JORNADA SEGUNDA
Salen AQUILES, de dama bizarramente vestida de camino, y TETIS
AQUILES: ¡A extrañas cosas me obligas!
TETIS: Transformaciones de amor
dan a los dioses valor.
AQUILES: Es verdad; mas no me digas,990
madre, que no degenero
con aquestos trajes viles
de mi ser. Yo soy Aquiles
con gentil arnés de acero.
¿Para la guerra me ensayas995
que en Troya Grecia me ofrece?
¿Fama mi valor merece
entre chapines y sayas?
Afuera pasiones locas,
que con cobardes cautelas1000
corchos viles por espuelas
y por la celada tocas
entorpecen mi valor.
¡Vive Dios que he de rompellas,
pues no es bien que infame en ellas1005
mi opinión un torpe amor!
TETIS: Cuando a Hércules se iguale
el que disfraza tu ser,
y en hábito de mujer
le contemples con Onfale,1010
dejarás de estar confuso;
pues no te aconsejo yo
que, si Hércules hiló,
juegues tú a la rueca y huso.
Nunca mucho costó poco,1015
mucho si amas has de hacer.
AQUILES: ¿Yo vestido de mujer
y no me juzgas por loco?
Bien lograré de Quirón
las lecciones y ejercicios1020
con que, refrenando vicios,
pieles del tigre y león
despedazados por mí
por galas me acomodaba,
y en vez de triunfos me daba1025
los brazos viéndome así.
¿Qué diría si me viese
de infame mujer vestido?
TETIS: Eso fuera, hijo querido,
cuando Quirón lo entendiese;1030
mas sólo hemos de saberlo,
después del cielo, los dos.
AQUILES: Pues ¿no sabrá que algún dios
en mi afrenta puede verlo?
Esta razón te convenza;1035
que merece infames nombres
quien se esconde de los hombres
y de Dios no se avergüenza.
Cuanto y más que, aunque pudiera
ser posible el ocultar1040
de los dioses el obrar
cosa que justa no fuera;
el que en valor se señala
no lo ha de dejar de hacer
porque ellos lo puedan ver,1045
mas porque es de suyo mala.
Deidamia y su amor perdone,
que, aunque la adoro, no es justo
que oprima a la honra el gusto
y tal infamia ocasione.1050
¡Vive Dios, que de afrentado
de la vileza presente,
tengo de huír de la gente
y nunca entrar en poblado!
¿Yo joyas, sedas y rizos?1055
¿chapines y tocas yo?
TETIS: Siempre el amor inventó
galas, disfraces y hechizos;
mas, pues no quieres usallos,
procura olvidar, si puedes,1060
a la hija de Licomedes
que, aunque salen sus vasallos
en su nombre a recibirnos,
y él desea tanto vernos,
fácil nos será volvernos1065
y de su corte encubrirnos.
Quien sus pasiones reprime
no tenga amor, pise estrellas;
Deidamia es de las más bellas
que honran su deidad sublime;1070
goce Lisandro las glorias
que dejas tú, pues se casa
con ella, y tú el tiempo pasa
en atormentar memorias,
de puro honrado, homicidas.1075
Galas lascivas desnuda,
de opinión y traje muda,
asalta las defendidas
murallas que en Troya empieza
a guarnecer el valor1080
mientras Lisandro al amor
ejecuta en la belleza
de Deidamia.
AQUILES: ¿Quién es ése
que a mi dueño ha de gozar?
TETIS: Con quien la quiere casar1085
su padre.
AQUILES: Eso no, aunque fuese
pública al mundo la infamia,
de aquestos disfraces viles;
pues sólo merece Aquiles
la hermosura de Deidamia.1090
Vence, Amor, vuestro poder,
dioses, los que habéis amado.
Aquiles enamorado
se disfrace de mujer.
No pierda yo mi opinión1095
con vosotros, que no es nuevo
en Neptuno, Jove y Febo
transformarse. Dioses son
y hombre Aquiles, que hoy imita
a Júpiter vuelto en toro,1100
águila, cisne, nube, oro
con que mi amor acredita.
Celoso estoy, mis desvelos
fuerzan lo que amante dudo,
que lo que el amor no pudo1105
siempre lo acaban los celos.
Madre, al rey vamos a hablar
y a dar a Lisandro muerte.
TETIS: Lo que te he enseñado advierte.
AQUILES: Sólo dificulto andar1110
sobre estos corchos, no quepo
en ellos ni se regillos;
fueran acerados grillos
cadenas, prisiones, cepo,
que con hacerlos pedazos1115
quedara libre después;
mas con corchos a los pies
y con puños en los brazos,
terribles cosas me mandas,
¡que prender puedan a Aquiles1120
corchos y telas sutiles,
y en vez de maromas, randas!
TETIS: Todo es fácil a quien ama.
Cuando estés en la presencia
del rey, haz la reverencia1125
que te he enseñado de dama;
vuélvela a ensayar aquí.
Hace una reverencia de soldado
AQUILES: Si la errare no te asombre.
TETIS: Ésa es reverencia de hombre.
