El villano en su rincón — Jornada II

JORNADA SEGUNDA


Salen el REY y FINARDO
REY: Desasosiego me cuesta.
FINARDO: Para desasosegarte980
¿puede en el mundo ser parte
cosa a tu grandeza opuesta?
REY: Este villano lo ha sido.
FINARDO: ¿El villano o la villana?
REY: Un ángel en forma humana,985
Finardo, me ha parecido.
Pero no creas que fuera
quien me desasosegara
cuando el cielo la pintara
con el pincel que pudiera;990
que en negocio que el honor
pasa de las justas leyes,
aun nos valemos los reyes
de nuestro propio valor.
Su padre me dio cuidado;995
que en verle vivir ansí,
tan olvidado de mí,
confieso que me ha picado.
¡Qué con tal descanso viva
en su rincón un villano,1000
que a su señor soberano
ver para siempre se priva!
¡Que trate con tal desprecio
la majestad sola una,
sin correrse la Fortuna1005
de que la desprecie un necio!
¡Que tanto descanso tenga
un hombre particular,
que pase por su lugar
y que a mirarme no venga!1010
¡Que le haya dado la suerte
un rincón tan venturoso,
y que esté en él poderoso,
desde la vida a la muerte!
¡Que le sirvan sus crïados,1015
y que obedezcan su ley,
y que él se imagine rey
sin ver los reyes sagrados!
¡Que la púrpura real
no cause veneración1020
a un villano en su rincón
que viste pardo sayal!
¡Que tenga el alma segura,
y el cuerpo en tanto descanso!
Pero, ¿para qué me canso?1025
Digo que es envidia pura,
y que le tengo de ver.
FINARDO: Ansí cuentan el suceso
de Solón y del rey Creso.
REY: Muy diferente ha de ser;1030
que el filósofo juzgó
de otra suerte al rey de Lidia;
y yo tengo a un hombre envidia
por ver que me despreció.
FINARDO: Tres calidades de bienes1035
Aristóteles escribe
que tiene el hombre que vive;
y todas, señor, las tienes.
De Fortuna la primera
en que lo menos se funda;1040
del cuerpo fue la segunda,
del ánimo la tercera.
Bienes de Fortuna son
de riquezas multitud,
del cuerpo son la salud1045
y la buena complexión.
Los del ánimo, la ciencia
y la virtud. Éstos fueron
a quien todos siempre dieron
divina correspondencia.1050
Y si hay en la tierra alguna,
por felicidad la entienden;
que estos bienes no dependen
del tiempo ni la Fortuna.
Estando todos en ti,1055
¿cómo envidias a un villano,
tú con el cetro en la mano,
y él con el arado allí?
REY: Dame pena el verle opuesto
a mi propia majestad,1060
viendo la felicidad
en que su dicha le ha puesto.
Deseaba vez alguna
Augusto de Escipïón
la fuerza, el ser de Catón,1065
y de César la fortuna;
y era un grande emperador;
y en un villano, ¡aún no veo
que tenga un justo deseo
de ver al rey su señor!1070
Mil el mundo peregrinan
por ver alguna ciudad
que tenga en sí majestad;
mares y montes caminan.
Y éste se esconde en su casa1075
cuando paso por su puerta…
¡Pues, vive el cielo, que, abierta,
ha de saber que el rey pasa!
FINARDO: ¿Eso te da pesadumbre?
¡Un villano en su rincón!1080
Y, ¿no se espanta un león
de un gallo y de cualquier lumbre?
El animoso caballo
del floro, un ave tan vil,
¿no se espanta?1085
FINARDO: ¿Que el gentil
león se espanta del gallo?
REY: Y de un carro; tanto siente
de la ruedas el rumor;
y ansí yo de un labrador,
que es un carro finalmente.1090
FINARDO: ¿Qué tienes imaginado
para que el hombre te vea?
REY: Porque ver no me desea,
me ha de ver, mal de su grado.
Pongan en que al monte salga;1095
que yo buscaré invención
para que su condición
contra reyes no le valga.
FINARDO: Pues, ¿tú quieres ir allá?
Venga acá Juan Labrador1100
a ver al rey su señor;
que él es bien que venga acá.
REY: Déjale con su opinión;
que si al rey con su poder
no quiere ver, yo iré a ver1105
al villano en su rincón.
Vanse. Salen BELISA, COSTANZA y LISARDA
COSTANZA: Solo está el olmo, a la fe.
BELISA: La palmatoria ganamos.
LISARDA: A muy bien tiempo llegamos.
COSTANZA: ¿Quieres tú que solo esté?1110
LISARDA: Sí, porque hablemos un rato.
COSTANZA: ¿Mas que son cosas de amor?
Que te he visto en el humor
que te ofende algún ingrato.
LISARDA: Por vida tuya, Costanza,1115
pues eres tan entendida
–mira que juro tu vida–
¿tuvieras tú confïanza
en palabras de algún hombre
de estos hidalgos de allá?1120
COSTANZA: ¿De la corte?
LISARDA: Sí; que ya
tengo en el alma ese nombre.
