JORNADA TERCERA
Salen PORCELLOS, VELA [y] MONGANA
PORCELLOS: Al fin murió don García
en las prisiones.
VELA: Ansí
me viene a faltar a mí
la esperanza que tenía.1695
Sólo ese resquicio abrió
a mi dicha la Fortuna;
ya no hay esperanza alguna.
MONGANA: Buen ventanazo nos dio.
PORCELLOS: Si la potencia divina1700
es quien la fortuna mueve,
desconfïar no se debe
pues donde no se imagina…
MONGANA: Eso dicen de la liebre.
Donde no piensan saltó,1705
pero de la dicha, no.
VELA: Bárbaro, harás que te quiebre
la boca.
PORCELLOS: Gusto de oíllo,
dejadle.
VELA: Vete de ahí
o calla, Mongana.1710
MONGANA: Aquí
trovaré aquel estribillo:
“Oh, terribles agravios
mátanme de hambre y ciérranme los labios”.
VELA: ¡Nunca hablaste sin dar pena?
MONGANA: Cómo de ésas tú me das.1715
PORCELLOS: ¿Con necesidad estás?
Toma, amigo, una cadena.
MONGANA: Muy bien se la puedes dar;
anímale que es cobarde.
Las cuatro son de la tarde1720
y podemos comulgar
como están mis tripas anchas
a estas horas. Ansí viva
que puede vender saliva.
¿Hay quién quiera sacar manchas?1725
PORCELLOS: Aunque es dádiva del Rey,
¿en quién mejor empleada?
VELA: La merced es excusada.
PORCELLOS: Tomarla tienes.
VELA: Si es ley
obedecer, tuyo he sido.1730
¡Ah, bellacón!
MONGANA: ¡Qué regalo!
No fue el estribillo malo.
La cadena le ha valido.
PORCELLOS: Digo, pues, que la desdicha
es vivir desconfïando.1735
Nadie sabe en qué ni cuándo
ha de venirle la dicha.
¿Cuántos en lo que tuvieron
por dicha su muerte hallaron?
¿Cuántos, cuando no pensaron,1740
ricos y alegres se vieron?
Don Vela, mientras vivimos
no hay buena ni mala suerte
hasta que llegue la muerte
que es el fin a que nacimos.1745
Morir bien y a la vejez
es la dicha verdadera
y ansí el hombre hasta que muera
no puede, no ser jüez
de su mala o buena suerte.1750
Vivir es dicha. Al morir
la dicha se ha de advertir
si es mala o buena la muerte.
Quien muere bien es dichoso;
quien muere mal desdichado.1755
Un astrólogo afamado,
aunque siempre fui dudoso
de la judiciaria yo,
me dijo, el cielo lo impide,
que seré dichoso en vida1760
y no en la muerte.
VELA: Mintió.
Ni te acuerdes, ni lo creas.
Eres varón singular
y ansí el cielo te ha de dar
aun más vida que deseas.1765
PORCELLOS: ¡Sea ansí para los dos!
Astrólogos no creí.
Vivir bien me toca a mí;
lo demás le toca a Dios.
Que como haya yo vivido1770
bien creyendo y bien obrando,
muera yo del modo y cuando
el cielo fuere servido.
Voyme a ver al Rey.
Vase [don Diego PORCELLOS]
VELA: Adiós.
MONGANA: Ya podrás hacer retablos.1775
El señor de los dïablos
sea bendito; que los dos
quedamos solos. Toquemos
ese divino metal
tras quien va todo animal,1780
espejo en que todos vemos
nuestras humanas acciones.
¡Oh, cadena hermosa y bella,
si fueran los de Marsella
tus gallardos eslabones!1785
Pienso que falsa has de ser
porque habiéndote tocado
la mano de un desdichado
alquimia te has de volver.
VELA: Vete, pues, en hora buena;1790
que a una persona deseo
hablar, y viene.
MONGANA: Y aun creo
que has de darle la cadena.
Déjate de esos amores.
Pagar podemos ansí,1795
que han de llover sobre mí
tus cansados acreedores
y me habrá de suceder,
temiéndolo estoy por puntos,
lo que a tres ciegos que juntos1800
rezaban para comer.
Dijo al uno una tapada,
“Tome este escudo, Tomé”,
y repártalo, y se fue
no dejando a Tomé nada.1805
Regocijados deste arte,
los ciegos se concomieron
y sus partes le pidieron,
“Tomé, mi parte, mi parte”.
Él juraba a Jesu Cristo1810
y ninguno le creía,
y hubo ciego que decía,
“Sí, se lo dio, yo lo he visto”.
Sin más, ni más intervalos,
confundidos en los modos,1815
andaban a Palos todos
y se molieron a palos.
VELA: Vete ya.
MONGANA: Dime, ¿quién es
la tal dama?
VELA: Bestia, vete.
MONGANA: ¿Es mondonga? ¿Es del retrete?1820
Sépalo y muera después.
Vase [MONGANA]. Sale BRIANDA
BRIANDA: (Vi a don Vela y he venido [Aparte]
como blanca mariposa
sitiando la luz hermosa
que su cuna y tumba ha sido).1825
Señor, don Vela.
