Quien calla, otorga — Jornada II

JORNADA SEGUNDA


Sale ASCANIO
ASCANIO: Amor, vuestro absoluto y real respeto
de conde de Monreal, me ha trasformado
en secretario: de señor, crïado.
Vuestro fuego es la causa, yo el efeto.
En la contemplacion de tal objeto,1135
secretario me hiciera mi cuidado
de mí mismo, si no hubieran llegado
a profanar los cielos mi secreto.
Mira Narcisa apasionadamente
a don Rodrigo, para darme enojos,1140
y en vano, siendo así, callar presumo
Es mina Amor, y es fuerza que reviente
cuando no por la boca, por los ojos,
él convertido en fuego, ellos en humo.
Salen AURORA y NARCISA, hablando con su hermana sin ver a ASCANIO
NARCISA: Anda, hermana; que estás ya1145
demasïada.
AURORA: Yo digo
la verdad.
NARCISA: Si don Rodrigo
a mi amor materia da,
¿qué pierdo en quererlo?
AURORA: Mucho.
ASCANIO: (Basta, que vienen las dos Aparte1150
tratando del ciego dios.
¿Esto veo? ¿Aquesto escucho?
Desiguales competencias,
Narcisa se ha declarado.
El español es amado;1155
no hay que hacer más experiencias.
Caballero es don Rodrigo.
Voy a probar su valor,
y si puede en él amor
más que la lealtad de amigo.)1160
Vase ASCANIO
NARCISA: Don Rodrigo es principal,
y es Girón, que le engrandece.
Ya sabes tú que ennoblece
su casa con sangre real.
¿Qué defeto hallas en él,1165
sabiendo que quiso, hermana,
su esposo hacerle Dïana,
condesa de Oberisel?
AURORA: Es extranjero.
NARCISA: ¿Qué importa?
Nunca las personas reales1170
se casan con naturales.
AURORA: De ejemplos, Narcisa, acorta;
que esposo te dan los cielos
de más valor e importancia.
Yo intento casarme en Francia,1175
y has de imitarme.
NARCISA: ¿Son celos,
por tu vida?
AURORA: ¿Yo? ¿De quién?
NARCISA: Del español que procuras
desacreditar.
AURORA: ¡Locuras!
NARCISA: Yo sé que le quieres bien.1180
AURORA: Desterrarle he de mi estado,
si con tan bajas quimeras,
en ese error perseveras.
NARCISA: ¿Luego al conde has olvidado
de Borgoña, mayordomo1185
de tu casa y voluntad?
AURORA: Hombre de más calidad
ha de ser mi esposo.
NARCISA: ¿Cómo?
AURORA: Pretende monsiur de Guisa
darme el alma con la mano,1190
y Federico, su hermano,
intenta también, Narcisa,
ser tu esposo. Porque veas
cuán diversos pensamientos
solicitan tus intentos,1195
las cartas quiero que leas
que los dos nos han escrito
en orden a esto.
NARCISA: (Envidiosa Aparte
de la suerte venturosa
con que mi amor solicito1200
con don Rodrigo, pretende
divertirme de él Aurora;
pero engañaréla agora.)
AURORA: ¿Qué respondes?
NARCISA: Que me ofende
tu mudable condición;1205
¿A Carlos no te inclinabas,
cuando vino, y ponderabas
su buen talle y discreción?
Pues ¿quién te mudó tan presto,
que el de Guisa te aficiona?1210
AURORA: La fama que lo pregona,
en tal opinión ha puesto
al duque de Guisa, hermana,
que le quiero bien. Duquesa
vengo a ser, si soy marquesa.1215
Ya ves lo mucho que gana
nuestra casa, y el valor
que a su sangre corresponde,
lo que va de un duque a un conde
y cuál me estará mejor.1220
NARCISA: ¿Al conde olvidas?
AURORA: Pues bien,
¿qué quieres decir en eso?
NARCISA: Pues la verdad te confieso,
si ya no le quieres bien.
¡Cuánto mejor te estará,1225
si eres duquesa de Guisa,
el ver condesa a Narcisa
de Borgoña!
AURORA: ¿Cómo?
NARCISA: Ya
puedo declarar contigo
mis amorosos desvelos.1230
Por no dar causa a tus celos
fingí amar a don Rodrigo,
siendo el conde de Borgoña
quien mi amor tiranizó,
desde que el alma bebió1235
por los ojos su ponzoña;
mas pues este estorbo cesa,
según tu elección me avisa,
y casándote tú en Guisa,
me puedes hacer condesa,1240
déjame a Carlos, Aurora,
y deberéte este estado;
que yo he visto en su cuidado
que te olvida y que me adora.