AQUILES: Y ésta de mujer. Caí.1130
Cáese de los chapines
Juráralo madre yo
que en haciéndome mujer
había luego de caer.
Mas ¿qué es esto?
TETIS: El rey salió
de mi venida avisado,1135
tu dama y competidor.
AQUILES: Sólo esta vez el temor
mi corazón ha usurpado;
los efectos del vestido
me pegan su liviandad.1140
TETIS: Hijo, en la dificultad
tu ciego amor te ha metido;
ten con las acciones cuenta
que te enseñé.
AQUILES: Harélo así.
TETIS: Si te conocen aquí1145
caerás en mayor afrenta.
Mira no eches a perderlo.
AQUILES: Amor, ayudadme vos,
porque si no, vive Dios,
que habemos de revolverlo.1150
Salen LICOMEDES, viejo; DEIDAMIA, con otro vestido; BRISEIDA, dama; PELORO y LISANDRO
LICOMEDES: Ya se me cumplió el deseo
que de conocer tenía
a quien, siendo sangre mía,
es esposa de Peleo.
Dadme, señora, los brazos.1155
TETIS: Con ellos el alma os doy,
pues asegurando estoy
en ellos mortales lazos
que mi agravio pronostican,
no hallando en vos, gran señor,1160
el esperado favor
que mis remedios publican.
Llegad a besar la mano,
Nereida, al rey vuestro tío.
AQUILES: En ella el amparo fío1165
que ha de hacer mi temor vano;
pues, fuera de ser mujer,
soy, gran señor, deuda vuestra,
y vos espejo en quien muestra
la clemencia su poder.1170
(¿Cuál de aquellos dos será Aparte
que Deidamia trae al lado,
el que a mi amor y cuidado,
veneno entre celos da?
Gana tengo, vive Dios,1175
de dar tras todos.)
LICOMEDES: Admiro,
de la belleza que miro,
hermosa sobrina, en vos,
de vuestros padres la suerte,
pues que les dió su ventura1180
en vos toda la hermosura
y en vuestro hermano el más fuerte
héroe que la guerra apoya;
pues, según dice la fama,
su Marte, Grecia le llama,1185
y destrucción suya Troya.
AQUILES: No quedará vuestra alteza
de esa dicha defraudado,
pues en mi prima ha cifrado
su amor, armas y belleza.1190
Belleza con que enamora
y armas con que quita vidas,
puesto que por bien perdidas
se den por vos, gran señora.
DEIDAMIA: No sé yo con qué pagar,1195
prima, tan nuevos favores;
mas salgan por mis fiadores
los brazos que os llego a dar.
AQUILES: (¡Ay! Quién en ellos pudiera Aparte
sosiego eterno tener.)1200
Deseo de conocer,
princesa, a quien sea espera
dueño de vuestra hermosura.
(Causa de mi envidia ha sido Aparte
y mi camino.)1205
LISANDRO: Elegido
para tan alta ventura
espero ser, si llamado
soy por el rey, mi señor.
AQUILES: Yo sé cierto opositor,
a quien celos habéis dado,1210
que podrá ser no consienta
que malogréis su esperanza.
LISANDRO: Basta para mi venganza
que él tanto mis dichas sienta;
que en las victorias de amor1215
son los triunfos más lustrosos
que tienen más envidiosos;
mas ¿quién es mi opositor?
AQUILES: Yo que basto, y yo que sobro.
TETIS habla aparte a su hijo
TETIS: Hijo: ¿te quieres perder?1220
LISANDRO: Si de mujer a mujer
hay celos, yo no los cobro,
Nereida hermosa, de vos;
pues antes acrecentáis
el amor que en mí envidiáis.1225
AQUILES: (Que esto sufro, ¡vive Dios, Aparte
que estoy…)
TETIS: (Hijo: sé discreto.) Aparte
LISANDRO: Ya por vos en más me estimo.
AQUILES: (¡Ay, si los corchos arrimo, Aparte
qué mala boda os prometo!)1230
LISANDRO: Descansad, prima querida,
porque quede satisfecho
del favor que me habéis hecho.
¿Sabré de vuestra venida
la causa?1235
DEIDAMIA: (La imagen propia Aparte
del monstruo hermoso a quien di
el alma retrata en sí
Nereida; basta ser copia
de tan bello original
para adorarla.1240
TETIS: (¡Hijo mío! Aparte
refrena el gallardo brío
de tu inquieto natural.)
AQUILES: (Pídeselo tú á los cielos; Aparte
que si libre de pasiones,
despedazaba leones1245
Aquiles, ¿qué hará con celos?)
LISANDRO: Peloro: hermosa mujer.
PELORO: Por extremo.
LISANDRO: Al lado de ella,
si fue sol Deidamia bella,
sombra suya viene a ser.1250
Vanse. Salen ULISES y DIOMEDES, de camino, y GARBÓN de soldado gracioso
ULISES: En fin, ¿vos fuísteis crïado
de Aquiles y de Quirón?
GARBÓN: De Arquillas y de Esquilón
los bueyes he apacentado;
mas como Arquillas se ha ido1255
y Esquilón llora por él,
yo, que no me hallo sin él,
en busca suya he venido
de soldado, como ve.
