQUE: Tello,
quien lo ha dicho se ha engañado.2100
Yo lo sé bien; que he tratado
hoy con un ministro de ello.
No tienes qué recelar;
conmigo vienes seguro.
TELLO: (¡Que por más que lo procuro, Aparte2105
no he de poderme escapar)
Mejor será no ponerte,
señor, en ese cuidado.
DUQUE: Necio, viniendo a mi lado,
¿quién ha de osar ofenderte?2110
Y más cuando la razón
tan clara llevas contigo,
pues diste justo castigo
a tan infame traición.
TELLO: (No hay remedio.) Aparte2115
DUQUE: Acaba, di.
¿Por qué con Leonor reñías?
TELLO: ¿Yo reñir? Te engañarías
si tal pensaste de mí.
DUQUE: ¡Ah, buen Tello, ejemplo extraño
de prudencia y de valor,2120
pues sin que sienta el dolor
quieres remediarme el daño!
Dame esos brazos. Bien vi
que con Leonora reñías,
y enojado le pedías2125
celos del marqués por mí.
TELLO: (De vida soy.) Aparte
Sí, señor;
con él la vi, y–¡vive el cielo!–
que a no enfrenarme el recelo
de que le diera a tu amor2130
el saber la causa enojos,
que yo hiciera que el marqués
donde tú pones los pies
no pusiera más los ojos.
DUQUE: El valor es conocido2135
de tu brazo y de tu pecho,
Tello amigo. Bien has hecho;
que sin hacerme entendido
quiero proseguir mi intento,
y el del marqués estorbar.2140
Yéndose
TELLO: Siempre al fin viene a alcanzar
quien ama con sufrimiento.
Vase el DUQUE
De buena hemos escapado.
Quiero avisar a Leonor
de que el duque mi señor2145
la historia no ha penetrado.
¡Caso extraño! Mi locura
ha aplicado a su aficion;
que aun con la misma traición
sabe obligar la ventura.2150
Vase TELLO. Salen BELISA y TRISTÁN
TRISTÁN: Si va a decir la verdad,
estar tú sola penando
cuando todo el pueblo holgando,
o es locura o necedad.
Un sabio a todos tenía2155
la condicin tan opuesta,
que siempre entraba en la fiesta
cuando la gente salía;
y el fin de esto preguntado,
era por dar a entender2160
que los sabios no han de hacer
lo que el vulgo, siempre errado.
Si en tales caprichos das
tú tambien por ser famosa,
no comas, Belisa hermosa,2165
porque comen los demás.
Cuando vienen a la fama
de las fiestas que hace Henares
de comarcanos lugares
tanto galán, tanta dama;2170
cuando puebla los caminos
gente a caballo y a pie,
carros, mulas de alquilé,
coches, rocines, pollinos;
cuando en la confusa plaza2175
la variedad es de suerte,
que la atención se divierte
y el sentido se embaraza;
cuando el toro embravecido
entre la turbada plebe,2180
si como el rayo se mueve,
como el trueno da el ruido;
y del pueblo alborotado,
todo alegre y todo junto,
tantos ojos lleva un punto,2185
tantos pechos un cuidado.
¡Estás tú, Belisa hermosa,
sola en casa y retirada,
en tu tristeza ocupada,
y en tu ocupación ociosa.2190
Los toros los ha de ver
aquél que más se desvía
de fiestas, porque en tal día
no hay otra cosa que hacer;
y más en esta ocasión2195
que entra Tello a torear,
y sus lances han de dar
o risa, o admiración.
BELISA: Tristán, no me canses más;
que si la causa alcanzaras,2200
yo sé cierto que aprobaras
lo que reprobando estás;
y díme, ¿cómo no has ido
tú a los toros?
TRISTÁN: ¡Eso es bueno!
Si tu reclusión condeno,2205
ésa la ocasión ha sido.
Seguirte es mi ocupación,
y como no estás en ellos,
me he quedado yo sin vellos
por gozar de esta ocasión;2210
que como los viera yo,
soy de condición tan buena,
que en mi vida me dio pena
que el otro se huelgue o no.
Que no es de aquéllos Tristán2215
de vana fineza llenos,
que estiman su gusto en menos
que el que a sus ninfas les dan.