COSTANZA: La que pudiera tener
de amigo reconciliado,
de jüez apasionado,1125
y de firma de mujer;
la que tuviera, sembrando,
de un campo estéril y enjuto,
o del imposible fruto
del olmo que estás mirando;1130
la que tuviera de un loco
o de un celoso traidor;
la que de un hombre hablador
que siempre son para poco;
la que de un hombre ignorante1135
que presume de saber;
la que de abril sin llover;
la que del mar inconstante;
la que tuviera en la torre
que se funda sobre arena,1140
y en quien no siente la ajena,
y de su falta se corre;
la de amigo en alto estado
si fuimos pobres los dos,
ésa me diera, por Dios,1145
cortesano enamorado.
LISARDA: ¿Qué es, Costanza, cosi cosa,
que llaman en corte enima:
un alto, que un bajo estima
sin fuerza más poderosa,1150
y un bajo que al alto aspira?
COSTANZA: Una música formada
de dos voces.
LISARDA: Bien me agrada.
COSTANZA: Aunque alto y bajo están, mira
que, aunque son tan desiguales1155
como la noche y el día,
aquella unión y armonía
los hace en su acento iguales;
que el alto en un punto suena
con el bajo siempre igual,1160
porque si sonaran mal,
causaran notable pena.
LISARDA: Música me persüades
que el amor debe de ser.
COSTANZA: El Amor tiene poder1165
de concertar voluntades.
LISARDA: No hay músico ni maestro
como Amor, de altos y bajos;
pero canta contrabajos,
en que siempre está más diestro.1170
BELISA: Al olmo vienen zagales,
no habléis cosa de sospecha.
LISARDA: (Cerrarte, Amor, ¿qué aprovecha? Aparte
Por cualquier dedo te sales.
Salen FILETO y FELICIANO
FELICIANO: Costanza está aquí, Fileto.1175
FILETO: Ella me dijo que había
de venir al baile.
FELICIANO: Cría
humor gracioso y discreto.
FILETO: Pienso que la quieres bien
y que no te mira mal;1180
pero es pobre y desigual
de tus méritos también.
FELICIANO: Mal dices; que la virtud
es de más valor que el oro.
FILETO: Cual le guardan el decoro1185
tenga el mundo la salud.
FELICIANO: Mi padre no tiene igual
en riquezas, porque ha sido
un hombre a quien ha subido
la Fortuna a gran caudal.1190
¿No has visto un enamorado
que comienza a enriquecer
alguna pobre mujer
que estaba en humilde estado
que, dando en hacer por ella,1195
tanto se viene a empeñar
que, no teniendo qué dar,
se viene a casar con ella?
Pues de esa manera fue
con mi padre la Fortuna,1200
pues no sé yo cosa alguna
que no le haya dado y dé.
Pienso que por levantalle
se ha empobrecido por él,
y ha de casarse con él,1205
porque no tiene qué dalle.
FILETO: En el olmo se han sentado;
la noche es un poco oscura,
porque no está muy segura
la luna de algún nublado.1210
Llega, hablarás a Costanza
antes que venga la gente,
y algún villano se siente
donde el mismo sol no alcanza.
A COSTANZA
FELICIANO: ¿Habrá un poco de lugar1215
para quien todo le diera
en el alma a quien quisiera
esta posesión tomar?
A LISARDA
COSTANZA: ¿No respondes a tu hermano?
LISARDA: ¿Para qué, si habla contigo?1220
COSTANZA: Pues yo que se siente digo.
FELICIANO: ¿Hacia qué mano?
COSTANZA: A esta mano,
que dicen que el corazón
más a esta parte se inclina.
FELICIANO: Aquí, Costanza, adivina1225
tú propia mi pretensión.
Haz el corazón acá;
que tengo el mío perdido
porque se hablen al oído
y no lo entiendan allá.1230
COSTANZA: Y será bien menester;
que viene gran gente al olmo.
Salen BRUNO, SALVANO, TIRSO, VILLANOS, y MÚSICOS
BRUNO: Habrá zagales en colmo.
SALVANO: Pues habrá en colmo el placer.
¿Traes tú vihuela ahí?1235
TIRSO: Aquí tengo mi vihuela.
BRUNO: Suena un poco, así te duela
menos el amor que a mí.
TIRSO: ¿Hay para todos asiento?
BELISA: Antes estaréis mejor1240
en pie, por hacer favor
a los pies y al instrumento.
BRUNO: Salga Lisarda a bailar.
LISARDA: ¿Sola? No tenéis razón.
BRUNO: Yo bailaré una canción,1245
con que la quiero sacar.
Salen OTÓN y MARÍN
OTÓN: Éste, ¿no es el olmo?
MARÍN: El mismo.
OTÓN: Pues, ¿cómo hablarla podré?
MARÍN: Si no se aparta, no sé.
OTÓN: ¿Pudo haber confuso abismo1250
ni laberinto de amor
como entre dos desiguales?
A LISARDA
BRUNO: Danzaré, pues que no sales.
¡Vaya de gala y de flor!
Tocan y cantan los MÚSICOS, y baila solo BRUNO
MÚSICOS: “A caza va el caballero1255
por los montes de París,
la rienda en la mano izquierda,
y en la derecha el neblí.