AURORA: Si yo a quien soy no mirara,1245
te cerrara, necia, loca,
con un candado la boca,
y la lengua te cortara.
¿Tú tienes atrevimiento
tan soberbio y licencioso,1250
que a quien me da por esposo
de mi padre el testamento,
oses mirar?
NARCISA: ¿Ya me alegas
testamentos? Buena estás
si al duque elegido has,1255
y a su amor el alma entregas,
no sé por dónde ni cómo
de mí puedas agraviarte.
AURORA: ¿Tú conmigo has de igualarte?
NARCISA: ¿Es mucho que a un mayordomo1260
pretenda, cuando tú cobras
a un duque?
AURORA: No lo verás.
NARCISA: Si como a menor me das
alimentos de tus sobras,
¿en qué te igualo? ¿No dejas1265
a Carlos?
AURORA: ¿Yo?
NARCISA: Ahora acabas
de afirmar que al duque amabas,
y que olvide me aconsejas
por su hermano a don Rodrigo.
AURORA: Mis sospechas lo fingieron,1270
porque en tus intentos vieron
la traición que usas conmigo;
que ni el de Guisa me ha escrito,
ni otra sino yo ha de ser
del conde Carlos mujer.1275
NARCISA: Pues ya, hermana, no compito
contigo. Satisfacerte
de mi buen gusto podrás,
si a don Rodrigo me das,
pues quedo de aquesta suerte1280
yo casada y tú contenta,
y a España me partiré.
AURORA: Los ojos te sacaré
primero que tal consienta.
NARCISA: Si no hay Federico ya,1285
y tú al conde Carlos quieres,
cuando al español me dieres,
¿qué hay perdido?
AURORA: No tendrá
tan mal gusto don Rodrigo,
si a Dïana quiso bien1290
que satisfechos estén
sus pensamientos contigo.
NARCISA: Si no estriba más que en eso
la causa de tus enojos,
ya me han dicho a mí sus ojos1295
que mi amor le quita el seso.
AURORA: ¿Tú a don Rodrigo?
NARCISA: Trinchando,
en verme se divirtió
hoy, y un dedo se cortó,
y aun yo le oí suspirando1300
decir entre llanto y risa,
baja la voz y compuesta,
“Amor que sangre me cuesta
compasión dará a Narcisa.”
Yo entonces tomé la presa1305
que tanto mal vino a hacer,
y un lienzo dejé caer
a sus pies junto a la mesa,
que creyendo ser Brïanda
suyo, en viéndole, le alzó;1310
y dándosele, esmaltó
su noble sangre en mi holanda.
Mira en esto lo que infieres
y si el ser mi esposo es llano,
pues yendo el lienzo a su mano,1315
me he casado por poderes.
AURORA: Cortaréte yo la tuya,
y saldrá tu industria vana.
NARCISA: Pues acabemos, hermana,
y este pleito se concluya,1320
que estás terrible conmigo,
y tengas gusto o pesar,
yo me tengo de casar
con Carlos, o don Rodrigo.
Vase NARCISA
AURORA: ¿Qué mudanzas, decid, envidia mía,1325
son éstas, que a mi amor hacen Proteo?
¿Cuándo os pensáis quietar, loco deseo,
que amáis, no la eleccián, mas la porfía?
Al conde quiero ya que aborrecía;
porque Narclsa pone en él su empleo,1330
al español me inclino porque veo
que en ella amor, y celos en mí cría.
Sombra soy de ml hermana. A cualquier parte
que va su voluntad, doy en seguilla;
y sin amar, amor me da desvelos.1335
Mas si su hacienda entre las dos reparte
mi padre aun hasta aquí, ¿qué maravilla
que ella herede el amor y yo los celos?
Sale don RODRIGO, con un lienzo atado de la mano izquierda
RODRIGO: ¿Qué manda vuestra excelencia?
AURORA: Mucho debéis, don Rodrigo,1340
pues no hago en vos un castigo
ejemplar, a mi paciencia.
Agradeced a mi prima
y al amor que os ha tenido…
RODRIGO: No sé en qué os haya ofendido.1345
AURORA: Que a no saber en la estima
que con ella habéis estado,
no excusara la ocasión
que dais a mi indignación.
RODRIGO: Pues yo ¿en qué..!1350
AURORA: ¿No os he avisado
que las damas de mi casa
las pretensiones no admiten
que los palacios permiten,
cuando el uso por ley pasa?
RODRIGO: Pues ¿en qué, señora, excedo1355
a lo que vos me mandastes?
AURORA: ¡Lindamente os enmendastes!
Agradecéroslo puedo.
Basta, que contra la fama
que en esta casa ofendéis,1360
dais en galán y tenéis
dentro en mi palacio dama.
