Los pechos privilegiados — Jornada II

JORNADA SEGUNDA


Salen el CONDE y don RODRIGO
CONDE: Esto me pasó, Rodrigo,
con Alfonso, y declararos
este secreto es mostraros
la obligación de un amigo,
y pues su alteza me ha dado960
la palabra de mirar
por mi honor, y de olvidar
a Elvira, con que ha cesado
de vuestro retiramiento
y su enojo la ocasión,965
y de mudar la intención
del tratado casamiento,
con vuestra licencia quiero
pedirla al rey, para daros
a mi Leonor, y alcanzaros970
el alto lugar primero
que en su gracia habéis tenido
y perdido sin razón;
que éste es el fin, la ocasión
es ésta que me ha movido975
a hacer que por la ciudad
hoy, para veros conmigo,
hayáis trocado, Rodrigo,
del campo la soledad,
por no poder, para veros,980
yo de la corte faltar,
ni estas cosas confïar
de cartas ni mensajeros.
RODRIGO: Ni de vasallo la ley
ni la de amigo guardara,985
si en vuestra verdad dudara
en la palabra del rey;
y en fe de esta confïanza,
lo que pedís os permito,
si bien, Melendo, os limito990
el volverme a la privanza.
La gracia sí me alcanzad
–que ésta es forzoso que precie,
pues no hacerlo fuera especie
de locura o deslealtad–995
pero el asistirle, no;
porque si Faetón viviera,
fuera necio si volviera
al carro que le abrasó.
CONDE: Estáis agora enojado.1000
RODRIGO: Corriendo el tiempo, no hay duda
que el enojado se muda,
pero no el desengañado.
CONDE: Bien está; no he de exceder
vuestro gusto; que a Leonor1005
codicio, en vos, el valor,
no la fortuna y poder.
RODRIGO: Siempre me honráis.
CONDE: Voy a hablar
al rey.
RODRIGO: Partid satisfecho;
que aguardo con igual pecho1010
el contento y el pesar.
Vase don RODRIGO
CONDE: Apenas llevo esperanza
de conseguir mi intención.
¡Oh, terrible condición
del poder y la privanza!1015
Yo, que el agraviado he sido,
vengo a ser el temeroso
que aborrece el poderoso
al que de él está ofendido.
El rey es éste, y a solas1020
viene hablando con Ramiro.
A esta parte me retiro,
porque las soberbias olas
de su dicha y valimiento
no me atrevo ya a romper,1025
y a solas he menester
decir a Alfonso mi intento.
Salen el REY y RAMIRO
RAMIRO: Si vuestra alteza del suceso mira
las circunstancias, hallará que a Elvira
adora Villagómez; que otra cosa1030
no pudo ser con él tan poderosa
que le hiciese oponerse a vuestro gusto,
pues lo que manda el rey nunca es injusto.
Y bien mostró el efeto
que al conde reveló vuestro secreto,1035
pues desvelado, atento y prevenido,
y a deshoras vestido,
de Bermudo, su hijo, acompañado,
nos asaltó en el hurto enamorado.
REY: Bien dices, claro está; porque Rodrigo1040
no quisiera ser más del conde amigo
que de su rey. Sin duda fue locura
del amor, no de la amistad fineza,
arrojarse a perder tanta grandeza,
siendo mi gracia su mayor ventura.1045
Vengaréme, Ramiro; por los cielos,
no sufriré mi ofensa ni mis celos,
aunque me atreva, pues palabra he dado,
a oprimir el impulso enamorado.
RAMIRO: (Esto está bien. Mi pretensión consigo, Aparte1050
indignando a su alteza con Rodrigo;
que me obligó a temer justa mudanza
el cesar la ocasión de mi privanza,
puesto que quiere el rey determinado
la palabra cumplir que al conde ha dado.)1055
REY: Melendo está en la sala.
RAMIRO: Y me parece
que aguarda retirado
que vuestra alteza esté desocupado.
Quiero darle lugar; y pues se ofrece
ocasión, hoy espero1060
la mano de Leonor con tal tercero.
REY: Tuya será, Ramiro; mas es justo
que la obligues primero, y que su gusto
dispongas. Y que vamos paso a paso
pide también la gravedad del caso;1065
que se juzga violento
hecho de priesa un grande casamiento.
RAMIRO: Sola a tal prevención y a tal prudencia
se puede responder con la obediencia.