Pensando va en su señora,
que no la ha visto al partir,1260
porque, como era casada,
estaba su esposo allí.
Como va pensando en ella,
olvidado se ha de sí.
Los perros siguen las sendas1265
entre hayas y peñas mil.
El caballo va a su gusto,
que no le quiere regir.
Cuando vuelve el caballero,
hallóse de un monte al fin.1270
Volvió la cabeza al valle
y vio una dama venir
en el vestido serrana,
y en el rostro serafín.”
Sale LISARDA a bailar
“Por el montecico sola,1275
¿cómo iré?
¡Ay Dios! ¿Si me perderé?
¿Cómo iré, triste, cuitada,
de aquel ingrato dejada?
Sola, triste, enamorada,1280
¿dónde iré?
¡Ay Dios! ¿Si me perderé?”
MÚSICOS: “¡Donde vais, serrana bella,
por este verde pinar?
Si soy hombre y voy perdido,1285
mayor peligro lleváis.
–Aquí cerca, caballero,
me ha dejado mi galán,
por ir a matar un oso,
que ese valle abajo está.1290
–¡Oh mal haya el caballero
en el monte al lubricán
que a solas deja su dama
por matar un animal!
–Si os place, señora mía,1295
volved conmigo al lugar,
y porque llueve, podréis
cubriros con mi gabán.
–Perdido se han en el monte
con la mucha oscuridad;1300
al pie de una parda peña
el alba aguardando están.
La ocasión y la ventura
siempre quieren soledad.”
SALVANO: Siéntense, que han danzado lindamente.1305
LISARDA: Bruno, entretén un poco esos zagales;
que llego a refrescarme a aquella fuente.
Llégase a OTÓN
¿Sois vos mi cortesano?
OTÓN: Labradora
del alma, el mismo, y digo bien el mismo,
pues en la corte tu belleza adora.1310
¿Qué haré por ti, donde conozcas cuánto
te estima el alma que en tus ojos vive?
LISARDA: ¡Ay, por su vida! ¿Que me quiere tanto?
OTÓN: Ni la gracia del rey, ni cuanto puede
dar el imperio sumo de la tierra1315
a la imaginación que a todo excede,
estimo como el pie con que floreces
estos dichosos campos, nueva Flora,
que con pisallo, de oro los guarneces.
LISARDA: Si tiene ya el Amor determinado1320
que me burléis, ilustre caballero,
¿qué puedo hacer? Siniestro fue mi hado;
mas ya que pude merecer quereros
tan sin razón, no dejaré de amaros;
pero, ¿cómo podré corresponderos?1325
Yo no puedo serviros sin casarme;
y si vos no queréis casar conmigo,
¿a qué puedo, señor, aventurarme?
Mi padre es labrador, pero es honrado;
no hay señor en París de tanta hacienda;1330
de mi dote es mi honor calificado.
Yo no soy en lenguaje labradora;
que finjo cuando quiero lo que hablo
y me declaro como veis ahora.
Sé escribir, sé danzar, sé cuantas cosas1335
una noble mujer en corte aprende,
y tengo estas entrañas amorosas.
Pero quedaos con Dios; que es gran locura
persuadir imposibles a los hombres.
OTÓN: ¿Cuándo tuvo imposibles la hermosura?1340
Teneos, no os vais; que por el alto cielo
que habéis de ser mujer…
LISARDA: Señor, dejadme.
OTÓN: …del mariscal Otón, y cumplirélo.
LISARDA: ¿Y qué seguro de eso podéis darme?
OTÓN: Un papel de mi mano.1345
LISARDA: ¿Y por papeles
queréis que yo me atreva a aventurarme?
OTÓN: ¿No tienen valor?
LISARDA: El que se mira
en las veletas que los aires mudan.
No hay verdad en amor, todo es mentira.
OTÓN: ¿Y si vos la notáis con penas tales,1350
que me condene el cielo a pena eterna?
LISARDA: ¡Oh Amor, gran juntador de desiguales!
Pero porque esta gente no presuma
–que en fin como villana es maliciosa–
de nuestro amor la referida suma,1355
tomad aquesta llave, y en la huerta
de mi casa hallaréis por las espaldas
entre cuatro cipreses una puerta;
entrad con ella, y aguardadme un poco
de unos mirtos cubierto con lo espeso.1360
OTÓN: Sospecho que queréis volverme loco.
LISARDA: Yo bajaré después a media noche
y hablaremos los dos secretamente.
¿Con quién y en qué venisteis?
OTÓN: En un coche.
Pero dejéle lejos de esta aldea.1365
LISARDA: Id donde digo, que nos van sintiendo.
Apártase LISARDA
OTÓN: Allá os espero. ¿Quién habrá que crea,
Marín, mi dicha?
MARÍN: ¿Es buen suceso todo?
OTÓN: ¡Notable!
MARÍN: Di.
OTÓN: Pasó de aqueste modo.
Vanse OTÓN y MARÍN
FELICIANO: Dice Salvano bueno, que casemos1370
las mozas del lugar con los mancebos.
