Las fortunas de Andrómeda y Perseo — Jornada III

JORNADA TERCERA


Salen BATO y PERSEO, con el escudo y caduceo
PERSEO: Si no me mienten las señas,
allí del caduco Atlante,2235
allí de noble alquería,
allí de intricado parque,
éste es el sitio que vengo
buscando.
BATO: Así Dios te guarde,
que, si no es contra etiqueta2240
de caballeros andantes
decir a sus escuderos
algunos de los dislates
que se les ponen en testa,
que me digas qué te trae2245
a estos africanos montes
con tanta prisa.
PERSEO: Si sabes,
que desatadas las Furias
embravecieron los mares,
que derrotado llegué2250
a las discreción del aire
a la boca del Nereo
que en el mar trinacrio se hace
medio mar y medio río,
centauro de dos cristales;2255
si sabes que venturoso
vi, en su avenenada margen,
en luces una hermosura
que había visto en sombras antes;
que celoso del engaño2260
que padeció loco amante,
a despecho de su amor
osadamente cobarde,
dijo el oráculo que
manda que Andrómeda aplaque2265
las iras de Venus, siendo
víctima del formidable
monstruo cuyas altas peñas
que el mar repetido bate,
han de ser del sacrificio2270
los sacrílegos altares;
si sabes que de su vida
mi vida pendiente yace,
siendo el término una luna
que ya declina al menguante;2275
porque siempre altos deseos
se ejecutan mal o tarde;
y si sabes finalmente,
que el verme en tantos pesares
Mercurio y Palas, en quien2280
hierve sin fuego la sangre
del gran Júpiter, me adornan
de este escudo de diamante
y este caduceo con que
venciendo el común ultraje2285
de Medusa volver pueda,
donde, altivo y arrogante,
con un horror venza otro,
¿qué preguntas?
BATO: ¿Ahora sales
con que a buscar a Merluza2290
vienes? Por ventura, ¿sabes
que es una mujer que tiene
por moño y por aladares
milagros y basiliscos,
con licencia del romance?2295
PERSEO: Sí, sé.
BATO: Pues, ¿cómo con esa
flema vienes en su alcance?
PERSEO: Como no hay riesgo que no
venza, temor que no allane,
peligro que no atropelle,2300
dificultad que no arrastre
un amor que lo que adora
ve en peligro. Si llegases
tú a saber cómo se siente
el menos violento achaque2305
de quien gasta a un mismo tiempo
su vida y la de su amante,
vieras que aun el más difícil
remedio parece fácil.
Mas tú, ¿por qué has de saberlo;2310
que primores semejantes
no caben en pechos viles?
Sólo en reales pechos caben.
Y pues no veo la hora
de conseguir el fin antes2315
que de los contados días
el breve término pase,
mira si habrá quien nos diga
por ese monte, ese valle,
del sitio donde esta fiera2320
se alberga.
BATO: ¿No es disparate
que de la que todos huyen
quieras que te diga nadie?
PERSEO: Pues sígueme.
BATO: ¿Qué papel
me he de hacer yo?2325
PERSEO: El de ayudarme
a dale muerte.
BATO: Para eso
mejor es que un doctor llames
y a un boticario, que son
asesinos familiares.
PERSEO: Sígueme digo.2330
BATO: ¿Habrá, cielos,
nacido en el mundo alguien
menos a los sastres dado
y más dado a los desastres?
PERSEO: No temas, pues vas conmigo.
BATO: Contigo iba, y si no echase2335
a correr, me hubieran dado
con algo un poquito antes;
y pues ya tengo experiencia
que es remedio saludable
el huír, déjame huír.2340
[Habla] dentro LIDORO
LIDORO: ¡O prendeles o matadles!
BATO: Pues que nos dan a escoger,
el prendernos es más fácil.
PERSEO: ¿Qué gente y armas es ésta?
Sale LIDORO con algunos, con arcos y flechas
LIDORO: Ignorados caminantes,2345
a quien trae su destino
sin saber adonde os trae,
daos a prisión.
BATO: Yo por mí
dado estoy. ¿Dónde es la cárcel?
PERSEO: ¿Éste no es el otro joven2350
de Acaya?
LIDORO: ¿Qué esperas? Date
a prisión.
PERSEO: ¿Pues qué delito
es que este monte pisase?
LIDORO: Ninguno; mas sin ninguno
hay hados inexorables2355
que dan la muerte sin culpa
de quien muera ni quien mate.
Y, porque con el consuelo
mueras de que ellos te hacen
la sinrazón y no yo,2360
infelice joven, sabe
que este monte de Medusa
teatro es en cuyo boscaje
no hay verde tronco que no
sea un humano cadáver.2365
No han bastado contra ella
sacrificios, hasta darle
a Júpiter en Acaya
humos, que ardieron en balde.
De su sangre, respondió,2370
que habían de fabricarse
los remedios de otras ruinas;
y así hoy los naturales
hemos elegido un medio
para derramar su sangre.2375
Éste es que todos, armados
de arcos y flechas, se amparen
de las sombras de los troncos
y, poniendo a sus umbrales
condenado a muerte a uno,2380
sea el reclamo que la saque
para que, mientras él muere,
todos los demás disparen
y corone amor de plumas
a la flecha que la alcance.2385
Sobre cuál había de ser
al que la suerte tocase
fue voto ser el primero
que por esta senda pase.
A los dos cupo la suerte;2390
y, pues en desdichas tales
podéis quejaros de todos
sin ofenderos de nadie
y uno es el que ha de morir,
agora entre los dos echarse2395
podrá otra suerte.
UNO: Es en vano
supuesto que hay ley que mande
que cuando de dos el uno
muera y el otro se salve,
sea el que muera el de peor2400
cara; y así ése se ate
de pies y manos.
Cogen a BATO
BATO: ¿Pues yo,
cuando esa ley se guardase,
soy el de peor cara?
UNO: Sí,
y mucho peor.2405
BATO: No se engañen.
Facción por facción me miren;
verán que soy como un ángel.
Miren ¡qué rostro si lloro!
Si río, ¡miren qué semblante!
Al mesurarme, ¡qué tez!2410
Y ¡qué ceño! al enojarme.
UNO: Éste ha de ser el que muera.
BATO: Miren que soy como un ángel
sino que no caen el ello.
PERSEO: Si la novedad os place2415
de que haya quien morir quiera,
haced cuenta que me cabe
la suerte. Yo me prefiero
ser quien a Medusa llame.
