JORNADA TERCERA
Sale un ejército de soldados en orden de guerra, y el parche tocando adelante, detrás dos CAPITANES
CAPITÁN 1: ¡Rimbombe el son del sonoroso parche,1295
publicando el motín que se ha movido!
CAPITÁN 2: El ejército quiere que elijamos
emperador que ampare nuestra iglesia.
CAPITÁN 1: Desnúdase la púrpura Mauricio
y muera en su vejez su infame vicio.1300
Tocan cajas, y sale LEONCIO vestido de pieles con una rueca
LEONCIO: Romanos, capitanes del ejército,
los que siempre mostrasteis vuestros ánimos
en caso de fortuna adversa o próspera,
soldado valerosos que el Impérïo
tenéis en vuestros hombros, conservándole1305
contra las fuerzas de naciones várïas,
mirad de la Fortuna el espectáculo,
que las entrañas de los montes ásperos
enternecer podrán, causando lástimas;
contemplad la rüina y la misérïa1310
de un hombre que se vio en los Elíseos
y resbalando por los aires lóbregos
al abismo bajó, profundo y cóncavo;
estimado me he visto entre los césares
que sólo me faltó vestir la púrpura,1315
y agora entre las bestias más selváticas
alimentos me dan silvestros árboles;
Leoncio soy, si duran las relíquïas
de este nombre infelice en las memórïas;
miradme, si podéis, no dando lágrimas;1320
contemplad de mi vida el caso trágico.
Yo fui el que vencí los medos y árabes,
yo puse el yugo a la cerviz indómita
de los partos feroces y los vándalos,
y del imperio dilaté los límites;1325
un segundo Jasón del mar de Océano
me llamaron a mí los fuertes húngaros,
y vosotros, un Hércules católico,
que al mundo daba vueltas, hecho un émulo
del sol, que vueltas da por los dos trópicos;1330
mas ya después que el infinito número
de los persas venció nuestros ejércitos,
lloro mi afrenta triste y melancólica;
veis aquí el premio de mis nobles méritos.
Éste es el triunfo raro y honorífico,1335
Saca la rueca
éste es el galardón que dan los príncipes,
y aqueste el corazón, que con espíritu
pensaba de imitar a los elíopos.
Con esta débil rueca se vio en público.
Capitanes invictos y magnánimos,1340
¿qué premios esperáis de un rey colérico?
Agravio es vuestro y yo muero llorándolo;
si aunque el mundo venzáis del Austro al ártico,
y de nuevo ciñáis a los antípodas,
discrepando una vez de casos prósperos,1345
mi afrenta habéís de ver en vuestros ánimos.
¿No os lastima mi mal? ¿No os causa cólera?
¿No altera vuestra sangre esta ignomínïa?
¿No lloran vuestros ojos, apiadándose?
¿No late el corazón sus alas próvidas?1350
En vuestros pechos fuertes, ya tan fáciles,
si ya el Emperador es otro Cómodo,
e imita con sus vicios a Heliogábalo,
¿qué esperáis, capitanes, defendiéndole?
Elegid, elegid otro pacífico,1355
justiciero, clemente, afable y próspero.
Mauricio en el gobierno está decrépito,
aunque en la vida sigue a los sobérbïos.
Mírenme todos ya, compadeciéndose,
vestido de unas pieles, como sátiro,1360
huyendo de las gentes, más que un bárbaro.
Eximid, eximid nuestra república
del tirano poder de aqueste sátrapa
que a Roma desampara y al pontífice.
¡Viva la gloria del eterno artífice!1365
CAPITÁN 1: ¡Viva Leoncio! ¡Désele el Imperio,
la púrpura se vista!
TODOS: ¡Viva, viva!
CAPITÁN 2: Mauricio es avariento y no nos paga;
un soldado queremos que gobierne
el Imperio de Oriente.1370
TODOS: ¡Viva, viva!
LEONCIO: Ejército romano, yo no pido
que carguéis esa máquina en mis hombros;
no soy Hércules yo, no soy Atlante,
que sufra tanto peso en mis espaldas.
TODOS: A Leoncio queremos.1375
CAPITÁN 1: El ejército
da voces, eligiéndote. Corona
tus sienes de laurel. Púrpura viste.
Pónenle una corona de laurel y levántanle en hombros
LEONCIO: ¿En efecto el ejército me elige?
TODOS: Sí.
LEONCIO: ¿Soy Emperador?1380
TODOS: ¡Viva Leoncio!
LEONCIO: Pues que ya de común consentimiento
el Imperio me dais, y yo lo acepto,
lo primero que mando es que Leoncio
no viva ya afrentado, y a mi cargo
tomo su agravio y honra; su persona1385
por leal al Imperio le declaro,
y pues no tuvo culpa en ser vencido,
bastón de General le restituyo.
¿Venís en ello?
CAPITÁN 2: Siendo tú Leoncio,
y siendo Emperador, venga tu agravio.1390
LEONCIO: No es bien que Emperador y alto Monarca
satisfaga el agravio de Leoncio,
y ya que General honrado vivo,
el Imperio, la púrpura renuncio,
porque el mundo entienda que no pretendo1395
riqueza ni interés, sino el bien público.
Mi nombre, pues, venció mi ánimo altivo.
Quítase la corona
CAPITÁN 1: ¿Quién lo ha de ser?
SOLDADO 1: Justino.
CAPITÁN 1: Es muy cobarde.
SOLDADO 2: Filipo, el general.
CAPITÁN 1: No querrá serlo.
CAPITÁN 2: Germano Quinto sea.1400
SOLDADO 2: Es avariento.
CAPITÁN 2: Persio Cuarto.
SOLDADO 2: Es loco.
LEONCIO: Demeterio.
CAPITÁN 1: Es muy crüel.
SOLDADO 1: Sea Liberio.
SOLDADO 2: Es viejo.
LEONCIO: Tómense votos, llámese a consejo.
Tocan cajas, y viene una águila volando y trae una espada en los pies, y déjala caer en el tablado
¿Quién ha visto prodigio semejante?
Una águila caudal entre las uñas1405
una espada se lleva. Ya la deja
en medio del ejército, y ligera,
la lóbrega región del aire corta,
oponiéndose al sol con ojos firmes.