RODRIGO: ¿Dama yo?
AURORA: Pues os escribe
y os correspondéis los dos,
siendo cortesano vos,1365
¿quién duda que no recibe
de sus papeles respuesta?
RODRIGO: [De quien puede ser, no sé.]
El que aquella tarde hallé,
que haciendo en el parque fiesta1370
a vuestras damas, la nieve
me tiraron, y leí;
mas ni al dueño conocí,
ni habrá quien contra mí pruebe
que después que vuexcelencia1375
sin culpa me reprendió,
haya pretendido yo
con alguna diligencia
saber quién la dama ha sido;
de que estoy tan ignorante,1380
cuan libre de ser su amante.
AURORA: Buena excusa habéis fingido,
pues si acabo de cogella
este segundo papel,
¿podéis excusar en él1385
el aviso de la pella?
RODRIGO: ¡Segundo papel a mí,
gran señora!
AURORA: Tomad, vedle.
Si no me creéis, leedle,
que agora se le cogí;1390
y si con él no os convenzo,
y responder no podéis,
pues que cortado os habéis,
la mano, enviadla el lienzo.
Mas bien podréis; que no ha sido1395
la derecha la cortada;
que ésa estará reservada,
para ser agradecido.
RODRIGO: Si conozco a esa mujer,
si la he visto, si la he hablado,1400
un traidor disimulado
me mate, y no llegue a ver
mi patria; de mí murmure
el que más mi amigo fuere;
los estudios que escribiere1405
un idiota los conjure;
el que anduviere conmigo,
cuando esté ausente, me ofenda;
pleitee, sirva, pretenda…
AURORA: Leed, leed, don Rodrigo.1410
RODRIGO: Pues vos me lo mandáis, leo;
puesto que a creer me incita
que vive en la ley escrita
quien me escribe y nunca veo.
Lee
“Don Rodrigo, Amor os llama `para poco,’ pues no os mueve un papel que envuelto en nieve, disfrazó en ella su llama. Buscad curioso la dama que, descuidado o cobarde, os busea y manda que aguarde Amor, niño invencionero, a una reja del terrero esta noche. El cielo os guarde.”1415
De aquí puede colegir,
señora, vuestra excelencia
mi descuido y negligencia,
y si he intentado salir
del límite que me puso1420
en el primero papel.
AURORA: La que os muestra amor en él
y agora os tiene confuso,
es mi sangre, tan hermosa,
que no es mucho si la veis,1425
que la condesa olvidéis
por ella. Ha de ser esposa
de un ilustre potentado,
con quien casarla pretendo;
y así del amor me ofendo1430
que os muestra y he castigado.
Cuando la cogí el papel.
de tal suerte la reñí,
que temerosa de mí,
os quisiera dar en él1435
veneno. Hame prometido
de olvidar vuestra afición,
y por aquesta ocasión,
a mostrárosla he venido.
No vais, Rodrigo, al terrero1440
esta noche, ni ofendáis
su secreto, si os preciáis
de leal y caballero;
porque si os ve diligente
en averiguar quién es,1445
será difícil después
lo que agora fácilmente
se remediará en los dos.
RODRIGO: Digo que sea así, madama.
AURORA: Lo que no se ve, no se ama.1450
Yo sé que si la veis vos,
no ha de ser después posible
el dejarla de querer.
RODRIGO: (¡Válgate Dios por mujer, Aparte
cuanto alabada, invisible!)1455
AURORA: Dadme ese lienzo que es suyo.
RODRIGO: Está sangriento, señora.
AURORA: Haréle quemar agora;
que así principios destruyo
que puedan dar ocasión1460
a que yo viva ofendida.
Mostrad. ¿Es algo la herida?
RODRIGO: No, señora.
AURORA: Este listón,
en vez del lienzo os atad.
Dale uno
RODRIGO: ¡Tanto favor!1465
AURORA: No es favor
ocasionado de amor,
sino de necesidad.
Mirad que me prometéis
de no salir al terrero
esta noche.1470
RODRIGO: Solo quiero
daros gusto.
AURORA: Acertaréis.
RODRIGO: No intento más que serviros.
AURORA: (¡Ay sangre, que poco a poco
me abrasáis! Pues que ya os toco,
¿quién bastará a resistiros?1475
Ni ¿cómo tendré sosiego,
si cuando el alma os conserve,
la sangre sin fuego hierve,
y hoy venís a sangre y fuego?)
Vase AURORA. sale CHINCHILLA
CHINCHILLA: ¿Esta casa está encantada?1480
Vive Dios, que es en Saluzo
de casta, Amor, de lechuzo.
RODRIGO: ¿Qué es eso?