Vase don RAMIRO
CONDE: (Ya quedó solo el rey.) Aparte1070
REY: Melendo amigo.
CONDE: Si de esa suerte os humanáis conmigo,
si ese nombre merezco, no habrá cosa
que juzgue en mi favor dificultosa.
REY: A lo dificil no vuestra privanza,
a lo imposible atreva su esperanza.1075
CONDE: Dos cosas, gran señor, he de pediros:
una es honrarme a mi, y otra es serviros.
Que a Villagómez perdonéis es una,
y en ésta os sirvo; que de su fortuna
siente la adversidad el pueblo todo,1080
y obligaréis al reino de este modo,
y yo no sólo quedará pagado
de mis servicios, no, más obligado;
que a mi hija Leonor le he prometido.
Y así, señor, es la segunda cosa1085
que espero de esa mano poderosa,
que permitáis que salga, haciendo dueño
de Leonor a Rodrigo, de este empeño.
REY: (¿Que es Leonor la que adora, y no es Elvira? Aparte
Mas ya entiendo los fines a que aspira.1090
Temiendo mi venganza, pues me ofende,
así mis celos desmentir pretende;
que siendo él hombre que en su honor y fama
no sufrirá un escrúpulo pequeño,
sabiendo que pretendo para dama1095
a Elvira, y no para mi justo dueño,
no quisiera a su hermana para esposa,
a no obligarle causa tan forzosa.)
CONDE: Mucho dudáis. Ya teme mi esperanza
que especie de negar es la tardanza.1100
REY: Conde, mucho me admira que a Rodrigo
la ley, mejor que a mi, guardéis de amigo,
anteponiendo a mi opinión su gusto,
pues el nombre de fácil y el de injusto
queréis que me dé el mundo; que es forzoso,1105
si al que apartó de mí tan riguroso
vuelvo a mis ojos, que tendrán por llano
que o fui en culpar injusto, o fui liviano
en volver a mi gracia al que perdella
mereció por su error, estando en ella1110
Si le habéis vuestra hija prometido,
yo de mi mano la daré marido;
que ni a vos está bien, ni os lo merezco,
que emparentéis con hombre que aborrezco.
Y no de lo que os niego estéis sentido,1115
pues cuando vuestro intento me ha ofendido,
Melendo, y yo con vos no me he indignado,
no es poco lo que habéis de mí alcanzado.
Vase el REY
CONDE: ¡Ay, Melendo infeliz! ¡Ay, honor mío!
Ya de la fe y palabra desconfío1120
del rey. La causa dura y el intento,
pues el efeto vive y el enojo.
Proseguir quiere su liviano antojo;
que impedir de Rodrigo el casamiento,
es temer que le estorbe tal cuñado1125
lo que a impedir tal padre no ha bastado.
Aquí no hay que esperar; que es bien que muera
quien la amenaza ve y el golpe espera.
Melendo, el rey vuestra deshonra piensa;
hüid que con un rey no hay más defensa.1130
Sale don BERMUDO
BERMUDO: Cuidadoso estoy, señor,
de saber cómo te ha hablado
el rey, o qué indicio ha dado
de la mudanza en su amor.
CONDE: Hijo, cierto es nuestro daño.1135
Echada la suerte está;
que por muchas causas ya
la sospecha es desengaño.
Alfonso es rey, bien lo veo.
Prometió, mas es amante;1140
no hay propósito constante
contra un constante deseo.
El remedio está en la ausencia;
que al furor de un rey, Bermudo,
la espalda ha de ser escudo,1145
y la fuga resistencia.
Del señor me hice vasallo
por la ley del homenaje;
pero su injuria y mi ultraje
me obligan a renunciallo.1150
BERMUDO: Bien dices, padre. A Galicia
partamos; que allí serás
solo el señor, y tendrás
en tus manos tu justicia;
pues si la naturaleza1155
renunciares de León,
sabrá el rey que iguales son
tu poder y tu grandeza.
CONDE: Por lo menos determino
salir de la corte luego;1160
y porque el rey, que está ciego,
no nos impida el camino,
no quiero agora partirme
a Galicia, mas fingiendo
que en Valmadrigal pretendo1165
descansar y divertirme,
le aseguraré, y allí
dispondrá secretamente
mi partida con la gente
de Villagómez; que así1170
no prevendrá mi intención
Alfonso.
BERMUDO: Bien lo has trazado.