DIOMEDES: ¿Sois valiente?1260
GARBÓN: Temerario.
Mi padre fué boticario
de mi pueblo, y le heredé,
no en tanto bote y redoma
como dejó el pecador,
que eso dio en un acreedor;1265
mas con su pan se lo coma,
sin tenerle nadie envidia;
porque tal vez cuando mozo
vi venderle agua del pozo
por de llantea y de endivia;1270
y porque no se muriera
un su amigo que enfermó,
dos rábanos le vendió
por raíz de escorzonera.
No le heredé, en fin, en esto.1275
ULISES: Pues ¿en qué estribó la herencia?
GARBÓN: A cabo de la dolencia,
el pie en el estribo puesto,
antes de expirar me dijo,
“Id a la guerra, Garbón,1280
ganaréis más opinión
que en este oficio prolijo;
que no van los boticarios
al cielo, ni yo allá iré;
armas, Garbón, os daré,1285
que maten vuesos contrarios
mijores que las saetas
que el dios Marte inventó.”
Y luego sacar mandó
estas sartas de recetas,1290
Saca debajo del vestido dos sartas de recetas como las de los boticarios
diciéndome, “No os asombre
con éstas miedo o fortuna,
que no hay receta aquí alguna
que no haya enterrado su hombre.”
¿Cuando empuñe la jineta1295
tendrá mi valor segundo
si despacho al otro mundo
a troyano por receta?
DIOMEDES: No decís mal.
GARBÓN: Vo a buscar
a Arquillas, porque reparta1300
con él de estas la una sarta,
y ambos podremos matar
troyanos que sea un joicio.
ULISES: Pues ¿sabéis dónde está vos?
GARBÓN: ¿Si lo sé? Bueno, por Dios,1305
¿pensáis que vengo de vicio?
¿No andáis los dos a buscarle?
DIOMEDES: Impórtanos saber de él.
GARBÓN: Pues yo, que andaba con él
esta tarde, pienso hallarle.1310
ULISES: ¿Cómo?
GARBÓN: Mira, el otro día
cazaba por esta sierra
la señora de esta tierra,
que se llama…
ULISES: Ésa seria
Deidamia.1315
GARBÓN: Pienso que sí,
hija del rey…Nicomedes…
Nicenades…
ULISES: Licomedes
se llama el que reina aquí.
GARBÓN: De ésa, pues, se enquillotró
nueso Arquillas de manera,1320
viéndola en una ribera,
que con ella se emboscó
por una alameda obscura.
Quiso librarla su gente
y el muchacho, que es valiente,1325
acometerlos procura
y a mí me encarga el guardarla.
Esquilón tiró con ella
y a su padre fue a traella.
Yo, luego que vi llevarla,1330
metíme en un alcornoque
de miedo de su amador.
Dio conmigo su furor;
mas primero que me toque
afufélas lindamente,1335
y entre matas me escondí.
Él, que quiso dar tras mí,
a su madre topó enfrente.
DIOMEDES: La reina Tetis es ésa.
GARBÓN: Si la reina Tetas fue,1340
yo, lo que le habró no sé,
que estaba la mata espesa
y lejos; pero llevóle
consigo; seguílos yo,
que en fin Arquillas me dio1345
su pan, y luego vistióle
de mujer en la espesura;
el para qué, Dios lo sabe,
y vuelta una dama grave
no vi más bella figura.1350
Anocheció y acogióse
con él del modo que digo,
y yo, como veis, le sigo,
sospechoso de que cose
costuras de amor agora1355
con su dama hecho mujer.
Malicias deben de ser,
que es la malicia pastora;
mas sea lo que se fuere,
a que me reciba voy1360
por su dueña, que aunque estoy
tan barbado, quien me viere,
así, dirá, si es persona,
que es invención pelegrina
que a una dama masculina1365
sirve una dueña barbona.
Vase
ULISES: Diomedes, este villano
malicioso dio en lo cierto.
Aquiles está encubierto
ciego de un amor liviano.1370
El oráculo divino
así lo significó;
el cargo Grecia medió
de buscarle; hoy determino
de mis astucias valerme1375
hasta descubrir a Aquiles.
Entre galas femeniles
vela Amor y Marte duerme.
DIOMEDES: Si no se puede ganar
Troya, como pronostica1380
Apolo, sin él, aplica
marañas con que sacar
de tal afrenta al mejor
héroe que conoce Grecia.
ULISES: Puesto que Aquiles desprecia1385
torpemente su valor,
Ulises soy, mercader;
he de comprar una joya
que tenga por precio a Troya.
DIOMEDES: ¡Tal varón en tal mujer!1390
Vanse. Salen AQUILES, de mujer y DEIDAMIA
DEIDAMIA: Ya, prima, que se partió
vuestra madre, y asegura
en mi corte la hermosura
que, prudente, receló,
en su reino, tendré yo1395
con vos entretenimiento
que dilate mi contento
y haga sabrosos los días
que en tristes melancolías
me daban antes tormento.1400
AQUILES: Yo en vuestra conversación,
prima hermosa, transformado,
como hombre, por Dios la he hallado
transformado el corazón.