¡Agudas impertinencias,
sutilezas insufribles,2220
buscar en gustos sensibles
mentales correspondencias!
Yo más a lo material
califico el mal o el bien.
Lo que me sabe, esta bien;2225
lo que me duele, está mal;
y para con Dios remito
las finezas; que en mi son
católica la razón
y epicúreo el apetito.2230
BELISA: En poco estimas, Tristán,
las mujeres, según eso.
TRISTÁN: Señora, aunque no profeso
ceremonias de galán,
no reina en mi corazon2235
otra cosa que mujer,
ni hay bien, a mi parecer,
más digno de estimación.
¿Qué adornada primavera
de fuentes, plantas y flores,2240
qué divinos resplandores
del sol en su cuarta esfera,
qué purpúreo amanecer,
qué cielo lleno de estrellas
iguala a las partes bellas2245
del rostro de una mujer?
¿Qué regalo en la dolencia,
en la salud, qué contento,
qué descanso en el tormento
puede haber sin su presencia?2250
Cercano ya de su fin
un monje santo, decía
que sólo mejoraría
oyendo el son de un chapín.
¡Y era santo! ¡Mira cuál2255
será en mí, que soy perdido,
el delicado sonido
de un órgano de cristal!
¿Sabes lo que echo de ver?
Que el primero padre quiso2260
más perder el paraíso
que enojar una mujer.
¡Y era su mujer! ¿Qué hiciera,
si no lo fuese? ¡Y no había
más hombre que él! ¿Qué seria,2265
si con otro irse pudiera?
Porque con la competencia
cobra gran fuerza Cupido.
BELISA: ¡Triste de mí, que he tenido
de esa verdad experiencia!2270
TRISTÁN: Según eso, ¿cómo quieres
que yo, que tanto las precio,
entre en el uso tan necio
de injuriar a las mujeres?
Que entre enfados infinitos2275
que los poetas me dan,
no es el menor ver que están
todos en esto precitos.
BELISA: ¿Que te dan muchos enfados?
TRISTÁN: Pues, ¿a quién no ha de cansar2280
uno que da en gracejar
siempre a costa de casados?
Dacá el sufrido, el paciente…
Hermano poeta, calla,
y mira tú si en batalla2285
mataste moro valiente.
La murmuración afean,
y están siempre murmurando;
siempre están enamorando,
e injurian a quien desean.2290
¿Que es lo que más condenamos
en las mujeres? ¿El ser
de inconstante parecer?
Nosotros las enseñamos;
que el hombre que llega a estar2295
del ciego dios más herido,
no deja de ser perdido
por el troppo varïar.
¿Tener al dinero amor?
Es cosa de muy buen gusto,2300
o tire una piedra el justo
que no incurre en este error.
¿Ser fáciles? ¿Qué han de hacer
si ningún hombre porfía,
y todos al cuarto día2305
se cansan de pretender?
¿Ser duras? ¿Qué nos quejamos,
si todos somos extremos?
Difícil, lo aborrecemos,
y fácil, no lo estimamos.2310
Pues si los varones son
maestros de las mujeres,
y sin ellas los placeres
carecen de perfección,
¡mala pascua tenga quien2315
de tan hermoso animal
dice mal ni le hace mal,
y quien no dijere–Amén!
BELISA: En obligación te están
las mujeres, y no hubiera2320
fiesta, si alegre estuviera,
como escucharte, Tristán.
TRISTÁN: ¿Qué tienes? ¿No me dirás,
señora, de tanto enojo
la ocasión?2325
BELISA: Es un antojo
que tú cumplirme podrás.
TRISTÁN: Di, pues.
BELISA: ¿Haráslo?
TRISTÁN: Si haré.
BELISA: El disfraz de labrador
y el papel para Leonor
me has de decir cúyo fue.2330
TRISTÁN: (¡Pese a tal!) Aparte
BELISA: ¿Dudas?
TRISTÁN: Señora,
¿qué disfraz o qué papel?
BELISA: ¡Basta! (¡Ay, Enrique crüel! Aparte
Tu traición confirmo agora.)