CHINCHILLA: ¡Oh, señor! No es nada.
Acá nos lo habemos yo
y una dama piamontés,1485
que al conde Partinuplés
a escuras encantusó.
RODRIGO: ¿Díceslo por mí?
CHINCHILLA: Y por todos
los pecadores, amén.
Amante soy yo también.1490
Los mismos pasos y modos
de tus confusiones sigo,
porque de una misma traza
vayan la mona y la maza.
RODRIGO: ¿Estás loco?1495
CHINCHILLA: Verdad digo.
Sin ti, y entre cuatro dueñas…
¡Mira con quién y sin quién!
…y tres doncellas también…
digo doncellas por señas
que en lo demás no me meto,1500
…en la antecámara estaba,
y con ellas conversaba,
más compuesto que un soneto…
Mira si en amar te imito.
RODRIGO: ¡Ay Chinchilla, si supieras1505
mi confusión!
CHINCHILLA: ¿Hay quimeras
nuevas?
RODRIGO: Otra vez me ha escrito
mi encubierta dama.
CHINCHILLA: ¿Agora?
RODRIGO: Y me espera en el terrero
esta noche.1510
CHINCHILLA: ¿Por febrero?
Gatuno es tu amor.
RODRIGO: Aurora
le cogió el papel, y airada,
leyéndole, me obligó
a no amarla.
CHINCHILLA: ¿Cómo no?
RODRIGO: Dice que está concertada1515
con un potentado.
CHINCHILLA: ¡Bien!
¿Y descubrióte quién era?
RODRIGO: ¡Dichoso yo, si eso hiciera!
Hame mandado también
que ni saber solicite1520
quién es y, aunque viva en duda,
ni que aquesta noche acuda
al terrero.
CHINCHILLA: A tal emvite,
nada harás en no querer.
RODRIGO: Mandómela tan hermosa1525
y dice es difícil cosa
oyéndola, no la querer.
¡Si está con ella celosa,
según me lo afirmó aquí!
CHINCHILLA: Celosa de ella o de ti?1530
RODRIGO: Es cosa dificultosa;
que no la vea me avisa.
CHINCHILLA: ¡Válgame Dios! ¿Quién será?
RODRIGO: Por las señas que me da
yo sospecho que es Nareisa.1535
CHINCHILLA: De esa estoy yo sospechoso.
Sale ASCANIO
ASCANIO: Don Rodrigo, de vos vengo
muy sentido, y sé que tengo
ocasión de estar quejoso.
RODRIGO: Declarad aquesa enigma;1540
que todos habláis aquí
misterios.
ASCANIO: Desde que os vi,
os he tenido en la estima
que vuestro valor merece.
RODRIGO: Y yo obligado os estoy.1545
ASCANIO: Pero el no saber quién soy,
justa disculpa os ofrece.
Oíd aparte.
Sepáranse de CHINCHILLA, ASCANIO y don RODRIGO
Monreal
por su conde me respeta;
y Amor, que cetros sujeta1550
y al oro iguala el sayal,
le enamoró de Narcisa
de la suerte que sabéis,
pues en su casa me veis
sirviendo.1555
Llegándose a los dos CHINCHILLA
CHINCHILLA: Cuéntelo aprisa;
que es ya de noche, y tenemos
mucho que hacer.
Retírase
ASCANIO: Competencias
que entre nuestras acendencias
pasaron a los extremos
de bandos y enemistades,1560
me han quitado la esperanza
con que el matrimonio alcanza
dulce unión de voluntades.
Amor, por esta razón,
manda que en su casa viva1565
secretario, donde escriba
sus tormentos mi pasión,
y como los celos ven
cosas que les dan enojos,
daisme a entender en los ojos1570
que Narcisa os quiere bien.
Aquesto es verdad, por Dios.
RODRIGO: ¿Qué es lo que decís?
ASCANIO: Yo digo
lo que he visto, don Rodrigo.
No ha media hora que a las dos,1575
digo a Aurora con su hermana,
vi riñendo, y que decía
que de vuestra gallardía,
digna elección de Dïana,
vuestro valor y nobleza,1580
tan enamorada estaba,
que haceros dueño intentaba
del oro de su belleza.
RODRIGO: (¡Gracias a Dios, que he sacado Aparte
en limpio este borrador!)1585
ASCANIO: ¡Mirad qué tal es su amor,
y si me habéis agraviado
sin culpa, aunque desde agora
podré quejarme de vos!
RODRIGO: Ni yo la he hablado, por Dios,1590
hasta aquí, ni de señora
madama entendí jamás,
que Narcisa se mudara;
mas pues así se declara
fïad, conde, desde hoy más,1595
que no halléis en mí ocasión
de sospecha ni de celos.