Perderé la inclinación1405
que a ejercicios varoniles
tengo, juzgando por viles
los del femenil regalo,
porque en cuanto esto me igualo
y soy lo mismo que Aquiles.1410
Cuando el parche ronco suene,
el estrado y la almohadilla
por el arnés y la silla
trocar mi valor ordena.
Como Paris robó a Elena1415
y vio en furor encenderme
mi madre, temió perderme,
y en vos, para asegurarme,
quiso, Princesa, emplearme,
mejor diré suspenderme;1420
que a no haberos visto a vos,
yo soy hombre…
DEIDAMIA: ¿Cómo es eso?
AQUILES: …en el valor que profeso.
Soy hombre…
DEIDAMIA: Bien.
AQUILES: Que a los dos
adúlteros…¡Vive Dios!…1425
DEIDAMIA: Pues, ¿juráis siendo mujer?
ULISES: En llegándome a encender
tengo el corazón soldado;
lo jurado sea jurado;
no me pude contener.1430
Tratemos en otras cosas
más apacibles y blandas.
DEIDAMIA: En labrar sedas y holandas
las mujeres generosas
pasan las horas ociosas.1435
¿Qué labor hacéis mejor?
AQUILES: Cadeneta, con que amor
me prende, bordo y esmalto,
y también haré punto alto,
si alcanzo vuestro favor.1440
DEIDAMIA: Lisonjera estáis. ¿Sabéis bordar?
AQUILES: Lienzos de murallas,
de escalas con que asaltallas.
DEIDAMIA: ¿A las armas os volvéis?
AQUILES: Como vos no refrenéis1445
mi bélica condición,
llévame mi inclinación
a los marciales extremos.
DEIDAMIA: ¡Extraña cosa! Bordemos
en buena conversación.1450
Divertiréisos así.
Sacadnos los bastidores.
Sacan dos bastidores de bordar
AQUILES: (Dos balas fueran mejores; Aparte
ya llegó lo que temí.)
Siéntanse a la labor
DEIDAMIA: Sentaos, prima hermosa, aquí.1455
Lo que el ingenio dibuja,
matice después la aguja.
AQUILES: (¡Cielos! ¿Hay afrenta igual? Aparte
Mejor que aguja y dedal
fuera la lanza en la cuja.)1460
DEIDAMIA: No os asentáis como dama.
AQUILES: La culpa tienen los pies,
que no se doblan después
que toca parches la fama.
DEIDAMIA: ¡Notable mujer!1465
AQUILES: Quien ama,
poco, a la labor se aplica.
DEIDAMIA: Esta banda, es cosa rica,
bordadla.
AQUILES: Bordadla vos;
que yo no sé, vive Dios,
punto, labor ni vainica.1470
Mas, ¿qué esto?
Salen esgrimiendo con espadas negras un MAESTRO de esgrima y LISANDRO
MAESTRO: De la lanza
bien las lecciones sabéis;
ahora ensayar podéis
lo que en la esgrima se alcanza.
LISANDRO: Para cortar una pica1475
rebatiendo el bote así.
¡Oh señoras, rinda aquí
las armas que Marte aplica
A las de vuestra belleza,
Suelta la espada negra, y vase el MAESTRO
pues siempre fue vencedor1480
desnudo y ciego el Amor
……………… [ -eza].
DEIDAMIA: Tan bien, Lisandro, parece
en un príncipe la espada,
como la aguja ocupada1485
en la mujer que ennoblece.
Ejercitad vos, señor,
las armas y ejercitemos
las nuestras, y cumpliremos
nuestra profesión.1490
LISANDRO: Mejor
es que goce quien os ama
la ocasión que Amor ofrece.
Guerra la labor parece
no menos digna de fama
que la que Belona encierra;1495
en las telas que tejió
Aragnes desafió
a la diosa de la guerra.
Señal de su semejanza,
de telas la aguja gusta,1500
y en la tela el valor justa
labrando hazañas la lanza.
De la celada es retrato
el dedal, y siendo así,
bien puedo aprender aquí1505
lo que entre las armas trato.
Labrad vos, que de rodillas
tomaré lección más bien.
Hinca la rodilla al lado de DEIDAMIA
AQUILES: Nunca parecieron bien
espadas entre almohadillas.1510
Quitaos, Lisandro, de ahí,
o si no quitaréos yo.
LISANDRO: ¿No amó Marte a Venus?
AQUILES: No.
LISANDRO: Historias dicen que sí.
AQUILES: Dejemos historias ya1515
y tened en más estima
las armas.
DEIDAMIA: ¿Qué es esto, prima?
AQUILES: Desprecio de ver que está
a los pies de un bastidor
una espada afeminada;1520
que estimo en más yo una espada
que a toda vuestra labor.
¿Vos sois hombre? Por los cielos,
que estoy… Dejad ese lado.
LISANDRO: ¿De esto os habéis alterado?1525
AQUILES: Tengo razón, tengo celos.
Sale un PAJE
PAJE: Gran señora, [el rey te llama.]