Y, como espada ni escudo2420
me quitéis, a sus umbrales
iré delante de todos.
LIDORO: Si a aquesto te atreves, parte;
que aquel edificio que
a tierra en ruinas se abate2425
es su albergue.
PERSEO: Retiraos
todos, y solo dejadme.
LIDORO: Retiraos y cada uno
detrás de su tronco aguarde.
UNO: Tengamos aquéste preso2430
por si esotro se escapare.
BATO: Sayón de capa y espada,
¿qué os va a vos en que me maten?
LIDORO: ¿Quién será este joven, cielos,
tan soberbio y arrogante?2435
BATO: Es un joven cosicosa,
que se sabe y no se sabe.
Vanse [todos y queda PERSEO]
PERSEO: ¿Qué es aquesto, corazón?
¿Agora con pavor lates?
Mas, ¡ay!, que el primer recelo2440
no es de ánimo cobarde
porque una cosa es temerle
y otra cosa es despreciarle.
Sus dos hermanas, sin duda,
son las que a la puerta salen.2445
Hasta mejor ocasión
estas ruinas me recaten.
Salen SIRENE y LIBIA. [Escóndese PERSEO]
LIBIA: Mientras que Medusa duerme
porque no nos sabresalte
ningún temor, la campaña2450
reconozcamos.
SIRENE: De nadie
pisada se mira.
LIBIA: En tanto
que nuestros desvelos guarden
su sueño, para engañar
la posta, el cuidado cante.2455
Canten
LIBIA: “Pisa, pisa con tiento las flores quedito, pasito, amor, que no sabes en cual de ellas se esconden los celos.”
SIRENE: “Y puesto que son de tus flores el áspid…”
LOS DOS: “…no, no los despiertes; duerman y callen.”
PERSEO: Quien, al tomar uno y otra
vuelta, a una y a otra tocase2460
con aqueste caduceo
introduciendo el süave
sueño de Argos en sus ojos
porque, ellas dormidas, pase
Toca con el caduceo a LIBIA y después a SIRENE
yo adonde duerme Medusa.2465
Mercurio, mi intento ampare.
LIBIA: “Pisa, pisa, [con tiento] las flores, quedito, pasito, amor, que no sabes…”
¿Qué es esto? ¿Qué ardiente hielo
hay que en mis venas se esparce?
¿Qué me extremece?2470
SIRENE: ¿Qué tienes?
LIBIA: No sé. Pasa tú adelante.
SIRENE: “…en cual de ellas se esconden los celos, y puesto que son de sus flores el áspid…”
Mas, ¡ay triste! A mí también
hay letargo que me embargue
los sentidos.2475
LIBIA: ¿Qué te turba?
SIRENE: Tampoco lo sé.
PERSEO: Ya hace
su efecto el sueño.
LIBIA: A pesar
velamos, de efectos tales.
Cantan
LAS DOS: “No, no los despiertes; duermen y callen.”
SIRENE: En vano yo me resisto.2480
LIBIA: También yo me animo en balde.
SIRENE: Vela tú, mientras yo duermo.
LIBIA: No a mí el cuidado me encargues,
mejor velarás que yo.
SIRENE: Pues venzámonos iguales2485
diciendo una y otra vez
para que el sueño se engañe.
Cantan
LAS DOS: “Pisa, pisa con tiento las flores quedito, pasito, amor, que no sabes en cual de ellas se esconden los celos, y puesto que son de tus flores el áspid… No, no los despiertes; duerman y callen.”
Duérmense
PERSEO: Ya al sueño las dos rendidas,
no hay quien la entrada me guarde.2490
Por medio pasaré de ellas.
Mas, ¡ay, que al paso me sale
Medusa! ¿Qué haré después
de verme si helado, antes
que me vea, me ha dejado2495
el ver monstruo semejante?
Sale MEDUSA vestida de pieles y la cabeza llena de culebras
MEDUSA: ¿Cómo de mis dos hermanas
hoy el siempre vigilante
cuidado fallece? ¿Cuándo
fue posible que me falte2500
de una la asistencia el tiempo
que el venenoso coraje
de mis nunca muertas iras
rendido al sueño descanse?
¿Qué hubiera sido si alguno,2505
de tantos como combaten
mi vida, hubieran gozado
de esta ocasión y, al hallarme
sin ojos que me defiendan,
hubieran podido darme2510
la muerte? ¡Libia! ¡Sirene!
¡En profundo sueño yacen!
PERSEO: Cobrado el primer asombro
que el verla me dio, acercarme
puedo ya en fe de este escudo.2515
MEDUSA: ¡Sirene! ¡Livia! No trate
despertarlas; que no es sueño
sino letargo el que hace
tan no usado efecto en ellas.
¡Oh, vengativas deidades,2520
en cuya ojeriza vivo
para horror de los mortales,
racional fiera en los montes,
humano monstruo en los valles!
¿Qué novedad será ésta2525
de que hoy me desamparen
las que me velan?
PERSEO: ¡Medusa!
MEDUSA: ¿Quién puede haber que a nombrarme
se atreva, siendo mi nombre
tan escándalo en el aire2530
que aun a los ecos, tal vez,
cayeron muertas las aves?
PERSEO: ¡Medusa!
MEDUSA: ¿Cúya eres, voz
tan osada que me llames
cuando otras me huyeron?2535
PERSEO: Vuelve los ojos.
MEDUSA: Y en ellos tales
iras que ellas te escarmienten
de osadía semejante…
Enseñale el espejo
mas, ¡ay infeliz de mí!
¿Qué es lo que miro?2540
PERSEO: Tu imagen.
MEDUSA: ¿Ésta soy yo?
PERSEO: Sí, ésta eres.
MEDUSA: ¿Qué mucho que a todos mate
si aún me da la muerte a mí
el horror de mi semblante?
¡Qué horrible forma! ¡Qué fea!2545
¡Qué asombrosa! ¡Qué espantable!
Quita, o tú quien quiera que eres,
ese cristal de delante
de mis ojos. No cometas
en mí barbarismos tales2550
como hacer la que padece
de la persona que hace.
PERSEO: Si das la muerte a quien miras,
mírate a ti.
MEDUSA: Que me espante
de mí es fuerza, y que de mí2555
huya.
Entra MEDUSA huyendo y PERSEO detrás de ella
PERSEO: Seguiré tu alcance.
MEDUSA: ¡Sirene, Libia, acudidme
a valerme, y ampararme
que me dan muerte!