ASCANIO: Han guarnecido los cielos,
amigo, vuestro Girón
del oro mas acendrado1600
que apuró la cortesía.
Ya sabéis la historia mía;
y en esa fe confïado,
fío mi dicha de vos.
Sois generoso y discreto;1605
no agraviéis mi secreto,
ni nuestra amistad. Adios.
Vase ASCANIO
CHINCHILLA: ¿Qué tenemos?
RODRIGO: De hoy comience
mi dicha con claridad;
que en cosas de voluntad,1610
lo cierto es, viva quien vence.
CHINCHILLA: ¿No me dirás lo que ha habido?
RODRIGO: Lo cierto es que soy amado
de Narcisa, y que el cuidado
de mi amor pagado ha sido.1615
No me preguntes más.
CHINCHILLA: Quiero,
como tú contento estés,
y no lloremos después.
¿Habemos de ir al terrero?
RODRIGO: ¿Eso dudas?1620
CHINCHILLA: Noche es ya.
RODRIGO: Prevenme espada y rodela.
CHINCHILLA: Yo seré tu centinela;
pero Aurora ¿qué dirá?
RODRIGO: Lo que quisiere, y también
Ascanio, si me condena;1625
que por pretensión ajena
no he de dejar a mi bien.
Vanse los dos. Sale AURORA a una ventana
AURORA: Si siempre la privación
fue aumento del apetito,
y que aquí venga limito1630
a don Rodrigo Giron,
no perderá la ocasión,
que con los estorbos crece
e imposibles apetece;
pues con Amor, donde anima,1635
lo difícil tiene estima,
y lo fácil desmerece.
Ya, envidia, os habéis trocado
por otro afecto mayor.
Envidia, ya sois amor1640
verdadero y declarado.
Harto caro os ha costado,
pues sabéis, alma rendida,
que él dio sangre, y vos la herida;
mas pues sangre le costáis,1645
nadie diga que no vais,
por lo menos, bien vendida.
Salen RODRIGO y CHINCHILLA
CHINCHILLA: ¡Cuerpo de Dios con la noche!
RODRIGO: ¡Brava oscuridad, Chinchilla!
CHINCHILLA: Para ensartar abalorios,1650
o afeitar barbas, es linda.
RODRIGO: ¿Si habrá venido al terrero
esta nuestra dama en cifra,
por quien ando más confuso
que un poeta academista?1655
AURORA: Ce, ¿es don Rodrigo?
CHINCHILLA: Con “ce”
desde aquellas celosías
te llama una dama trasgo;
celos temo que te pida.
AURORA: ¿Sois vos español?1660
RODRIGO: No sé
si soy yo, señora mía,
o si mi amor encantado
me ha trasformado en vos misma.
¡Qué de ello que me costáis!
AURORA: Pues yo ¡qué os cuesto?1665
RODRIGO: Dos riñas
de Aurora, sin conoceros.
AURORA: Lo más caro, en más se estima.
¿Estáis muy enamorado?
RODRIGO: Puesto que lo estoy de oídas,
si la que imagino sois,1670
el alma os tengo rendida;
aunque si de los favores
que me hacéis, es bien colija
sus efectos mi esperanza,
todas paran en desdichas.1675
AURORA: ¿Por qué?
RODRIGO: El primero es de nieve
juzgad, cuando amor se cría
entre llamas, si será
posible que helado viva.
AURORA: Con amor, la nieve abrasa,1680
y sin él, el fuego enfría.
No amáis, si la nieve os hiela.
RODRIGO: Todo aqueso es tropelía.
Escribísme que queréis
saber si os miente el que os pinta1685
tan hermosa. y que yo sea
jüez que el pleito difina
y sabiendo que ha de ser
el proceso vuestra vista,
no os viendo, ¿de qué manera1690
os he de guardar justicia?
AURORA: Hay tantos impedimentos
en casa, y puede la envidia,
que de vos algunos tienen,
tanto…1695
RODRIGO: ¿De mí?
AURORA: Que me obliga
a que de vos me recate.
RODRIGO: ¿De qué suerte?
AURORA: Me castigan
porque ayer os escribí
otro papel.
RODRIGO: ¿Quién podía
por eso a vos castigaros?1700
AURORA: Quien os recela, y os mira
con pasión, y es poderosa.
RODRIGO: ¿Es la marquesa?
AURORA: ¿Y no es digna
de vuestro amor la marquesa?
RODRIGO: Es su hermosura divina;1705
mas dicen que adora a Carlos.
AURORA: No sé en eso lo que os diga;
pero sé de que le pesa
que os pretenda y que os escriba.