DEIDAMIA: A ver lo que manda voy;
mientras que con él estoy
no sentiréis con tal dama1530
mi dilación, prima mía;
sustituid vos por mí,
que al momento vuelvo aquí.
Mas mirad que no querría
formar celos de los dos,1535
que temo vuestra hermosura
Vanse DEIDAMIA y el PAJE. Quédanse, AQUILES labrando y LISANDRO hinca la rodilla a su lado
AQUILES: Andad, que menos segura
estáis de mi prima vos.
LISANDRO: Agradecer debo a Apolo,
mi Nereida, esta ocasión,1540
pues terciando en mi pasión
con vos me ha dejado solo.
Antes que vuestra belleza
nuestra corte y reino honrase
y en ella a vistas sacase1545
milagros naturaleza,
amaba a Deidamia yo;
mas, en viéndoos, mis deseos
mejoraron los empleos
del alma que se os rindió.1550
Y si no es que presunciones
mi amor loco desvanecen,
yo sé que me favorecen,
vuestras imaginaciones;
pues los celos que mostráis1555
porque amo a Deidamia bella,
siendo vos mujer como ella,
¿quién duda que los formáis
por quererme bien a mí?
Y tan loco de esto estoy,1560
que el alma rendida os doy
olvidando desde aquí
de la princesa hasta el nombre,
que mis dichas violentaba.
AQUILES: (¿Esto Aquiles os faltaba? Aparte1565
¿A mí me enamora un hombre?
A menos que esto vendremos;
basta que debo de ser
hermosa para mujer.
¿Hay amores más blasfemos?)1570
LISANDRO: Queréis, Nereida divina,
admitir mi fe?
AQUILES: (¡Oh, malhaya Aparte
el disfraz e infame saya
que me afrenta y afemina!)
LISANDRO: Dadme una mano a besar1575
y en mi vida os daré celos.
AQUILES: No puedo negarla.
Dásela, y apriétale y da gritos LISANDRO
LISANDRO: ¡Ay cielos!
Soltad, ¿queréisme matar?
AQUILES: No; mas premiar el cuidado
de vuestro amor.1580
LISANDRO: No apretéis
de esa suerte.
AQUILES: ¿Qué queréis?
Yo siempre quiero apretado.
Mas para que no seáis
mudable, cuando mi prima
por dueño suyo os estima,1585
y lecciones aprendáis
que os den nombre de valiente,
yo enseño de esta manera.
Levántase y toma la espada de esgrima, y échale a espaldarazos
LISANDRO: Señora, señora, espera.
AQUILES: ¡Ah cobarde!1590
LISANDRO: Mujer, tente.
AQUILES: Mirad si me sé tener
de aquesta suerte mejor
que en corchos.
LISANDRO: ¡Favor, favor,
que me mata esta mujer!
Vase. Sale DEIDAMIA y vuélvese AQUILES a la labor
DEIDAMIA: ¿Qué es esto? ¿quién está dando1595
voces? ¿Quién alborotó
el palacio, prima?
AQUILES: ¿Yo?
Aquí me he estado bordando.
DEIDAMIA: ¿Qué es de Lisandro? ¿Qué has hecho?
¿Qué fue?1600
AQUILES: Que no ha sido nada.
Ahí tomamos la espada
los dos, y no es de provecho
lo que sabe por tu vida.
DEIDAMIA: ¿Luego con él reñido has?
AQUILES: Que no, prima; no fue más1605
de echar una ida y venida.
DEIDAMIA: ¿Hay semejante mujer?
Pues ni has de esgrimir.
AQUILES: ¿Qué quieres?
También ha habido mujeres
belicosas. Iba a hacer1610
la naturaleza en mí
un varón, y arrepintióse,
hizo medio hombre y quedóse,
lo que en mí faltaba, así
acabó lo que quedaba1615
en mujer.
DEIDAMIA: Extraña estás.
AQUILES: Como estaba hecho lo más
y el alma que me animaba
fue varonil, no te asombre
que corresponda a mi ser.1620
En la cara soy mujer
y en todo esotro soy hombre.
DEIDAMIA: ¿Qué dices, prima? ¿Qué es esto?
AQUILES: Que, si me tienes amor,
sigas, princesa, mi humor;1625
solas estamos, yo he puesto
los ojos en ti de suerte
que, como si varón fuera,
no sufro que otro te quiera,
porque mi vida es quererte.1630
Supón que no soy mujer,
sino un hombre que te adora,
ama, cela, riñe, llora,
podremos entretener
el tiempo así, y yo quedar1635
satisfecha en este empleo,
que extrañamente deseo
saber si sé enamorar.
Finge que mi dama eres
y yo tu galán.1640
DEIDAMIA: ¡Quimera
donosa!
AQUILES: De esta manera
se entretienen las mujeres
cuando apetecen casarse,
engañando el gusto así
unas con otras; yo vi1645
muchas damas ensayarse
cuando niñas, que amor ciego
travesea a todas horas.
Los señores y señoras
llaman los niños a un juego1650
en que contentos imitan
lo que a sus padres oyeron.
Y en materia de amor vieron,
con que después facilitan
dificultades mayores1655
que trae consigo el recato.