TRISTÁN: (Callarlo el marqués mandó, Aparte2335
gran riesgo corro si hablo
contra; ¡que me lleve el diablo
si lo descubriere yo!)
BELISA: ¿Al fin niegas?
TRISTÁN: Ni lo he hecho,
ni sé qué dices, señora.2340
BELISA: ¿Enrique dónde está agora?
TRISTÁN: Sin salud ocupa el lecho.
BELISA: (¡Ah, falso! ¡Mirad si fue Aparte
vana la experiencia mía!
Por ver si a Leonor seguía2345
o a mí, no la acompañé,
y fingiéndome indispuesta,
sola en casa me he quedado;
y él, tras su oculto cuidado,
secreto asiste en la fiesta,2350
y por no verme ha fingido
lo que yo por que me vea.
¿Qué es esto, cielos? ¡Que sea
traidor quien es bien nacido!
Con esto he probado que es,2355
para encubrir su traición,
cautelosa la afición
que a Leonor muestra el Marqués.)
¡Vete, embustero, de aquí!
¡Vete, y di a tu dueño ingrato2360
que ya su alevoso trato,
ya mi agravio conocí!
¡Que siga sus pretensiones,
sin que imagine el traidor
con la capa de mi amor2365
encubrir otras pasiones!
¿Que ha visto en mí? ¿Soy yo menos,
para que sus desvaríos,
a costa de agravios míos,
conquisten gustos ajenos?2370
TRISTÁN: ¿Qué dices?
BELISA: ¿Hay tal cautela?
¡Fingirse enfermo por dar
a sus intentos lugar!
¿Quién le guarda? ¿Quién le cela?
TRISTÁN: Señora, ¡viven los cielos2375
que está enfermo mi señor,
y en la cama!
BELISA: Sí, de amor,
como yo lo estoy de celos.
TRISTÁN: ¿No me crees?
BELISA: Sé que ha ido
a los toros.2380
TRISTÁN: ¡Vive Dios,
que está, para entre los dos,
pues que me aprietas… ! (Herido Aparte
iba a decir, y romper
tan importante secreto.
¡Guarda fuera! Que, en efeto,2385
aunque es tan noble, es mujer.)
BELISA: ¿Qué te arrepientes?
TRISTÁN: Quería
decirte claro su mal,
y he reparado que es tal,
que oírlo te ofendería.2390
BELISA: ¡Que me quieras de ese modo
engañar! ¡Vete!
BELISA se dirige a su cuarto
TRISTÁN: Si así
me aprietas, traerélo aquí,
señora, con cama y todo.
Vase BELISA
TRISTÁN: ¡Qué nueva mudanza ha habido2395
en Belisa! ¡Extraña cosa!
¿Como se queja celosa
quien nunca amor ha tenido?
Mirando hacia la puerta de la calle
Mas doña Leonor es ésta.
¿Tan presto a su casa viene?2400
Misterio sin duda tiene
no acabar de ver la fiesta.
¡Buena ocasión se ha perdido
el marqués de ver y hablar!
Procuraréle avisar.2405
Por dicha no lo ha sabido;
que éste es camino real
para medrar un sirviente,
porque el gusto solamente
hace al señor liberal.2410
Vase TRISTÁN. Sale LEONOR, quitándose el manto y CELIA
CELIA: Pues tan temprano, señora,
de los toros te has venido,
mucho Belisa ha podido.
LEONOR: Y aun me confieso deudora
de la obligación de haber2415
dejado a Madrid por mí.
CELIA: Si ama a Enrique y está aquí,
¿qué le quedas a deber?
Sale BELISA
BELISA: Leonora…
LEONOR: Belisa mia…
BELISA: ¿Cómo la fiesta has dejado?2420
LEONOR: Tu mal me daba cuidado,
tu ausencia melancolía;
y ya que a los toros fui,
por ser tan forzoso y justo
hacer al duque este gusto,2425
para agradecerle así
los excesos que su amor
tan liberal quiso hacer
en esta fiesta…(Por ver Aparte
a Tello diré mejor.)2430
…de esta manera cumplí
contigo, amiga, y con él,
pues parte he visto por él,
y parte dejo por ti.