BRUNO: Dice muy bien; que tiempo habrá de baile.
FELICIANO: Mi padre y el alcalde al olmo vienen.
COSTANZA: No es poca novedad.
FELICIANO: Antes es mucha.
Salen JUAN Labrador y el ALCALDE
ALCALDE: ¡Bendígaos Dios, y qué os juntáis de mozos!1375
JUAN: ¿Habrá lugar también para los viejos?
COSTANZA: El que le tiene en tantas voluntades
bien se podrá sentar donde quisiere.
JUAN: A fe, Costanza, que no pierdas nada
en tenérmela a mí.1380
COSTANZA: Saben los cielos
que quiero más tu vida que la mía.
Aparte a FELICIANO
LISARDA: Esto me huele a suegro, Feliciano.
FELICIANO: ¡Pluguiera Dios, que pasará el verano!
LISARDA: Para todo hay sazón.
FELICIANO: Por mejor tengo
a boca del invierno el casamiento.1385
BRUNO: Comienza, pues, a casar
las mozas y los mancebos.
FILETO: A Costanza y Feliciano
pongo en el lugar primero.
SALVANO: No lo oiga el viejo y se enoje.1390
FILETO: ¿Fáltale más que dinero
a Costanza? Pues, ¿qué importa,
si sobra tanto a su suegro?
BRUNO: A Lisarda, ¿qué marido
osarás darle, Fileto?1395
FILETO: Pardiez que en todo el lugar
no le topo casamiento.
Si ello se diera por gracias,
todos sabéis las que tengo
en tirar, saltar, correr,1400
y en danzas, bailes y juegos;
y cierto que, bien mirado,
aunque su padre es mi dueño
que no se perdiera nada
en darla a un hombre discreto.1405
BRUNO: Siempre te oigo decir
que eres discreto.
FILETO: Profeso,
en aquesta necedad,
la necedad de este tiempo.
No hay hombre ignorante, Bruno,1410
que se confiese por necio.
Verás competir los búhos
con los halcones ligeros,
las monas con las personas,
con las águilas los cuervos,1415
y unos pobres sacristanes
con los músicos maestros.
Mas dejando disparates
de que el mundo está tan lleno,
¿a quién damos a Lisarda?1420
BRUNO: Dásela a algún palaciego.
FILETO: ¡Malos años! Si mi amo
oyera que tratáis de eso,
nadie quedara en su casa.
BRUNO: Pues dásela a un monasterio,1425
y casemos a Belisa.
SALVANO: Ésa, ya veis que la quiero.
BRUNO: ¿Cómo “quiero” siendo yo
quien tantos favores tengo?
SALVANO: Pues, cuéntense los favores1430
y pierda el que tiene menos.
FILETO: Yo quiero ser el jüez.
SALVANO: Vaya.
BRUNO: Comienzo el primero.
A mí me dio por diciembre,
estando al sol en el cerro,1435
seis bellotas de su mano,
y me dijo, “Toma, puerco.”
FILETO: Terrible es este favor.
SALVANO: A mí una noche al humero,
porque abrí mucho la boca,1440
. . . . . . . . . . . .[ e-o]
me dio en aquestas costillas
cuatro palos con un bieldo.
FILETO: ¡Ése sí que fue favor,
que le sintieron los huesos!1445
SALVANO: Mejor le diré yo agora.
Toda la noche de enero
estuve al hielo a su puerta,
y al amanecer, abriendo
la ventana, me echó encima,1450
viéndome con tanto hielo,
una artesa de lejía.
FILETO: ¿Muy caliente?
SALVANO: Estaba ardiendo.
BRUNO: Todo es risa ese favor.
Yendo al soto por febrero1455
Belisa con su borrica,
parió del pueblo tan lejos,
que topándome allí junto
me mandó alegre que luego
tomase el pollino en brazos1460
y se le llevase al pueblo.
Dos legas y más le truje,
diciéndole mil requiebros,
como si hablara con ella,
y aun él me dio algunos besos.1465
FILETO: Ea, que ninguno gana.
A los dos os doy por buenos.
Caso a Amarilis con Lauso,
que ella es coja y él es tuerto,
y se irá lo uno por los otro.1470
Caso a Tirsa con Laurencio,
por ella es loca y él vano.
BRUNO: Dios les dé paz.
FILETO: Duda tengo.
Caso a Dorena y Antón.
BRUNO: Es vieja.1475
FILETO: Es rica, y con eso
pasará Antón mocedades.
BRUNO: Ni oírla ni verla puedo.
Han inventado los diablos
acá en Francia un uso nuevo,
de andar al mujer sin toca…1480
FILETO: No debe de haber espejos.
Las niñas pasen, son niñas;
pero unos sátiros viejos
que descubren más orejas
caídas que burro enfermo,1485
y otras que van por las calles
mostrando tanto pescuezo,
y las cuerdas cuando hablan
parecen fuelles de herrero,
y otras con mil costurones1490
de solimán mal cubierto,
y otras que el pescuezo muestran
como cortezas de queso,
¿por qué han de dejar las tocas?
BRUNO: Por parecer niñas.1495
FILETO: ¡Bueno!