La espada levantemos.1410
CAPITÁN 2: Letras de oro
al pomo de la espada están grabadas.
LEONCIO: ¿Y dicen?
CAPITÁN 2: “Tenla y reina sólo un día”.
LEONCIO: ¡Temeroso portento! La cuchilla,
¿qué tal es?
CAPITÁN 1: En la vaina está aferrada;
que mi fuerza no basta a desasirla.1415
CAPITÁN 2: Pruebo a sacarla yo. ¡Difícil caso!
LEONCIO: Dámela a mí también; es imposible.
Capitanes, ya entiendo este prodigio;
esta espada se cuelgue de este árbol
y todos los soldados uno a uno1420
a quitarle la vaina lleguen luego,
y aquel que desnudarla mereciere,
es el dueño, sin duda, a quien el cielo
esas letras escribe, y quien conviene
que el Imperio gobierne.1425
CAPITÁN 1: Bien has dicho;
pongámosla en los ramos de este árbol,
y a recoger se toque porque lleguen
los soldados al campo no vencido.
Tocan cajas y cuelgan la espada
¡Oh, Fortuna mudable! Ayuda agora
aqueste corazón, brazos y pecho.1430
Tira fuertemente
¡Mal haya mi desdicha! No la arranco.
SOLDADO 1: Brazos y manos, yo seré Cósroes,
un Escévola he de ser y he de quemaros
si no la desnudáis.
Tira1435
¡Oh, voto a Cristo!
SOLDADO 2: Hoy pienso renegar de mi fortuna
si no la desenvaino.
Tira
¡Voto al cielo,
que es arrancar un monte! Hoy reniego
mil veces de mí mismo y de mi fuerza.1440
CAPITÁN 2: Aguila parda, que en tus uñas negras
diste la espada, si eres algún diablo,
vuelve por mí si no la desenvaino.
Tira
Mas ya puedes volver, que soy un puto.1445
Sale FOCAS, desnudo, con un cordel
FOCAS: Inconstante Fortuna, cielo airado,
¿qué pretendes haber de un miserable
que en el mundo no cabe su desdicha?
Soberbio mar, ¿por qué me anegaste
en las hinchadas olas, que crïaban1450
tus espumas azules y salubres,
cuando de ti nací, como otra Venus?
Fieras del monte, ¿cómo me negastes
el funesto sepulcro en las entrañas
cuando lecho me disteis desabrida?1455
Nunca sintiera tanto la miseria
en que agora he venido, y no me viera
aborrecido del linaje humano.
Arboles verdes, sustentad mi cuerpo;
tú, lazo estrecho, aprieta mi garganta.1460
Ciega el órgano ya, por donde expira
el pulgón de este cuerpo desdichado.
Pone el cordel en la rama y échasele al pezcuezo
CAPITÁN 1: ¡Oh, bárbaro sin fe, espera! ¿Qué intentas?
FOCAS: Dar desdichado fin a mis desdichas.
Rematar una vida lastimosa1465
que aborrecen los hombres y los cielos.
CAPITÁN 2: ¿Por qué pierdes agora la paciencia?
FOCAS: Porque naciendo, no conozco padres.
Porque viviendo, nunca tengo gusto.
Porque estando en los montes con pobreza,1470
el pasado bochorno del estío
y la nevada escarcha del enero,
a los palacios de Mauricio vine,
y siendo de su mano regalado,
el Príncipe, envidiando mi desdicha,1475
aun los pobres sayales me ha quitado
y me escapé huyendo de la muerte.
LEONCIO: Dinos tu nombre.
FOCAS: Yo me llamo Focas.
LEONCIO: Un hombre que nació tan infelice
algún suceso no pensado espera.1480
Llégate a desnudar aquella espada.
SOLDADO 1: ¿Un bárbaro que está desesperado,
y que casi le quitan de la horca,
también ha de probar y entrar en suerte?
Desenvaina FOCAS la espada y suena dentro un trueno
LEONCIO: ¡Válgame Dios, qué prodigio extraño!1485
¡Focas, Emperador!
CAPITÁN 1: El cielo quiere
que Emperador tengamos prodigioso.
SOLDADO 1: ¡Focas, víctor!
CAPITÁN 1: Corónense sus sienes
del precioso laurel que Roma estima.
¡Víctor es Focas!1490
TODOS: ¡Viva, viva Focas!
Levántanle en hombros
FOCAS: Soldados, capitanes valerosos,
¿burláis de mí?
CAPITÁN 1: Si tuyo es el imperio,
de púrpura te viste, y con diadema
adorna la cabeza, que es del mundo.
De la silla quitemos a Mauricio.1495
Focas la ocupe y acometa al campo
a los muros que honró Constantinopla.
FOCAS: Cielos eternos, ¿cómo tenéis juntos
los extremos mayores de este mundo?
¡Ah, rueda de Fortuna varïable,1500
vueltas extrañas das! Tente, Fortuna.
¿Emperador soy ya?
TODOS: Sí, ¡viva Focas!
FOCAS: Mauricio, ¿no lo es?
TODOS: ¡Muera Mauricio!
FOCAS: Yo acepto; acometamos al palacio
porque quiero emprender la monarquía1505
aunque me dure sólo un breve día.
Llévanle en hombros los soldados
LEONCIO: Aunque a Mauricio persigo,
me desmaya y desatina
su riguroso castigo;
que al bien nacido lastima1510
el daño de su enemigo.
Dejar pienso descuidado
el ejército alterado,
y todo lo que es mal hecho,
aunque venga en su provecho,1515
le aborrece el que es honrado.
Sale HERACLIO
HERACLIO: ¿Quién gobierna en el real?
LEONCIO: Yo. ¿Hete parecido mal?
HERACLIO: Tu persona, no tus pieles.
En ejércitos crüeles1520
una fiera es general.
LEONCIO: ¿Qué quieres?
HERACLIO: Ser alistado.
LEONCIO: ¿Cansóte el ser labrador?
HERACLIO: Siento en mí un ánimo honrado
y aspiro a más.1525
LEONCIO: Es valor.
Sígueme, nuevo soldado.
Vanse. Salen el Emperador MAURICIO y el Príncipe TEODOSIO
TEODOSIO: [De] emperador inhumano
y no de padre piadoso
es tu amor.