RODRIGO: Y vos proseguís, señora,1710
estos amores tan tibia,
que cuando con imposibles
de verdaderos se animan,
juráis de olvidarme.
AURORA: ¿Yo?
RODRIGO: La marquesa así lo afirma.1715
AURORA: ¿Y no mienten las marquesas?
RODRIGO: No ignoro yo que hay mentiras
en las cortes, tituladas,
mercedes y señorías;
mas de Aurora no lo creo.1720
Sale ASCANIO, sin ver a nadie
ASCANIO: Celos, como sois espías,
al desengaño esta noche
servid de postas perdidas.
Salen CARLOS, sin ver a nadie, y TEODORO
CARLOS: Yo he de averiguar agora
lo que no puede día,1725
y saber si a la marquesa
otro amante desatina.
TEODORO: ¿No te asegura su hermana?
CARLOS: Mis recelos imaginan
que en otra parte se abrasa1730
quien conmigo está remisa.
CHINCHILLA: (De dos en dos van viniendo Aparte
o rondantes o estantiguas
de palacio. Haceos allá
o hacedme lugar, esquina.)1735
RODRIGO: En fin vos me queréis bien;
pero mi amor no os obliga
a que me digáis quién sois.
AURORA: Recelo, cuando os lo diga,
que me aborrezcáis por fea.1740
RODRIGO: Eso no; que os apadrina
de la marquesa el abono,
pues de suerte os acredita
en discreción y belleza,
gracia, sazón, bizarría,1745
que tiene por imposible
que la libertad no os rinda
si os veo.
CARLOS habla aparte con TEODORO
CARLOS: ¿Qué te parece,
Teodoro? ¡Si se confirman
mis sospechas, con la noche,1750
tercera de estas visitas!
Agora importa saber
quién son los que solicitan
hipócritas voluntades,
disimuladas de día.1755
TEODORO: No es la marquesa, a lo menos.
CARLOS: Mucho de una mujer fías,
ocasionada por moza,
y peligrosa por rica.
ASCANIO: (Un hombre habla en el terrero, Aparte1760
y una dama desde arriba.
Acrecentando sospechas
mi esperanza desanima.
¡Válgame Dios! ¿Quién será?)
RODRIGO: Por más que el recato finja1765
con que de mi os encubrís,
¡por Dios, que estáis conocida!
AURORA: ¿Pues quién soy?
RODRIGO: Si me juráis,
como la verdad os diga,
no negarla, os lo diré.1770
AURORA: Confesarélo, por vida
de la cosa que mas quiero.
RODRIGO: Pues digo que sois Narcisa.
ASCANIO: (¡Ay cielo! ¿Qué es lo que escucho? Aparte
¡Ay, alma, siempre adivina!)1775
AURORA: ¡Jesús! ¡Qué lejos que dais
del blanco!
RODRIGO: Es ciego el que tira;
pero yo sé que lo acierto.
AURORA: ¿Pues qué ocasión os, obliga
a creer tal disparate?1780
RODRIGO: Amor, cuya monarquía
mis cortos merecimientos
a vuestro valor sublima.
AURORA: Pues ¿quiéreos Narcisa a vos?
RODRIGO: Y de suerte, que ofendida1785
la marquesa, o envidiosa
de que papeles me escriba,
hoy ha reñido con ella.
Acabad, señora mía,
que quien oyó la pendencia1790
lo que me quiere me avisa.
ASCANIO: (Esto es hecho; el español Aparte
es éste. Lo que temía,
averigüé. ¡Qué indiscreto
es quien de estranjeros fía!)1795
RODRIGO: Confesadme que sois vos.
AURORA: ¿He de confesar mentiras?
RODRIGO: Vuestra vida habéis jurado.
AURORA: No lo soy, por vida mía;
que Narcisa quiere al conde.1800
RODRIGO: ¿Qué conde es éste?
AURORA:. Aquí habita
cierto conde disfrazado,
a quien amorosa mira
la dama que os desvanece.1805
ASCANIO: (Yo soy ése. No hay quien viva Aparte
conde en casa, sino yo.)
CARLOS habla aparte a TEODORO
CARLOS: ¿Mas si me amase Narcisa,
viendo que estoy en su casa,
Teodoro, como éste afirma?1810
RODRIGO: Díjome que érades vos
su sangre.
AURORA: ¿Pues no podía,
en fe de aquesa verdad,
ser yo la marquesa misma?
CARLOS: Teodoro, ¿no escuchas esto?1815
TEODORO: Bien puede ser que se finja
la que no es. Escucha y calla.
RODRIGO: La marquesa es prenda digna
del amor del conde Carlos.
AURORA: ¿Y si fuese yo la misma,1820
pesáraos de que os amara?