CONDE: Ya que vaya mal pagado,
iré honrado de León.
Vanse el CONDE y don BERMUDO. (Salen VILLANOS, cantando y bailando esta letra; y JIMENA, villana, y RODRIGO, de campo
VILLANOS: “Quien se quiere solazar, véngase a Valmadrigal. Mala pascua e malos años para cortes e ciudades. Aquí abondan las verdades, allá abondan los engaños; los bollicios e los daños allá non deján vagar. ¿Quién se quiere solazar? ¡Sa!”1175
JIMENA: Non bailedes ende más,
non fagades más festejo;
que finca el mueso señor
todo esmarrido e mal trecho.
Tiradvos; que en poridad1180
yo, que por fijo le tengo,
con él quiero departir
sobre sus cuitas e duelos.
VILLANO l: Bien digo yo que non pracen
folguras al mueso dueño.1185
VILLANO 2: Pues se ha venido a la villa,
fecho le habrán algún tuerto.
Vanse los VILLANOS
JIMENA: Mi Rodrigo, ¿qué tenedes?
Esfogad conmigo el pecho,
si vos miembra que del mío1190
vos di el primer alimento.
Ama vuesa so, Rodrigo.
A nadie el vueso secreto
podedes mejor fïar;
que como madre vos quiero.1195
RODRIGO: De tu amor y tu intención,
Jimena, estoy satisfecho;
mas no hay alivio en mis penas,
ni en mis desdichas remedio.
Si descansara en contarlas,1200
las fïara de tu pecho;
mas con la memoria crece
el dolor y el sentimiento.
JIMENA: Si alguno desmesurado
vos ha fecho algún denuesto,1205
e por secreto joïcio
non vos cumpre desfacerlo
por vuesas manos, Rodrigo,
maguer que ha tollido el tiempo
tanta posanza a las mías,1210
e que so fembra, me ofrezco
a magollar a puñadas
a quien vos praza, los huesos;
que en toda muesa montaña
non ye león bravo e fiero1215
a quien yo con los míos brazos
non dé la muerte sin fierro.
RODRIGO: Ya sé tus valientes bríos,
y los sabe todo el reino;
pero la suerte se sufre,1220
no se vence con esfuerzo;
que bien conoces del mío
que, a ser humano sujeto
quien me ofende, sin tu ayuda,
supuesto que te agradezco1225
la voluntad, me vengara.
Sale un PAJE
PAJE. Un hidalgo forastero
a solas te quiere hablar.
RODRIGO: Entre. Y tú, Jimena, luego
a verme puedes volver.1230
Vase el PAJE
JIMENA: De buen grado. (Pues secreto Aparte
quiere fabrar, escochar
sus poridades pretendo;
quizás de esta maladanza
podré saber el comienzo.)1235
Retírase JIMENA al paño. Sale el rey don SANCHO, de camino
SANCHO: Rodrigo de Villagómez,
¿conocéisme?
RODRIGO: Si no niego
crédito a los ojos míos,
y si en lugar tan pequeño
tanta grandeza cupiera,1240
juzgara que es el que veo
don Sancho, rey de Navarra.
SANCHO: El mismo soy.
RODRIGO: Pues ¿qué es esto?
¡Vuestra majestad, señor,
solo y fuera de su reino!1245
JIMENA: (¡Válasme, San Salvador!) Aparte
SANCHO: Villagómez, mis sucesos
me trajeron a León,
y a Valmadrigal los vuestros;
mas no estéis así; cubríos.1250
RODRIGO: Señor…
SANCHO: Rodrigo, cubierto
ha de estar el que merece
que un rey le visite.
RODRIGO: Harélo
porque vos me lo mandáis;
que si el estar descubierto,1255
rey don Sancho, es respetaros,
cubrirme es obedeceros.
Cúbrese
SANCHO: Si fuérades mi vasallo,
hiciera con vos lo mesmo;
que de vuestra ilustre casa1260
sé bien los merecimientos.
Mas porque esta novedad
con causa os tendrá suspenso,
os diré en breves razones
la ocasión.1265
RODRIGO: Ya estoy atento.
SANCHO: La bella Mayor, infanta
de Castilla, a cuyo empleo
aspiré, solicitó
de suerte mis pensamientos,
que yo en persona partí1270
a Castilla a los conciertos,
para obligar con finezas
más que con merecimientos;
mas no por esto he dejado
de malograr mis deseos,1275
porque a los más diligentes
ama la Fortuna menos.