VELA: Brïanda,
aurora de mi consuelo,
iris sacro de mi cielo,
mensajera por quien anda
comunicándose el bien1830
de mi vida y de mi amor,
dime, ¿cómo está Leonor?
BRIANDA: Buena y amando también.
VELA: Dale esta cadena y ruega
que la acepte y en su pecho1835
la vea yo, satisfecho
de que favor no me niega.
Por la extraordinaria hechura,
ya que no por el valor,
digna ha sido de Leonor.1840
Dale la cadena
BRIANDA: Luego la daré.
VELA: Procura
hacer mis partes.
BRIANDA: Es cierto.
VELA: ¡Quién te diera un gran tesoro!
Vase [don VELA]
BRIANDA: En las finezas del oro
de mi amor está encubierto.1845
Disculpada es mi malicia,
remedio a mi amor prevengo
y ya se verá que tengo
mayor amor que codicia.
La cadena le he de dar.1850
Sale LEONOR
LEONOR: Brïanda.
BRIANDA: ¿Señora mía?
¿Cómo te va de alegría?
¿Cómo te va de pesar?
LEONOR: De todo tengo, aunque son
entre mis quejas y amores1855
las horas tristes mayores.
BRIANDA: Ansí dice una canción:
“¡Oh, si volasen las horas
del pesar
como las del placer1860
suelen volar!”
Ésta ha de estarte muy bien.
Ponte al cuello esta cadena.
LEONOR: ¿Quién te la ha dado, que es buena?
BRIANDA: No me preguntes de quién.1865
LEONOR: ¡Ay, si de don Diego fue!
No te quiero examinar.
BRIANDA: (Don Vela se ha de engañar [Aparte]
si la cadena le ve).
También en deuda me estás1870
de que me voy, porque viene.
Vase [BRIANDA]
LEONOR: ¡Qué mujer tu agrado tiene!
Discretamente te vas.
Sale PORCELLOS
PORCELLOS: (Aquí me encuentro a Leonor [Aparte]
y con dos afectos lucho.1875
Mucho es mi respeto, y mucho
es en el alma el amor.
¿Llegaré? Tengo temor
de ofender a la amistad.
¿Callaré? Será crueldad1880
no explicar mis propios daños.
¿Hablaré? Diráme engaños.
¿Huiré? Tengo voluntad).
LEONOR: Conde, pasad adelante.
¿Qué teméis ni qué dudáis?1885
¿Suspenso al verme quedáis?
¿Sois acaso aquel amante
que prometió del diamante
la fineza y resplandores,
lo fino de los colores1890
de la rosa, hija de mayo,
la fortaleza del rayo,
y el amor de los amores?
PORCELLOS: ¿Y sois vos la que ha jurado
ser ejemplo de amistad,1895
ser lealtad de la lealtad,
ser cuidado del cuidado,
ser el amor de los amado,
ser olvido del olvido,
ser el ser que firme ha sido,1900
ser muerte de la mudanza,
ser vida de la esperanza?
LEONOR: Sí, lo juré y lo he cumplido.
PORCELLOS: Mucho lo dudo, Leonor.
LEONOR: Mucho lo afirmo, don Diego.1905
No juzga de luz el ciego,
ni el cobarde del valor.
Como en vos faltó el amor,
miráis como por antojos
de color verdes y rojos.1910
Cuanto objetos se ofrecen
rojos y verdes parecen,
y está el color en los ojos.
PORCELLOS: Tener más crédito y fe
el hombre que estima y ama,1915
con lo que dice la dama
que con lo mismo que ve,
no es fineza. Engaño fue
y error del entendimiento
o es la fe de cumplimiento.1920
Pero yo, que estoy en mí,
si he de creer lo que vi,
he de sentir lo que siento.
Si a mí tu pecho me adora,
eres traidora a mi amigo,1925
y si a él adoras, conmigo
eres otra vez traidora.
Mira quién eres, señora,
pues que traidora has de ser
con querer o no querer.1930
Y si a los dos favoreces,
eres traidora dos veces,
eres monstruo y no mujer.
Excusado es el decir
tu ingratitud y mi pena.1935
Hable por mí esa cadena
que acabas de recibir.
Por mi amigo he de sentir
si a su amor ingrata fueres.
Mira quién soy y quién eres.1940
Mira los males que espero,
que si no me quieres, muero;
y moriré si me quieres.
LEONOR: Todo es enigmas y encanto
para más confusión mía;1945
que ni entiendo tu alegría
ni comprehendo tu llanto.
De tus razones me espanto;
no las penetro y ansí
en mí misma me perdí;1950
que en lenguaje tan sucinto
me formas un laberinto,
porque no sepa de mí.
PORCELLOS: Huyo esa voz de sirena
tapándome los oídos.1955
LEONOR: Vete, piedra sin sentido.
PORCELLOS: Si soy piedra, esa cadena
tiene eslabones y ordena
amor, que hiriéndome están,
para que arroje un volcán1960
y un abismo de centellas.
LEONOR: ¡Para que me abrasen ellas!
PORCELLOS: Eres nieve; no podrán.
LEONOR: Eres ingrato.
PORCELLOS: Tú, infiel.
LEONOR: Tú, falso.1965
PORCELLOS: Tú, fementida.