Holguémonos así un rato,
que aun de burlas, los amores
entretienen, prima mía;
si esto me niegas, me enojo.1660
DEIDAMIA: Alto, cúmplase un antojo
y acaba con tu porfía.
AQUILES: ¿No tengo yo la apariencia
para un galán extremada?
DEIDAMIA: A lo menos, retratada1665
miro en tu rostro y presencia
la de un hombre cuya copia
eres y me hechizó a mí
no ha mucho.
AQUILES: ¡Oh! Pues siendo así,
saldrá la fiesta más propia.1670
Veamos cómo se ensaya
nuestro amor y mi ventura.
DEIDAMIA: ¿Yo, en fin, hago la figura
de dama?
AQUILES: Sí.
DEIDAMIA: Vaya.
AQUILES: Vaya.
Hace que sale del vestuario
En busca de un alma vengo1675
que en un monte me robaron
dos ojos que saltearon
tesoros que en ella tengo.
De sus descuidos me vengo
si el vengarlos es llorar.1680
DEIDAMIA: Espera. ¿No has de tornar
nombre de hombre?
AQUILES: Prima, sí.
Aquiles soy desde aquí.
DEIDAMIA: Vaya.
AQUILES: Vuelvo a comenzar.
En busca de un alma vengo1685
que en un bosque me robaron
dos ojos, en quien cifraron
el sol que en el alma tengo.
¡Oh qué albricias os prevengo
si la vuelvo a hallar, amor!1690
Sed vos su descubridor;
pues siendo la luz efeto
del fuego, no habrá secreto
contra vuestro resplandor.
DEIDAMIA: En un bosque, cazadora,1695
me dio caza una belleza
que de la naturaleza,
siendo efecto, es vencedora.
En su ausencia el alma llora,
y huyendo de ella la sigo.1700
¡Ay doméstico enemigo!
¡Qué mal su remedio prueba
quien huye amando, si lleva
lo mismo que huye consigo!
AQUILES: ¡Prenda mía!1705
DEIDAMIA: ¡Amado dueño!
AQUILES: No se huelga el que soñó
que sus tesoros perdió
viendo después falso el sueño,
ni cuando restaura el dueño
el primogénito huído,1710
como yo restituído
al sol que mis ojos ven,
pues no se conoce el bien
como después de perdido.
DEIDAMIA: No se regocija tanto1715
el que en el naufragio llora
si ve que el tiempo mejora
y cesa el mortal espanto;
ni el que tras la pena y llanto
goza su gusto cumplido,1720
como yo, dueño querido,
hoy que mis dichas os ven,
pues no se conoce el bien
como después de perdido.
AQUILES: ¿Que tal merezco escuchar?1725
Pero claveles que amparan
jazmines que a Amor separan,
¿qué han de brotar sino azahar?
Bien pueden dioses gozar
el néctar que consagrado1730
su ser ha inmortalizado,
que no iguala al que adquirí,
ni hay tal néctar para mí
como un favor sazonado.
DEIDAMIA: ¡Qué llegó la suerte impía,1735
después de tantos suspiros
a transformar por oíros
mis penas en alegría!
Bien puede de su ambrosía
gozar Jove regalado,1740
que aunque inmortal, no ha igualado
al que con vos adquirí,
pues no hay gusto para mí
como un amor sazonado.
AQUILES: ¿Hay tal contraposición1745
de palabras y favores?
Dioses, envidiad amores
de tan sabrosa sazón.
Labios, gozad la ocasión
de los cristales presentes;1750
manos, de quien manan fuentes
de eterna felicidad,
mis labios comunicad
y admirarán elocuentes.
Brazos en que Amor procura1755
depositar su consuelo,
zodiaco sois del cielo,
ceñid orbes de hermosura.
Lengua que en tal coyuntura
su intérprete el alma os llama,1760
pedid lenguas a la fama
porque en hipérboles sabios
alma, brazos, lengua y labios
celebren a quien os ama.
Besa la mano
¡Ay nieve, que helada abrasas!1765
¡Ay fuego, que ardiendo hielas!
¡Ay mano, en fin, que consuelas
cuando con flechas traspasas!
Por la boca al alma pasas;
y cuando mis penas locas1770
envidian penas que tocas,
todos mis miembros se holgaran,
porque todos te besaran,
a ser un Argos de bocas.
DEIDAMIA: Paso, prima, que parece1775
que va esto de veras.
AQUILES: Pues,
¿luego esto de burlas es?
DEIDAMIA: ¿No jugábamos?
AQUILES: Ofrece
Amor, que entre juegos crece,
nuevo fuego a mis quimeras;1780
de burlas matarme esperas
cuando de mi amor te burlas.
Lleguéme al fuego de burlas
y heme abrasado de veras.
Mas di, prima, ¿te pesara,1785
ya que lo más hemos hecho,
si mi amor te ha satisfecho,
que en hombre me transformara?
DEIDAMIA: Que estás perdida repara.
¿Eso, cómo puede ser?1790
AQUILES: ¿Júpiter no puede hacer
que mi ser conforme al nombre?
Tiresias fue primero hombre
y después se vio mujer.