Díme ya, ¿cómo te sientes?2435
BELISA: No sé qué diga, Leonor.
Crece y mengua mi dolor
con mil varios accidentes.
CELIA: El duque ha entrado, señora,
en casa.2440
LEONOR: ¡Qué atrevimiento!
No me dejéis un momento
sola con él.
BELISA: (¡Ah traidora! Aparte
Si le tratas con desdén,
y en tu inquietud y cuidado
tener amor has mostrado,2445
¿a quién puedes querer bien
sino a Enrique, pues mil casos
lo prueban?)
Sale el DUQUE
DUQUE: Como a la aurora
sigue el sol, bella señora,
siguen tus plantas mis pasos;2450
y como todo el lugar
está en los toros, y hallé
la calle sola, tomé
esta licencia de entrar.
Perdona excesos de amor,2455
cuando ya se ve rendida
al sentimiento la vida,
y la paciencia al dolor.
LEONOR: De vuestra nobleza fío
que por más ciego que estéis,2460
siempre, duque, miraréis
por la fama y honor mío.
LEONOR habla aparte a la criada
Celia, ¿volvióse la gente
a los toros?
CELIA: Al instante.
Ésta que tienes delante2465
hay en casa solamente.
Sin guarda alguna has quedado;
pues la ocasión te convida,
págale al duque
LEONOR: ¡Atrevida,
calla!2470
CELIA: (El diablo me ha engañado.) Aparte
LEONOR: (Divertir y entretener Aparte
con industria me conviene
al duque en tanto que viene
quien me pueda defender;
que ayudan las dos su intento,2475
y temo alguna violencia;
que suele la resistencia
despechar el sufrimiento.)
Supuesto que habéis entrado
sin ser de nadie sentido,2480
duque, seáis bien venido;
que a ocasión habéis llegado
en que deseaba el pecho
agradeceros, señor,
la fiesta que vuestro amor2485
hoy por obligarme ha hecho,
e intentaba relatar
a Belisa lo que vi
de los toros, porque así
su dolor pueda aliviar.2490
DUQUE: Será con eso doblada
la fiesta de hoy para mí.
BELISA: Di, pues, y veréla así
en tu boca mejorada.
LEONOR: El sol hermoso en movimiento leve2495
la tercer parte comenzaba al día,
y presurosa la alterada plebe
confusamente alegre concurría.
Según que toda se baraja y mueve,
juzgaras que la plaza se movía,2500
compitiendo el bullicio y el rüido
en divertir la vista y el oído.
Cuando un ligero toro, que no olvida
en Henares los pastos de Jarama,
carbón del cuerno al pie, porque despida2505
humo el aliento, si la vista llama,
alta cerviz, cerdosa y recogida,
sale furioso, y vengativo brama,
y a un mancebo que ve, ciego arremete,
de la cola erizado hasta el copete.2510
Hurtóse al golpe el joven con destreza;
y aunque volver quisiera el toro airado,
obedece a su misma ligereza,
y contra sí se mueve arrebatado,
hasta que de encontrar con la cabeza2515
en un mármol, cayó desatinado,
donde probó el tumulto embravecido
cuánto corta la espada en un rendido.
El segundo salió, cuya belleza
al robador de Europa dio recelo,2520
que lo excede en blancura; en ligereza,
al Toro vence que da signo al cielo.
Tres manchas en el anca, hombro y cabeza
negros lunares son del blanco velo,
y de color bermejo rodeadas2525
espesas nubes de Titán bordadas.
En breve rato en una y otra vuelta
el término cercado discurría,
dando a la mal segura turba, envuelta
en temor y alboroto, la alegría;2530
cuando un impulso de intención resuelta
la fiera en curso arrebatado guía
a la fuente, que está dando a la plebe
contra el toro y la sed andamio y nieve.
Arrojóse veloz, y saltó dentro2535
tras uno que seguro le llamaba;
a tres o cuatro arrebató de encuentro
el ímpetu violento que llevaba.
Todos visitan con el golpe el centro,
y el toro entre ellos sólo procuraba2540
salir, y el agua, de su humor teñida,
sepulcro de coral hizo a su vida.