MAURICIO: Es cortesano.
No vivas tan envidioso1530
de Filipo y de un villano;
porque dar algún favor
a un soldado, a un labrador,
es premio y es regocijo;
no por eso para el hijo1535
me ha de faltar el amor.
Mis regalos no merece
tu perversa condición,
pues cuando el hijo parece
que sigue su inclinación,1540
aún el padre le aborrece.
TEODOSIO: ¿Yo soy tu hijo?
MAURICIO: Te crío
por tal, y en tu madre fío.
Si la Emperatriz no fuera
tu propia madre, creyera1545
que no era tú hijo mío.
Y ella es santa y te parió,
pero a tu padre pareces
porque soy muy malo yo.
TEODOSIO: Un hijo al fin aborreces1550
que siempre te aborreció.
MAURICIO: ¿Me aborreces?
TEODOSIO: Sí, y desea
mi corazón…
MAURICIO: ¿Qué?
TEODOSIO: Tener
[tu mismo imperio.
MAURICIO: ¡Así sea!]
Pero si malo has de ser,1555
hecho pedazos te vea.
Tocan a rebato. Sale FILIPO, alborotado
FILIPO: César invicto, tu peligro nota,
que eres hombre, aunque Rey; teme la muerte,
que el ejército infame se alborota,
y el vulgo novelero ha de ofenderte,1560
perdida la vergüenza y la fe rota.
¿Quién puede resistirlos? Huye, advierte,
que el animoso, prevenido tarde,
hace al valiente tímido cobarde.
El confuso tropel desordenado1565
al que tiene tu voz derriba y mata;
el erario común ha despojado,
que es prodigio el amor de ajena plata.
Con cólera y furor desenfrenado
alcázares derriba y desbarata.1570
En efecto, señor, sus viles bocas
callan tu nombre y apellidan Focas.
El vulgo, como toro, en voz del Papa
te viene a acometer. No son eternos
los reyes. Si no es Dios, nadie se escapa.1575
Sacude por los hombros los gobiernos,
el mundo universal sirve de capa.
Has dejado el Imperio entre los cuernos;
correr podrás sin carga [nutrida],
que el más dulce reinar es tener vida.1580
MAURICIO: Ampara a el que te engendró,
templa esas entrañas fieras.
TEODOSIO: Fénix soy, “César o no”;
que he menester que tú mueras
para que empiece a vivir yo.1585
MAURICIO: Hijo, en tu amparo me fundo.
TEODOSIO: Soy un Hércules segundo,
tú, viejo Atlante, y por eso
te quiero quitar el peso
de la máquina del mundo.1590
Sin duda el vulgo desea
que Emperador venga a ser.
MAURICIO: Plega al cielo que así sea;
pero si malo has de ser,
hecho pedazos te vea.1595
Vase TEODOSIO
Filipo, pues me tuviste
siempre, como noble, amor,
el ejército resiste.
FILIPO: Escóndete ya, señor,
que tus palacios embiste.1600
Vase el Emperador y tocan al arma. Salen a la puerta algunos soldados y FILIPO los detiene
Pueblo ciego y atrevido,
¿no veis que traición ha sido?
SOLDADO 1: La libertad se desea.
FILIPO: el Rey, aunque malo sea,
ha de ser obedecido.1605
¿Por qué la espada se toma
contra nuestro Emperador?
SOLDADO 2: Porque con tributo doma
la gente, y no dio favor
al Pontífice de Roma.1610
FILIPO: Ya le dio, volvéos atrás.
Sale el Emperador y retírales
Señor, ¿adónde te vas?
MAURICIO: Aunque huyendo así me fui,
confuso me vuelvo atrás.
FILIPO: Vete, no te hallen aquí.1615
Vase el Emperador
SOLDADO 1: Prenderle tenemos.
FILIPO: Antes
con sangre habéis de ablandar
esos pechos de diamantes.
SOLDADO 2: Servirános de incitar
que somos como elefantes.1620
FILIPO: Tente, ejército crüel;
que he de morir antes que él.
Retíralos y sale MAURICIO
Huye, ¿no ves lo que pasa?
MAURICIO: Es laberinto mi casa
que no acierto a salir de él.1625
Huyo y vuelvo turbado
al mismo puesto. ¡Ay de mí!
¡Pecador y desdichado!
Vase el Emperador
FILIPO: Soldados, vengo yo así
porque es de Dios sólo el dado.1630
Y aquel rigor y malicia
con máscara de justicia
os ha cubierto los ojos.
Quebrad en estos despojos
Vales dando la capa y la ropilla, una cadena, las sortijas y la bolsa
la cólera y la codicia.1635
Templad, templad vuestros [hechos];
saquen estos eslabones
lumbres de fe en vuestros pechos.
Torna a salir el Emperador MAURICIO
¿En el peligro te pones?
Escóndete en [estos techos].1640
Huye, señor, de palacio
mientras que yo los regracio.
Tomad. Tomad.
SOLDADO 2: Vuelta al juego.
Vanse los soldados con las prendas
MAURICIO: Hüí de prisa, mas luego
aquí me vuelvo despacio.1645
La majestad ofendida
de mi Dios me causa asombros.
FILIPO: Sube en mi espalda atrevida,
que Atlante serán mis hombros
de los cielos de tu vida.1650
Aunque me huelles y pises,
a la parte que ir deseas,
será con que me avises
que soy como católico Eneas
de un viejo y cristiano Anquises.1655
Tu libertad así fundo,
huyendo iremos los dos,
pues soy Cristóbal segundo,
y tú pareces a Dios
porque pesas más que un mundo.1660
Mover no puedo la planta.
Prueba andar con el Emperador a cuestas y no puede
¡Quién fuera agora Atalanta
o Dédalo en el andar!
MAURICIO: A quien Dios quiere humillar,
en vano el hombre levanta.1665
FILIPO: Montes sustento pesados
y el dejarte me lastima
entre bárbaros soldados.