SIRENE: Las voces
de Medusa el viento trae.2560
LIBIA: Si ha despertado, a asistirla
las dos acudamos, antes
que sepa el descuido.
[Habla] dentro MEDUSA
MEDUSA: ¡Ay triste!
SIRENE: Pues, ¿de cuándo acá sus ayes
lastimosamente suenan?2565
LIBIA: Vamos a ver qué lo cause.
Vanse [LIBIA y SIRENE]. Salen MEDUSA y PERSEO
PERSEO: A tu vista muere.
MEDUSA: No
me aflijas más. Baste, baste
el saber que mi veneno
ya por mis venas se esparce2570
y que cebado en mi mismo
corazón tan sin mí late
que neutral de fuego y nieve
ni bien hiela ni bien arde.
PERSEO: Hasta que tu mismo aliento2575
te ahogue, te deje y te falte,
te ha de estar dando en los ojos
la luz de aquestos cristales.
MEDUSA: Cerraré los ojos yo;
mas, ¡ay de mí que ya es tarde!2580
Pues ya mi ponzoña ha hecho
su efecto en mí; que cobarde
no hay ira que no fallezca.
No hay rencor que no desmaye;
mas con todo huiré de ti2585
porque yo conmigo acabe
respirando Etnas de fuego,
Mongibelos y volcanes
sólo porque no blasones,
sólo porque no te alabes2590
que tú me diste la muerte.
PERSEO: Por más que de mí huir trates,
te he de seguir hasta que
vierta mi acero tu sangre.
Éntrase huyendo y salen las dos [SIRENE y LIBIA]
LIBIA: De un hombre huyendo, vencida,2595
aquí tropieza allí cae.
SIRENE: Huyamos, Libia, pues fuimos
de desdicha semejante
causa, no a las dos también
su venganza nos alcance.2600
LIBIA: Dices bien, aquestos montes
nos favorezcan y amparen.
Salen LIDORO y gente
LIDORO: Deteneos. ¿Dónde vais?
SIRENE: Huyendo por no ver darle
la muerte a Medusa un joven.2605
Vanse [SIRENE y LIBIA]
LIDORO: Vamos todos a ayudarle;
que es vergonzosa omisión
que un extranjero nos gane
el aplauso.
BATO: ¿Para qué
hemos de ir si ya ella sale2610
huyendo de él?
[Salen MEDUSA seguida de PERSEO]
PERSEO: Aunque intentes
huir al monte, he de alcanzarte.
MEDUSA: ¿Qué más pretendes de mí
si ya me resisto en balde,
y tropezando en mi sombra2615
soy de mi misma cadáver?
PERSEO: Agora, que ya en la tierra
muerta a tu veneno yaces,
este acero será bien
que con tu púrpura esmalte2620
las flores de África, adonde
nazca en cada gota un áspid.
Córtale [a MEDUSA] la cabeza y salta por el tablado
BATO: Eso, yo también lo hiciera
a saber que era tan fácil.
Salte hacia otra parte usted,2625
seora cabeza, y no salte
hacia mí, se lo suplico.
LIDORO: Al ver acción semejante,
la admiración y el silencio
sólo es justo que te alaben.2630
Dame los brazos y piensa
qué premio habrá con que pague
tan heroica acción.
PERSEO: El premio
me le ha de dar aquesta sangre
y, pues he de cobrar de ella,2635
no es bien que tú me lo pagues.
LIDORO: Pues, ¿qué premio de ella aguardas?
PERSEO: No sé más de que es constante,
si a aquel oráculo creo
de Acaya, que ella ha de darle.2640
LIDORO: ¿Eres tú de Acaya?
PERSEO: Estaba
en ella cuando llegaste
tú a su gran templo.
LIDORO: Bien dices,
porque si vuelvo a acordarme
de la sangre de Medusa2645
dijo que había de formarse
el remedio de otras ruinas.
Mas, aunque el creerlo es fácil,
no es fácil el verlo, pues
aunque su sangre derrames,2650
¿adónde el remedio está
que de ella puede esperarse?
PERSEO: Para responder, la tierra
pienso que en bocas se abre.
Ábrese la tierra y sale el caballo Pegaso
LIDORO: ¡Horrible bostezo! Es2655
una grieta, y de ella nace,
si no me miente el asombro,
un bruto.
PERSEO: No es sino una ave
pues las alas en el viento
es lo primero que bate.2660
LIDORO: Monstruo es de dos especies
pues hijo es de tierra y aire.
PERSEO: Sobre la cumbre del monte
Parnaso, émulo de Atlante,
ha parado el primero vuelo.2665
LIDORO: No aquí la admiración pare,
pues hiriendo con la uña
el fuego a sus pedernales,
en vez de brotar centellas
brotan líquidos cristales.2670
BATO: La fuente de los poetas
será.
UNO: ¿Qué hay de que lo saques?
BATO: De que quitará la sed
y no quitará el hambre.2675
PERSEO: ¿Bato?
BATO: ¿Qué quieres?
PERSEO: Que al monte
subas al punto y me bajes
aquel caballo en que pueda
volver volando.
BATO: No es fácil
que suba yo y que él se deje2680
coger de mí.
PERSEO: Yo a alcanzarle
subiré, pues para mí
la tierra le aborta. Tráete
tú esa cabeza y conmigo
ven.2685
BATO: ¿Qué cabeza?
PERSEO: Ignorante,
ésa de Medusa.
BATO: ¿Yo?
PERSEO: ¿Pues quién?
BATO: El turco.
PERSEO: No tardes.
Ázale del suelo y ven.
[BATO] vala a coger y ella salta
BATO: Lleve el diablo quien tal hace.
PERSEO: ¡Vive Júpiter, villano!2690
Si no la traes que te mate
porque ella ha de ser blasón
de mis hechos inmortales.
BATO: ¿Por dónde tengo de asirla?
PERSEO: Por cualquier truncado áspid.2695
BATO: Buenas señas para mí.
¡Ay, que muerden!
PERSEO: No te espanten;
que muertos están
BATO: Sepamos
cuando yo con ella cargue
y te siga, ¿en qué he de ir yo2700
si tú volando te partes?
PERSEO: A las ancas del Pegaso
irás.
BATO: Pues, ¿y de qué sabes
que sufre ancas?
PERSEO: Tráela, pues.
BATO: Yo llevo para librarme2705
de los peligros del vuelo
linda cabeza de mártir.
PERSEO: Vosotros quedad en paz
que el volverme es importante.
LIDORO: ¿No admitirás de nosotros2710
las gracias de semejante
acción?