El conde Sancho García,
su padre, al fin ha resuelto
hacer al rey de León,1280
Alfonso el quinto, su yerno.
Yo, perdida esta esperanza,
de Castilla partí luego,
y porque es tiempo de dar
sucesores a mi reino,1285
a doña Teresa, hermana
de Alfonso, los pensamientos
volví, y queriendo informar
por los ojos el deseo,
quise pasar por León1290
disfrazado y encubierto,
por ver primero a Teresa
que declarase mi intento.
Prevención fue provechosa,
pues la libertad y el seso1295
he perdido por Elvira,
hija del Conde Melendo;
y porque de la ventaja
no dudase, ordenó el cielo
que con la infanta la viese.1300
Al fin la vi, que con esto,
pues la conocéis, Rodrigo,
he dicho lo que padezco
que a darle la corona
de Navarra me resuelvo.1305
Pues como para tratarlo
os eligiese, sabiendo
que del conde de Galicia
sois amigo tan estrecho,
de la mudanza del rey1310
y vuestro retiramiento
me han informado, y así
con dos fines partí a veros:
uno, pedir que tratéis
mis intentos con Melendo;1315
y otro, ofreceros no sólo
un estado, más un reino
si a Navarra queréis iros,
y si ganaros merezco,
cuando Alfonso no rehúsa1320
perder tanto con perderos.
JIMENA: (¿Que al rey tenedes sañudo, Aparte
Rodrigo? Mas en el suelo,
¿quién si non el rey podiera
de mal talante ponervos?)1325
RODRIGO: Señor, en cuanto a mi toca,
la merced os agradezco;
pero de Alfonso hasta aquí
ni me agravio ni me quejo,
para que me ausente de él;1330
que de su privanza es dueño,
y la agradezco gozada,
y perdido no me ofendo.
En cuanto a Elvira, señor…
(Pues con ilícito intento Aparte1335
la adora Alfonso, y don Sancho
para legítimo dueño,
perdone si en estas bodas
quiero servir de tercero.)
SANCHO: Rodrigo, ¿dúdáis?1340
RODRIGO: Estoy
pensando que es ofenderos
admitir la tercería;
que vuestros merecimientos,
vanidad, no dicha sola,
darán a Elvira y Melendo;1345
y así, no es bien que mostréis
desconfïanza. Vos mesmo
ganad, señor, las albricias
de su ventura con ellos.
SANCHO: No os hago porque me falte1350
confïanza mi tercero,
sino porque nadie sepa
que estoy en León.
RODRIGO: En eso,
del conde podéis fïar
lo que fiáis de mi pecho.1355
Sale un PAJE
PAJE: En Valmadrigal ha entrado
agora el Conde Melendo
con sus dos hijas hermosas.
Vase el PAJE
RODRIGO: ¡Válgame Dios! (Ya recelo Aparte
alguna gran novedad.)1360
Él ha venido a buen tiempo.
Yo le salgo a recebir
y apercebirle el secreto,
para que en viéndoos, señor,
disimule el conoceros.1365
SANCHO: Id delante; que yo os sigo.
Vanse el rey don SANCHO y RODRIGO
JIMENA: ¡Rodrigo, el Conde Melendo,
sus fijas, el rey don Sancho
en Valmadrigal! ¿Qué ye esto?
0 la Fortuna ensandece,1370
o León finca revuelto.
Vase JIMENA. Salen RAMIRO y CUARESMA
CUARESMA: En efeto, ¿la privanza
del rey animó tu amor
para poner en Leonor,
atrevido, la esperanza?1375
RAMIRO: En mi valor y nobleza
no fuera amarla delito;
mas, por pobre, necesito
de la gracia de su alteza
para alcanzar su beldad.1380
CUARESMA: Está bien; mas fuera justo
no tomar cosas de gusto
con tanta incomodidad;
que rondar la noche toda,
señor, sin haber cenado,1385
es querer un desposado
más su muerte que su boda.
RAMIRO: ¿Aún dura?
CUARESMA: ¿No ha de durar,
pues aún el desmayo dura?
¿Piensas que soy por ventura1390
Cuaresma por ayunar?
Ayunar a la Cuaresma
es precepto, mas ninguno
podrá decir que al ayuno
está obligada ella mesma.1395
RAMIRO: Haz, pues, en ti consecuencia;
que por Cuaresma o por santo,
no te ayunarán, pues tanto
aborreces la abstinencia.