MAURICIO: Bien dices, que traes encima
el monte de mis pecados.1670
Poco importa tu servicio
si la mudable Fortuna
me derriba, si es su oficio,
y no basta una coluna
por tan bajo edificio.1675
¿Qué confusos sobresaltos
son estos? De mal tan fuerte
no estamos los reyes faltos,
que es como el rayo la muerte
que rompe edificios altos.1680
Sale la Emperatriz AURELIANA y la Infanta TEODOLINDA
¡Ay, hija amada!, quisiera
que el ejército tuviera
benignidad de elefante
para ponerte adelante
como inocente cordera;1685
mas el lobo hace la presa
en el cordero mejor.
Llévalas, Filipo, apriesa,
y vivan por tu valor
la Emperatriz y Princesa.1690
AURELIANA: Huyamos, aunque primero,
por si vives y yo muero,
digo, señor, que temiendo
el caso que estamos viendo,
he guardado tu heredero;1695
a Teodosio no parí;
Heraclio es el que he parido,
que está en los montes; y así,
porque sea conocido
tu sortija real le di,1700
y Heraclïano le cría.
Perdona y guárdete Dios.
MAURICIO: Extrañas nuevas me envía.
Procurad vida a los dos
y mejor que fue la mía.1705
AURELIANA: Vete, señor, a esconder.
Abraza la Emperatriz AURELIANA al Emperador MAURICIO
MAURICIO: No es posible lo que dices.
Soy árbol que en mal hacer
eché en el mundo raíces
y no me puedo mover.1710
TEODOLINDA: Abrazos y alma pretendo
darte, siempre agradecida.
Abraza MAURICIO a su hija
MAURICIO: Los brazos estás haciendo
puntales, porque es mi vida
pared que se está cayendo.1715
Llévalas, Filipo, luego
que en lágrimas las anego.
FILIPO: Salgamos a las montañas.
TEODOLINDA: Bañando van mis entrañas
montes de nieve y de fuego.1720
MAURICIO: La muerte habéís de temer,
que es toro que está en la plaza,
y yo la capa he de ser
que mientras me despedaza
en cobro os podéis poner.1725
Vanse la Princesa TEODOLINDA, la Emperatriz AURELIANA y el General FILIPO. Salen FOCAS, los Capitanes y Soldados, HERACLIO y el Príncipe TEODOSIO y tocan cajas
CAPITÁN 1: Todo el palacio rendido
tienes ya.
FOCAS: Verme deseo
de la púrpura vestido,
ya que en la rueda me veo
de la Fortuna subido.1730
CAPITÁN 2: ¿Cómo Mauricio no muere?
SOLDADO 1: Deja esa ropa, que quiere
vestirla el Emperador.
MAURICIO: Si la merece mejor,
Dios le guarde y prospere.1735
Cabeza he sido de Europa;
mas a quitármela viene
el ejército de tropa
y hombre que cuerpo no tiene.
Bien podrá pasar sin ropa.1740
SOLDADO 2: Déjanos, señor, ponerte
esta ropa.
TEODOSIO: ¡Feliz suerte!
MAURICIO: Pues venís a desnudarme,
bien cerca estoy de acostarme
en la cama de la muerte.1745
FOCAS: Para quitar la ocasión
de que se me atrevan otros,
acabe la pretensión
de aqueste, y a cuatro potros
le ligad.1750
TEODOSIO: Sucesos son
y admiración de soldados;
pero los cielos pretenden
que mueran despedazados
hijos que la madre ofenden,
soberbios y mal crïados.1755
FOCAS: Pues que el Imperio procura,
désele esta muerte dura,
que estando así dividido
vendrá a ser su sepultura.
MAURICIO: Hijo, si mueres, advierte1760
que a Dios lágrimas le des;
que quien muere de esta suerte,
cisne de esta margen es,
que da música a la muerte.
TEODOSIO: Si sus obsequias cantando1765
muere el cisne, yo hombre soy,
que nace y muere llorando.
Llévanle al Príncipe
FOCAS: Mi tapete has de ser hoy,
porque quiero pisar blando.
No quiero alfombra ninguna,1770
que en tu vejez importuna
quiero que estriben mis pies
en señal de que ésta es
la rueda de la Fortuna.
MAURICIO: Soberbio en tu trono estuve1775
y Dios, que es investigable,
hoy me derriba y te sube,
antídoto saludable
de la soberbia que tuve.
Un soberbio emperador1780
tenga la pena y molestia
de Nabucodonosor;
que es bien que padezca bestia
el hombre que es pecador.
Échase a los pies de FOCAS
FOCAS: Si un Alejandro esculpido1785
el mundo en el pie ha tenido,
a ser más eterno vengo;
que el mundo en las manos tengo
y a los pies quien le ha regido.
¡Oh, tragedia nunca oída!1790
¡Fortuna desconocida!
¡Confusión de Babilonia!
Basta ya esta ceremonia.
Quitadle la vieja vida.
Atravesadle en el pecho1795
ésta.
Dale la espada
MAURICIO: Labrador bizarro,
¿por qué tanto mal me has hecho?
Pero, como soy de barro,
fácilmente me has deshecho.
Con regalos, con terneza,1800
tu extraña naturaleza
traté, bien puedes decillo;
mas, ¡ay!, que afilé el cuchillo
para cortar mi cabeza .
FOCAS: Ten paciencia; Dios lo ordena1805
por sus secretos jüicios.
MAURICIO: Su madre, de gracias llena,
alcance de él, que mis vicios
se purguen con esta pena.
Llévanle1810
HERACLIO: (Su muerte está recelando Aparte
mi triste imaginación;
los ojos están llorando,
pulsando está el corazón,
los brazos están temblando.1815
¿Qué es aquesto? ¿Ajeno mal
me lastima de esta suerte?
¿O es el temor natural
con que acobarda la muerte
el ánima racional?)1820
SOLDADO 2: ¿Cómo lloras tú, criatura?
HERACLIO: El no llorar ni gemir,
mirando una sepultura
o viendo a un hombre morir,
no es valor sino locura.1825
FOCAS: Con un aplauso pomposo
publicad que soy del suelo
Emperador prodigioso,
y si espada me da el cielo
conviene ser religioso.1830
Sacan a MAURICIO, atravesado con la espada
SOLDADO 2: Ya está el pecho atravesado.