PERSEO: No, que las que espero
amor me ha de dar triunfante
de otra fiera.
LIDORO: Oye,
PERSEO: Es en vano.
LIDORO: Pues, dinos ya que te partes,2715
¿quién eres?
PERSEO: Perseo, hijo
de Júpiter y de Danae.
Vanse [PERSEO y BATO]
LIDORO: ¿Danae y Júpiter? ¡Cielos!
Sin duda éste es de sus graves
fortunas causa en los celos2720
del rey Acrisio su padre;
y, aunque me acuerden los míos,
tanto me obliguen sus partes
que he de seguirle a saber
si puedo en algo pagarle2725
esta fineza, inquiriendo
en qué las fortunas paren
de Perseo, ilustre hijo
de Júpiter y Danae.
Vase LIDORO. Sale la DISCORDIA
DISCORDIA: Ya en Trinacria ninguno2730
hay que esta vara trágica de Juno
no le haya tocado;
porque atento a las cóleras del Hado
contra Andrómeda pida
que salve tantas vidas una vida.2735
Ya que cumplió la luna,
sombra condicional de la Fortuna,
su término, Perseo,
no has de lograr el fin de tu deseo,
por más que honrar te pudo2740
de Palas bella el cristalino escudo,
de Mercurio el dorado caduceo.
Y, puesto que ya veo
el pueblo conmovido,
sea el tumulto música a mi oído;2745
porque no me baldone la ignorancia
de bastarda deidad, cuando veloces
vea mi idioma en acordadas voces,
que suenan con más dulce consonancia,
repitiendo la instancia2750
de mi cólera altiva
y de mi envidia fiera.
[Hablan] dentro.
VOCES: Muera Andrómeda.
TODOS: ¡Muera!
VOCES: ¡Viva Trinacria!
TODOS: ¡Viva!
DISCORDIA: Aquésta sí que es cláusula festiva2755
para la vanidad de mi deseo,
y más cuando ya veo
lograrse de mis cóleras el fruto;
pues vestida de luto,
al funesto compás de destempladas2760
cajas, de triste canto acompañadas,
Adrómeda camina
al teatro fatal de la marina,
donde ha de ser de mi rencor indicio,
verla de unmonstruo humano sacrificio,2765
antes que volver pueda
del África Perseo donde queda
imaginando que esta ruina es culpa
la derramada sangre de Medusa.
Pero, por más que su favor aguarde,2770
ha de llegar o mal o nunca o tarde,
pues ya llegan veloces,
al compás de las cajas y las voces,
al mar, los que publican
que esta víctima a Venus sacrifican.2775
Y, aunque tan triste su lamento ha sido,
dulce linsonja es para mi oído
cada vez que le escucho y a ella veo
sin que darla favor pueda Perseo,
diciendo con severa2780
lástima a un tiempo crüel y compasiva.
UNOS: ¡Viva Trinacria!
TODOS: ¡Viva!
UNOS: ¡Muera Andrómeda!
TODOS: ¡Muera!
DISCORDIA: Mal de Perseo su favor espera,
aunque el Pegaso ya le dé sus alas,2785
Mercurio el cetro y el escudo Palas.
Vase [la DISCORDIA]. Sale una tropa de MÚSICOS y detrás ANDRÓMEDA, vestida de luto, llorando, y delante CELIO. Cantan
MÚSICOS: “La que nace para ser estrago de la fortuna, supla, calle, llore y sufra, y consolada con que la que es desdicha no es culpa, supla, calle, llore y sufra.”
ANDRÓMEDA: “La que nace para ser estrago de la fortuna, supla, calle, llore y sufra, y consolada con que la que es desdicha no es culpa, supla, calle, llore y sufra.”
Miente la alevosa voz
que consolarme procura2790
inútilemnte, asentando
en los ecos que pronuncia;
que, porque culpa no es
la que a este fin me reduzca,
no es desdicha porque antes,2795
si bien lo advierte y lo juzga,
es ser desdicha dos veces;
que el que culpado se angustia
en la culpa que comete,
halla honestada la injuria.2800
Mas quien la padece,–¡ay triste!–
sin cometerla, es locura
persuadirse a que es consuelo
el fracaso a que se ajusta.
Y así, miente, otra vez digo,2805
la voz que aleve articula;
que es disculpa de su hado
no siendo el hado disculpa.
MÚSICOS: “La que nace para ser estrago de la fortuna, supla, calle, llore y sufra.”
ANDRÓMEDA: ¿Cuánto le fuera mejor2810
a mi fatal desventura
morir culpada que no
inocente? Estrella injusta,
¿por qué a mí no me dictaste
la vanidad, que perjura2815
me condena? Fuera mía
pues es mía la fortuna
la causa de ella, que yo
me holgara, en pena tan dura,
de ser la culpada siempre2820
porque no llorara nunca.
MÚSICOS: “Que consolada con que la que es desdicha no es culpa, supla, calle, llore y sufra.”
CELIO: Andrómeda, ya es en vano
el llanto. Esta peña dura,
Enseña una peña
que dentro del mar permite2825
que en sus golfos se descubra
tan a todas partes, que
por todas partes la inundan,
cerrando el paso a que puedas
desde ella ponerte en fuga,2830
es donde hemos de dejarte
entregada a la sañuda
cólera de las Nereidas,
sacras enmigas tuyas.
Ellas han de recibirte2835
para que la ofensa suya
en Venus se satisfaga
pues Venus es en quien dura.
Retiraos todas. Sagradas
deidades justas o injustas,2840
ahí os queda vuestra ofensa,
ahí os queda vuestra injuria.
O remitidla o vengadla
que a nuestra obediencia suma
toca el ponérosla donde2845
gima ciega y diga muda.
Cantan
TODOS: “La que nace para ser estrago de la fortuna, supla, calle, llore y sufra.”
Vanse [todos, dejando a ANDRÓMEDA]
ANDRÓMEDA: ¡Oíd, esperad! Mas–¡ay triste!–
en vano un infeliz busca
piedad en orejas que oyen2850
cuando oyen lo que no escuchan.
Altos montes de Trinacia,
que al cielo elevan las puntas,
siendo el cóncavo palacio
del alcázar de la luna,2855
rocas rústicas, pilastras
de sus dóricas columna,
abrid en el centro vuestro
la más horrorosa gruta
para que a un vivo cadáver2860
le sirva de sepultura
antes que siendo este golfo
de sus verdes años tumba,
la dé un monstruo en sus entrañas
pira, monumento y urna.2865
Viva estatua soy de hielo,
y como a otra pena acuda…,
miento, de fuego la soy,
sintiendo dos iras juntas;
sin que aquésta aquélla aplaque,2870
ni aquélla a esotra consuma.