Como se cuentan los años
por el discurso del tiempo,
ya se han de contar en Francia
por arrugas de pescuezos.
La honestidad de la dama1500
está en las tocas y velos.
Allí sí que juega el aire
bullicioso y lisonjero.
Yo sé que han dicho en París
que al parlamento han propuesto1505
contra pescuezos de viejas
mil querellas los cabellos.
Ya no hay cabello con toca.
BRUNO: No te pudras, majadero.
FILETO: Sí quiero; que no soy bestia,1510
supuesto que lo parezco.
JUAN: Por cierto, mi Costanza, que quisiera,
mirando tu humildad y tu hermosura,
que este muchacho el rey del mundo fuera.
Yo admiro tu belleza y tu cordura.1515
Ya sabes que el dinero no me altera,
no gracias al trabajo y la ventura,
sino al cielo no más, que con su mano
colma tanto el rincón de este villano.
Pláceme de tratar el casamiento1520
y de dotarte en treinta mil ducados.
COSTANZA: Tierra soy de tus pies.
JUAN: Vuelve a tu asiento,
si no es que del asiento estáis cansados.
LISARDA: Ya es hora de cenar, y este contento
será bien que resulte en los crïados.1525
JUAN: Vamos agora a casa.
ALCALDE: Feliciano,
besa a señor por tal merced la mano.
FELICIANO: No sé, señor, con qué palabras diga
tu gran valor y entendimiento raro.
JUAN: El de Costanza y tu humildad me obliga,1530
mi voluntad en público declaro.
BRUNO: ¿El casamiento?
FILETO: Sí.
SALVANO: Todo se diga.
¡Cómo! Esto, ¿fue verdad?
JUAN: Nunca reparo
en pocas cosas. Digo que se haga
fiesta que a todo el pueblo satisfaga.1535
Dos toros quiero que corráis mañana.
¡Hola, Bruno!
BRUNO: ¿Señor?
JUAN: Busca dos toros
fieros como leones.
FILETO: Fiesta es llana.
BRUNO: Yo los traeré que despedacen moros.
SALVANO: Pardiez que ha de salir mi partesana,1540
y que no ha de quedar sangre en sus poros.
ALCALDE: Haga mañana fiestas nuestra aldea.
BELISA: Que sea para bien.
TODOS: Para bien sea.
Vanse. Sale el REY en cuerpo
REY: No pienso que he negociado
poco en el dejar la gente1545
cenando al son de la fuente,
que cerca divide el prado.
¡Que me haya puesto en cuidado
un grosero labrador!
Pero no se sigue error1550
de ejecutar este gusto,
para que vea que es justo
ver rey y servir señor.
Hubiera pocas historias
si pensamientos no hubiera,1555
con que la fama tuviera
en su tiempo estas memorias.
No todas añaden glorias
a un príncipe; que hay algunas
que porque son importunas1560
al gusto del poderoso,
no quiere estar envidioso
de las ajenas fortunas.
Yo veré, Juan Labrador,
despacio tu pensamiento;1565
que de tus venturas siento
desprecios de mi valor.
Sale FINARDO
FINARDO: ¿A dónde mandas, señor,
tenga el caballo mañana?
REY: Cuando de oro, azul y grana1570
se vista el cielo, Finardo,
en este bosque te aguardo,
y esto dirás a mi hermana.
FINARDO: Diré que en el monte quedas
por matar un jabalí.1575
REY: Que tengo el puesto la di,
y tomadas las veredas;
y advierte bien que no excedas
átomo de lo tratado.
FINARDO: Todo lo llevo en cuidado.1580
Vase
REY: Y yo le tengo de ver
si tiene mayor poder
que la corona el arado.
Con diferente vestido
de mi profesión real,1585
vengo a ver este sayal,
de la majestad olvido.
Vase. Salen FILETO y JUAN Labrador. [Habla el REY] dentro
REY: ¡Ah, de casa!
FILETO: ¿Quién vocea?
REY: ¿Vive aquí Juan Labrador?
FILETO: Por ti preguntan, señor.1590
JUAN: ¿Quién quieres que ahora sea?
FILETO: Quien es ya está en el portal.
JUAN: No se lleve alguna cosa;
que anda mucha gente ociosa
y que vive de hacer mal.1595
Sale el REY
REY: No soy de los que decís,
aunque os parezca extranjero,
porque soy un caballero
de los nobles de París.
Perdíme en esa montaña;1600
sé que sois rico y sois noble;
até mi caballo a un roble
por la oscuridad extraña,
y a la aldea vengo a pie
donde el cura me ha informado…1605
JUAN: El cura no os ha engañado.
Cena y posada os daré,
no como allá en vuestra casa
con platos y vanidad,
mas con mucha voluntad,1610
al modo que acá se pasa.
¿Qué nombre tenéis?
REY: Dionís.
JUAN: ¿Qué oficio o qué dignidad?
REY: Alcaide de la ciudad
y los muros de París.1615
JUAN: Nunca tal oficio oí.
REY: Es merced que el rey me ha hecho,
por heridas que en el pecho,
sirviéndole recibí.