FOCAS: Muera, sólo porque sea
hasta en morir desgraciado,
y sólo su muerte vea
ese villano o soldado.1835
Vanse y quedan el Emperador MAURICIO y HERACLIO
MAURICIO: Gracias a Dios podré dar,
pues debiéndole esta muerte,
hoy la ha venido a cobrar
porque no hay dolor más fuerte
que es deber y no pagar.1840
Vida a censo le he pedido,
porque más que pobre he sido;
mas, pues eres liberal
y te pago el principal,
hazme suelta en lo corrido.1845
Y si quieres ser pagado
por entero, dame luz
para buscarlo prestado
en el banco de la cruz
donde estoy acreditado.1850
HERACLIO: Viendo su sangre vertida,
y con lastimosas penas,
la que a mi cuerpo da vida
siento alteradas las venas,
aunque no soy su homicida.1855
MAURICIO: ¿Qué es aquesto, muerte airada,
que siendo tú tan impía,
asombras imaginada
y con verte cada día
te tenemos olvidada?1860
Eres cierta, eres dudosa,
soberbia, fuerte animosa,
al mismo Dios atrevida,
y el que viviendo lo olvida,
te halla más peligrosa.1865
HERACLIO: Señor, a vuestra flaqueza
sirva de ánimo mi pecho,
de consuelo mi tristeza,
mis brazos sirvan de lecho,
de almohada mi cabeza.1870
En tal ansia y agonía
tened en mí compañía;
no muráis solo, señor,
que es la desdicha mayor
que Dios en la muerte envía.1875
MAURICIO: Yo quisiera agradecerte
este favor que me has dado.
¿Quién eres, que en sólo verte,
parece que me has dorado
la píldora de la muerte.1880
Compadécete de mí,
que soy viejo y mozo fui,
y una residencia espero;
que he sido Rey, aunque muero
tan pobre como nací.1885
¿Quién eres?
HERACLIO: Soy un villano
labrador.
MAURICIO: Cualquier cristiano
un labrador de Dios es,
y las otras son las mies,
una es paja y otra es grano.1890
¿Cuál tendré de aquestas dos?
Paja podrá decir Roma.
HERACLIO: También tendréis grano vos,
en que pique la paloma
del espíritu de Dios.1895
MAURICIO: Dime ya tu nombre, hermano.
HERACLIO: Heraclio.
MAURICIO: ¿Quién te crïó?
HERACLIO: El famoso Heraclïano.
MAURICIO: ¡Válgame Dios! ¿Quién te dio
la sortija de esta mano?1900
HERACLIO: La Emperatriz, mi señora.
MAURICIO: Calla, Heraclio, calla agora;
en el alma me ha desmayado
este gusto demasiado.
Desmáyase1905
HERACLIO: ¡Qué tiernamente que llora!
Y por más me lastimar
quedó del hablar ya falto.
MAURICIO: Viendo la muerte tardar,
ha llamado al sobresalto1910
para acabar de matar.
¿Qué dices, Heraclio? Calla,
porque breve vida siento.
La muerte quiere quitalla,
y la defiende el contento,1915
y están los dos en batalla.
¿Tú eres Heraclio?
HERACLIO: Yo soy.
MAURICIO: ¡Que así a conocerte vengo,
mi Heraclio! Muy pobre estoy;
una hora de vida tengo,1920
en albricias te la doy.
Ya he de morir, no me aflijo.
Abrázame.
HERACLIO: ¡Qué afición!
MAURICIO: Tú sin duda eres mi hijo,
que lo dice el corazón1925
con último regocijo.
Como en mi pecho te pones
y junto los corazones,
de sentir sus movimientos
conozco tus pensamientos1930
y sé tus inclinaciones.
¿No sientes que eres mi hijo?
HERACLIO: Muéstraslo, a mi parecer,
en morir con regocijo,
y yo lo doy a entender1935
en lo mucho que me aflijo.
MAURICIO: ¿Tu sangre, Heraclio, no siente
la alteración de mi pecho,
siendo tu imagen presente?
Dame ya un abrazo estrecho1940
para morir dulcemente.
La muerte me martiriza,
que en desdicha fénix soy,
y en ti mi fe se eterniza
porque has venido a ser hoy1945
gusano de mi ceniza.
Por librarte y defenderte,
entre montes te han crïado;
vive encubierto y advierte
que aborrezcas el pecado,1950
que fue causa de mi muerte.
Si el Imperio pretendieres
y la púrpura vistieres,
ampara como cristiano
al Pontífice romano1955
cuando en peligro le vieres,
que es la llave que abrir sabe
el arco en que Cristo cabe,
y así guardarle conviene,
porque, si guardarnos tiene,1960
¿cómo puede abrir la llave?
Nunca tengas olvidada
la muerte y eterno abismo,
pues tu principio no es nada,
y has de volver a ese mismo1965
en el fin de la jornada.
El mundo es mar que anegando
anda aquel que a Dios no halla;
no peques pues, y en pecando,
la penitencia es la talla1970
en que has de salir nadando.
Toma siempre el buen consejo,
honra al clérigo y al viejo;
reparte a pobres tus bienes,
y por si soberbia tienes,1975
pobre y humilde te dejo.
Infeliz puedes llamarme,
y en la desdicha imitarme,
que un mundo te pude dar
ayer, y hoy has de buscar1980
limosna para enterrarme.
HERACLIO: Señor, bendición te pido,
ya que en la voz y en el tacto
por Jacob me has conocido.
MAURICIO: Dios te bendiga.1985
HERACLIO: ¡Qué acto
para un pecho endurecido!
MAURICIO: Abrázame ya, que entiendo
que con el grave dolor
el alma se va saliendo.
En vuestras manos, Señor,1990
este espíritu encomiendo.
Abrázanse y queda muerto el Emperador MAURICIO, y tocan dentro flautas o la música que hubiere
HERACLIO: ¡Ay, años bien fenecidos!
¡Cuerpo helado y sin sentido!
Voces te he de dar; perdona,
que pienso, como leona,1995
resucitarte a bramidos.
Dísteme el ser de criatura,
y yo quisiera pagarte,
mas tal es mi desventura
que lo más que puedo darte2000
es la pobre sepultura.
Vase, llevando el cuerpo. Salen MITILENE y HERACLIANO
HERACLIANO: ¡Gran mal!
MITILENE: ¿Si es nueva dudosa?