CUARESMA: Antes yo siempre entendí1400
que comiendo bien, seré
un santo y lo probaré,
si escucharme quieres.
RAMIRO: Di.
CUARESMA: Quien come bien, bebe bien;
quien bien bebe, concederme1405
es forzoso que bien duerme;
quien duerme, no peca; y quien
no peca, es caso notorio
que si bautizado está,
a gozar del cielo va1410
sin tocar el purgatorio.
Esto arguye perfección.
Luego, según los efetos,
si son santos los perfetos,
los que comen bien lo son.1415
RAMIRO: Calvino sólo aconseje
amar esa santidad.
CUARESMA: La hambre es necesidad,
y tiene cara de hereje,
y fue tal la que pasé…1420
del miedo no digo nada.
Pero ya que está pasada,
dime, ¿de qué fruto fue
tanto trasnochar?
RAMIRO: De hacer
méritos con mi Leonor.1425
CUARESMA: ¿Si no lo sabe, señor?
RAMIRO: ¿No lo pudiera saber?
CUARESMA: Sacó la espada un valiente
contra un gallina, y huyendo
el cobarde, iba diciendo,1430
“Hombre, que me has muerto, tente.”
Acudió gente al ruido,
y uno, que llegó a buscarle
la herida para curarle,
viendo que no estaba herido,1435
dijo, “¿Qué os pudo obligar
a decir, si no os hirió,
que os ha muerto?” Y respondió,
“¿No me pudiera matar?”
Así, tú, porque pudiera1440
saberlo doña Leonor,
haces lo mismo, señor,
que hicieras si lo supiera.
RAMIRO: Dices bien, y un papel quiero
que le diga mi cuidado1445
y que Nuño, su crïado,
le lleve.
CUARESMA: ¿No es el portero
de su casa?
RAMIRO: Sí. A llamalle
parte al punto con secreto.
CUARESMA: Eso yo te lo prometo.1450
Mándame, señor, que calle,
que es una virtud que pocos
gozan; y no sin cenar
trasnochar y pelear;
que ésas son cosas de locos.1455
Vase CUARESMA
RAMIRO: ¿Que dilate el rey mi intento,
pudiendo, si el labio mueve,
reducir a un punto breve
tantos siglos de tormento?
Sale el REY
REY: Ramiro amigo…1460
RAMIRO: Señor…
REY: Ya conozco en mi impaciencia
que es la misma resistencia
incentivo del amor.
Prometí mudar intento;
pero con la privación1465
ha crecido la pasión
y menguado el sufrimiento;
y cuando mal los desvelos
resistía del amor,
llegaron con más rigor1470
a la batalla los celos.
Los celos que me ha causado
Villagómez me han vencido;
que aunque a Leonor ha pedido
y se muestra enamorado,1475
bien sé que sale esta flecha
de la aljaba del temor,
y finge amor a Leonor
por desmentir la sospecha.
¿Qué haré en confusión igual,1480
cuando me obliga a morir
el Amor, o a no cumplir
la fe y la palabra real?
RAMIRO: ¿Que Villagómez pidió
a Leonor?1485
REY: El conde ayer,
para hacerla su mujer,
a pedirme se atrevió
licencia.
RAMIRO: ¿Y qué respondiste?
REY: Neguéla; que no me olvido
de que te la he prometido.1490
RAMIRO: No menos merced me hiciste
que provecho a tu afición,
si has de seguir tu cuidado;
porque es tan loco, de honrado,
Rodrigo, y en su opinión1495
los breves átomos mira
con tan necia sutileza,
que estorbará a vuestra alteza,
siendo cuñado de Elvira,
como si su esposo fuera;1500
sin advertir que las leyes
en las manos de los reyes
que las hacen, son de cera;
y que puede un rey, que intenta
que valga por ley su gusto,1505
hacer lícito lo injusto
y hacer honrosa la afrenta;
pues del vasallo al señor
es tanta la diferencia,
que con ella es la inocencia1510
recompensa del error.
REY: Ramiro, con justa ley
te doy el lugar primero
por amigo verdadero,
y vasallo que del rey1515
venera la majestad
y conoce la distancia;
pues no hacerlo es arrogancia
que se atreve a deslealtad.
Sepa a lisonja o engaño1520
lo que dices; que en efeto
es la lisonja respeto
y atrevido el desengaño.