LEONOR: Mientes, Conde, por tu vida.
PORCELLOS: Cadena, parque y papel
son testigos.
LEONOR: ¡Ah, crüel!
¡Tanto engaño, tanto enredo!
Sale a la puerta don VELA y escucha
PORCELLOS: Déjame, Leonor.1970
LEONOR: No puedo.
PORCELLOS: Libre soy.
LEONOR: Y esclava soy.
PORCELLOS: ¿Cómo, si rabiando voy?
LEONOR: ¿Cómo, si llorando quedo?
PORCELLOS: Suelta la capa.
LEONOR: La palma
he de alcanzar.1975
PORCELLOS: No podrás.
LEONOR: ¿No vale tu capa más
que un alma? Suéltame el alma.
PORCELLOS: Engaña el mar con su calma
y tú con esa dulzura.
LEONOR: ¿Cuándo engañó fe tan pura?1980
PORCELLOS: Si finge amor.
LEONOR: Es error;
mas, bien dices, no es amor
el que llega a ser locura.
Vase PORCELLOS sin ver a don VELA
VELA: ¿Esto escucho y vivo estoy?
¿Esto he visto y tengo vida?1985
Villana falsa, homicida,
tirana del ser que soy,
pues vida me dabas y hoy
desestimas tu nobleza,
tu recato, tu belleza.1990
Y el alma que yo te di,
¿cómo te lleva tras sí
tu misma naturaleza?
¿Desta suerte? ¿Desta suerte
se premia mi inmenso amor?1995
Eres símbolo, Leonor,
del engaño y de la muerte.
LEONOR: Hombre, ¿quién eres? Advierte
con quien hablas, que a mi ver
vienes loco.2000
VELA: Puede ser,
que locos hace una pena.
(¡Que trayendo mi cadena, Aparte
esto diga una mujer!)
Si amor a don Diego tienes,
¿cómo me engañas a mí?2005
LEONOR: Loco, ¿qué dices?
VELA: Que vi
en ti amor, en él desdenes.
LEONOR: Hombre o demonio, ¿a qué vienes?
VELA: A ver tus muchos engaños.
LEONOR: ¡Qué sucesos tan extraños!2010
VELA: Los que con el alma toco…
LEONOR: ¡Hola! Echad de aquí este loco.
VELA: ¿Locura son desengaños?
LEONOR. ¡Haréte matar!
VELA: Ya muero
a manos de tus rigores.2015
LEONOR: ¿Qué dices?
VELA: De los favores
que me diste desespero.
LEONOR: Hombre, vete.
VELA: Oye, áspid fiero.
LEONOR: ¿Quién eres?
VELA: Quien te ha adorado.
LEONOR: ¿Y quién soy?2020
VELA: Quien me ha negado.
LEONOR: ¿Yo te vi?
VELA: Ni me has de ver.
LEONOR: ¡Qué desdichada mujer!
VELA: ¡Yo sí que soy desdichado!
Vanse, cada uno por su puerta. [Sale MONGANA]
MONGANA: Viéndome desaliñado,
pobre, mal vestido y roto,2025
¿quién dirá que soy devoto
de saber lo que ha pasado?
Por saber quién es la dama
de don Vela, mi señor,
Conde Claros, con amor,2030
salto diera de la cama.
A costa de que un soldado
de la guarda me despeje
con sus barbazas de hereje,
hasta el jardín he llegado.2035
¡Por Dios, que la Reina sale!
¡Qué santa mujer! ¡Qué hermosa!
De las flores es la rosa,
más que toda España vale.
[Sale la REINA]
REINA: ¡Hola! Avisad a las damas2040
que a los jardines me voy.
Si melancólica estoy,
hagan pálidas retamas,
Van saliendo y entrando por otra puerta REINA y damas
hagan cándidos jazmines
lo que el discurso no ha hecho,2045
mas si el mal está en el pecho,
no hay remedio en los jardines.
Vase [la REINA]
MONGANA: La Reina es cosa sagrada;
della no puedo saber
quién es aquesta mujer2050
tan servida y recatada.
Sale LEONOR
A ésta he de llegar primero,
ingeniosa es mi cautela.
Haciendo reverencias
Crïado soy de don Vela.
LEONOR: Pues, ¿qué importa majadero?2055
MONGANA: (No sois vos, pues respondéis [Aparte]
tan aceda).
Sale ISABELA
LEONOR: Anda, Isabela.
Vase [LEONOR]
MONGANA: Crïado soy de don Vela.
ISABELA: Muy buena alaja tenéis.
Vase [ISABELA]
MONGANA: También me responde mal.2060
[Sale MARCELA]
Esta se llama Marcela.
Crïado soy de don Vela.
MARCELA: Servís en lindo hospital.
Vase [MARCELA]
MONGANA: Ésta tampoco ha de ser.
[Sale BRIANDA]
Una esclavilla bufona2065
sale también y es persona
a quien he de acometer.
BRIANDA: ¡Qué aprisa la Reina va
aun a las damas no espera.
MONGANA: Mas si aquesta galga fuera…2070
Pero preso se sabrá.
Crïado soy de don Vela,
mi señora.