HERACLIANO: La fama de nuevas malas
tiene ligeras las alas
y es la del bien perezosa.2005
MITILENE: Llegaremos a los muros.
HERACLIANO: Como padre y como viejo,
ni lo mando ni lo aconsejo,
que no estaremos seguros.
Salen FILIPO, la Emperatriz AURELIANA y la Infanta TEODOLINDA
FILIPO: ¿Vienes cansada?2010
TEODOLINDA De suerte
que me ha faltado el aliento.
AURELIANA: Y yo mil desmayos siento.
FILIPO: ¿Son de hambre?
AURELIANA: Son de muerte.
TEODOLINDA: Filipo, ¿dónde nos llevas?2015
Que pasar de aquí es gran yerro.
FILIPO: En la falda de este cerro
hay, señora, algunas cuevas.
En ella podéis estar
recatadas y escondidas,2020
para conservar las vidas
que el mundo os quiere quitar.
HERACLIANO: ¡Oh, mi señora!
TEODOLINDA: (Los cielos Aparte
a Mitilene han traído
porque matarme han querido2025
con hambre, temor y celos.)
HERACLIANO: ¿Adónde vas?
AURELIANA: Voy temiendo
el ejército alterado.
¿Y mi Heraclio?
HERACLIANO: A ser soldado
se me ha venido huyendo;2030
que sigue su inclinación.
MITILENE: Dame tus manos.
AURELIANA: Los brazos
te he de dar.
MITILENE: Serán los lazos
de mi amorosa prisión.
Bien os podéis esconder2035
de una escuadra desmandada.
AURELIANA: Filipo, voy desmayada.
FILIPO: Yo buscaré de comer.
Vanse todos menos FILIPO
No sé si acertado sea
ir por ello a la ciudad.2040
No, porque es temeridad;
mejor será a alguna aldea.
Pero, ¿cómo, si he quedado
sin dinero ni vestidos,
que todo lo he repartido2045
en el motín? Cielo airado,
¿qué mudanza es la que miro?
¿En una hora tanto mal?
¡Ya Alejandro liberal,
ya más pobre que [Piro].2050
Salen LEONCIO y dos soldados
LEONCIO: Que me aflige el alma, os digo,
y no es de hombre el corazón
que no tiene compasión
viendo muerto a su enemigo.
FILIPO: ([Viene Leoncio, mi amigo], Aparte2055
bastón trae de General.
No dudo que en el real
sus cargos antiguos tiene.
Tal estoy, y a tiempo viene
que puede ser liberal;2060
pero mil vueltas ha dado
en su estado, y yo no sé
si la amistad y la fe
se mudan con el estado.
Quiero llegar embozado2065
porque el que pide importuna,
y no hay miseria ninguna
a que ya puede venir,
pues la mayor es pedir
a rueda de la Fortuna).2070
Caballero, mi esperanza
es teatro en quien le fundo;
representé su mudanza
yo, el personaje segundo
de la comedia Privanza.2075
Luego un capitán triunfando
y después un general,
venciendo y desbaratando,
y ya estoy representando
un pobre a lo natural.2080
Fui leal porque serví;
vencí por llegar a tiempo
y triunfé porque vencí,
y en un minuto de tiempo
muy rico y pobre me vi.2085
Representé un vencedor
en la primera jornada,
[luego me vi con honor],
y aquésta, que es la postrera,
representé lo peor.2090
Si muero de esta caída,
será mi vida tragedia
en desgracia fenecida.
Quiera Dios hacer comedia
del discurso de mi vida.2095
Hoy tengo a quien sustentar;
aunque es justo el recibir,
tanto en el dar suelo hallar,
que, con ser muerte el pedir,
vengo a pedir para dar.2100
Dio siempre y jamás pidió
la familia que alimento,
y así soy cigüeña yo,
que quiero darle sustento
al mismo que me le dio.2105
Y si es pedir un estrecho
que la sangre hace sudar,
un pelícano me ha hecho,
pues que quiero alimentar
con la sangre de mi pecho.2110
Sólo el mundo es un tablero
en que no hay persona alguna
que no juegue y sea tercero,
el naipe, que es la Fortuna,
me dijo muy bien primero.2115
Pude al principio ganar;
no me quise levantar.
Perdí todo el resto junto
y estoy esperando punto
para poderme esquitar.2120
LEONCIO: Mucho tu desdicha siento,
que en el teatro violento
de este mundo y sus locuras,
hice tus mismas figuras
y yo también represento.2125
Jugué, ganaba, perdí;
otro mi resto ganó,
mas barato le pedí.
Y así, con lo que me dio
al juego otra vez volví.2130
Suertes he empezado a hacer
aunque, temiendo perder
el naipe de la Fortuna,
no quise parar a una
que emperador pude ser.2135
Quíseme al fin levantar
y de barato he de dar
lo mismo que recibí
cuando otra vez lo pedí
para volverme a jugar.2140
Yo recibí buena obra,
y Dios me la dio en empeño;
pagar quiero, tú la cobra,
porque el hombre pobre es dueño
de lo que al rico le sobra.2145
Dale un bolsillo
Aunque nos parecen dadas
las limosnas, son prestadas;
como arcaduces vivimos
que damos y recibimos,
y andan las suertes trocadas.2150
(Este tiene calidad, Aparte
y a Filipo me parece;
saber tengo si es verdad,
que una industria se me ofrece
para probar su lealtad.)2155
Vase LEONCIO
FILIPO: Las prendas mismas me ha dado
que en las montañas di yo;
él fue sin duda el soldado
que limosna me pidió,
o mejor diré, prestado.2160
En todo lo he de imitar,
en el dar y en el recibir,
en el subir y bajar;
él me ha enseñado a pedir,
yo le he enseñado a dar.2165
Salen HERACLIO, la Emperatriz AURELIANA, la Infanta TEODOLINDA y MITILENE
AURELIANA: Llamar quiero a Heraclïano,
que vaya a comprar comida.
HERACLIANO: Mejor estás escondida;
no salgas, que es muy temprano.
FILIPO: ¡Ah, señora! ¿Dónde vais?2170
¿No advertís que no es cordura
siendo secreta y segura
esta cueva donde estáis?