JUAN: Habéis hecho cosa dina1620
de un hidalgo como vos.
Sentaos, mientras que a los dos
nos dan de cenar. Camina,
Fileto, a mis hijos llama.
Vase FILETO
Tomad esa silla, os ruego.1625
REY: Sentaos vos; que tiempo hay luego.
JUAN: ¡Qué cortesano de fama!
Sentaos; que en mi casa estoy,
y no me habéis de mandar;
yo sí que os mando sentar1630
que en ella esta silla os doy
y advertid que habéis de hacer,
mientras en mi casa estáis,
lo que os mandare.
REY: Mostráis
un hidalgo proceder.1635
JUAN: Hidalgo no; que me precio
de villano en mi rincón;
pero en él será razón
que no me tengáis por necio.
REY: Si a París vais algún día,1640
buen amigo, os doy palabra
que el alma y la puerta os abra
en amor y hacienda mía,
por veros tan liberal.
JUAN: ¿A París?1645
REY: Pues, ¿qué decís?
¿No iréis tal vez a París
a ver la casa real?
JUAN: ¿Yo a París?
REY: ¿No puede ser?
JUAN: ¡De ningún modo, por Dios!
Si allá os he de ver a vos,1650
en mi vida os pienso ver.
REY: Pues, ¿qué os enfada de allá?
JUAN: No haber salido de aquí
desde el día en que nací,
y que aquí mi hacienda está.1655
Dos camas tengo, una en casa,
y otra en la iglesia; éstas son
en vida y muerte el rincón
donde una y otra se pasa.
REY: Según eso, en vuestra vida1660
debéis de haber visto al rey.
JUAN: Nadie ha guardado su ley,
ni es de alguno obedecida
como del que estáis mirando;
pero en mi vida le vi.1665
REY: Pues yo sé que por aquí
pasa mil veces cazando.
JUAN: Todas esas me he escondido
por no ver el más honrado
de los hombres en cuidado;1670
que nunca le cobré olvido.
Yo tengo en este rincón
no sé qué de rey también;
mas duermo y como más bien.
REY: Pienso que tenéis razón.1675
JUAN: Soy más rico, lo primero,
porque de tiempo lo soy;
que solo si quiero estoy,
y acompañado, si quiero.
Soy rey de mi voluntad,1680
no me la ocupan negocios,
y ser muy rico de ocios
es suma felicidad.
REY: ¡Oh, filósofo villano! Aparte
Mucho más te envidio agora.)1685
JUAN: Yo me levanto a la aurora,
si me da gusto, en verano,
y a misa a la iglesia voy
donde me la dice el cura;
y aunque no me la procura,1690
cierta limosna le doy,
con que comen aquel día
los pobres de este lugar.
Vuélvome luego a almorzar.
REY: ¿Qué almorzáis?1695
JUAN: Es niñería;
dos torreznillos asados,
y aún en medio algún pichón,
y tal vez viene un capón
si hay hijos ya levantados;
trato de mi granjería1700
hasta las once; después
comemos juntos los tres.
REY: (Conozco la envidia mía.) Aparte
JUAN: Aquí sale algún pavillo
que se crió de migajas1705
de la mesa, entre las pajas
de ese corral, como un grillo.
REY: A la Fortuna los pone
quien de esa manera vive.
JUAN: Tras aquesto se apercibe1710
–el rey, señor, me perdone–
una olla, que no puede
comella con más sazón;
que en esto, nuestro rincón
a su gran palacio excede.1715
REY: ¿Qué tiene?
JUAN: Vaca y carnero
y una gallina.
REY: ¿Y no más?
JUAN: De un pernil–porque jamás
dejan de sacar primero
esto–verdura y chorizo,1720
lo sazonado os alabo.
En fin, de comer acabo
de alguna caja que hizo
mi hija, y conforme al tiempo,
fruta, buen queso y olivas.1725
No hay ceremonias altivas
truhanes ni pasatiempo,
sin algún niño que alegra
con sus gracias naturales;
que las que hay en hombres tales1730
son como gracias de suegra.
Éste escojo en el lugar,
y cuando grande, le doy
conforme informado estoy,
para que vaya a estudiar,1735
o siga su inclinación
de oficial o cortesano.
REY: (No he visto mejor villano Aparte
para estarse en su rincón.)
JUAN: Después que cae la siesta,1740
tomo una yegua, que al viento
vencerá por su elemento,
dos perros y una ballesta;
y, dando vuelta a mis viñas,
trigos, huertas y heredades,1745
porque éstas son mis ciudades,
corro y mato en sus campiñas
un par de liebres, y a veces
de perdices; otras voy
a un río en que diestro estoy1750
y traigo famosos peces.
Ceno poco, y ansí a vos
poco os daré de cenar,
con que me voy a acostar
dando mil gracias a Dios.1755
REY: Envidia os puedo tener
con una vida tan alta;
mas sólo os hallo una falta
en el sentido del ver.
Los ojos, ¿no han de mirar?1760
¿No se hicieron para eso?
JUAN: Que no les niego, os confieso,
cosa que les pueda dar.
REY: ¿Qué importa? ¿Cuál hermosura
puede a una corte igualarse?1765
¿En qué mapa puede hallarse
más variedad de pintura?