¿Quién creerá que en tanta pena,
desconsuelo, ansia y angustia,
hacerse sepa lugar
otra ira, rabia y furia,2875
dando paso la primera
a que quepa la segunda?
¿Es posible que aquel joven,
después que ciego aventura
mi vida y mi honor, se ausente,2880
sin que de mis desventuras
sea testigo? Siquiera
consolara mis injurias
su lástima; que el ver que otro
siente, si no alivia, ayuda2885
a hacer más tratable el daño.
Mas–¡ay de mí, qué locura!
y más cuando dulces ecos
Música dentro
la esfera del aire turban,
porque mi llanto y su acento2890
uno en el otro confunda.
Salen seis NEREIDAS vestidas de azul y oro, cantando y bailando todas
TODAS: “¡Albricias hermosa deidad de la espuma, que ya es sacrificio la que antes fue injuria!”
NEREIDA 1: “Ya la que soberbia…”
NEREIDA 2: “…quiso que presuman,…”
NEREIDA 3: “…que reina podía…”2895
NEREIDA 4: “…ser de la hermosura,…”
NEREIDA 5: “…víctima es sagrada…”
NEREIDA 6: “…a las aras tuyas.”
TODAS: “¡Albricias hermosa deidad de la espuma, que ya es sacrificio la que antes fue injuria!”
ANDRÓMEDA: Bellas ninfas de Nereo,2900
sagrado río, que inunda
los imperios de Trinacria,
patria mía y patria suya,
desde el alto Lilibeo
que fue su cuna y mi cuna2905
hasta esta funesta boca,
donde con el mar se junta,
si sois, como sois, deidades,
a quien toda esta cerúlea
república no hay escollo2910
en que no os labre y construya
templos de coral y nácar
en sus bóvedas profundas,
mostrad que lo sois en ser
piadosas; que no hay ninguna2915
acción en que más se muestre
la deidad, que a un dios ilustra,
que en la piedad. Y más, cuando
a la cuchilla que empuña,
el ruego le embota el filo,2920
le mella el llanto a punta.
A vuestra plantas postrada
yace una pompa caduca
que sólo para morir
infausta, amaneció augusta.2925
Si mi madre apasionada
con amor y sin cordura
me alabó, sobradamente
el afecto la disculpa.
¿Cuándo el amor de los padres2930
hizo fe? ¿Qué sierpe astuta
sus viboreznos no cría
con cariño y con blandura
pareciéndole que son,
llenos de escamas y arrugas,2935
más hermosos que las aves
que ramilletes de plumas
cuando ellos la tierra arrastran,
esotras el aire surcan?
Y cuando fuese indecoro2940
que con los dioses presuma
competir, ¿fue culpa mía
la que fue vanidad suya?
Duélaos la flor de mis años.
Mirad que el prado os acusa,2945
que cuando floridas todas
ésta sola dejéis mustia.
Acordaos de que fuimos
amigas cuando estas rubias
arenas a nuestros bailes2950
la escena dieron, de cuyas
mudanzas el viento agora
no sin ocasión murmura,
viendo que de extremo a extremo
pasan; pues siendo las unas2955
festivas, queréis contra arte
que a trágicas se reduzcan.
Más airosas quedaréis
en pasión tan absoluta,
como el decir que yo era2960
más hermosa, bella y pura
que Venus y que vosotras
en hacer, como seguras,
desperdicio del baldón
y de la arrogancia burla.2965
Contra la enseñanza, no hay
silogismo que concluya
sin que él mismo a su primera
consecuencia se confunda.
Dígalo el sol. ¿Qué importara2970
a sus bellas luces rubias
que hubiera uno que dijera
que le parecían oscuras?
¿Ofendiérase por eso?
No, que la venganza suya2975
fuera al que su luz disfama,
ver que a su luz se deslumbra.
Pues, siendo así, ¿qué más noble,
más piadosa, ni más justa
satisfacción puedo daros2980
que absorta, elevada y muda
arrojarme a vuestras plantas?
Pues no puede haber ninguna
que más claramente diga
quién obedece y quién triunfa.2985
Y pues como allá en el sol,
nada a su esplendor perturba
y yo confieso que el vuestro
a mí, a su sombra me ilustra,
no vengativas, no fieras,2990
no crüeles, no sañudas…
UNAS: No prosigáis.
OTRAS: Calla, calla.
NEREIDA 1: No con piedad nos arguya.
NEREIDA 2: Sin tiempo nos lisonjeas.
NEREIDA 3: Sin ocasión nos adulas.2995
NEREIDA 4: Y pues ya echada la suerte
a vista de la Fortuna,
humildades afectadas,
más que virtud, son industria.
De tus ropas te despoja.3000
TODAS: De ti adorno te desnuda.
Desnúdanla
ANDRÓMEDA: ¡Amigas!
NEREIDA 5: En competencia
de discreción y hermosura,
no hay amigas que no sean
enemigas.3005
ANDRÓMEDA: ¡Suerte injusta!
NEREIDA 6: En este elevado escollo
están las cadenas duras
que han de atarla.
ANDRÓMEDA: ¡Ay infelice!
TODAS: En él arrastrando suba.
Átanla a un escollo con unas cadenas
ANDRÓMEDA: ¿Para qué? Soltad; que yo,3010
corrida de que la angustia
úsase del rendimiento,
quiero apelar a la furia.
Falsas, mentidas deidades,
de vuestro rencor se induzca,3015
pues no puede serlo, en quien,
rogada, la saña dura.
Ya no quiero que piadosas
conmigo estéis, pues ninguna
desdicha puede ya serlo3020
para mí más importuna
que ver desaprovechada
de las lágrimas la astucia
en quien usa tan mal de ellas
que de ellas con fieras usa.3025
Y así por echarle a mal,
ya el llanto de afecto muda
que ninguna piedad vuestra
será mejor que ninguna.
Y supuesto que el despecho3030
mejor que yo lo divulga,
voluntariamente doble
la cerviz a la coyunda.
Este destinado escollo,
cátedra de mi fortuna,3035
el peso de mis desdichas
sobre sus espaldas sufra.
Y habiendo de llorar a alguien
llore a aquesta peña ruda,
antes que a vosotras; pues3040
menos toscas, menos brutas
son las que ostentan el serlo
que las que lo disimulan.