BRIANDA: Huélgome, a fe,
de conocerte.
MONGANA: Ya sé…
(Todo el tiempo lo revela). [Aparte]2075
que le dais muchos favores.
BRIANDA: Luego, ¿ya me ha conocido?
MONGANA: Sí, muy bien y agradecido
está, suspirando amores.
BRIANDA: Este rubí le has de dar2080
en albricias que ha gustado
que yo le quiera.
MONGANA: Doblado
dice que agora ha de amar.
BRIANDA: Buenas nuevas te dé Dios;
eso mis ojos desean.2085
Voyme porque no nos vean
solos hablando a los dos.
La sortija es extremada,
tráigala desde hoy por mí.
(A la Reina la cogí. Aparte2090
Esclava y enamorada,
¿qué no ha de hurtar?)
Vase [BRIANDA]
MONGANA: Mil cruces
me hago. ¡La perrengue ha sido!
Lindamente lo he sabido
y por lindos arcaduces.2095
¡Oh, cuánto necio blasona
que dama de partes tiene
y es, cuando a saberse viene,
un punto más que fregona.
Don Vela y don Diego son.2100
[Salen] VELA y PORCELLOS
PORCELLOS: Esto, amigo, me ha pasado.
VELA: De todo estoy admirado.
MONGANA: Déte más admiración
que sé quién es tu dama.
VELA: ¿Qué dices, loco?2105
MONGANA: Que yerra
tu gusto amando a una perra.
Una galga es quien te llama
suyo.
VELA: ¿Y cómo lo has sabido?
MONGANA: Ella me lo dijo a mí
y te envía este rubí.2110
Piensa que la has conocido
y que la quieres.
PORCELLOS: Don Vela,
eso es, sin duda Brïanda.
En estos enredos anda.
Suya ha sido la cautela.2115
No era letra de Leonor,
y aun siempre yo sospeché
que la voz suya no fue.
VELA: ¿Habrá desdicha mayor?
Echó la Fortuna el sello2120
en perseguirme y burlar.
MONGANA: El rubí puedes tomar.
VELA: Ni he de tomarlo ni vello.
A la bufona embustera
se lo vuelve.2125
MONGANA: Sí, mañana.
PORCELLOS: Toma esta bolsa, Mongana,
por ese rubí, y no quiera
caer en la necedad
de volverlo.
Dale una bolsa y toma el rubí
MONGANA: No caeré.
PORCELLOS: Esto se gaste, que fue2130
atreverse mi amistad,
y en habiéndose gastado,
tú me avisarás después.
VELA: A quien desdichado es
no hay consuelo ni aun soñado.2135
PORCELLOS: En mí he vuelto, corazón;
dame albricias, alma mía.
Tomad toda mi alegría
y dadme una pasión.
Alentad, ojos, deseos;2140
alentad, no siendo extraños.
No me matéis, desengaños.
Con el placer deteneos.
[Salen la] REINA, LEONOR y MUSICOS
MONGANA: En estos jardines anda
ya la Reina.2145
PORCELLOS: Verdad es.
Retirémonos los tres.
VELA: ¡Que me engañase Brïanda!
Vanse aquí [PORCELLOS, don VELA y MONGANA]
REINA: Desnudó el invierno frío
esas ramas del jazmín,
monarca deste jardín;2150
y las albas del estío
llorando en él su rocío
restauraron su belleza;
y la arrugada corteza
vio su pompa natural;2155
y siendo yo racional,
es eterna mi tristeza.
Esa fuente casi helada,
la estación del tiempo fría
calló con melancolía2160
en sí misma aprisionada.
Vino mayo y desatada
corrió con más ligereza
dando al aire con belleza
martinetes de cristal;2165
y siendo yo racional
es eterna mi tristeza.
El pajarillo que muerde
esos ramos y esas flores,
cuando copia los colores2170
de su pluma el campo verde,
la voz rompe, el dolor pierde
que infundió naturaleza
en su viudez, y ansí empieza
su música accidental;2175
y siendo yo racional,
es eterna mi tristeza.
LEONOR: Señora, la causa di
de tus tristezas.
REINA: No sé.
LEONOR: ¿No ha de haber remedio?2180
REINA: ¿En qué?
LEONOR: ¿Quieres que te canten?
REINA: Sí.
LEONOR: Siéntate, pues, y la pena
acaso divertirás.
REINA: Ya no podrá ser jamás.
LEONOR: Ponte al cuello esta cadena2185
que es de labor africana
y no se ha visto en León
tan curiosa perfección.
REINA: Cualquier medicina es vana.
Leonor, el Rey se ha cansado2190
de mí; enfadado me mira.
Aragón le ofrece a Elvira
y mi pecho enamorado,
como no tiene otro estudio
sino amar, con impaciencia,2195
siente más del Rey la ausencia
que la afrenta del repudio.
LEONOR: Será engaño, cantad.
REINA: Crece
mi mal si música das;
que al alegre, alegra más2200
y al triste más le entristece.
MUSICOS: “Celosa está y ofendida
la gran Reina de Cartago,
porque ha temido la ausencia
de aquel piadoso troyano.2205
Llorando al fuego se arroja
y las llamas se aumentaron,
porque lágrimas de amor
volcanes son y no llanto”.