Rey tienen los animales,
y obedecen al león;
las aves, porque es razón,1770
a las águilas caudales.
Las abejas tienen rey,
y el cordero sus vasallos,
los niños rey de los gallos;
que no tener rey ni ley1775
es de alarbes inhumanos.
JUAN: Nadie como yo le adora,
ni desde su casa ahora
besa sus pies y sus manos
con mayor veneración.1780
REY: ¿Sin verle, no puede ser
que se pueda echar de ver?
JUAN: Yo soy rey de mi rincón;
pero si el rey me pidiera
estos hijos y esta casa,1785
haced cuenta que se pasa
adonde el rey estuviera.
Pruebe el rey mi voluntad,
y verá qué tiene en mí;
que bien sé yo que nací1790
para servirle.
REY: En verdad,
si necesidad tuviese,
¿prestaréisle algún dinero?
JUAN: Cuanto tengo, aunque primero
tres mil afrentas me hiciese;1795
que del señor soberano
es todo lo que tenemos,
porque a nuestro rey debemos
la defensa de su mano.
Él nos guarda, y tiene en paz.1800
REY: Pues, ¿por qué dais en no ver
a quien noble os puede hacer?
JUAN: No soy de su bien capaz,
ni pienso yo que en mi vida
pues haber felicidad1805
como es esta soledad.
Sale FILETO
FILETO: La cena está apercibida.
JUAN: Metan la mesa, y dirás
a Lisarda y a Belisa
que echen sábanas aprisa1810
donde sabéis, y no más;
Vase FILETO
que, por la bondad de Dios,
habrá bien donde durmáis.
REY: En alto descanso estáis.
JUAN: Tal le pedid para vos.1815
Salen FILETO y villanos, que sacan la mesa y traen platos y cubiertos. MÚSICOS
FILETO: La mesa tienes aquí.
JUAN: A ella os podéis llegar.
REY: Aquí me quiero asentar.
JUAN: No estáis bien, hidalgo, ahí;
poneos a la cabecera.1820
REY: Eso no.
JUAN: En mi casa estoy,
obedecedme; que soy
el dueño.
REY: Más justo fuera
que yo estuviera a los pies.
JUAN: Haced lo que os he mandado;1825
que del dueño que es honrado,
siempre el que es huésped lo es;
y por ruin que el huésped sea,
siempre el dueño le ha de dar
por honra el mejor lugar.1830
REY: (¿Habrá quien aquesto crea?) Aparte
JUAN: Mientras comemos, podréis
cantarle alguna canción.
REY: (¡Buen villano y buen rincón!) Aparte
¿Música también tenéis?1835
JUAN: Es rústica. Comenzad.
Salen LISARDA, COSTANZA y FELICIANO
REY: ¿Quién son aquestas señoras?
JUAN: No señoras, labradoras
de esta aldea las llamad.
Ésta es mi hija, y aquélla1840
mi sobrina, y ha de ser
de ese muchacho mujer.
REY: Cualquiera en extremo es bella.
JUAN: Cenad; que no es cortesía
ni el alabar ni el mirar1845
lo que el dueño no ha de dar.
REY: Por servirlas lo decía.
JUAN: Servid vuestra boca agora
de lo que a la mesa está;
que en vuestra casa no habrá1850
por dicha mejor señora.
[Habla LISARDA] aparte a FELICIANO
LISARDA: Notablemente parece,
Feliciano, este mancebo,
al rey.
FELICIANO: Un milagro nuevo
de Naturaleza ofrece.1855
Pero engáñase la vista
mirando con religión
al rey.
COSTANZA: Y tiene razón;
que, ¿hay luz que al mirar resista
en la presencia de un rey?1860
REY: Beber, buen huésped, quisiera.
JUAN: Pedidlo; que yo bebiera
si sed tuviera.
LISARDA: Y es ley
que a huésped tan principal
le lleve de beber yo.1865
BRUNO: ¿Cantaremos?
REY: ¿Por qué no?
Que éste es convite real.
MÚSICOS: “¡Cuán bienaventurado
aquél puede llamarse justamente,
que, sin tener cuidado1870
de la malicia y lengua de la gente
a la virtud contraria,
la suya pasa en vida solitaria!
Caliéntase el enero
alrededor de sus hijuelos todos,1875
a un roble ardiendo entero,
y allí contando de diversos modos
de la extranjera guerra,
duerme seguro y goza de su tierra.”
JUAN: Alzad la mesa; que es tarde1880
y querrá el huésped dormir.
Pero dejadme decir,
aunque un momento se aguarde,
mi oración.
REY: (¡Qué labrador!) Aparte
JUAN: Gracias os quiero ofrecer,1885
pues que me dais de comer,
sin merecerlo, Señor.
REY: ¡Breve oración!
JUAN: Comprehende
más de lo que vos pensáis.
Bien es que a acostaros vais;1890
que es tarde y el sueño ofende.
Quedad con Dios; que al aurora
yo mismo os despertaré.