NEREIDA 1: Llega esas argollas, ata.
NEREIDA 2: Ve, y esa cadena añuda.3045
NEREIDA 3: Sí haré.
NEREIDA 4: Y yo también.
NEREIDA 5: Agora,
verás si el viento te escucha.
TODAS: ¿Quién merece ser, tú o Venus,
la reina de la hermosura?
Vanse, dejándola atada al escollo
ANDRÓMEDA: ¿Cuál de vosotras, estrellas,3050
de cuantas la arquitectura
celeste esmaltáis, a quien
es dado que ansias influyan,
la mía es? No es porque quiere
darla quejas, lo pregunta3055
la voz, que antes para darla
gracias, en saberlo estudia,
el ver que tan liberal
en mí su influjo ejecuta,
que haga que quepan en mí3060
todas las desdichas juntas.
¿Habrá, dime, ¡o tú entre tantas
la más pobre, más oscura,
más trémula, más infausta
más apagada y más turbia!3065
¿Habrá, digo, en este estado,
porque digas que no apura
mi voz tu poder, algún
consuelo, esperanza alguna?
[Con estos versos va saliendo en la mar un monstruo que viene acercándose al escollo. Cantan dentro los Ecos
ECO: “Una…”3070
ANDRÓMEDA: Una el eco me responde;
mas, ¡ay! que no es piedad suya
sino delito; pues siempre
algo de lo que oye hurta.
Y así por mi desconsuelo3075
volver pretendo a la duda.
¿Qué más puede ser que sea
mi infelice desventura?
ECO: “…ventura…”
ANDRÓMEDA: Segunda vez, ladrón eco,3080
la postrer sílaba usurpas
de mi última razón.
Mas no por eso, segunda
causa, creeré que te trae.
ECO: “…hay…”3085
ANDRÓMEDA: Pues nada en ti me asegura.
ECO: “…segura.”
ANDRÓMEDA: ¿Qué fuera–¡ay de mí!– que el eco
algo en mi favor pronuncia?
Pues a mis preguntas dice,3090
si sus respuestas se aúnan,
que en el estado que estoy
“una ventura hay segura.”
Mas, ¿qué ventura–¡ay de mí!–
puede ser si ya se enturbian3095
las ondas a la batida
que al disforme estatura
de un vivo escollo que, ya
Saliendo fuera la fiera toda de escamas
bajel animado, surca
al mar encrespa la tez3100
de su verdinegra bruma,
de sus presas y sus garras
viene aguzando las puntas
contra mí?
[Hablan dentro PERSEO y BATO]
PERSEO: En aquesta peña
te apea.3105
BATO: Es cosa muy justa.
Aparece PERSEO en el caballo, en lo alto, con lanza y escudo
PERSEO: Ya que a Andrómeda y al monstruo
quiere el cielo que descubra
a tan buen tiempo…
ANDRÓMEDA: ¡Piedad,
altos dioses!
PERSEO: ¿Qué te angustia,
hermosa Andrómeda bella,3110
si Perseo es en tu ayuda?
Alado Belerofonte,
bruto y ave en piel y pluma,
que aborto fuiste, engendrado
de la sangre de Medusa,3115
Bájese el caballo, interponiéndose entre ANDRÓMEDA y el monstruo
abate el vuelo a esas ondas;
que su campaña cerúlea
hoy el teatro ha de ser
de la más desigual lucha
que vio el sol en cuantos giros3120
dora, ilumina e ilustra.
ANDRÓMEDA: ¿Qué es esto, cielos, que veo?
De la más alta, más suma
región, nuevo alado asombro,
la esfera del aire cruza.3125
Un joven trae, y si no
me mienten y me perturban
o la admiración o el miedo
que mis sentidos ofuscan,
el joven es de la selva.3130
Oye, aguarda, espera, escucha,
que a tanta costa no quiero,
como tu riesgo, tu ayuda.
Menos importa que yo
muera, que ver que aventuras3135
tu vida tú por mi vida.
PERSEO: Por más que a las iras tuyas
los polos cel cielo giman,
los ejes del orbe crujan,
sobresaltados del mar3140
que a apagar sus luces suba
cuando en horribles bramidos
sus ondas al sol escupas,
no has de ponerme pavor.
ANDRÓMEDA: Deja, deja que esa furia3145
se cebe antes en mi pecho
que en el tuyo. No presumas;
que es favor el que tirano
más que me alivia, me asusta.
En partida lid los dos3150
ya se apartan, ya se juntan.
¡Piedad, dioses! Y esta vea
concederla no se excusa,
pues para mí no la pido.
El monstruo se retira cayendo
PERSEO: Ya que la aleve cicuta3155
de su sangre, la azul playa
vuelve campaña purpúrea,
huye vencido a mi acero.
Y porque en el mar te hundas,
a nunca más ver tu horror,3160
mira en la acerada luna
de este escudo en quien impresa
quedó la faz de Medusa.
ANDRÓMEDA: Rastros de sangre dejando,
el monstruo se ha puesto en fuga.3165
PERSEO: Ya que vencido de mí
el mar su terror sepulta,
es bien, hermosa beldad,
que agora a desatarte acuda.
Apéase PERSEO, y desata a ANDRÓMEDA
Libre estás.3170
ANDRÓMEDA: De dos albricias
soy deudora a mi fortuna;
mas miento, que no lo soy,
sino solamente de una,
pues no es mi vida acreedora
donde está anterior la tuya.3175
Dime quién eres, porque
agradecida y confusa,
sepa a quién esta fineza
debo.
PERSEO: Quien tu amparo busca3180
con tal riesgo, que no es
éste el mayor de quien triunfa.
Mas, ¿qué mucho facilite
más que el hado dificulta
amor, que en esta fineza3185
todos sus méritos funda,
para arrojarme a tus plantas?
¡Qué gran dicha!
ANDRÓMEDA: ¡Qué ventura!
PERSEO: ¡Qué felicidad!
ANDRÓMEDA: ¡Qué suerte!
Sale BATO
BATO: Bien podéis, cuantos oculta3190
el miedo, por esas peñas
llegar, que ya con mi ayuda
mi amo dio la muerte al monstruo,
quitando a su dentadura
el que hoy no tenga por postre3195
manjar blanco de pechugas.
Voces dentro
UNOS: ¡Viva quien la fiera vence!
OTROS: ¡Viva quien del monstruo triunfa!