En esto comenzó súbitamente
una cuestión de fieras cuchilladas,
y amontonado el pueblo diligente,2545
brillan al sol desnudas mil espadas.
Crece el marcial ardor, y de la gente
dos escuadras se forman encontradas.
Ésta apellida al natural Henares,
aquélla al forastero Manzanares.2550
Sueltan un toro, medio ya postrero
contra la lucha y cólera encendida;
era barroso y grande, aunque ligero,
corto de cuello y cuernos, escondida
en un cerdoso remolino fiero2555
la frente, abierta la nariz hendida,
negro de extremos, y de hocico romo,
de negra cinta dividido el lomo.
Tello, airoso, galán, gentil mancebo,
al mismo tiempo entró por otra parte,2560
confïanza al amor, envidia a Febo,
amor a Venus y temor a Marte;
pardo el vestido; mas con modo nuevo
de diamantes tal copia le reparte,
que un diamante juzgaras el vestido2565
y que estaba de pardo guarnecido;
en un rucio andaluz, pisador, bello,
de grande cuerpo en proporción formado,
al ancho pecho igual el corto cuello,
de alta, corva cerviz hermoseado,2570
riza la crin, la cola y el cabello;
el breve rostro alegre y sosegado,
anchas las ancas, de barriga lleno,
presto a la espuela y obediente al freno.
Y parece que el toro, de ofendido2575
de que el pueblo por él lo desampara,
parte invidioso, y entra embravecido
al experto caballo cara a cara;
mas Tello, reportado y prevenido,
así el rejón a la cerviz prepara,2580
que se encontraron en la misma herida
a entrar el hierro y a salir la vida.
DUQUE: Vuestros sutiles pinceles,
Leonor, la fiesta dibujan
de suerte, que habéis vencido2585
la verdad con la pintura.
BELISA: ¡Que Tello matase el toro!
CELIA: ¿Qué mucho? Diole en la nuca
como le pudiera dar
en un pie. Todo es ventura.2590
LEONOR: (¡Ay, Tello, de cuántas flechas Aparte
hieren mi pecho las puntas!)
CELIA habla aparte con BELISA
CELIA: ¡Oh, qué necio anda en perder
el duque esta coyuntura!
Sin defensa está Leonor,2595
nosotras de parte suya,
y la vecindad sin gente
que a impedir su intento acuda.
BELISA: Bien dices.
CELIA: ¿Cómo le puedo
advertir, sin que descubra2600
Leonora que desleal
doy favor a sus injurias?
BELISA: Extremada es la ocasión.
Algún medio, Celia, busca;
que así de Enrique me vengo2605
y mis celos se aseguran.
CELIA: Si por senas no me entiende,
no hay remedio.
Hace señas al DUQUE por detras de LEONOR
¿Qué rehusas
gozar la ocasión, cobarde?
DUQUE: (Celia me dice sin duda Aparte2610
que me atreva. Corazón,
¿qué recelas? ¿Qué te turbas?
Intenta, que a los osados
favorece la Fortuna.)
Ya, mi bien, que esta ocasión2615
el fin de mi mal anuncia,
pues no hay aquí quien impida
tu favor y mi ventura,
den principios tus alientos
a inspirar auras segundas,2620
y los astros de tus ojos
más benignamente influyan.
Dulces favores en premio
de tantas penas tributa,
Tomándole la mano
y a mis manos comuniquen2625
rayos de cristal las tuyas.
LEONOR: Duque, mirad…
Aparte a CELIA
BELISA: Entendiólo;
mas advierte con qué industria
al duque animo, fingiendo
que doy a Leonor ayuda.2630
LEONOR, como quien pide auxilio
LEONOR: ¡Belisa!
BELISA: ¡Duque, soltad!
Despártelos; pero aprieta la mano al duque en señal de inteligencia
DUQUE: ¿Tú mis intentos repugnas?
BELISA: Si a emprender atrevimientos
os anima por ventura
ver que no hay hombres en casa2635
que a darnos socorro acudan
CELIA: (Bien le advierte.) Aparte
BELISA: Si el estar
en la plaza toda junta
la villa os pone osadía
para hazañas tan injustas,2640
valor tenemos las tres
para impedir vuestra injuria.