Haz cuenta, pues, que hombre soy1795
DEIDAMIA: Ésta es cuenta sin provecho.
AQUILES: ¿Te holgaras, di, di?
DEIDAMIA: Sospecho
que en la ocasión en que estoy…
Déjame, prima.
AQUILES: Y si hoy
fuera yo hombre generoso,1800
¿me admitieras por esposo?
DEIDAMIA: Como padre no tuviera,
o a Lisandro despidiera,
mi amor fuera el venturoso.
Pero ¿de qué ha de servir1805
desvanecernos en esto?
Ya yo al juego fin he puesto.
AQUILES: Y yo tirano al vivir.
En fin, ¿piensas admitir
a Lisandro?1810
DEIDAMIA: Si los cielos
quieren premiar sus desvelos,
¿qué he de hacer?
AQUILES: Pues oye ahora,
verás que como enamora
sabe Aquiles pedir celos.
No creyera yo, a latir1815
de tan generoso pecho
y tan divina hermosura,
que las mudanzas del tiempo
tuvieran jurisdicción
sobre vuestros pensamientos,1820
hoy mudables y olvidados,
ayer amantes y tiernos.
Yo soy hermana de Aquiles,
y Aquiles es a quien dieron
en un monte vuestros ojos1825
vida y muerte en un sujeto.
Contado me ha los amores
que en una fuente pudieron
retratar en vuestra cara
engaños y fingimientos;1830
retratos en agua, en fin,
mudable y común espejo,
que cuantos llegan imita
en aire, acciones y cuerpo,
y en apartándose de ella1835
desaparece en el viento
la imagen representada
con todos lo mismo haciendo.
Llega el hombre, el ave, el bruto,
y con líquidos reflejos1840
los imita sin saber
distinguir merecimientos;
fuente es vuestra voluntad,
pues con los mismos efectos
sin hacer distinción ama,1845
imita y olvida luego.
Llegó mi hermano a adoraros,
vióse en vuestros ojos bellos
retratado y admitido,
¿quién creyera que tan presto1850
como se ausentó borraran
olvidos, en vos ligeros,
copias que amor ingenioso
creyó eternizar con fuego?
No hacéis honrosa elección1855
–porque el agua os presta ejemplos–
entre Lisandro y Aquiles;
siendo éste un héroe no quiero
loárosle, que en fin es
mi hermano, aunque compitiendo1860
se permite el alabanza
que alegue de su derecho;
díganlo las fieras mismas
que tantas veces sirvieron
a sus brazos de despojos,1865
a su valor de trofeos.
Díganlo las inclemencias
de un monte, pues no pudieron
defraudar a su hermosura
milagros que admira el cielo.1870
Díganlo los dioses mismos,
pues, encerrado en desiertos,
a sus oráculos hacen
de su valor pregoneros.
Díganlo sabios y reyes1875
y hasta el injuriado griego
que, sin más en su favor
que en el que de tantos reinos
vienen a vengar su agravio,
pues sin Aquiles es cierto1880
que no ha de ganarse Troya,
según vaticina Delfos.
Dilo tú misma, que absorta,
en medio de un bosque espeso,
la caza hiperbolizaste1885
de quien ya haces menosprecio
por Lisandro, por un hombre
en quien, indigno de serlo,
sacó una espada de esgrima
a vistas su infamia y miedo;1890
huyendo le eché de aquí.
Mira en que defensa has puesto
tu honra. Si como a Elena
te roba Paris, soberbio,
dirás que obedeces gustos1895
de tu padre, rey severo,
cuyo natural dominio
te violenta a su respeto;
pero engáñaste, Deidamia,
que sólo engendran los cuerpos1900
los padres, las almas no,
que Dios las infunde en ellos,
y no siendo el hombre causa
del alma, pues no es su efecto,
no tiene jurisdicción1905
sobre ella, si no es el cielo.
Amor de la voluntad
es acto, cuando es perfecto;
la voluntad es potencia
del alma, que es su sujeto.1910
El padre no engendra al alma,
pues la crían dioses, luego
fuera estará del dominio
de tu padre; y según esto,
no tienes obligación1915
de sujetar a decretos
humanos lo que al divino
pertenece de derecho.
Di tú que la ingratitud
e inconstancia de tu pecho;1920
el ser mujer semejanza
del humo, la sombra, el viento,
te han inclinado a Lisandro,
y por parecerte a Venus,
afeminados Adonis1925
amas, no Martes de acero.
Que siendo así, si a mi Aquiles
no dan la muerte sus celos,
pues he venido a tu corte
por dar a su amor remedio,1930
él es tal y tal amante,
que antes que lloren incendios
los troyanos robadores
asolará aqueste reino,
dará la muerte a tu padre,1935
pondrá a sus presidios fuego,
vestirá de tocas viles
a su opositor molesto.
Y yo, que en fin soy su hermana,
y ya como propias siento1940
injurias de tus olvidos,
pues obligarte no puedo,
ministros de mi venganza
hará el agua, el aire, el fuego,
tierra, brutos, peces, aves,1945
montes, prados, selvas, cielos,
que a todos los injuria tu desprecio,
pues aborreces lo que adoran ellos.