Sale el REY de Trinacria y los que pudieren
REY: Dame, extranjero, los brazos,
y supuesto que es sin duda3200
que quien ha hecho tal hazaña
heroica sangre le ilustra,
en premio de ella, porque
ella sola es paga justa,
en diciéndonos quién eres,3205
Andrómeda será tuya.
PERSEO: Pues oye…Yo soy…
Dentro
LIDORO: ¡Qué asombro!
REY: Tente, espera. ¿Qué os asusta
segunda vez que esas voces
dais?3210
Sale LIDORO
LIDORO: Yo te lo diré. Escucha.
Mató a Medusa el ínclito Perseo
y de su sangre concibió la tierra
aquel blanco caballo en quien le veo
los rummbos acertar por donde yerra.
Yo, llevado del noble alto deseo3215
de ver qué en sí tanto prodigio encierra,
sabiendo que a Trinacria venía, intento
seguir por agua al que navega en viento.
Embarquéme tras él y, cuando hacía
punta el bajel del África a la Europa,3220
gozando en tormentosa travesía
dulce tranquilidad del viento en popa,
absorto vi que sobre mí venía
frisando con las nubes en quien topa,
un bulto tal, que en el boreal espacio3225
era templo tal vez, tal vez palacio.
Éste, pues, estrechándole la esfera
al aire, en quien ocupa lo que oprime,
sus espaldas fatiga de manera
que, cuando más bramar intenta, gime.3230
Bien que pesada fábrica y ligera
ni senda deja en él, ni huella imprime,
siendo de un horizonte a otro horizonte
monte y ciudad, sin ser ciudad ni monte.
Alguna vez que acaso él declinaba3235
o que acaso el bajel hacia él subía,
nuestra atención en ecos escuchaba
ya numana voz, ya métrica armonía;
de suerte que el horror que nos causaba
en lisonjas a tiempos convertía,3240
haciendo el gusto aquí, y allí el disgusto,
pesado al gozo y apacible al susto.
Con este, pues, prodigio siempre a vista,
navegué hasta la orilla de esa playa
donde he visto del monstruo la conquista,3245
de quien jamás es fuerza ejemplar haya,
donde porque un asombro a otro resista,
o porque uno en aumento de otro vaya,
donde del monstruo fue la lid sangrienta,
parece que la fábrica se asienta.3250
REY: Absorto estoy.
ANDRÓMEDA: Yo confusa.
PERSEO: Yo turbado.
LIDORO: Yo suspenso.
BATO: ¿Y habrá algún bobo después
que piense que es verdad esto?
Cantan dentro, en el aire, y [salen JUNO] en su carroza con la DISCORDIA, y MERCURIO y PALAS sentados en dos nubarrones
MÚSICA: “A tierra, a tierra, que aquí manda Júpiter supremo por patrón de esta victoria, trasladar de Acaya el templo.”3255
JUNO: “Por no asistir al aplauso, que ya, declarado el cielo, da de Júpiter al hijo a pesar de mis desprecios, dejé el coro de los dioses, Discordia, y contigo vengo desde aquí a verle porque la necedad de los celos siempre anda acechando el daño. Y así, aquí no retiremos, ya que vencidas las dos quedamos.”
DISCORDIA: De mis deseos
servida estás; pero no,
señora, de mis afectos
porque trató de impedirlos
el gran Júpiter supremo3260
que de Mercurio y de Palas
poco importara el esfuerzo.
PALAS: “No importara sino mucho, pues escudo y caduceo fueron de su triunfa causa.”
JUNO: “Pues, ¿por qué, si es triunfo vuestro, no le asistís el el coro de dioses?”
MERCURIO: “Porque queremos no perderos a las dos de la vista, previniendo que no intentéis perturbarle cuando a decir vuelve el viento…”
Vuelve la música en el aire y baja de los más alto un templo. Vienen en la fachada del [templo], sentada, la tropa de la música, y en habiéndose asentado en la tierra, salen de él el rey POLÍDITES, DANAE, CARDENIO, GILOTE, ERGASTO, RISELO y otros3265
MÚSICA: “A tierra, a tierra, que aquí manda Júpiter supremo por patrón de esta victoria, trasladar de Acaya el templo.”
PERSEO: ¡Qué maravilla!
ANDRÓMEDA: ¡Qué asombro!
BATO: ¡Qué prodigio!
REY: ¡Qué portento!
LIDORO: Aún más es, señor, si miras
la gente que viene dentro;3270
porque aquél, si no me engaño
y bien sus señas acuerdo,
es Polídites, de Acaya
rey, y aquel milagro bello
de hermosura y discreción,3275
Danae, madre de Perseo.
PERSEO: ¿Qué es esto, cielos, que miro?
POLÍDITES: Escucha. Sabrás qué es esto.
PERSEO: En sabiendo tú que te oyen.
DANAE: ¿Quién?3280
PERSEO: Andrómeda y Cefeo.
POLÍDITES: Los brazos nos da.
LOS TRES: ¿Qué hay, Bato?
BATO: ¡Gilote, Ergasto, Riselo!
GILOTE: Todos estamos acá.
BATO: Aunque me espanto de veros,
no me espanto de que haga3285
Júpiter tales extremos;
porque por grande que sea
un padre, no puede menos
de hacer fiestas viendo un hijo
que le ha puesto en paz dos reinos.3290
CARDENIO: Dame a mí también los brazzos.
PERSEO: ¡Oh, padre, cuánto me huelgo
de verte en aqueste traje!
CARDENIO: Honras son que no merezco,
de Polídites.3295
PERSEO: Yo, como
mías, se las agradezco.
REY: No tan grande admiración
embarace el cumplimiento.
POLÍDITES: Sabiendo de tus fortunas
los prodigioses sucesos…3300
DANAE: …y los peligros en que
Discordia y Furias te han puesto,…
POLÍDITES: …yo y Danae, a quien ya hizo
mi amor reina de mi imperio,…
DANAE: …sacrificios ofrecimos3305
al gran Júpiter inmenso…
POLÍDITES: Lo que le pedimos fue
que a nuestras ansias atento…
DANAE: …nos revelase en qué estado
la Fortuna te había puesto.3310
POLÍDITES: Él, agradecido al voto,…
DANAE: …él, compadecido al ruego…
POLÍDITES: …no sólo en el templo quiso
revelarnos tus sucesos…
DANAE: …pero el templo elevó todo,3315
arrancado de su centro…
POLÍDITES: …y, navegando veloces
enjutos golfos de viento…
DANAE: …a cuantos en él estaban
ha traído en él a verlos.3320
REY: A tanta admiración, sólo
responder puede el silencio
y, pues antes que tu voz
quién eres dijo el portento,
dale a Andrómeda la mano.3325
Sale FINEO
FINEO: No dará tal, que primero
que sus extrañas fortunas
a lograr lleguen tal premio,
morirá al arrojadizo
rayo del templado acero3330
de este arpón.