Sale don MENDO, de camino, con dos pliegos
MENDO: Dame, gran señor, los pies.
REY: Vengas muy en hora buena,1525
Mendo; que estaba con pena
de tu tardanza.
MENDO: Ésta es
del conde Sancho García,
y las capitulaciones
de las bodas que dispones,1530
en este pliego te envía.
REY: ¿Cómo está?
MENDO: Bueno está el conde.
REY: ¿Y Mayor?
MENDO: También.
REY: ¿Es bella?
MENDO: La fama, señor, por ella
sin lisonja te responde.1535
Dale los pliegos. Sale CUARESMA y habla aparte con don RAMIRO mientras el REY lee
CUARESMA: Señor…
RAMIRO: ¿Qué tenemos?
CUARESMA: Nada,
y mucho peor.
RAMIRO: No entiendo;
háblame claro.
CUARESMA: Melendo
nos ha dado cantonada.
RAMIRO: ¿Cómo?1540
CUARESMA: Con su casa el conde
de la corte se ha partido.
RAMIRO: ¿Qué dices?
CUARESMA: Lo que has oído.
RAMIRO: ¿Y has sabido para adónde?
CUARESMA: Dicen que a Valmadrigal
se retira.1545
RAMIRO: (¡Oh, santos cielos! Aparte
¿Esto más porque a mis celos
crezca la furia mortal?)
REY: Estas capitulaciones
importa comunicar
con Melendo.1550
RAMIRO: Si a esperar
su parecer te dispones,
según agora he sabido,
a Valmadrigal, señor,
con Elvira y con Leonor
esta mañana ha partido.1555
REY: ¿Qué dices? ¡Sin mi licencia
se ha ausentado de León;
y para darme ocasión
a que pierda la paciencia
sin recelar mis enojos,1560
a quien sabe que me ofende
busca! Sin duda pretende
quebrarme el conde los ojos,
y sabe a poca lealtad
y a conspiración su intento.1565
RAMIRO: Tan breve retiramiento,
señor, sin tu voluntad,
o mucha resolución
o poco respeto ha sido.
REY: De cólera estoy perdido;1570
ya no sufre el corazón
el incendio, ya la mina
de celos y amor revienta;
que pues el conde se ausenta
sin mi licencia, imagina1575
que mi palabra rompía…
Y ya lo hará mi pasión;
que quita la obligación
quien muestra que desconfia.
Ven, Ramiro; que al dolor1580
más dilación no permito.
RAMIRO: Lícito es cualquier delito
para no morir de amor.
Vanse el REY, don RAMIRO, y CUARESMA. Salen JIMENA, doña ELVIRA y doña LEONOR
JIMENA: Por la mi fe, Leonor, que yo vos quiero
tanto de corazón, porque el mío fijo1585
plañe por vueso amor, que nin otero,
nin prado, fuente, bosque nin cortijo
me solazan sin vos; e compridero
fuera además maguer que el rey non quijo
donar para las bodas su mandado,1590
que las fagades vos, mal de su grado.
¿Qué puede lacerar en las sus tierras
Rodrigo si por novia vos alcanza?
De caza ahondan estas altas sierras,
frutos ofrece el valle en abastanza.1595
Fuya dende las cortes e las guerras,
viva entre sus pecheros con folganza;
su mosto estruje, siegue sus espigas,
goze su esposa, e déle al rey dos figas.
LEONOR: Resuelta es la villana.1600
ELVIRA: Es a lo menos
desengañada.
LEONOR: Con el rey, Jimena,
tienen por deshonor los hombres buenos
sólo un punto exceder de lo que ordena.
JIMENA: Non ye caso, Leonor, de valer menos,
nin traspasa la jura, nin de pena1605
justa será merecedor por ende,
si face tuerto el rey, quien no le atiende.
E Rodrigo, además, tiene posanza,
si le asmare facer desaguisado,
para que nin le venga malandanza,1610
nin cuide ser por armas astragado.
¡E a Dios pluguiera que su aventuranza
estuviera en la lid, maguer que he andado
lo más ya del vivir! Que a fe de buena,
que León se membrara de Jimena.1615
Alfonso me perdone; que, ensañada,
fablo lo que nin debo nin ficiera;
mas como por mío fijo estó arrabiada,
esfogo el mío dolor en tal manera.