REINA: Hizo bien. Encended fuego;2210
que si en desdichas me abraso
quiero juntar en mi muerte
fuego a fuego, rayo a rayo,
pena a pena, furia a furia.
Pues los cielos me negaron2215
vida a vida, amor a amor,
gloria a gloria, y labio a labio.
LEONOR: ¿Qué accidente es éste tuyo?
[Salen] el REY Ordoño y un CRIADO dándole un retrato
CRIADO: Éste es, señor, el retrato
que me pediste de Elvira.2220
De Zaragoza le traigo.
REY: Hasme servido muy bien.
[Vase el CRIADO]
(Quiero mirarle despacio; [Aparte]
porque ha de ser de mis penas
el alivio y el reparo.2225
Si mis sospechas no mueren,
si son ciertos mis agravios,
substitución será hermosa
de aquélla que estoy mirando.
¡Cuánto, cuánto más gallarda2230
es Violante que ésta! ¡Oh, cuánto
es aquel ángel que temo
más hermoso y más bizarro!
Sombra es ésta de aquel sol,
nube es ésta de aquel rayo,2235
pero, ¿qué importa mi amor
si el honor está temblando?)
MUSICOS: “El mar llora dos ejemplos
de amantes, Hero y Leandro,
unidos en una muerte,2240
en una fe y en un mármol”.
REINA: (¡Dichosos aquellos dos [Aparte]
que fenecieron amando
si eran honestas sus vidas,
si eran sus amores castos!2245
Levántase furiosa
Dejadme arrojar a mí
sobre los duros peñascos
de ese parque; mas, ¿Qué importa
si no he de encontrar los brazos
de mi esposo?)2250
Siéntase
REY: (Las tristezas [Aparte]
de la Reina van pasando
adelante cada día
y yo no me satisfago
de mis dudas. Déme el cielo
la muerte o el desengaño.2255
Ve la cadena y cáesele el retrato
Pero junto lo estoy viendo;
en su cuello estoy mirando
desengaño y muerte. ¡Ah, cielo,
lo que te pedí me has dado!
¿No es aquélla mi cadena?2260
Sin vergüenza y sin recato
la trae al pecho, diciendo
que se la dio un hombre falso.
¡Ea! A sentir me retiro.
¡Ea! A reventar me aparto.2265
Cielo, acabemos con esto.
Muramos, honor, muramos).
Vase [el REY]
BRIANDA: Mirándote ha estado el Rey
entre esas flores y ramos
y se le cayó en el suelo2270
un retrato de la mano.
REINA: Dámele acá, dame luego
ese veneno y letargo
en que duermen mis sentidos.
Idos, todos, retiraos.2275
LEONOR: ¡Que niegue el Rey a esta fe,
deudas de amor!
Vase [LEONOR]
ISABELA: ¡Qué intervalos
son éstos!
Vase [ISABELA]
BRIANDA: No los entiendo.
El seso le va faltando.
Vase [BRIANDA. Queda la REINA sola]
REINA: Elvira, entremos en cuenta2280
las dos agora, y sepamos
yo tu bien y tú mi mal,
yo tu dicha y tú mi agravio.
Más hermosa eres que yo,
no lo niego, pero, ¿cuándo2285
no es la hermosura infeliz?
Ejemplos tenemos raros,
Naturaleza y Fortuna
usan efectos contrarios;
al dar belleza, al dar dicha,2290
las dos nos truecan las manos.
Aquí sale el REY a la puerta y escucha
Elvira, escarmienta en mí;
que me he visto en el estado
que has de tener, y has de verte
en el que yo estoy llorando.2295
¡Dichosa tú que tendrás,
cuando lleguen los trabajos
de tu espíritu, consuelo
en lo que a mí me ha pasado.
Hallarás en mí un ejemplo2300
de fe, de amor, de recato,
desdichas y más desdichas.
Unas tengo, otras aguardo.
Mira, Elvira, que al Rey quieras.
Sólo anhelo tu cuidado2305
por amarle como yo,
pero no podrá ser tanto;
mas, ¿cómo tengo paciencia
para mirarte despacio
y para darte consejos2310
contra mí que en hielos ardo,
contra mí que en llamas hielo,
pensamientos soberanos,
deseos no conocidos,
y amores nunca estimados?2315
Plega al cielo que yo vea
al dueño deste traslado
con los áspides que agora
el alma me están chupando.
Plega al cielo que yo goce2320
las quejas y desengaños
que tendrá.
REY: ¿Qué es esto?
REINA: Nada.
Tomad allí ese retrato.
Vase [la REINA]
REY: Cuando a buscarle venía
sospechas y dudas hallo2325
que me contrastan del modo
que suelen vientos contrarios
impeler y detener
un bajel que zozobrando
se ve en ondas de zafir,2330
se ve en montes de alabastro.
Vi la cadena y oí
palabras que eran regalos
del amor más verdadero
del corazón más humano.2335
¿Preguntaré quién la dio?
¨He de andar averiguando,
como hombre vil, mis injurias?
No han de salir de mis labios.
[Sale PORCELLOS]
PORCELLOS: Horas ha que no te he visto.2340
Dame, gran señor, la mano;
que el día que no la beso
estoy tan desazonado
que de nada siento gusto.