Frágiles son nuestros brazos;
mas no nuestras lenguas mudas.
Voces daremos al viento…2645
CELIA: (Al viento.) Aparte
BELISA: …que el cielo escucha
si los humanos oídos
las fiestas agora ocupan.
DUQUE: (No hay que esperar; que Belisa Aparte2650
con sus razones agudas
del poco riesgo me advierte
mientras de osado me acusa,
y en tanto que me amenaza,
me anima con señas mudas;2655
que apretándome la mano
desmiente lo que pronuncia.)
Belisa, a un rigor tan largo,
a una condición tan dura,
ni hay amor que la resista2660
ni paciencia que la sufra.
Llégase a LEONOR para abrazarla
Y así, pues eres discreta,
no te espante que reduzga
a violenta ejecución
dilaciones tan injustas.2665
LEONOR: ¿Qué es esto, duque? ¡Escuchad!
¡Belisa!
BELISA: ¡Qué gran locura!
LEONOR: ¡Celia, ayudadme las dos!
DUQUE: En vano remedios buscas.
BELISA habla aparte a CELIA
BELISA: Yo me finjo desmayada,2670
Celia, por no darle ayuda;
tú finge otra cosa.
CELIA: ¡Vaya!
BELISA, fingiendo que se desmaya, se retira haciendo extremos, y se deja caer fuera de la escena
LEONOR: ¡Ah, traidoras! ¡Que ninguna
me socorre!
CELIA llega como a ayudar a LEONOR
CELIA: Desmayada
Belisa la tierra ocupa;2675
pero yo basto. ¡Apartad!
Apártase ella poniéndose las manos en los ojos
¡Muerta soy! ¡Qué desventura!
¡Con los dedos me ha quebrado
los ojos! ¡Ay, triste! ¡Nunca
te diera favor! (Por Dios, Aparte2680
que habéis de beber la purga.)
LEONOR: ¡Favor!
CELIA: ¡Confesión!
LEONOR se entra huyendo del DUQUE, que la persigue; CELIA se va también por otro lado. Sale don ENRIQUE, sin espada y con un brazo sostenido en una banda y TRISTÁN
ENRIQUE: ¡Ay, cielos!
Doña Leonor pide ayuda.
Dame esa espada.
Sácale la espada a TRISTÁN y éntrase
TRISTÁN: ¡Que siempre
has de andar en aventuras!2685
Sale LEONOR, con las faldas recogidas, huyendo y TELLO, que le sale al encuentro
LEONOR: ¡Ay de mí!
TELLO: Leonor, ¿qué ha sido?
LEONOR: Vencerme el duque intentó
por fuerza, y Enrique entró
a tiempo que lo ha impedido.
Salen el DUQUE y don ENRIQUE, acuchíllándose, y BELISA y CELIA deteniéndolos
DUQUE: ¿Sabeis dónde habéis entrado?2690
ENRIQUE: (¡El duque es!) Aparte
DUQUE: ¿Sabeis quién soy?
ENRIQUE: Bien lo sé; pero ya estoy
con justa causa empeñado.
DUQUE: ¡Muera el que se me ha atrevido!
LEONOR: ¡Viva el que guardó mi honor!2695
TELLO: (Si es el uno mi señor, Aparte
el otro también lo ha sido.
Uno mi dama ha guardado,
a otro debo lo que soy.)
Sale el MARQUÉS
MARQUÉS: ¿Que es lo que mirando estoy?2700
TRISTÁN le habla al oído al MARQUÉS
TRISTÁN: ¡A qué buen tiempo has llegado!
Da favor a tu pariente.
Saca la espada el MARQUÉS
MARQUÉS: Duque, enfrenad el furor.
DUQUE: ¿Aquí estáis vos? Mi rigor
es fuerza que se acreciente;2705
que pues mi amor no ignoráis,
habéis de ver–¡vive Dios!–
que es vedada para vos
esta casa que pisáis.
MARQUÉS: Yo he de servir a Leonor2710
si al mundo todo pesare.
Acuchíllanse
DUQUE: Si mi espada no cortare
las alas a vuestro amor.
Métese en medio LEONOR
LEONOR: ¡Duque, marqués, reportad
el furioso desatino,2715
o por mi pecho el camino
para los vuestros buscad!