ELVIRA: (¡Pluguiera Dios que el alma enamorada Aparte1620
como descansas, descansar pudiera,
diciendo mi dolor y sentimiento,
aunque las quejas se llevara el viento!
¡Ah, falso Alfonso! Si tu amor constante
borrar de la memoria has prometido,1625
¿cuándo ha cumplido verdadero amante
palabra en que el amor es ofendido?
Advierte, pues, que en cada breve instante
siglos perdiendo vas; que combatido
es de otro rey mi pecho, y se defiende1630
mal de un amor que obliga amor que ofende.
Sale don RODRIGO
RODRIGO: Náyades bellas de esta fuente fría,
ninfas que gloria sois de esta espesura,
¿por qué esta soledad merece el día?
¿Por qué goza este soto la luz pura1635
de vuestros claros soles? Leonor mía,
bien de mi amor, si no de mi ventura,
¿por qué si al campo dan flores tus ojos,
amor, en vez de flores, pisa abrojos?
LEONOR: Porque un amante tan considerado,1640
que entre la pretensión de los favores
atento vive a la razón de estado,
pisar merece abrojos y no flores;
holgárame que hubierais escuchado
a Jimena culpar vuestros temores,1645
mas no teme quien ama; y así puedo
culpar en vos más el amor que el miedo.
Al rey, ni digo yo, ni fuera acierto
que os opongáis, ni yo os lo consintiera;
mas cuando, amante Júpiter, advierto1650
que tocó al suelo la estrellada esfera,
echo menos en vos el desconcierto
que una afición engendra verdadera,
y ver quisiera en vuestros pensamientos,
si no la ejecución, los movimientos.1655
No temió la venganza, no la ira
del fuerte Alcides el centauro Neso,
cuando ciego de amor por Deyanira,
despreciando la vida, perdió el seso,
y por huir la venenosa vira1660
del ofendido, con el dulce peso
corrió, y, muriendo al fin, vino a perdella,
mas no la gloria de morir por ella.
Si resistir al rey fuera injusticia,
huir del rey no fuera resistencia;1665
y trocar por Leonor y por Galicia
a Alfonso y a León, no es diferencia
tan grande, que debiera la codicia
y ambición ser estorbo de la ausencia.
Mas no lo hagáis, que ya me habéis perdido,1670
pues nunca un mal amante es buen marido.
Vase doña LEONOR
RODRIGO: Aguarda, luz hermosa de mis ojos.
JIMENA: Huyendo va como emplumada vira.
RODRIGO: Síguela, mi Jimena, y sus enojos
aplaca mientras hablo con Elvira.1675
JIMENA: Si vos mismo, arrepiso, los hinojos
fincados, non tirades la su ira,
¡mal año para vos, que de una pena
tan cabal guarescades por Jimena!
Vase JIMENA
RODRIGO: (Sólo puede culparme quien ignora Aparte1680
la precisa ocasión que me refrena,
y más cuando al navarro, que la adora,
muestra Elvira desdén, con que a mi pena
aumenta los temores; pues si agora
no puedo persuadirla, me condena1685
a sospechar del todo que suspira
por el amor de Alfonso.) Escucha, Elvira.
Salen el REY, don RAMIRO y CUARESMA, de camino. Hablan don RODRIGO y ELVIRA en secreto
CUARESMA: A gozar de la frescura
del Soto, según me han dicho
unos villanos, las dos,1690
con un ama de Rodrigo
del lugar se han alejado.
REY: Suerte dichosa habrá sido,
si ofrece la soledad
ocasión al un designio1695
de los dos que de León
a esta villa me han traído.
RAMIRO: ¿No era mejor, pues veniste,
señor, a prender tú mismo
a Rodrigo, receloso1700
de que pierda a tus ministros
el respeto, y se declare
desleal y vengativo,
en su poder y el del conde
confïado y atrevido,1705
ejecutarlo primero?
REY: De mis intentos, Ramiro,
el más principal es ver
a Elvira, pues es motivo
de los demás; y si tengo1710
tanta dicha, que el sombrío
bosque en soledad me ofrezca
ocasión, me determino
a no perderla.
CUARESMA: Detente,
que a Villagómez he visto.1715
REY: ¡Y está con él sola Elvira!
¡Vive Dios!…
RAMIRO: Mira si han sido
mentirosas mis sospechas.
REY: Ya el rabioso desatino
de los celos me enloquece.1720
Mas oigamos escondidos,
pues ayuda para hacerlo
la espesura de este sitio,
lo que platican los dos.