REY: Toma, don Diego, los brazos.2345
PORCELLOS: Sin la mano no hay favor
que me satisfaga.
REY: Extraños
son tus modos de obligarme.
Dale la mano y ve el rubí
(¿Pero qué he visto, qué vaso [Aparte]
de veneno estoy bebiendo2350
en el rubí que le he dado
a la Reina? Mis dos joyas
como amantes se trocaron.
¿Qué más desengaños quiero?
Bastan, honor, estos cargos;2355
que agravïado me doy
cuando basta sospecharlo).
Don Diego, venid conmigo.
PORCELLOS: Siempre seguiré tus pasos.
REY: A las doce de la noche2360
en esta puerta os aguardo.
[Vanse los dos. Salen] al balcón LEONOR y BRIANDA
LEONOR: Brïanda, en este balcón
ya que la noche ha venido
espero restitüido
a mi pecho el corazón.2365
Hablarme quiere don Diego;
repetir querrá sus quejas
y ansí he venido a estas rejas
con algún desasosiego.
Darle pretendo un favor2370
si viene como solía.
Vea a traer, Brïanda mía,
una banda de color.
BRIANDA: Huelgo, señora, que estés
alegre; también lo estoy,2375
pero por la banda voy,
yo te lo diré después.
Vase [BRIANDA]
LEONOR: Vengas, ¡oh, noche!, en buena hora.
Si amor me da sus favores,
tus estrellas serán flores,2380
tu oscuridad será aurora.
[Salen] PORCELLOS y CARRASCO
PORCELLOS: Carrasco, vuélvete a casa.
CARRASCO: ¿Cómo te puedo dejar?
PORCELLOS: Sólo esta noche he de andar.
No has de saber lo que pasa.2385
Mira que me enojaré
si no te vas.
CARRASCO: Tuyo soy.
(Aunque finjo que me voy, [Aparte]
en este parque podré
esperar, que soy leal).2390
Pónese un lienzo en la cabeza; recuéstase, la cabeza en la capa
y aun puedo estar reposando,
porque él suelo estar hablando
una noche natural.
Aquí me tiendo y él hable
cuanto le venga a la boca.2395
LEONOR: ¿Quién a nuestras rejas toca?
PORCELLOS: (Ella respondió. Notable [Aparte]
es su cuidado). Leonor,
¿quién se pudiera atrever
a estas rejas a no ser2400
animado de mi amor?
LEONOR: ¡Ay, Conde, gracias al cielo
que más apacible vienes!
PORCELLOS: Razón de culparme tienes.
LEONOR: Habla paso.2405
PORCELLOS: No hay recelo
ya en mi amor, que el Rey me dijo
que tú mi dueño has de ser.
LEONOR: ¡Oh, qué dichosa mujer!
PORCELLOS: ¡Oh, qué inmenso regocijo!
Sale MONGANA
MONGANA: Siguiendo voy y acechando2410
este bellacón que muero
por vengarme. Como un cuero
está durmiendo y roncando.
Ya una burla le prevengo;
que como aprendo a escribir2415
mi tintero ha de venir
siempre aquí. Si de él me vengo
seré un famoso varón
aunque esto será barato
con que cuelguen mi retrato2420
en alguna procesión.
Hace lo que dicen los versos
Tinta la echo en las dos manos
pues las tiene tan tendidas.
¡Oh, véalas yo mordidas
de dos hambrientos alanos!2425
PORCELLOS: ¿Tal, señora, has de decir?
Daránme gran desconsuelo
tus temores. ¡Vive el cielo!,
que he de amarte hasta morir.
LEONOR: Y yo, Conde, he de quererte2430
hasta que deje de ser,
y aun mi amor ha de exceder
los términos de la muerte.
Pica MONGANA con una canilla a CARRASCO en la cara y él se tiñe
MONGANA: Vos mismo seréis, Carrasco,
quien la burla os haga ansí.2435
¿Pica la mosca? Eso sí.
Eso será untar el casco.
¡Oh, si un áspid le picara!
No está otra mano segura.
Déte el cielo la ventura2440
como te pones la cara.
El se pone negro y fiero,
borracho debe de estar,
pues no acierta a despertar.
Espada, capa y sombrero2445
cobré ya. No ha de dormir
Quítale espada, sombrero y capa
quien tiene enemigos, loco.
Otra vez le pico y toco.
Acábese de teñir.
Vase [MONGANA]
PORCELLOS: ¿Cómo he de irme sin señal2450
de tan verdadero amor?
¿Cómo he de irme sin favor
que hacerme pueda inmortal?
LEONOR: No os iréis. Dame esa banda
azul que el alma me alegra.2455
¡Ay, que la arrojé y es negra!
¡Oh, qué necia estás Brïanda!
PORCELLOS: ¿Qué importa el negro color?
Ningún agüero me muestra
que en el haber sido vuestra2460
está, señora, el favor.
LEONOR: Adiós, Conde, hasta mañana.
¡Que volváis a ser el día
de mi luz y mi alegría!