¿Qué es aquesto? ¿Por ventura
es quererme, es obligarme
destrüirme e infamarme2720
con tan extraña locura?
¿Así me estimáis? ¿Acaso
sois alguna parte aquí?
¿Como litigáis por mí
sin consultarme en el caso?2725
El fin de vuestra porfía,
el conquistar mi beldad,
¿está en vuestra voluntad,
o ha de nacer de la mía?
ENRIQUE: Dice bien.2730
BELISA: Tiene razón
doña Leonor, y era justo
que fuese solo su gusto
jüez de esta disensión.
Ella declare su intento,
y al que escoja la podrá2735
servir.
LEONOR: Lo demás será
coger en redes el viento.
DUQUE: (Pues esto ha de ser al fin, Aparte
ganar por la mano es justo
en obligarla.) Tu gusto2740
tiene mi amor por su fin.
Leonor, tu sentencia espero;
en mis servicios me fío.
MARQUÉS: En tu gusto vive el mío.
(Con esto obligarla quiero. Aparte2745
Demás que voy confïado,
pues hoy me ha favorecido,
y el duque es aborrecido,
si Celia no me ha engañado.)
LEONOR: De modo que prometéis2750
que a mi gusto y eleción,
sin hacer contradicción,
ambos obedeceréis.
¿Cumpliréislo así los dos?
MARQUÉS: Que lo cumpliré aseguro2755
como quien soy.
DUQUE: Yo lo juro,
Leonor, al cielo y a vos.
LEONOR: Pues tan confïada estoy
supuesto que es ley forzosa
vuestra palabra, de esposa2760
a Tello la mano doy.
MARQUÉS: Es engaño.
Aparte al MARQUÉS
LEONOR: Yo he de ser
del duque si lo impedís.
DUQUE: ¡Leonor!…
Aparte al DUQUE
LEONOR: Si contradecís,
al marqués he de escoger.2765
MARQUÉS: (Tello la goce marido, Aparte
y no el duque vencedor.)
DUQUE: (Dársela a Tello es mejor Aparte
que ser del Marqués vencido.)
Dale la mano.2770
TELLO: Señor…
Aparte a TELLO
LEONOR: Dala, o al marqués escojo.
DUQUE: O apercíbete a mi enojo,
o a lo que manda Leonor.
Aparte a TELLO
LEONOR: Bien con esto se asegura
tu celoso devaneo.2775
TELLO: (¡Que a lo mismo que deseo Aparte
me obliguen! Todo es ventura.)
Dale la mano
La mano a Leonora doy,
y los pies al duque pido.
DUQUE: Levanta.2780
ENRIQUE: Amigo querido,
de tu dicha alegre estoy.
TELLO: Pues a ti la debo, es justo.
ENRIQUE: Tú, pues, Tello, y tú, Leonora,
pues sabes que me es deudora
de tu vida y de su gusto,2785
con Belisa habéis de hacer
que galardone mi amor.
BELISA: A no haber sido traidor
no lo hubieras menester.
ENRIQUE: ¿Yo traidor?2790
BELISA le muestra un papel
BELISA: ¿Quién escribió
este billete?
ENRIQUE: El marqués
a Leonora, y Tristán es,
Belisa, quien lo llevó.
BELISA: ¿Cuatro noches ha, infïel,
no la requebraste?2795
ENRIQUE: Sí;
mas ser el duque fingí,
porque me hablaba por él.
BELISA: ¿Cómo a verme no has venido,
no yendo a los toros hoy?
ENRIQUE: Porque, pues lo viste, estoy2800
desde aquella noche herido.
BELISA: Basta; satisfecha quedo.
LEONOR: Acaba, Belisa mía.
TELLO: Haz ya del todo este día
venturoso.2805
BELISA: Ya no puedo
resistir. La mano doy.
ENRIQUE: Yo el alma y la mano.
MARQUÉS: Y yo,
duque, os la doy, pues cesó
ya la ocasión.
DUQUE: Vuestro soy.
Y pues serviros procura2810
el autor, noble senado,
si hoy no os hubiere agradado,
dirá que todo es ventura.