RODRIGO: No es mi estrella tan benigna
que tal ventura merezca;
puesto que yo a una cinta,
que coronando esperanzas,1825
dio salud a cierta herida.
AURORA: Pues tampoco soy Aurora,
porque ésa a Carlos dedica
la libertad, que a su fama
ha tanto que está ofrecida.1830
CARLOS: ¡Eso sí, locos deseos!
TEODORO: ¡Cuál estabas ya!
CARLOS: Sin vida,
sin seso, sin esperanza.
RODRIGO: ¿Quién sois, pues?
AURORA: Soy de dos primas
que en palacio tiene, una.1835
Entre Sirena y Arminda,
¿cuál os parece mejor?
RODRIGO: ¿Qué sé yo?
ASCANIO: (Si no es Narcisa Aparte
la misma que estoy oyendo,
y las esperanzas mías1840
saben que es de un conde amante,
disfrazado por servirla,
¿qué tengo más que esperar?
Si mi ventura averigua
su seguridad mañana,1845
yo, Amor, os prometo albricias.
Vase ASCANIO
CARLOS: Teodoro, yo he de saber,
primero que se despidan,
quien son los que me atormentan,
aunque me cueste la vida.1850
Ven y calla.
TEODORO: Callo y voy.
Vanse CARLOS y TEODORO
RODRIGO: Pues ni ruegos ni porfías
bastan con vos, vive el cielo,
que he de volverme a Castilla.
Adiós, oscura señora.1855
AURORA: Escuchad.
RODRIGO: Vamos, Chinchilla.
AURORA: Esperad un poco.
CHINCHILLA: Esperen
los judíos su mesías.
RODRIGO: Si no me decís quién sois,
perdonad; que martirizan1860
tantas tinieblas a un alma.
AURORA: Esperad, pues, que os lo diga.
RODRIGO: Ya espero.
AURORA: La que mañana
cuando Aurora salga a misa
con sus damas, como suele,1865
al entrar de mi capilla
tropezase, yendo vos
a tenerla, y con fingida
industria os dejare un guante,
ésa es la que os desatina.1870
Y con esto, adiós.
Retírase AURORA de la ventana
CHINCHILLA: Metióse.
RODRIGO: Alto; ello va por enigmas.
¡Paciencia! ¿Qué dices de esto?
CHINCHILLA: ¿Qué diablos quieres que diga?
RODRIGO: ¿Tienes ganas de acostarte?1875
CHINCHILLA: No será con las gallinas;
mas con los mochuelos sí.
RODRIGO: ¡Oh si el sol se diese prisa
para echar ya confusiones
a una parte!1880
CHINCHILLA: ¡Oh si una silla
te echase Amor, con su freno!
RODRIGO: Anda, necio.
Vase don RODRIGO, y por una reja baja se asoma BRIANDA y coge de la capa a CHINCHILLA
BRIANDA: ¡Ce, ah Chinchilla!
CHINCHILLA: ¿Ah Chinchilla, y a estas horas?
BRIANDA: No te vayas.
CHINCHILLA: ¿Quién me tira?
BRIANDA: Quien te adora.1885
CHINCHILLA: ¿A mi adorar?
¿Estoy en la platería?
BRIANDA: Sosiégate.
CHINCHILLA: ¿Pues quién eres,
alma o cuerpo?
BRIANDA: ¿Ya te olvidas
de la dama que esta noche
te ofreció a escuras la vida,1890
y te tomó de la mano?
CHINCHILLA: Di lo que quieres, aprisa.
BRIANDA: Que me quieras.
CHINCHILLA: ¿Eres dueña,
o doncella? ¿Vieja o niña?
¿Blanca, negra, moza o ama.1895
hija, madre, grande o chica?
BRIANDA: Soy tamaña, que pudieran
traerme al cuello por higa
si el cristal fuera azabache.
CHINCHILLA: Serás dama cristalina.1900
¿Llámaste?
BRIANDA: Con “bri” comienza
mi nombre, y su “don” encima.
CHINCHILLA: ¿”Don” con “bri”? Doña Bribona,
si ya no eres doña Brizna,
doña Brígida.1905
BRIANDA: Tampoco.
CHINCHILLA: ¿Estás en la letanía,
o en el libera nos, Domine?
BRIANDA: No hay saberlo, aunque porfías
mientras no me prometieres
ser mi marido.1910
CHINCHILLA: (¡A tu tía!) Aparte
¿Al matrimonio te acoges?
¿No son primero las vistas?
BRIANDA: Yo sé que no te arrepientas.
CHINCHILLA: Ahora bien, para que diga
de sí o no, dame esa mano.1915
BRIANDA: De esposa os la doy.
CHINCHILLA: ¡Qué fría!