Vase
DEIDAMIA: Oye, prima, escucha, aguarda.
Piadosos dioses, ¿qué es esto?1950
¿Son estas veras o burlas?
¿Es esto verdad o juego?
Juego no, que es muy pesado;
verdad sí, que ha descubierto
amores que solos sabe1955
el monstruo elocuente y bello.
Si fue Aquiles; si es su hermana
la que por tantos rodeos
segunda vez ha encendido
amores ausentes muertos,1960
¿qué mucho que al uno adore
y a la otra pague el ingenio,
para Aquiles favorable
y para mi amor discreto?
Todo el mundo en su alabanza1965
se hace lenguas, los supremos
oráculos y los sabios,
pues quien en plazas y templos
en vida está deificado
y solamente sujeto1970
a mi amor, más poderoso
que todos, pues que le ha preso.
¿Qué mucho que el vencedor
vencido goce trofeos
de un alma que ya le adora,1975
de un corazón que le ofrezco?
Perdone mi padre el rey
y perdóneme…
De dentro AQUILES
AQUILES: ¡Ay!
DEIDAMIA: ¿Qué es eso?
AQUILES: Tirana: tu ingratitud
pide castigo a los cielos;1980
tu desdén a Aquiles mata;
más daños tu olvido ha hecho,
pues tal capitán le quitas,
que el torpe Troyano al griego,
………………..1985
desdeñado de ti el pecho
donde indignamente vives.
DEIDAMIA: ¿Qué escucho? ¡Nereida! ¡Ay
cielos!
AQUILES: Abre esa puerta y verás1990
espectáculos funestos
de una fe menospreciada.
DEIDAMIA: Triste de mi, si eso es cierto;
mas, ¡válgame Apolo santo!
¿Quién eres, hombre sin seso?1995
¿Qué desleal te dio ayuda?
¿Por dónde entraste aquí dentro?
Tira una cortina y halla a AQUILES, de hombre con calzas y jubón bizarro
AQUILES: Tu Aquiles soy, prenda cara.
DEIDAMIA: A tan grande atrevimiento
castiguen desdén y voces.2000
AQUILES: Nereida soy, ten sosiego.
DEIDAMIA: Acaba, pues, de aclarar
estos confusos misterios,
que en sola tu cara miro
dos rostros, uno y diversos.2005
¿Eres Nereida o Aquiles?
AQUILES: Uno y otro, que no quiero
con amorosos engaños
tener tu temor suspenso.
Disculpen llamas de amor2010
disfraces que han encubierto
con peligro de mi fama
el valor que en tanto tengo;
y tú, agradecida y noble,
paga servicios y excesos2015
de quien su ser ha negado
por dar a su amor sosiego;
¡Vive Dios, si eres ingrata…
DEIDAMIA: No acabes el juramento,
que me vences atrevido2020
y que me enamoras tierno.
¿Serás mi esposo?
AQUILES: Y tu esclavo.
DEIDAMIA: Si me olvidas…
AQUILES: ¿Cómo puedo?
DEIDAMIA: Mudándote.
AQUILES: Soy Aquiles.
DEIDAMIA: Eres hombre.2025
AQUILES: Y aun por eso…
DEIDAMIA: Búscate Grecia.
AQUILES: ¿Qué importa?
DEIDAMIA: Llevaráte.
AQUILES: No hayas miedo.
DEIDAMIA: Dejarásme.
AQUILES: Es imposible.
DEIDAMIA: Mataréme.
AQUILES: Forma ejemplo.
DEIDAMIA: Promete amor.2030
AQUILES: Es verdad.
DEIDAMIA: Nunca cumple.
AQUILES: El vil hace eso.
DEIDAMIA: Goza y huye.
AQUILES: El mal nacido.
DEIDAMIA: Jura y miente.
AQUILES: El lisonjero.
DEIDAMIA: ¿No lo eres tú?
AQUILES: Yo soy noble.
DEIDAMIA: Vendrá Ulises.2035
AQUILES: Sin efecto.
DEIDAMIA: Hallaráte.
AQUILES: No podrá.
DEIDAMIA: ¿Dónde estarás?
AQUILES: Encubierto.
DEIDAMIA: ¿Como hasta aquí?
AQUILES: Sí, mi bien.
DEIDAMIA: ¿Qué tanto?
AQUILES: Mide tú el tiempo.
DEIDAMIA: Mientras durare…2040
AQUILES: Mi vida.
DEIDAMIA: No, esta guerra.
AQUILES: Yo lo acepto.
DEIDAMIA: Largo plazo.
AQUILES: Por ti es corto.
DEIDAMIA: Jura.
AQUILES: Por tus ojos bellos.
DEIDAMIA: ¡Ay perjuro!
AQUILES: ¡Ay gloria mía!
DEIDAMIA: Tu esposa soy.2045
AQUILES: Di, mi cielo.
Danse las manos
DEIDAMIA: Perdone el rey, que por Aquiles dejo
a Lisandro.
AQUILES: ¡Ay mi bien!
DEIDAMIA: ¡Ay dulce dueño!