Vanse [LEONOR y BRIANDA]
PORCELLOS: Vos, el alba soberana.2465
¡Oh, banda, lo que he estimado
teneros por prenda hermosa
de la que ha de ser mi esposa!
Vuestro color no ha turbado
mi esperanza y mi alegría2470
que la noche es negra y fea
y el amante la desea
más que el rosicler del día.
¿Quién es? ¿Qué gente?
CARRASCO: Ninguna.
¡Ay, que sin espada estoy!2475
PORCELLOS: ¿Quién eres, hombre?
CARRASCO: (¿Quién soy [Aparte]
no conoce haciendo luna?)
PORCELLOS: ¿Eres sombra o monstruo feo?
CARRASCO: (Pues que no me ha conocido, [Aparte]
quiero callar).2480
PORCELLOS: Negro ha sido
esta noche cuanto veo.
CARRASCO: (Él me mandó que me fuese; [Aparte]
no quiero enojarlo m s).
Vase [CARRASCO]
PORCELLOS: ¿Cómo callando te vas?
Pero, ¿qué recelo es ése,2485
corazón? Negro sería
que estaba durmiendo aquí.
Nunca en agüeros creí.
Dios es quien todo lo guía.
Porque el mundo engaña y miente,2490
bien es que algunas señales
han precedido a los males,
pero todo es accidente.
Muerte y vida Dios las da.
No hay potencia humana cierta.2495
Las doce son y la puerta
siento abrir. El Rey será.
[Sale el REY]
REY: ¿Es el Conde?
PORCELLOS: Sí, señor.
REY: ¿Venís sólo?
PORCELLOS: Sólo vengo.
REY: Esperad un rato.2500
Vase [el REY]
PORCELLOS: Tengo
un linaje de temor
que no entiendo. ¿Para qué
sólo a estas horas y aquí
me quiere el Rey? Pero, ¿a mí
qué me importa? No lo sé;2505
ni es bien saberlo. Esperar
me toca y obedecer.
Misterio el Rey ha de ser.
Siéntase
No se debe escudriñar.
Pero esta melancolía,2510
este cuidado y temor,
¿qué serán? De nuestro humor
no se ha de hacer profecía.
¿Qué han de ser? Afectos vanos,
pasiones de ánimo errantes,2515
porque nunca están constantes
los pensamientos humanos.
Si el Rey me mira estos días
con semblante diferente,
luego causa suficiente2520
tienen mis melancolías.
Si mi dicha se ha cansado,
cosas ordinarias son;
que tienen declinación
las que llegan a su estado.2525
Enemigos ni envidiosos
no tengo. Vanos temores,
dejadme, que ni hay traidores
en palacio, no hay quejosos.
Yo sirvo bien, vivo bien,2530
justo es el Rey, yo leal,
pues, ¿por qué recelo mal?
Si es amago, si es vaivén
de la Fortuna, ¿qué importa?
Cánsese, injurias ofrezca2535
como yo no las merezca.
La vida más larga corta
parece cuando el morir
llega con pálido ceño.,
La tristeza engendra sueño;2540
seguro podré dormir.
[Duérmese PORCELLOS, sale el REY]
REY: Pasos son de un desdichado
éstos que doy, pues deseo
tener piedad y me veo
a ser crüel obligado.2545
Tan obediente y leal
siempre el Conde me ha servido,
que aunque me juzgo ofendido,
no le puedo querer mal.
Descuidado su durmió.2550
Mucho hay aquí que decir.
¿Seguro puede dormir
quien a un rey ofende? No.
Ilusiones son y antojos
mis sospechas. La traición2555
dicen que es como el león
que no cierra bien los ojos.
Éste duerme descuidado,
sin recelos, sin temor.
¿Cómo puede ser traidor2560
un corazón sosegado?
Casi temo, yo lo dejo,
¿pero si son vehementes
los indicios? Piedad, mientes.
Con razón me ofendo y quejo.2565
Conde, amigo, si por dicha
eres leal, recto soy
cuando la muerte te doy.
Quéjate de tu desdicha.
Sácale la espada, dale con la daga. Él se defiende con la silla y el REY le riñe
PORCELLOS: Válgame Dios, ¿quién da muerte2570
a un inocente?
REY: Un Rey justo
que te mata con disgusto
y con dolor más fuerte
que el morir.
PORCELLOS: Señor, señor,
ten piedad. No te ofendí.2575
¿Tú mismo me matas?
REY: Sí,
y en esto se ve mi amor;
que no quiero que ninguno
sepa que traidor has sido,
ni que yo estoy ofendido.2580
Y aunque vivo queda el uno,
de dos que saben lo cierto,
singular testigo es,
y yo moriré después
de pena de verte muerto.2585
PORCELLOS: Mi señor, ya siento más
en ansias tan infelices
las palabras que me dices
que la muerte que me das.
¿Traidor, don Diego Porcellos?2590
No puede ser. Desdichado,
eso sí, pues levantado
se vio en los cielos y dellos
tú me has dejado caer
para desdicha mayor.2595
¿En qué te ofendí, señor?
¡Vive Dios!, que él ha de ser
quien descubra mi lealtad,
quien me dé al morir paciencia,
quien ampare mi inocencia,2600
pues es la misma verdad.