¡Qué flaca, y qué floja está!
Y en fin, para ser Francisca,
¡qué de nudos de cordón
traen los dedos por sortijas!1920
¡Vive el cielo, que parecen
manojo de disciplinas
o espárragos de Portillo,
si no son de cañafístola!
BRIANDA: No hagas caso de las manos;1925
que aunque me desacreditan,
lo demás es de manteca.
Toca la fisonomía.
CHINCHILLA: Cariredonda pareces.
BRIANDA: ¿Pues es malo?1930
CHINCHILLA: En redondillas
me enamoras, vive Dios.
Le tienta los anteojos
¡Ay!
BRIANDA: ¿Qué ha sido?
CHINCHILLA: ¡Antojadiza!
BRIANDA: Tráigolos, por el sereno,
de noche.1935
CHINCHILLA: ¿Y te melindrizas?
¡Bueno! ¿Son negros, o zarcos?
BRIANDA: Negros.
CHINCHILLA: ¿Mucho?
BRIANDA: Como endrinas.
CHINCHILLA: Pues serán espadas negras;
que por ser amor esgrima,
se ha puesto, por no lisiarme,1940
antojos por zapatillas.
BRIANDA: ¿Qué buscas?
CHINCHILLA: Lo que no hallo,
la narigación.
BRIANDA: ¿No atinas
con ellas?
CHINCHILLA: No.
BRIANDA: Aquéstas son.
CHINCHILLA: ¿Éstas romas?1945
BRIANDA: ¿Qué querías?
CHINCHILLA: Si roma me voy por todo,
¡por Dios, si te arromadiza!
Roma dama que no topes
que tirar, sino es con pinzas,
¿mona hay que las trae mayor?1950
BRIANDA: ¿Pensabas que era judía?
CHINCHILLA: No; mas redonda y sin ellas,
cara tienes de boñiga.
Sutiles jinetes son
los antojos, pues encima1955
pueden tenerse, aunque vayan
a la gineta o la brida.
¿Hay tal esterilidad
de narices en las Indias?
Puedes pretender, por chata,1960
una plaza de cacica.
¡Válgate el diablo por roma!
BRIANDA: Si él me viera, no diría
tantas faltas.
Salen CARLOS y TEODORO, con ACOMPAÑAMIENTO, y dos CRIADOS con hachas. Vase BRIANDA en el momento que CHINCHILLA la ve a favor de la luz
CARLOS: Alumbrad.
CHINCHILLA: (¡Jesús! ¡Ánimas benditas! Aparte1965
¿Qué he visto?)
CARLOS: ¿Quién sois? Teneos.
CHINCHILLA: (¿Hay tal visión, tal harpía, Aparte
cigüeña blanca y negra,
tal urraca o golondrina?
Yo me muero pues vi al diablo,1970
a la muerte, a Celestina,
y a una dueña, que es peor.
¡Válgate el diablo por niña!)
CARLOS: ¿Qué hacéis a tal hora aquí?
CHINCHILLA: Pecados, señor, hacía,1975
los más chatos y asquerosos
que la inquisición castiga.
CARLOS: ¿Hónrase bien el palacio
de la marquesa, Chinchilla,
hablando agora a sus damas?1980
CHINCHILLA: ¿Damas? ¡Blasfemia! ¡Herejía!
CARLOS: ¿Quién hablaba aquí con vos?
CHINCHILLA: Una rapaza, que tía
dicen que fue de Adán y Eva.
CARLOS: Y vuestro señor, ¿sería1985
el presumido galán,
que de noche solicita
las damas que no conoce?
¿Quién era ella?
CHINCHILLA: Si a la mía
se parece, la tarasca1990
del Corpus Cristi sería.
CARLOS: Decid quién es, y advertid
que la marquesa me envía
a averiguar la verdad.
CHINCHILLA: Pues vuestra merced la diga,1995
que yo estoy espiritado,
es una visión o estantigua
que agora de ver acabo;
que me echen agua bendita,
conjurándome, y después2000
sabrá que la que venía
a tentarme, empieza en “bri,”
y tiene su “don” encima.
TEODORO: Ésa fue doña Brianda.
CHINCHILLA: Doña avestruza sería.2005
CARLOS: ¿Y la que habló a don Rodrigo?
CHINCHILLA: Vuesas mercedes me sigan,
y sabránlo si me alcanzan.
¡Dueñas! El cielo os maldiga.
CARLOS habla aparte con TEODORO
CARLOS: ¡Celos de este español llevo.2010
TEODORO: ¿De qué, si él ama a Narcisa,
como a ti las dos hermanas?
CARLOS: No tengo yo tanta dicha.

FIN DE LA SEGUNDA JORNADA

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