MITILENE: Viéndola en tantos temores
de su lado no me aparto.2175
AURELIANA: Soy como mujer de parto,
que me inquietan los dolores.
TEODOLINDA: Yo consuelo sus enojos
llorando; que al alma vuelvo
la razón y la resuelvo2180
en lágrimas de mis ojos.
Salen LEONCIO y dos soldados con alabardas
LEONCIO: ¿Venís ya bien advertidos?
SOLDADO 1: Sí, señor.
LEONCIO: Yo he de esperar
y el suceso he de mirar
entre estos sauces crecidos.2185
Escóndese LEONCIO
SOLDADO 2: Filipo, el Emperador
tu vida y honra perdona,
y has de elegir la persona
que quisieres.
HERACLIANO: Gran error
fue salirnos de las cuevas.2190
SOLDADO 2: Escoge, pues, si ha de ser
vida de alguna mujer
de ésas que contigo llevas.
FILIPO: Y cuando yo haya elegido,
¿has de morir las demás?2195
SOLDADO 2: Sin cabezas las verás.
FILIPO: ¡Oh, qué riguroso ha sido!
Pero de esta vez intento
defenderlas con mi muerte.
SOLDADO 2: No es posible defenderte.2200
Somos muchos, somos ciento.
Mira la que has de elegir;
que ésta es rueda de la Fortuna.
FILIPO: ¿Que ha de vivir sola una
y las dos han de morir?2205
Confuso el alma me tiene,
que la una es mi señora,
otra me estima y adora,
y yo adoro a Mitilene.
¡Oh, qué extraña confusión!2210
¿Cuál de ellas he de elegir?
Mejor me será morir
que llegar a esta ocasión.
MITILENE: Filipo, ¿ qué te suspendes?
Pues que las armas tenemos2215
lo que quieres haremos.
FILIPO: No es cierto lo que pretendes.
La obligación natural
por la Emperatriz alega,
por Mitilene me ruega2220
el amor, que es liberal;
humano agradecimiento
defender quiere a la Infanta,
que nunca de mí se levanta
los ojos del pensamiento.2225
Aquí mis ojos están
como inciertos peregrinos
que han hallado tres caminos
sin saber adónde van.
De mi confusión me admiro.2230
¿Qué he da hacer? Dios me resuelva:
no sé a qué parte me vuelva,
cuando a todas tres las miro.
TEODOLINDA: Si en el alma que te adora
hay fuerza alguna que cuadre,2235
Filipo, yo tengo madre,
y advierte que es tu señora.
La Emperatriz tenga vida,
y tú, que en su amparo vienes,
has de elegirla si tienes2240
honra y alma agradecida.
Muera yo y mi madre viva;
¿qué dudas en la elección?
Si no es que alguna afición
del ser racional te priva.2245
FILIPO: Dices, señora, verdad.
Su vida libre ha de ser.
Viva, porque ha de vencer
a la afición la lealtad.
Mas, ¿podré librar a dos2250
aunque yo venga a morir?
SOLDADO 2: Dos vidas has de elegir.
Haz tu gusto.
FILIPO: ¡Santo Dios!
Otra confusión me viene,
que a la razón tiene presa;2255
yo no quiero a la Princesa
porque quiero a Mitilene.
Si la Princesa me adora,
Mitilene me aborrece.
¿Cuál vida de éstas merece2260
que muera por ella agora?
De ambas estoy obligado
sin inclinarme a ninguna,
agradecido con una,
y con otra enamorado.2265
¡Y qué dudosa carrera!
¡Qué confuso mar inquieto
donde el hombre más discreto
casi anegado se viera!
Los ojos y corazón2270
Mitilene me arrebata;
hallo luego el alma ingrata
y me llama a la razón.
Yo me voy determinado,
y por sólo agradecer,2275
he de morir y perder
a la que estoy adorando.
Ya, Mitilene gallarda,
me resuelvo en lo mejor;
y aunque me anima el amor2280
la ingratitud me acobarda.
Viva la Infanta y perdona,
que contigo he de morir.
MITILENE: Has acertado a elegir
como noble.2285
Sale LEONCIO
LEONCIO: Una corona
merecerá tu lealtad,
y la vida que yo tengo
es de todos, y así vengo
humilde a Tu Majestad.
Mauricio es muerto, mas tanto2290
su muerte se ha de estimar,
que se puede celebrar
pues que murió siendo santo.
Tras la noche del morir
salió el alma con el alba,2295
rióse el cielo, y con salva
Dios le salió a recibir.
Mártir ha sido, y prometo
que en mí no ha caído culpa;
que el ejército disculpa2300
mi buen celos.
AURELIANA: ¿Que en efeto
el Emperador murió?
¡Ay, extraña desventura!
¿Cómo podré estar segura?
LEONCIO: Sí, podrás, viviendo yo.2305
Moriré en vuestra defensa.
AURELIANA: Mis prodigios se cumplieron;
secretos misterios fueron
de la majestad inmensa.
Sale CÓSROES, caballero
CÓSROES: Soldados y capitanes2310
del ejército romano,
los que sujetáis al mundo
desde el Antártico al Austro;
los que bárbaras naciones
estáis siempre conquistando,2315
egipcios, tártaros, medos,
calibes y garamantos,
y otros godos, indios negros,
alarbes, persas y partos,
masejetes y argatisos,2320
scitas, armenios y francos;
los que tenéis todo el orbe
lleno de vuestros soldados,
de los campos averinos
hasta los Elíseos Campos;2325
pues sois señores del mundo,
eligiendo con aplauso
Emperadores de Oriente
y del Occidente echarlos,
escuchadme: yo soy persa,2330
y vengo desafïando
a Leoncio, General.
Del ejército gallardo
de Persia vino vencido,
que la fuerza de mis brazos2335
no pudieron resistir
el poderoso contrario.
Robónos el sol hermoso
del ejército persiano,
que el Príncipe de aquel reino2340
Aquiles fue de sus rayos.
La gallarda Mitilene
a los persas ha faltado,
y a la pérdida no iguala
la victoria que alcanzaron.2345
Restitúyanos la dama
que ya el orbe ha eternizado,
o yo quiero conquistarla
cuerpo a cuerpo. ¡Salga al campo!