RODRIGO: Elvira, mucho me admiro1725
de que con tal resistencia
de liviana des indicios.
Sin duda el amor de Alfonso
te obliga a tal desvarío;
que ¿por cuál otra ocasión1730
despreciaras un marido
que una corona te ofrece?
REY: (¡Ah, cielos! Corona ha dicho.) Aparte
RAMIRO: Ved si la conspiración
alevosa que imagino1735
es cierta.
RODRIGO: Vuelve en tu acuerdo;
cobra, Elvira, los sentidos;
mira que Alfonso se casa
en Castilla, y que contigo
sólo en tu infamia pretende1740
alcanzar gustos lascivos;
y es locura que desprecies
por un galán un marido
que te adora y es su igual.
REY: (Que es mi igual, dice, Ramiro. Aparte1745
¡Mataréle, vive Dios!
RAMIRO: Bien lo merece.
ELVIRA: Rodrigo,
mucho me espanta y ofende
que os arrojéis atrevido
a decirme que pensáis1750
que de liviana resisto;
que esa licencia le toca
sólo al padre o al marido
y al deudo cercano apenas;
y vos, ni sois deudo mío,1755
ni mi esposo habéis de ser.
REY: Ya la sospecha confirmo
de que es él quien la pretende.
……………….. [ -i-o].
RODRIGO: Si no he de ser vuestro esposo,1760
tengo, por ser el amigo
más estrecho de Melendo,
esta licencia.
Sale JIMENA y habla con don RODRIGO
JIMENA: Rodrigo,
catad que unos cortesanos,
en zaga de esos alisos,1765
a vuesas fabras atienden.
Yo, con estos ojos mismos,
los vi pasar, e a sabiendas
en pos de ellos he venido,
cuidadosa que os empezcan,1770
para vos dar este aviso.
RODRIGO: ¿Y me habrán oido?
JIMENA: ¡Aosadas!
RODRIGO: Que están a ojo. Pues idos
las dos; que quiero saber
quién son, y si me han oído,1775
examinar su intención
y prevenir mi peligro.
ELVIRA: Jimena, vamos.
JIMENA: Elvira,
caminad que ya vos sigo.
(A la fe cuido ende ál; Aparte1780
que de mal talante he vido
los cortesanos, faciendo
asechanzas a Rodrigo,
e fasta en cabo, cobierta
fincaré entre estos lentiscos.)1785
Retírase JIMENA
REY: Elvira se va; mas ya
Villagómez nos ha visto.
RAMIRO: ¿Qué determinas?
REY: Matarle,
que estoy loco de ofendido.
RODRIGO: ¡Válgame Dios! ¿No es el1790
rey? ¡Vos, gran señor!…
REY: ¡Atrevido,
falso, alevoso!…
RODRIGO: Señor,
advertid que soy Rodrigo
de Villagómez, y quien
de mi lealtad haya dicho1795
o pensado cosa injusta,
de vos abajo, ha mentido.
REY: Mis oídos y mis ojos
han escuchado y han visto
con Elvira y contra mi1800
vuestros aleves designios;
y porque un vil descendiente
con el público suplicio
no manche la sangre ilustre
de tantos nobles antiguos,1805
pues es por las manos propias
del rey honroso castigo,
quiero ocultar vuestra culpa
y daros muerte yo mismo.
Saca la daga el REY y tírale una puñalada, y RODRIGO, con la mano izquierda, le tiene el brazo
RODRIGO: Tened el brazo, señor.1810
REY: Soltad. Matadle, Ramiro.
Sacan las espadas, y RODRIGO la saca con la derecha, sin soltar al REY
RAMIRO: ¡Al rey te atreves! ¿La espada
sacas contra el rey?
RODRIGO: Contigo
la saco, no con el rey.
Sale JIMENA de entra las matas
JIMENA: ¡Ah, malas fadas! Rodrigo,1815
yo me tendré con Alfonso,
vos tened vos con Ramiro.
Coge en brazos al REY y métele dentro
REY: Suelta, villana. ¿A tu rey
te atreves!
JIMENA: Rey, el mío fijo
defiendo, non vos ofendo.1820
Éntranse acuchillando RODRIGO y RAMIRO
CUARESMA: A matar tiran, por Cristo
yo me voy a confesar,
y vuelvo a morir contigo.

FIN DE LA SEGUNDA JORNADA

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