Vanse todos menos el REY, LISARDA y BELISA. Meten la mesa
REY: (Ya el filósofo se fue.) Aparte
Un poco aguardad, señora.1895
LISARDA: Belisa os descalzará.
No me tengáis, por mi vida.
REY: ¿No es cortesía que pida
que me descalcéis?
LISARDA: Será.
BELISA: Yo, señor, me quedaré1900
a descalzaros aquí.
REY: Antes si os vais, para mí
será más merced.
BELISA: Sí, haré.
Vase
REY: Oíd.
LISARDA: ¿Qué?
REY: La mano os pido.
LISARDA: ¿La mano?1905
REY: La mano quiero.
LISARDA: A fe que sois, caballero,
para huésped atrevido;
pero debéis de saber
de aquesto de adivinar.
REY: Pues eso quiero mirar.1910
LISARDA: Pues eso no habéis de ver.
REY: ¿Y si me caso con vos?
LISARDA: ¡Qué presto los cortesanos
se casan y pidan manos!
¡Facilitos son, por Dios!1915
Y es que deben de pensar,
como acá somos villanas,
que nos han de dejar llanas
con sólo nombrar casar.
Acuéstese su merced.1920
Santíguese muy atento
contra cualquier pensamiento.
REY: Oíd, esperad, tened.
LISARDA: Suelte; que el diablo me lleve
si no le dé un mojicón.1925
¡A villana en su rincón
de esa manera se atreve!
¡Arre allá con treinta erres!
REY: No hay quien sin rincón esté.
Oye, escucha…1930
Vase LISARDA
Ya se fue.
Pues si te vas, no me cierres.
Cierra LISARDA la puerta por dentro
Aquésta, ¿es casa encantada?
¿Qué es esto, Dios? ¿Dónde estamos?
¿Qué filosofía es ésa?
¿En qué laberinto he dado?1935
¿Cómo me he metido aquí?
¡Hola, gente! ¿Con quién hablo?
Que es ésta la cama pienso.
Sale COSTANZA
COSTANZA: ¿Qué dais voces? ¿Mandáis algo?
REY: ¿Es ésta mi cama?1940
COSTANZA: Sí,
muy bien podéis acostaros.
REY: Pues entretenedme un poco;
que soy hombre de regalo.
COSTANZA: Entreténgale una fiera
de las que andan por el campo.1945
REY: Escucha.
COSTANZA: ¿Qué he de escuchar?
¡Valga el diablo el cortesano!
Vase
REY: ¡Bueno me ponen, por Dios!
Extrañas burlas me paso.
Quiero acostarme; que temo1950
que entren también los villanos.
Mas, ¿si me acuesto y es ésta
de alguno que está en el campo,
y viene a acostarse a escuras?
Sale BELISA
BELISA: ¿Qué manda, señor hidalgo.1955
que da voces a tal hora?
REY: Hállome aquí tan extraño,
que no sé adónde me acueste.
BELISA: Pues, ¿qué os falta?
REY: Algún crïado.
BELISA: Debéis de ser melindroso.1960
Por ventura, ¿tenéis asco?
Pues allá no habrá colchones
ni tan limpios ni tan blancos.
Échase su porquería.
¡Valga el diablo el cortesano!1965
REY: Descalzadme vos.
BELISA: ¡Qué lindo!
Duerma una noche calzado.
Vase
REY: Tomar quiero su consejo.
Paréceme, y no me engaño,
que detrás de estas cortinas1970
tose un hombre. Pues, ¿qué aguardo?
Sacaré la espada.
Sale OTÓN de la alcoba
OTÓN: Tente,
tente.
REY: ¡Otón! ¡Extraño caso!
¡Otón detrás de la cama!
OTÓN: Oye la causa.1975
REY: ¿Qué tardo
en darte la muerte?
OTÓN: Escucha,
señor; que no estoy culpado.
REY: Pues, ¿cómo has venido aquí?
OTÓN: ¿Quién hubiera imaginado,
oh, famoso Ludovico,1980
rey de los lirios dorados,
que aquí esta noche durmieras?
REY: Aqueste villano sabio
me ha traído a conocerle
en hábito disfrazado.1985
Ser cazador he fingido
de esta manera pensando
oír de su misma boca
tan notables desengaños.
OTÓN: Pues a mí me trujo Amor.1990
REY: ¿Aquí estás enamorado?
OTÓN: Sí, señor.
REY: ¿Es de Lisarda?
OTÓN: Pues su hermosura me abraso.
Habléla junto a aquel olmo
aquesta noche bailando,1995
diome una llave, y entré
para hablar de espacio entrambos,
en la huerta de su casa.
Pero como tú has llegado
y anda todo de revuelta,2000
fue esconderme necesario,
y yo me he metido aquí
por no hallar otro sagrado.
REY: ¿Que a Lisarda quieres bien?
OTÓN: ¿parécete gran milagro2005
siéndolo su ingenio y rostro?
REY: Entra, hablaremos de espacio
sobre tu intención en esto,
y tú sabrás qué milagro
me trujo adonde he venido2010
a ver, siendo rey tan alto,
el villano en su rincón,
pues no ve al rey el villano.

FIN DE LA SEGUNDA JORNADA

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