Si no acepta el desafío,2350
toma el rescate, que traigo
valor y precio por ella,
que un reino no vale tanto:
doce caballos famosos
que en Libia los engendraron2355
en doce tártaras yeguas
los vientos desenfrenados;
bozales de plata y oro
mas no jaeces bordados
que en sus espaldas desnudas2360
suben los persas bizarros;
diez mil romanos cautivos,
que cuando fue desdichado
perdió su adversa Fortuna
aunque su valor mostraron;2365
traigo púrpura de Tiro,
telas de Persia y Damasco,
y vuestros césares muertos
traigo vivos de alabastro;
entrégueme la cautiva2370
que sol en Persia llamamos;
reciba el rico rescate
o salga desafïado.
MITILENE: Déjame a mí responder.
Oye, persa temerario,2375
que al General desafías,
siendo un crüel Estebano;
si a Mitilene ha traído,
vencióla como soldado,
y como noble le hizo2380
que no recibiese agravio;
si Persia tanto la estima,
estimada está aquí en tanto
que es miserable el rescate
que prodigio estás llamando.2385
No se acepta el desafío
porque el General romano,
si no es con príncipe o rey,
no puede salir al campo.
CÓSROES: Pues yo, que le desafío,2390
bien puedo desafïarlo,
que soy el Príncipe persa.
MITILENE: ¡Gran señor, querido hermano!
El alma triste me alegras,
y ya te esperan mis brazos.2395
CÓSROES: ¡Oh, famosa Mitilene!
Voy a dejar el caballo.
Vase. Salen los Capitanes tras HERACLIO
CAPITÁN 2: Muera, muera capitanes
el atrevido villano
que a Focas ha dado muerte,2400
y ya le lleva arrastrando.
CAPITÁN 1: Si se esconde en esos montes,
se ha de librar y es gallardo.
que el ánimo y el temor
son alas y vuelan tanto.2405
Súbese HERACLIO a un montecillo
LEONCIO: ¿Qué es esto que pretendéis?
CAPITÁN 2: Dar a un mozo temerario
mil muertes.
LEONCIO: ¿Qué ha cometido?
CAPITÁN 2: Un delito extraordinario.
En el palacio imperïal2410
pudo entrar y con un lazo
puesto en el cuello de Focas,
salió del mismo palacio;
muerte le dio y su fortuna
lugar y ocasión le ha dado2415
para escaparse ligero
del rigor de nuestras manos.
HERACLIO: Soldados y capitanes,
que el orbe habéis conquistado,
¿no es deshonra que os gobierne2420
un hombre desesperado,
un bárbaro en las costumbres,
monstruo en las obras y trato
enemigo riguroso
de nuestro linaje humano?2425
Que le di muerte confieso,
porque en ella he vengado
la de Mauricio mi padre.
Su hijo soy, no os dé espanto;
hasta aquí viví encubierto2430
en casa de Heraclïano.
La madre tenéis presente
de este corazón hidalgo;
por propia naturaleza
al Imperio soy llamado.2435
Vida quiero, no el Imperio,
que es miserable teatro.
HERACLIANO: Ejército valeroso,
la verdad os dice Heraclio.
La Emperatriz, mi señora,2440
le ha tendido disfrazado
temiendo de la Fortuna
aquestos sucesos varios
que en su infeliz nacimiento
los cielos pronosticaron.2445
Verdadero César nuestro
es, sin duda, y está claro
que la sangre generosa
venga al padre desdichado.
Híncase de rodillas al ejército la Emperatriz AURELIANA y la Infanta TEODOLINDA
AURELIANA: Si con los hombres piadosos2450
pueden las mujeres algo,
y las lágrimas enternecen
los corazones de mármol,
una huérfana y vïuda
agora os piden llorando2455
piedad y vida de un hijo
y de un infeliz hermano.
A mi esposo me quitasteis,
y ya el cielo está pisando,
pues que pagó con su muerte2460
sus descuidos y pecados.
Ejército riguroso,
capitanes y soldados,
sargentos y centuriones,
General, Maestro de campo,2465
Heraclio es mi propio hijo.
Sed clementes, sed humanos.
LEONCIO: Entre el aire suenan voces.
Dentro
VOCES: ¡Viva Heraclio! ¡Viva Heraclio!2470
LEONCIO: Si ya su nombre celebran
con voces los cielos santos,
Heraclio es Emperador.
CAPITÁN 1: ¡Viva Heraclio!
CAPITÁN 2: ¡Viva Heraclio!
Desciende HERACLIO del monte al tablado
LEONCIO: [El reino fue, que de Focas]2475
estaba pronosticado.
Rija Heraclio nuestro Imperio.
¡Viva Heraclio!
TODOS: ¡Viva Heraclio!
Corónanle. Sale CÓSROES
CÓSROES: Mi gallarda Mitilene,
¿dónde estás? Dame tus brazos.2480
MITILENE: Estoy, Príncipe famoso,
tu venida deseando.
CÓSROES: ¿Quién es el Emperador?
MITILENE: El que agora han coronado.
CÓSROES: Dale al Príncipe de Persia2485
las manos.
HERACLIO: ¡Felice caso!
Los brazos tengo de darte
y a Mitilene la mano
de esposo.
LEONCIO: No puede ser,
porque la suya me ha dado.2490
MITILENE: Leoncio, ¿qué estás diciendo?
LEONCIO: Con esta sortija hablo.
Por ella me prometiste,
entre esos altos peñascos,
cuando una vez te di vida,2495
Que pidiese ya ha llegado
el tiempo a la condición;
que no pierdes y yo gano.
MITILENE: ¿Tú fuiste? ¡Válgame el cielo!
Obligada estoy y callo;2500
digo que sí.
LEONCIO: Pues agora,
serás esposa de Heraclio;
vencerme quiero a mí mismo.
El es señor, yo crïado,
y él merece solamente2505
ser tu esposo.
AURELIANA: ¡Leal vasallo!
Filipo, dale a la Infanta
la mano, pues has ganado
la honra que es de gozar.
FILIPO: Dasme honor.2510
TEODOLINDA: Vivas mil años.
Y la historia prodigiosa
aquí tiene fin, senado,
pero no la rueda de la Fortuna,
porque siempre está rodando.