Tener espada quisiera
para rendirla a tus pies,
no por defenderme; que es,
cuando tú gustas que muera,2605
la defensa una traición.
Culpado debo de estar,
pues tú me quieres matar
siendo tan recto varón.
Culpado seré, sin duda,2610
pero no sé en qué, señor.
¿Cómo, dice, tanto amor
en tanto rigor se muda?
Por ser tu hechura, ¡ay, de mí!,
lástima darte pudiera2615
verme deshacer. ¿Quién fuera
pobre hidalgo como fui?
Tres cosas son las que hoy
te encomiendo, si te obligo;
mi honra, mi cuerpo y mi amigo,2620
porque el alma a Dios la doy.
Y muriendo desta suerte
mi dicha no tuvo efeto.
¡Qué proverbio tan discreto!
No hay dicha ni desdicha hasta la muerte.2625
Cae detrás del paño
REY: ¡Ay, leyes del mundo! ¡Ah, sabios!
¿Cómo no enmendáis las leyes
que deben también los reyes
vengar ansí sus agravios?
Mas no deben; yo lo hice,2630
porque esté secreto ansí.
¡Ay, miserable de ti!
¡Ay, venturoso infelice!
No ha de haber ojos que crean
que yo le quise matar.2635
Prevenidos han de estar
los que importa que esto vean.
Salen LEONOR, REINA y BRIANDA con una luz
¡Hola!
LEONOR: ¿Qué quieres, señor?
Rumor de espadas sentí.
REINA: Señor, ¿vos estáis ansí?2640
¿Vos ministro del rigor?
¿Para esto me habéis mandado
venir aquí?
REY: Mirad luego;
(aquí se turba) a Don Diego.
LEONOR: ¡Ay, corazón desdichado!2645
¡Ay, mi esposo! ¡Ay, dueño mío!
¡Ay, caballero leal!
¿Quién te ha dado muerte tal?
REY: ¿Qué dices?
LEONOR: De mi albedrío
era dueño, y yo del suyo.2650
A mi esposo me han quitado.
REY: Luego, ¿él te quiso?
[A LEONOR]
REINA: Ha mostrado
gran flaqueza el pecho tuyo.
Si cuando yo te noté
aquel papel se le diera,2655
tu amor ocasión no fuera
de la flaqueza que ve
el Rey en ti. Tú, Leonor,
¿has de decir que has tenido
amor? Si piedad ha sido,2660
¿por qué la llamas amor?
Lástima decir podías,
de lástimas. Pero no…
que si la muerte el Rey le dio,
fueran las lágrimas pías2665
injustas. El Rey lo ha hecho.
Justicia debió de ser.
Él es Rey y tú mujer.
Ten valor, sosiego el pecho.
Esta cadena me has dado2670
que a ti el Conde te la dio.
No quiero cadena yo
de un hombre tan desdichado
o tan traidor. Toma pues
tu cadena. Y vos, señor,2675
oíd aparte, y Leonor
por osada y descortés
no me tendrá si me escucha.
¿Vos crüel y vos tirano?
¿Vos matáis por vuestra mano?2680
Esa indignidad es mucha.
¿No podíades mandar
que lo matasen si había
hecho alguna alevosía?
Y, ¿qué delito fue amar2685
a Leonor para dar muerte
a un hombre que os ha servido
con tal amor, y que ha sido
de un león bramido fuerte?
¡Ea, señor! ¿Qué dirán2690
las historias de Castilla
si vuestra misma cuchilla
corta los cuellos que están
sirviéndoos con tal cuidado?
REY: Señora, ¿qué es de un rubí2695
que en prendas de amor os di?
REINA: Esa esclavilla lo ha hurtado;
ella dirá a quien lo dio.
REY: Dilo.
BRIANDA: Señor, la verdad
es que tuve voluntad2700
a don Vela y me engañó
el diablo y yo se le di.
REY: ¡Válgame Dios, y qué extraños
son del hombre los engaños!
¡Ay, infelice de mí!2705
¡Que di la muerte a un amigo!
Mi error a furia provoca.
Tú eres Reina, a ti te toca
darme un ejemplar castigo.
Toma esa espada, da muerte2710
a un homicida crüel
del vasallo más fïel.
No viva, no, desta suerte
hombre que para callar
sus sospechas no inquirió2715
la verdad y se engañó.
REINA: Yo mi vida os he de dar,
no la muerte.
[Sale don VELA]
REY: Entre, don Vela,
a quien llamar he mandado.
Ya no serás desdichado2720
si es que el cielo te consuela.
A ese varón heredaste
sus títulos y su renta,
sus oficios y a mi cuenta
quedas siempre, porque amaste2725
al que mató esa cuchilla.
A fe que han de hacer mención
de Ordoño, Rey de León,
los anales de Castilla.
REINA: Don Vela ha de dar la mano2730
a Leonor, pues es trasunto
de ese infelice difunto
a quien, no el rigor tirano
sino su misma desdicha
dio la muerte.2735
VELA: Yo no sé
cómo he de vivir si hallé
mayor desdicha en la dicha.
REY: Tú has mejorado la suerte.
Murió un hombre sin segundo
y ansí se ve que en el mundo2740
no hay dicha ni desdicha hasta la muerte.