LIDORO: No morirá
sin que tú mueras primero.
Dispara LIDORO una flecha
FINEO: ¡Ay, infelice de mí!
Que antes de matar he muerto.
Cae FINEO
Justamente esta venganza3335
de mí han tomado los cielos.
LIDORO: Ya con esto te he pagado
aquella fineza, puesto
que si mataste una hidra
que tenía en el cabellos3340
los áspides, yo maté
a quien los tenía en el pecho,
no siendo menos rabiosos
los áspides que los celos.
REY: Retirad ese cadáver3345
y tú, gallardo extranjero,
por aquesta acción de quien
eligió por instrumento
el cielo, en venganza noble
de las iras de Fineo,3350
dame los brazos.
DANAE: Y a todos.
ANDRÓMEDA: Sí, pues todos le debemos
que puesto en salvo el amor,
muera el aborrecimiento.
DISCORDIA: Todo nos sucede mal;3355
que éste era el último esfuerzo
que de las Furias tenía
reservado.
JUNO: “Sus efectos siguieron a los demás.”
PALAS: “Claro está que el favor nuestro había de hallar en Lidoro lo que perdiera en Fineo.”
MERCURIO: “Y aún no ha de parar aquí su aplauso, que todo el cielo la gala le ha de cantar.”3360
LAS DOS: “¿Cómo?”
LOS DOS: “Dígalo el efecto.”
Ábrese el cielo
REY: ¿Qué nueva luz nos alumbra?
LIDORO: Iluminado los vientos…
PERSEO: …se transparentan a visos,…
DANAE: …se traslucen a reflejos.3365
ANDRÓMEDA: Todo el coro de los dioses
rasga sus azules velos.
TODOS: Nueva música se escucha.
BATO: ¿En qué ha de parar aquesto?
Cantan
MÚSICA: “¡Viva, viva la gala del gran Perseo; que de Júpiter hijo, merece serlo! Cuando a padre tan grande ponen sus hechos, con dos monstruos vencidos, en paz dos reinos!”3370
Aparécese JÚPITER en un sol
JÚPITER: “Yo el festivo parabién de vuestro aplauso agradezco, y en el traje de Cupido que fue mi disfraz primero le recibo por hacer de mis finezas acuerdo, somo al fin primera causa de tan gloriosos efectos. Y así, para que prosiga, vuelva a decir vuestro acento…”
Todos, con música, y representado
CORO 1: “¡Viva, viva la gala del gran Perseo,…”
CORO 2: “…que de Júpiter hijo, merece serlo….”
CORO 3: “…cuando a padre tan grande ponen sus celos,…”
TODOS: “…con dos monstruos vencidos en paz dos reinos!”3375
REY: ¿Qué nueva música es
la que en varios coros vemos
aquí de voces, y aquí
de rústicos instrumentos,
que a la del cielo acompaña?3380
Salen, por una parte, la nueve MUSAS, y por otra rústicos dioses, vestidos de labradores
MUSAS: Atento oye.
PASTORES: Escucha atento.
MUSA: Las nueve musas, a quien
es concedido el imperio
del Parnaso, cuya fuente
dio el caballo de Perseo,3385
agradecidas al docto
cristal, puro, claro y terso,
que no menos fertiliza
los prados que los ingenios,
vienen también a cantarle3390
la gala, y con más afecto
que otros, pues árbitros son
de la música y los versos.
PASTOR: Aquí la festiva tropa
de rústicos semideos,3395
a quien tocan alquerías
de prados y montes, viendo
que el que hoy es héroe divino,
fue pastor en otro tiempo,
al compás de sus silvestres3400
zampoñas, flautas, salterios,
vienen en su pastoril
modo, a aplaudirle diciendo…
Cantan y bailan las musas y los dioses
TODOS: “¡Viva, viva la gala del gran Perseo; que de Júpiter hijo, merece serlo! Cuando a padre tan grande ponen sus hechos, con dos monstruos vencidos, en paz dos reinos!”
PERSEO: Mal, ¡oh Júpiter divino!,3405
podrá mi agradecimiento
responder a tantas honras;
pero a tus aras ofrezco,
no como satisfacción
sino como rendimiento,3410
la cabeza de Medusa,
el escudo y caduceo,
como de Mercurio y Palas
principales instrumentos.
POLÍDITES: En habiendo recibido3415
el don, parece que el templo
vuelve a elevarse.
CARDENIO: Esto es
decirnos que otra vez dentro
de él, los que dentro venimos
volvamos al patrio suelo.3420
REY: Permitid que mi hospedaje
antes os sirva.
DANAE: Primero
es la obediencia que el gusto
y, aunque tan grande lo tengo,
viéndote lograr la mano3425
de tan venturoso dueño,
contra lo que Dios ordena,
no es posible detenernos.
Vuelve a arrebatarse el templo con todos los que trujo
UNOS: Id en paz.
OTROS: En paz quedad.
BATO: A Dios rogad y rogad al cielo,3430
en metáforas de carro,
que no se derriengue el templo.
JÚPITER: “Pues el viento es dueño suyo, vuelva a publicar el viento en los ecos repetidos de unos y otros acentos…”
TODOS: “¡Viva, viva la gala del gran Perseo; que de Júpiter hijo, merece serlo! Cuando a padre tan grande ponen sus hechos, con dos monstruos vencidos, en paz dos reinos!”
MERCURIO: ¡Qué grande dicha!3435
JUNO: ¡Qué rabia!
PALAS: ¡Qué alegría!
DISCORDIA: ¡Qué tormento!
ANDRÓMEDA: ¡Qué felicidad!
REY: ¡Qué gusto!
PERSEO: ¡Qué ventura!
BATO: Y más si veo
que vuestro perdón merecen
las fortunas de Perseo3440
cuando en festivos aplausos
repiten todos a un tiempo:
TODOS: “¡Viva, viva la gala del gran Perseo; que de Júpiter hijo, merece serlo! Cuando a padre tan grande ponen sus hechos, con dos monstruos vencidos, en paz dos reinos!”

FIN DE LA COMEDIA

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